Ennedi caminando por el barranco de Bashileke

La meseta de Ennedi es la “meca” de la mayoría de turistas y viajeros que visitan Chad. Un desierto impresionante que es Patrimonio de la Humanidad y que sorprende en cada esquina. Aquí tienes una lista de los lugares más emblemáticos y otros menos conocidos que se pueden visitar en un territorio que es tan grande como Suiza ¿Te vienes? 😊 

Ennedi, el tesoro de Chad

  • Ennedi es una de las seis cadenas montañosas del Sahara.
  • Ocupa buena parte del nordeste de Chad.
  • Se divide en dos grandes regiones o distritos: Ennedi Este y Ennedi Oeste. La mayor parte de lugares que visita el turismo están concentrados en el lado Oeste pero casi limitando con el Este, en lo que podríamos llamar «Ennedi central».
  • Ennedi es Patrimonio de la Humanidad desde 2016. Esperemos sea acompañado, más pronto que tarde, por los Lagos de Ounianga.
  • Desde 2018 es gestionado por African Parks en coordinación con el Gobierno de Chad.

La singularidad de Ennedi está fuera de toda duda. Aunque en los cinco o seis días que pasé en esta región mi mente recibía flashbacks del Tadrart argelino, lo cierto es que Ennedi es muchísimo más grande, variado y vivo. De hecho, se conoce como “el Edén del Sahara”

mirando el paisaje desde un arco frente a un barranco
Contemplando el panorama desde uno de los innumerables arcos de Ennedi

Ennedi está vivo porque está habitado. No hay mucha población, pero hay. Dicen que tiene unos 30.000 habitantes. Quizá esté aumentando porque parte de la población que se desplazó por las sequías hace una década está volviendo. Fuimos testigos de ello en un encuentro con hombres zagawa, la tribu a la que pertenece el actual presidente de Chad. 

Buena parte de la población de Ennedi se divide en dos grandes grupos tribales: 

  • Los pastores árabes. Cuidan de sus rebaños de dromedarios, cabras y burros. Su vida depende de los pastos, el agua de las gueltas (fuentes de agua naturales) y los pozos. También tratan de arrancar algunos cultivos a esa tierra arenosa casi ingobernable. Bueno, ellos directamente no, porque estos trabajos suelen estar a cargo de grupos étnicos considerados inferiores como los cameyá
mujer con vestido azul de flores y niño cargando un saco en la cabeza en ennedi
Mujer árabe y niños en el poblado que hace las veces de «tickect entrance» del Guelta de Archei
  • Los tubu o toubou es el otro gran grupo. Habitan toda la parte noroeste del desierto hasta el Tibesti. “Toubu” significa “hombre de las montañas. Son hombres duros, rígidos en sus costumbres y su código de honor, aunque les vaya la vida en ello. También dicen que son leales y trabajadores como el que más. Al menos los que yo he conocido 😊.  
fila de camellos andando por un barranco de ennedi
Rebaño de camellos transitando por un cañón de Ennedi. Las líneas marcadas en el cuello son la marca de la tribu.

Esta población «convive» con los cocodrilos del desierto que están en peligro de extinción, gacelas, monos, zorros, chacales, últimamente avestruces y unas 185 especies de aves, muchas de las cuales utilizan esta gran región para descansar de sus grandes rutas migratorias cruzando medio mundo.

Hubo un tiempo en que había leones. Se dice que el último león del desierto se vio en Ennedi en el año 1940. 

La convivencia con la vida salvaje no siempre es cómoda. Valga de ejemplo los “espanta-chacales” que vimos en los alrededores de la vivienda de una familia. Los ponen para que no se lleven los pollos que complementan su frugal dieta.

espanta chacales en una duna junto a rocas
Espanta chacales en el desierto de Ennedi
niña caminando de frente con paisaje de árboles y suelo de arena
Niña del Guelta de Archei

Mientras, los vientos esculpen con paciencia la arenisca de la meseta. Lo hacen con tanta eficacia que trazan formas que parecen hechas por la mano del hombre.

Abundan las torres, los dedos, las formas fálicas y los “champiñones”.

