Llega el otoño y con él los preciosos colores de la estación. Toda la gama de ocres, amarillos y rojos, con días aún templados y esa luz especial que dejan las lluvias. Es una época ideal para romper con la rutina y por eso te traigo un montón de sugerencias de escapadas de otoño en Europa basadas en mi experiencia. ¿Hacemos las maletas?
Por qué hacer escapadas de otoño en Europa
Muchos sitios de Europa quedan bastante cerca de España. No suponen muchas horas de vuelo, o algunos destinos son alcanzables en coche sin pasar demasiadas horas al volante. Por eso, y porque quien más y quien menos no tiene las “grandes vacaciones” en esta época del año, pero sí quiere salir de España, el continente europeo está lleno de posibilidades para disfrutar.
Otoño es, además, una época más amable que el verano. En principio, aunque esto va cambiando con el cambio climático, ya no hace mucho calor y tampoco ha llegado el frío de verdad. Pero lo que me parece más importante es que ya no hay tanta gente viajando y los precios bajan algo con respecto a la temporada alta.
Como desventajas, no hay que perder de vista que te puede tocar aguantar días lluviosos o incluso demasiado fríos, y que si quieres ir a la playa, pues quizá no sea tan apetecible como en verano.
Dicho esto, dentro del otoño los mejores meses serían los de octubre y noviembre, sin apurar mucho este último, a no ser que no te importe encontrarte con más frío o incluso nieve en según qué latitudes.
Mi selección de escapadas otoñales para 3 días
Vaya por delante que mi selección de escapadas de otoño en Europa la hago desde mi experiencia. Tanto si he ido en otoño, como si he ido en otras épocas del año pero sé que otoño sería una buena elección. Espero inspirarte con ellos.
Nápoles, Pompeya y Herculano (Italia)
Nápoles es caótica, barroca, un poco canalla, con ese punto de belleza decadente que no se parece a nada del resto de Italia y, además, tiene un gran aliciente: su cercanía a Pompeya.
Precisamente esto es lo que yo hice: dediqué un fin de semana a ir a Nápoles con el gran objetivo de visitar las ciudades sepultadas por el Vesubio: Pompeya y Herculano, en un día. Te aseguro que merece muchísimo la pena porque su estado de conservación impresiona. Visitar ambos yacimientos sin calor se agradece muchísimo porque son zonas sin apenas sombra.
Puedes ir echando un ojo a los alojamientos en Nápoles aquí (cuanto antes reserves, mejor), y te recomiendo reservar las entradas a los museos de Nápoles con antelación en Civitatis.
También te puedes apuntar a una visita guiada por Pompeya y Herculano en un día desde Nápoles.
Florencia y la Toscana (Italia)
Florencia es una de esas ciudades que entiendo perfectamente que den nombre a un síndrome. El otoño le queda que ni pintado, con menos turistas y una luz dorada que hace que valga la pena cualquier paseo sin rumbo.
En mi guía de qué ver en Florencia en 3 y 5 días tienes el itinerario completo, pero si dispones de un día extra, escápate a Siena, a poco más de una hora en autobús.
Lo mejor de esta escapada es que se recorre perfectamente en transporte público, así que no hace falta plantearse el coche de alquiler salvo que quieras desviarte a rincones como San Gimignano y sus torres medievales sin depender de los horarios del bus. En ese caso, échale un ojo a Discover Cars para comparar precios antes de llegar.

