Después de unos cuantos viajes a distintos desiertos, he decidido escribir este artículo con consejos para viajar al desierto desde mi experiencia, tanto de tipo práctico como de comportamiento. ¡Toma nota si tu próximo destino es un desierto!
Antes de nada, una aclaración: me voy a centrar en los desiertos de arena y roca: Sáhara y Namib (África), Atacama (Chile), Gobi (Mongolia), dejando los de hielo para cuando viaje más a ellos 😉
Y quiero empezar con una pequeña advertencia: el desierto no es para todo el mundo. Igual que no todos los destinos son para todos.
¿Y cómo sé si el desierto es para mí o no? Pregunta de difícil respuesta. Quizá lo averigües en este artículo. O quizá sea mejor dejarte llevar, viajar a un desierto y comprobarlo por ti mismo. Sea como sea, espero que este artículo te ayude.
Planificación y Logística: Cuándo Ir y Cómo Moverte
¿Cuál es la mejor época para viajar a los desiertos de arena y roca?
Las condiciones de calor extremo te pueden arruinar el viaje, pero hay que diferenciar entre los distintos desiertos.

Cómo organizar la ruta: Agencia y Trekking o 4×4
Si nos quedamos con un viaje al desierto “monográfico”, es decir, de mínimo 8 días en el interior del desierto, quizá te preguntes cómo organizarlo o con qué agencia ir. Mi experiencia ha sido siempre la de viajar con agencias desde España, o contactar con una agencia local antes de ir.
Debes tener en cuenta también que no es lo mismo viajar a un país desértico como Omán o Jordania, que hacer un viaje al interior del Sáhara, ya sea en Argelia, Chad o Mauritania. La cantidad de agencias e infraestructuras son muy distintas entre los distintos países, así como las distancias a recorrer.

Por otro lado, ten en cuenta que para hacer una travesía de varios días se necesitan al menos dos coches 4×4 (por si hay averías, para llevar todo el equipo y combustible), y eso hay que pagarlo.
Si viajas en solitario o con otra persona, creo que la mejor opción es unirte a un grupo de una agencia de tu país de origen.
Dentro de esto ¿qué tipo de agencia en España? Yo siempre escojo agencias que llevan grupos pequeños y tienen unos cuantos años de experiencia a sus espaldas. Son las llamadas “agencias de aventura”, más especializadas en destinos menos habituales. Viajes Tuareg o Kumakonda son dos buenos ejemplos, aunque hay más.
Si optas por contactar con una agencia local, sobre todo si sois varias personas y queréis formar un grupo solo además de ahorrar unos euros, te aconsejo que busques una buena referencia del destino. Pregunta a los que ya han viajado allí, o lee blogs y opiniones en internet. No será fácil, pero se puede encontrar.
Ojo si vas a viajar en temporada alta (otoño / invierno):
Si tu plan es adentrarte en el Sáhara (Marruecos, Argelia, Mauritania o Egipto) u Oriente Próximo (Jordania, Omán) entre octubre y marzo, ten en cuenta que estás en la época dorada para viajar al desierto. Las temperaturas diurnas son ideales, pero la demanda también sube bastante.
Si vas a viajar con agencias de aventura locales o en grupos reducidos, reserva con margen de tiempo; los vehículos 4×4, permisos y guías experimentados se organizan con semanas de antelación.

Cómo moverse por el desierto
Aunque estemos hablando de un viaje a partir de una semana, hay al menos dos formas de acercarse al desierto: en coche y caminando.
Por supuesto no son las únicas. Siempre puedes ir en bici o en patinete, pero digamos que ir en coche o en un viaje de trekking son las formas más populares.
Si somos puristas, siempre va a haber coches 4×4 de por medio. Se necesitan, eso está claro. Pero puedes hacer un viaje de trekking con un par de coches de apoyo, o un viaje montado en el coche casi todo el tiempo. En este último, por supuesto se hacen paradas en los lugares que hay que ver, para comer y para acampar.
En los viajes de trekking por el desierto se suele caminar unos 15-20 km al día. También hay algunos donde se combinan ambas cosas. Unas horas caminando (5-7 km) y el resto en coche. Todo depende de las distancias que se quieran abarcar.
Yo he disfrutado ambos tipos de viaje por igual, pero mi consejo es que si puedes elegir, escojas la opción de caminar en el desierto.
La experiencia de caminar en el desierto es una inmersión mucho mayor en el medio. El viento, la arena, los horizontes… todo lo vas a experimentar de una forma mucho más directa, durante más tiempo.