Destaca la montaña Agusi, dicen que la más alta de Ennedi. También las grandes paredes y los arcos, entre los que está uno de los más altos del mundo. Y gargantas profundas, barrancos angostos donde la sombra y el agua dan vida a las palmeras y otras plantas en lo que son pequeños paraísos. 

paisaje de rocas y dunas en Ennedi
Paisaje de Ennedi en Assule
formación rocosa que parece una gran seta y detrás valle con acacias y nuestros coches
Uno de los «champiñones» de Ennedi

En Ennedi hay agua

En la región de Ennedi hay más agua de la que te puedas imaginar. De ahí que haya vida. Ha vivido muy malas épocas, pero por lo visto en los últimos años ha llovido más. Y con la lluvia vuelven los hombres, quizá demasiado triunfalistas, así como la fauna que se estaba perdiendo. 

Las lluvias suelen darse entre mayo y septiembre, aunque no son continuas. Los ríos y gueltas no llegan a tener varios metros de profundidad.

Las gueltas o depósitos naturales de agua de Ennedi ya no son tan frecuentadas por los rebaños como antes. La construcción de pozos en otros lugares, aunque a veces tengan que perforar la tierra hasta los 150 metros de profundidad, alivia la carga de ir y volver a los puntos de agua de toda la vida. Aun así, como los pastores tienen que pagar por el agua en los pozos nuevos, las gueltas siguen en uso (son gratuitas). 

guelta de agua entre rocas pulidas en ennedi
Guelta de Ennedi muy baja de agua por estar avanzada la época seca

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También hay muchos vestigios del pasado

Entre tanta maravilla rocosa hay, además, pinturas rupestres y algunos grabados que alcanzan los 7.000 años de antigüedad. Muestran una vida que en realidad no parece haber cambiado tanto a pesar del tiempo transcurrido. 

En los lienzos rocosos te puedes encontrar con grandes rebaños de vacas bellamente pintadas y que demuestran que aquella gente ya eran pastores.

Hombres montados en camellos con sillas adornadas casi como las actuales. Mujeres con peinados al estilo de las Meninas de Velázquez, alguna incluso con una gran falda acampanada. Ejércitos a caballo. Jinetes con un tocado de plumas que se inclinan hacia atrás porque están cabalgando. Dibujos más abstractos que podrían estar representando el plano de un poblado o de una casa, o bien un antiguo dios. 

pintura rupestre con jinetes que llevan dos plumas largas en la cabeza
Jinetes con tocados de plumas en la cabeza

Estas pinturas son fascinantes y mucho menos conocidas que las del Tassili de Argelia por ser menos accesibles. Y lo fantástico de un viaje al Ennedi es que si empleas un rato en explorar la zona donde acampas, puedes hacer tus propios descubrimientos en las cuevas de alrededor, porque hay miles y los guías no las conocen todas. Me pasó y fue increíble 🥰

👉Te recomiendo que leas mi post Arte rupestre en el Sahara: la increíble colección del Tassili N’Ajjer

Viajar a Ennedi implica saber que vas a tener que renunciar a verlo todo. Harían falta meses y no hay recursos para un viaje así. Por eso hay que elegir. Como todo en la vida.  

Qué ver en Ennedi: los grandes clásicos

Con el tiempo y unas cañas como se suele decir, se ha ido creando una lista de básicos imprescindibles a visitar en Ennedi. Aunque nunca ha habido mucho turismo, esta es la región más visitada de Chad por los locos que deciden viajar a este país. De ahí la creación de itinerarios viables para unos días.

Paso a comentarlos brevemente para que te hagas una idea. Prometo escribir y contar más detalles de todos o casi todos ellos en próximos artículos. 

Las paredes y torres de Ouimina 

Sobre una meseta entre grandes valles salpicados de acacias se eleva un conjunto de torres de arenisca. Es impresionante. Por tamaño, altura, formas y número.

Sin ninguna duda Ouimina es uno de los lugares más bellos en los que puedes acampar, ver atardecer y amanecer. Sintiéndote como un Gulliver. Creo que lo recordaré toda la vida.

torres de arenisca en Ouimina en Ennedi
Torres de Ouimina
pared de arenisca con gran agujero en el centro al atardecer en Ouimina
«Los amantes de Ouimina»
atardecer con cielo rojo y siluetas de torres de roca en ennedi
Atardecer en Ouimina, Ennedi

Arco de Djoulia y Guelta de Bachikele 

El Arco de Djoulia se asoma al cauce de un río que suele estar seco, pero lleno de acacias que destacan con su verdor frente a la roca. Este arco es como un desafío a la gravedad. Finísimo, altísimo.