Bolonia (Italia)
Bolonia es otra ciudad italiana que deberías tener en tu radar. Aquí te cuento los imprescindibles para una primera visita: los pórticos interminables, las dos torres y mucho más. El otoño es la época perfecta para su gastronomía, con la trufa blanca de temporada y platos de cuchara.
Si ya conoces lo esencial o simplemente prefieres perderte sin mapa, mi post de callejear por Bolonia está pensado justo para eso.
Y si quieres explorarla conociendo su historia, echa un ojo a esta visita guiada por Bolonia.
Atenas (Grecia)
Atenas no es solo la puerta de entrada a Grecia, es un destino en sí mismo, y así lo cuento en mi guía de Atenas para 3 días. El otoño (junto con la primavera) es mi época preferida para visitarla: se acaba el calor asfixiante del verano y las visitas a lugares como la Acrópolis y su museo se disfrutan sin agobios ni colas eternas bajo el sol.
Más allá de los grandes monumentos, en este otro post con mapa incluido te doy un itinerario completo, y si te sobra una tarde no dejes de acercarte al Cabo Sounion para ver la puesta de sol junto al templo de Poseidón.
Lo que sí conviene reservar con tiempo son las entradas a la Acrópolis con franja horaria, que el gobierno griego exige desde hace unas temporadas, aunque también sale a cuenta reservar una visita guiada.
Para Atenas sí que te recomiendo que mires bien y con tiempo los alojamientos en la capital helena, porque según mi experiencia se ponen más caros según se acerca la fecha del viaje.

Flandes (Bélgica): elige dos ciudades para 3 días
Amberes, Brujas y Gante son las tres joyas de Flandes, pero seamos realistas: en tres días da tiempo a disfrutar bien de dos de ellas (como mucho).
Mi guía práctica de Flandes para un fin de semana o puente te ayuda a decidir según lo que busques. Yo combinaría Brujas, la más fotogénica y «de postal», con Gante, su hermana menos turística y con muchísima personalidad. Pero es cierto que Amberes tiene el aliciente de Rubens y el diseño, y es una ciudad muy chula en general.
El otoño en Flandes tiene su encanto: niebla sobre los canales, castañas asadas en los mercados y museos como el KMSKA de Amberes que se agradecen especialmente si el día sale gris.
Las tres ciudades están conectadas en menos de una hora de tren, así que no te va a hacer falta un coche de alquiler.
Oporto o Lisboa (Portugal)
Elegir entre Oporto y Lisboa para una escapada corta siempre es un dilema, pero para una escapada de tres días no tiene ningún sentido combinarlas, así que hay que elegir, pero no me pidas que te diga cuál me gusta.
Cada una tiene su propia personalidad y atractivos. Oporto puede parecer más auténtica y menos turística que la capital, pero Lisboa también es preciosa.
En este blog tienes mi guía de Lisboa en un fin de semana y mi guía de Oporto para un fin de semana. Además, si te decantas por Lisboa, no dejes fuera un domingo dedicado a Belém y la Factoría LX. En cambio, si eliges Oporto, resérvate tiempo para Foz do Douro, donde el río se encuentra con el Atlántico.
También conviene madrugar con los hoteles, así que ponte a la tarea cuanto antes si esta es tu elección para una escapada de otoño en Europa. Busca alojamiento en Lisboa aquí, y en Oporto aquí.
Budapest (Hungría)
Budapest es una de esas capitales que aguantan perfectamente una escapada de tres días sin sentir que te falta tiempo (aunque, como cuento en mi guía de 3 a 5 días, si puedes estirarlo, mejor que mejor).
El otoño le sienta genial: los baños termales al aire libre, como el Széchenyi, ganan otro sentido cuando el vapor contrasta con el frío del ambiente, y las vistas desde el Bastión de los Pescadores tienen una luz preciosa en esta época.
Para los imprescindibles más monumentales, como el Parlamento y el Castillo de Buda, tienes mi guía del Budapest monumental. Si ya conoces lo esencial, te recomiendo perderte por Óbuda, el barrio donde nació la ciudad y que queda fuera del circuito turístico habitual.
Budapest tiene un transporte público excelente (aquí te explico cómo moverte por la ciudad), así que no vas a necesitar coche. Sí te aconsejo que reserves la entrada a los baños termales y algún crucero nocturno por el Danubio, que en otoño, con menos gente, es una pasada.
Francia: Pirineos Orientales o Costa Vasca francesa
Estas son de mis escapadas favoritas por lo cerca que quedan para quien vive en el norte o el este de España.
Por un lado, tienes el rincón de los Pirineos Orientales franceses, con Collioure y su puerto pintado por Matisse, Perpignan y su ambiente catalán-francés, y los pueblos del macizo del Canigó. No hay que decir que el otoño, con los colores de los bosques en las laderas pirenaicas, es una época preciosa para esta zona.
Por otro lado, está la Costa Vasca francesa. Desde San Sebastián puedes hacer una escapada de sólo un día a Biarritz y San Juan de Luz.
Para moverte con soltura por cualquiera de las dos zonas necesitas coche. Si no tienes vehículo, siempre puedes alquilar coche aquí.
Ámsterdam (Países Bajos)
Ámsterdam en otoño pierde las hordas de turistas en bici de la primavera (con los tulipanes ya fuera de temporada) y gana un montón de encanto entre canales con reflejos dorados y museos que apetece mucho más visitar cuando el tiempo no acompaña.
En mi guía de qué hacer en Ámsterdam en 3 días tienes el plan completo, con el museo Van Gogh como parada imprescindible.
El precio de los alojamientos sí puede ser un problema, sobre todo los céntricos, así que búscalos con tiempo y estudia bien el mapa. Aquí tienes enlace a la oferta de Amsterdam.
Además te aconsejo que reserves las entradas a los museos con horario, porque las colas para el de Van Gogh o la Casa de Ana Frank son constantes durante todo el año. Aquí puedes reservar un montón de entradas y, de paso, ves qué otros museos te puede apetecer visitar.