¿En qué desiertos suele haber opción de trekking o 4×4?
La opción de recorrer el desierto en 4X4 existe desde hace décadas, pero la opción de trekking es menos común (sin que desaparezca la del coche).
Así, los desiertos más acostumbrados a recibir turismo son los que suelen tener un mayor número de opciones. Algunos, como Argelia, lo saben desde hace muchos años. Otros lo han ido incorporando a medida que la demanda crecía. De forma muy resumida, te diría que puedes encontrar fácilmente una opción de trekking en estos destinos:
Hay otros desiertos en los que es raro conseguir hacer un viaje de trekking, aunque no es imposible. Y siempre tendrás oportunidad de dar paseos largos. La principal razón es que las distancias son enormes. Me refiero al desierto del Namib, o al desierto de Ennedi en Chad.
Con el Desierto de Atacama, en Chile, la película cambia. Allí se suelen hacer excursiones de un día desde San Pedro de Atacama a distintos puntos de la zona. Algunos están a más de 4.000 metros de altura, y todos o casi todos son espacios protegidos, por lo que no se puede acampar.

Qué llevar al Desierto: Ropa, Botiquín y Accesorios Clave
Cuando piensas en el desierto de dunas de arena, enseguida piensas en el calor. Mucho calor. Y, seguramente, piensas en ropa fresca y sandalias o incluso ir descalzo por las dunas. Claro que sí. Verano puro.
Pues no, o desde luego no te lo aconsejo. Fíjate en cómo visten ellos y recuerda que “allí donde fueres, haz lo que vieres”. Aunque lo de ir descalzo por las dunas tampoco es muy descabellado 😅
Ropa diurna: la clave es protegerse del sol
Tanto en invierno como en épocas más cálidas, la mejor ropa es la de entretiempo para las horas centrales del día. Llevar manga larga y pantalón largo, además de sombrero o gorra, siempre te va a proteger más y mejor del sol.
Intenta que sean telas de algodón y prendas amplias, o tejidos técnicos. Muy importante: añade un foulard o pañuelo grande para protegerte el cuello o para usarlo como turbante.
El desafío de la noche: Ropa de abrigo
Si viajas al desierto en invierno, hará mucho frío por las noches. Repito: mucho frío. Así que debes ir preparado para no pasarlo mal y coger un buen resfriado.
Mis básicos son:
Si viajas a principios del otoño o en primavera no hace falta tanta ropa de abrigo, ni mucho menos, pero no te descuides y lleva siempre algo para las noches y madrugadas. Puede ser una chaqueta térmica, un cortavientos, o la chaqueta de plumas antes mencionada, aunque quizá ya un forro polar no tenga mucho sentido.


El Equipaje Esencial para la Aventura
Además de la ropa no vas a necesitar gran cosa, aunque hay algunos complementos que no debes olvidar:
Protección para tu cámara y móvil
La arena del desierto es casi como polvo y se mete por cualquier ranura.

No te olvides del seguro de viaje
Si viajar con seguro de viaje es siempre imprescindible, cuando el destino es el desierto se vuelve un requisito no negociable. Adentrarte en zonas remotas (como el Sáhara profundo, el Gobi o Atacama) implica estar lejos de grandes hospitales y contar con infraestructuras médicas muy limitadas.
Cualquier imprevisto, desde una torcedura de tobillo caminando por dunas hasta una gastroenteritis, o la necesidad de una evacuación médica en 4×4 o helicóptero, puede costar miles de euros.
¿Qué debe incluir sí o sí tu seguro para ir al desierto?
Mis recomendaciones de seguro para el desierto (y con descuento)
Aquí tienes los enlaces con los descuentos de cada uno:


Seguridad en el desierto
Consejos de salud
¿Cómo se gestiona la higiene personal si pasas varios días acampando sin duchas?
Hay que cambiar el chip: el desierto es un entorno seco y «limpio» en el sentido de que no hay humedad ni sudor pegajoso como en el trópico. Con agua mineral para lavarse los dientes y la cara, y agua tibia por las mañanas para lo básico, se aguanta perfectamente una semana de acampada.
Por lo demás, en todos los desiertos que he conocido me he sentido muy segura, aunque siempre he viajado con gente local y en grupo, ya que no se recomienda internarte solo en el desierto. La excepción sería Atacama, pero la estancia allí es diferente, ya que estás en una población (San Pedro de Atacama) y vas y vienes cada día para hacer excursiones. Precisamente allí no siempre me sentí muy segura, pero evitando la noche no hay problema.