Encaramarse a la montaña que hay enfrente para verlo a la misma altura, o subir a la meseta que hay justo detrás, son los grandes planes a hacer en un sitio así. Además en la zona hay vestigios de los campamentos de los franceses de la colonia y muchos lugares desde los que obtener grandes vistas del paisaje que lo rodea. 

arco de djoulia con cielo azul en Ennedi
Arco de Djoulia en Ennedi

Cerca de allí está el Guelta de Bachikele. Es un barranco angosto poblado de grandes palmeras, el río y al fondo el manantial que lo alimenta. El paisaje recuerda muchísimo a algunos ouadis de Marruecos. Una nota curiosa: al entrar en el barranco un viento frío nos hace ponernos el jersey. Parece que esto ocurre siempre. 

Es habitual encontrar rebaños de camellos y pastores a los que no les gustan nada las fotos. Pueden ponerse violentos.

guelta de bachikele con palmeras y camellos al fondo
Guelta de Bachikele. Si te fijas a la izquierda de la foto hay un rebaño de camellos
niño trepando por pared de arenisca con agua debajo en el guelta de bachikele
Un niño trepando por las paredes del Guelta de Bachikele

La ruta de los arcos de Ennedi 

Ennedi tiene una de las grandes concentraciones del mundo, si no la que más, de arcos de piedra. He visto arcos magníficos en Namibia, en Jordania y en Argelia, pero no en tanta cantidad como en Ennedi. 

Además del arco de Djoulia que ya he citado, está el arco de Alobe con sus 137 metros de altura, el Ojo de Toukou, el Arco del Elefante, la Muela o Arco de los Dientes, los Cinco Arcos… y muchos otros a los que no puedo poner nombre, además de los que no he visto. 

arco del elefante vista de lado en ennedi
Arco del Elefante de Ennedi

Guelta de Archei

Al principio decía que Ennedi es la “meca” de muchos turistas y viajeros que vamos a Chad. Pues bien, la meca dentro de esta meca es el Guelta de Archei. Probablemente el culpable de la fama de Ennedi, ya que allí se hace una de las fotografías más famosas del país. 

guelta de archei con caudal de agua bajo y una gran cueva al fondo
Entrada a la Guelta de Archei

El Guelta de Archei es un cañón de paredes inmensas con un río que serpentea en su base. Allí van a abrevar grandes rebaños de camellos (bueno, dromedarios porque tienen una joroba). La visión desde el «mirador» que hay al fondo y en lo alto es sobrecogedora, perfecta. 

Aquí es donde aún viven los cocodrilos del desierto, aunque hay que ir muy muy temprano para tener alguna oportunidad de verlos. Después, se esconden.

paredes del guelta de archei con curso de agua al fondo y camellos
La famosa Guelta de Archei con un rebaño de camellos abrevando. Cada vez es más difícil encontrarse con ellos.

Terkei Barakatra

Esta es una de las muchísimas localizaciones de pinturas rupestres de Ennedi. Dicen que son las mejores, y desde luego impresionan. 

Un gran abrigo rocoso muestra grandes grupos de jinetes a caballo. Avanzan casi volando en lo que podría ser una batalla. Entremezcladas hay rebaños de vacas y alguna figura femenina. 

pinturas rupestres de vacas y jinetes en Terkei Barakatra en Ennedi
Pinturas de Terkei Barakatra
pared llena de pinturas de jinetes en sus caballos en Ennedi
Jinetes de Terkei Barakatra

El lugar está habitado por monos manchados. También es habitual que se acerquen los pastores que viven por la zona. Nosotros hicimos allí la parada del día para comer, pero me hubiera encantado tener más tiempo para explorar otras rocas que tenían pinta de guardar más tesoros rupestres. En Ennedi no da la vida para ver todo lo que hay! 

Laberinto de Oyo

El laberinto de Oyo es una de las grandes expresiones de la erosión natural. Lo que hace miles de años sería un gran bloque rocoso, se ha ido esculpiendo hacia abajo dejando un laberinto de torres casi de la misma altura y pasillos por los que se puede andar, pero con cuidado. Si te pierdes ahí dentro no sé yo si sales. 

laberinto de oyo en ennedi
Laberinto de Oyo

Manda Guele

Si bien me gustaron mucho las pinturas de Terkei Barakatra, no es por llevar la contraria pero las de Manda Guele me enamoraron. 