Viajar con seguro puede parecer un detalle menor hasta que lo necesitas. Si todavía no tienes el tuyo, aquí puedes aprovechar este descuento. Y si quieres saber qué seguro te conviene más, consulta antes mi guía de Viajar Seguro.
Mi selección de escapadas de 5 a 7 días viajar a Europa en otoño
Atenas + Peloponeso (Grecia)
Si tienes una semana, esta es probablemente mi combinación favorita en Grecia, y así lo explico en mi guía general de Grecia por libre: dos días en Atenas y el resto para adentrarte en el Peloponeso, donde la historia se acumula en cada esquina.
El otoño, junto con la primavera, es directamente la época que recomiendo para todo el país: temperaturas suaves para conducir y caminar por yacimientos sin sombra, y mucha menos presión turística que en julio o agosto.
Con coche (aquí es literalmente imprescindible, así que resérvalo antes de llegar) puedes encadenar el Canal de Corinto, las ruinas de Micenas, el teatro de Epidauro, la preciosa Nauplia y, si el tiempo lo permite, la ciudad bizantina de Mistras o la Península de Mani.
Tienes el itinerario completo en mi guía del Peloponeso en 6 días.
Busca coche de alquiler en Grecia aquí, así como alojamiento para Atenas, que es la ciudad más cara en este aspecto.
Atenas + Meteora (Grecia)
La otra gran combinación griega para una semana es cambiar el Peloponeso por el interior del país y sus paisajes de montaña. Creo, sinceramente, que es uno de los mejores destinos en Europa para octubre y noviembre.
Tras los imprescindibles de Atenas, la carretera hacia el norte te lleva hasta Meteora, uno de los rincones más bellos y espectaculares del interior: monasterios bizantinos suspendidos sobre columnas de roca.
A mí me fascinó la niebla matutina envolviendo las rocas y los bosques con los colores del otoño. Es, seguramente, el mejor momento del año para fotografiarlo.
En mi guía práctica para 2 días en Meteora tienes cómo llegar, moverte y organizarte.
Para esta ruta, igual que con el Peloponeso, necesitas coche: resérvalo con Discover Cars. Otra opción sería ir en tren, pero ten en cuenta que son unas cinco horas de trayecto desde Atenas, y que no hay mucha frecuencia.
También hay excursiones desde Atenas y desde Salónica, pero creo que merece más la pena ir a dormir al menos una noche allí y recorrerla con más calma. Si vas a ir en tren, sí te puede convenir apuntarte a una visita guiada a los monasterios desde Kalambaka.