Actitud y responsabilidad para viajar al desierto
La actitud ante el desierto
El desierto engancha a muchos, entre los que me encuentro, y no podemos evitar transmitir una mirada romántica.
Pero también sabemos que es un medio duro, árido, y que puede afectar incluso al ánimo. Desde lo positivo a lo negativo. Desde el sentimiento de libertad y vida, hasta el de agobio y confusión.
Sin embargo, sobre todo en los desiertos más accesibles, mucha gente va a pasar una noche o dos entre las dunas. Buscan esa imagen romántica del desierto sin saber a dónde van. Se hacen unas fotos, disfrutan de una gran puesta de sol entre las dunas, y ponen el check del “Sáhara” en su lista de sitios que ver antes de morir.
Si se alojan en un campamento “de lujo”, con ducha y cama con somier, mejor que mejor. Si hay fiesta por la noche en una jaima superguay, mejor. Probablemente vuelvan quejándose del polvo y la arena, pero riéndose con el recuerdo de los bailes que se echaron en esa noche “de ensueño”.
Sí, hay esquinitas del desierto que se han mercantilizado. Pienso mucho en el Sáhara porque es el que más conozco y donde más lo he visto, pero Paracas en Perú es otro buen ejemplo. El Wadi Rum de Jordania y las Wahiba Sands de Omán también, con sus pequeñas variaciones en cuanto a lujos y jaleo.
Y me da mucha pena. Me da pena que la gente no entienda qué es el desierto. Que no se acerque a él con respeto y que no lo vivan como hay que vivirlo. En su pureza.
Viajar al desierto como creo que se debe hacer, significa pasar por muchas incomodidades. Pero es lo que permite poder apreciar, más que nunca y en su justa medida, nuestros privilegios. Además de sentirte integrado en ese medio hostil para el ser humano.
A todo esto me refiero con la actitud.

Responsabilidad a la hora de viajar al desierto
La responsabilidad en el desierto es algo muy serio, y en varios sentidos.
En el sentido más vital, hay que ser consciente en todo momento que un descuido puede costar muy caro. Separarse mucho del grupo y perder el contacto visual puede hacer que te pierdas y que cueste mucho encontrarte. Si pasan horas y no vas bien equipado, en especial con agua y protección solar, ni te cuento.
En el sentido medioambiental, hay que ser consciente de que el desierto no es un gran vacío en el que depositar tus desperdicios porque, total, puede que nadie los encuentre nunca. No es un basurero. Y la naturaleza no es todopoderosa a la hora de hacer desaparecer la basura.
La sensación de inmensidad a veces nos hace olvidar lo frágil que es este ecosistema. La naturaleza no digiere la basura al ritmo que pensamos. Si vas a cagar:
Un ejemplo: la comunidad de tuaregs de Djanet se ven obligados, cada año, a hacer una campaña de limpieza del Parque Nacional del Tadrart, que es el principal reclamo de la zona en el sur de Argelia.
No siendo un lugar de turismo masivo ni muchísimo menos, los cientos de personas que lo visitan cada año dejan su huella. Si no lo limpian, hoy sería ya un vertedero.
Cuando lo visité, de hecho, era bastante fácil encontrarse con restos de papel higiénico, toallitas húmedas, y por supuesto bolsas de plástico, latas, etc. Dan ganas de llorar cuando ves algo así.
Además de los desperdicios de los humanos, también están los de las máquinas. Lógicamente hay que viajar en coches 4×4, pero en los desiertos de más fácil acceso se han puesto de moda actividades como la de montar en quad para hacer el cabra por las dunas. Que sepas que con ello estás contribuyendo a erosionarlas, a soltar aceite y humos, y a llenar de ruido absurdo el medio 😫
En fin, aquí lo dejo para que le des una vuelta si te planteas hacer un viaje al desierto. Entiendo que mucha gente no es consciente de estas cosas. Yo también he aprendido con el tiempo y los distintos viajes, y espero seguir aprendiendo.
No te pierdas los posts en los que te hablo de los distintos desiertos que he visitado
Lo que seguro te estás preguntando para viajar al desierto
Organiza tu viaje al desierto con estos recursos y Descuentos
Sigue leyendo sobre Recomendaciones
Este post puede contener enlaces a sitios de afiliados. Esto significa que si haces una reserva desde dichos enlaces, yo ganaré una pequeña comisión. En ningún caso tú pagarás más y con algunos conseguirás un descuento. Puedes leer más en la sección Descuentos que enlazo aquí.