Algarve o ruta Oporto-Lisboa (Portugal)
Portugal da para mucho más que un fin de semana, y en mi guía general del país planteo dos rutas perfectas para una semana.
La primera es el Algarve, que si viajas en coche puedes ver bien en 5 o 6 días: Lagos como base para los acantilados de Ponta da Piedade y la Cueva de Benagil. Hacia el este tienes Faro, Tavira y Olhão, mucho más tranquilos. En Faro es donde está el aeropuerto internacional.
En Civitatis tienes las excursiones en barco a los acantilados y a las islas, así como a la famosa cueva de Benagil.
El otoño aquí es una maravilla: se acaba la temporada alta de playa masificada y las temperaturas siguen siendo estupendas para el senderismo costero. Tienes todos los itinerarios en mi guía de qué ver en el Algarve en 3, 5 o 7 días.
La segunda opción es la ruta que hice entre Oporto y Lisboa, parando en Aveiro, Coímbra (con una excursión a las ruinas romanas de Conímbriga), Nazaré y Caldas da Rainha, toda ella en autobús y tren, sin necesidad de coche.
Tienes el resumen completo en el post de la ruta de Oporto a Lisboa.


Costa Oeste de Irlanda en una semana
Irlanda merece varias semanas (tienes mi ruta completa de tres semanas por la Isla Esmeralda si algún día te animas), pero si dispones de una semana, mi recomendación es centrarte en la Costa Oeste, tal y como cuento en mi ruta de Dublín a Galway y Kerry.
El otoño en Irlanda tiene una luz especial, entre nubes bajas y claros repentinos, que hace que los paisajes verdes del Burren o los Acantilados de Moher parezcan aún más dramáticos.
Después de un par de días en Dublín (aquí tienes qué ver en 2 o 3 días), la ruta continúa hacia Galway y termina en el sur, recorriendo el mítico Ring of Kerry.
Para la mayor parte de este pequeño-gran viaje el coche es indispensable, así que te aconsejo que lo reserves con tiempo.

Transilvania (Rumanía)
Rumanía es de esos países que sorprenden gratamente, y Transilvania es la región donde concentrar una semana entera, tal y como explico en mi guía de 9 días por Transilvania en transporte público y en el resumen de las 6 ciudades que no te puedes perder.
Aunque tengas que elegir si tienes sólo 5 o 6 días, el otoño es la temporada perfecta para esta zona: los bosques de los Cárpatos se tiñen de ocres y rojos, y todo el imaginario gótico de castillos y leyendas de vampiros encaja de maravilla con el ambiente otoñal.
Un itinerario ideal para 5 días sería un día en Bucarest, y luego poner rumbo a Brasov, el Castillo de Bran (el más asociado a Drácula), y la preciosa ciudad medieval de Sighisoara. Si cuentas con 7 días, podrías añadir Sibiu que es una ciudad muy muy bonita.
Toda la ruta se puede hacer en tren, que funciona muy bien, y puedes apuntarte a visitas guiadas aquí.
Malta y Gozo en una semana
Malta es uno de esos destinos que no esperas que den tanto de sí hasta que los pisas, y mi guía completa de 7 días en Malta está pensada precisamente para viajar por tu cuenta en temporada baja, y en transporte público.
Aunque no te lo creas, a golpe de autobús vas a poder visitar (si te organizas), La Valeta, la «ciudad del silencio» Mdina y Rabat. los templos neolíticos que cuento en el post sobre arqueología en Malta, un atardecer en los acantilados de Dingli y un par de noches en la isla de Gozo para, entre otras cosas, hacer una ruta de senderismo por los acantilados de Gozo.
Si no quieres depender de los horarios de los autobuses, o tienes 5 días, puedes verlo todo alquilando un coche porque las distancias no son grandes para nada, y a Gozo se llega en ferry muy cómodamente.
El capítulo del alojamiento, sobre todo en La Valeta que es el mejor sitio para hacer base y explorar la isla desde allí, sí que tienes que reservarlo con tiempo si no quieres pagar mucho, y es probable que tengas que renunciar al centro de La Valeta. Puedes empezar a buscarlo aquí.
Flandes completo: Amberes, Brujas y Gante (Bélgica)
Si en la escapada de tres días había que elegir, con una semana por delante puedes disfrutar de las tres ciudades de Flandes con calma, tal y como cuento en mi guía de qué ver en Flandes entre 4 y 6 días.
El otoño belga tiene ese punto de melancolía bonita: canales con niebla y árboles en distintos tonos, chocolaterías con las luces encendidas pronto, y las cervecerías de siempre como refugio perfecto cuando aprieta la lluvia.
Budapest, Pécs y Szentendre (Hungría)
Si Budapest te sabe a poco en tres días, con una semana puedes combinar la capital con un par de escapadas cercanas, tal y como hice yo misma.
Además de profundizar en el Budapest monumental y en su pasado comunista, merece la pena dedicar un par de días a Pécs, en el sur del país (se llega en tren sin problema): una ciudad mucho menos conocida y muy coqueta.
Completa la semana con una excursión de un día a Szentendre, un pueblo de artistas a orillas del Danubio a muy poca distancia de la capital.

Sur de Albania
Albania es de mis descubrimientos recientes con más potencial, y en mi guía de 12 días por el país cuento la ruta completa, aunque para una semana centrada en el sur, con clima mucho más benigno en otoño.
Empezaría por un par de días en Tirana, seguiría por la preciosa Berat, la «ciudad de las mil ventanas», y terminaría en el sur con Gjirokaster y sus casas-torre, además de las ruinas de Butrinto, uno de los yacimientos arqueológicos más completos que he visitado en los Balcanes.
Para moverte por esta ruta necesitas coche de alquiler porque el transporte público, sobre todo entre ciudades pequeñas, es muy escaso.

Sicilia Oriental (Italia)
Sicilia da para un libro entero (de hecho, tienes mi guía de qué ver en Sicilia en 15 días si algún día te apetece recorrerla entera), pero si tienes una semana, mi recomendación es centrarte en una zona.
La zona oriental es la última que he visitado y me ha encantado: Catania, a la sombra del Etna, la barroca Noto, la preciosa Siracusa y Taormina, asomada al mar.
Tienes el itinerario completo en mi guía de Sicilia Oriental por libre y también en la versión de Sicilia en 8 días.

Sicilia Occidental (Italia)
Como alternativa a la ruta oriental, si lo que buscas es un enfoque distinto de la isla, la Sicilia Occidental tiene su propio encanto, con Palermo y sus alrededores como base.
Más allá del circuito habitual, en Palermo desconocido te cuento algunos rincones que se escapan del turismo más masificado, y a muy poca distancia de la capital siciliana está Monreale, con sus mosaicos bizantinos, una de esas visitas que te dejan con la boca abierta.
Esta zona de la isla tiene un aire distinto a la oriental: menos volcánica, más árabe-normanda en su arquitectura, y en otoño se disfruta igual de bien, con mercados como el de Ballarò en su punto álgido de producto de temporada.

Reikiavik, Triángulo Dorado y Costa Sur (Islandia)
Islandia en otoño tiene un atractivo que no tiene en ninguna otra época del año: es el arranque de la temporada de auroras boreales, como cuento en mi post sobre fotografiar auroras boreales en Islandia, además de un paisaje que empieza a teñirse de tonos ocres muy fotogénicos.
El itinerario clásico para una semana combina un par de días en Reikiavik (con su arte urbano y sus fachadas de colores) con el Triángulo Dorado y la ruta por la Costa Sur, entre las cascadas de Seljalandsfoss y Skógar hasta Vík, que tienes detallada en mi post de paisajes de Islandia, sin olvidar el trekking sobre el glaciar Sólheimajökull.
El coche de alquiler es prácticamente obligatorio para esta ruta y, una vez más, te aconsejo que lo reserves con bastante antelación por ejemplo en Discover Cars, porque en Islandia los coches (sobre todo los 4×4) vuelan en temporada de auroras.
Para el trekking en el glaciar o la excursión de avistamiento de ballenas, es mucho más seguro reservar una excursión organizada y llevar guía certificado en lugar de improvisar por tu cuenta.

Algunos consejos prácticos
Como hablamos de escapadas cortas, si quieres aprovecharlas a tope lo mejor es que planifiques un poco qué quieres ver en el destino elegido. No obstante, te aconsejo que intentes no abarcar demasiado.
Sigue leyendo otras recomendaciones de viaje
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