Más variadas, en ellas hay escenas de caza, mujeres, dibujos de sus equipajes y símbolos indescifrables. Hay incluso alguna figura cuya cabeza parece tener un gran casco.

pintura rupestre con gente montada en camellos en Ennedi
Pinturas de Manda Guele

En Ennedi siempre hay rincones nuevos que descubrir

En Ennedi es fácil sentir que el desierto es tuyo porque es realmente fácil encontrarte solo en esta inmensidad.

luna medio llena con cielo azul entre rocas de arenisca rojiza
Luna creciente en Bashike

Si tienes bien resuelto ir con un buen guía y conductor, ya sólo se trata de dejarte seducir por rincones que aunque no estén en las rutas populares se confirman como dignos de pasar una noche o hacer una parada. La elección del sitio de acampada es totalmente libre (y gratuito, je, je). Es el caso de los siguientes, que son lugares menos frecuentados que los arriba mencionados. 

Cañón de Bashike

Este fue el primer lugar donde acampamos y no lo habría soñado mejor. Un barranco con paredes enormes y desvíos a otros más recónditos. Al fondo hay un pequeño pozo y por tanto presencia de ganado. Pasear por allí con nuestra única compañía y hacer fotos al cielo nocturno fue simplemente mágico. 

paredes de arenisca y valle con arbustos verdes delante en ennedi
Llegando al Cañón de Bashike
atardecer entre paredes del barranco de bashike en ennedi
Paredes del Cañón de Bashike al atardecer
entrando en un barranco muy estrecho en ennedi
Entrando en uno de los cañones de Bashike
cielo estrellado entre siluetas de las paredes del cañón de bashike
Noche en Bashike

Torres de Assule

Las torres de Assule, nombre que averiguamos preguntando a un pastor de la zona, me recordaron muchísimo al paisaje cercano a Djanet (Argelia). En la distancia parecen rocas negras, no así cuando te acercas.

Hay torres aisladas unas de otras y arcos habitados por halcones, todo entre dunas de arena dorada. Podrías estar horas dando vueltas y no cansarte. 

torres de arenisca separadas unas de otras y arena roja en Ennedi
Torres de Assule
halcón posado en las cavidades de una torre de arenisca
Un precioso halcón del desierto encaramado a las paredes de una de las torres de Assule

Djiratoubore

Djiratoubore fue uno de los sitios donde paramos a comer y dar una vuelta para explorar el terreno. Podría ser uno más, pero de repente nos encontramos subidos a un balcón enorme, con muchos arcos y cornisas desde los que hay una caída vertical hacia los cauces de agua secos. Espectacular.   

paisaje de rocas y barrancos en djiratoubore
Djiratoubore
paisaje de Ennedi con columnas de arenisca
Djiratoubore
paisaje de rocas y arcos en ennedi

Ouadi de Noi

Noi es un valle o ouadi amplio en el que pastan los camellos con tranquilidad. Está custodiado por farallones rocosos con muchas cuevas y hay una torre natural en el centro bajo la cual dormimos. 

foto nocturna del campamento junto a torres de arenisca
Campamento en Noi

Allí fue donde descubrí una cueva con pinturas rupestres bastante buenas, justo antes de anochecer. Al día siguiente buscamos más y no hubo tanta suerte, pero toda la zona está llena de esas cuevas y seguro que es cuestión de tiempo encontrar más y más. Otro gran aliciente 🤩 

pintura rupestre de una vaca y figuras de cazadores
Pinturas rupestres de la cueva que descubrí en Noi

Gaora Halagana

La última vez  que dormirmos en Ennedi fue en el camino de vuelta de los lagos de Ounianga y después de cruzar la  Depresión de Mourdi. Fue en Gaora Halagana. Llegamos ya de noche y acampamos bajo un arco enorme que es casi una cueva. 

Aunque estaba muy cansada, me sentía un poco como los antiguos habitantes del desierto, durmiendo al abrigo de estas grandes formaciones. 

gran arco cueva donde dormimos en Ennedi
Arco de Gaora Halagana

Al día siguiente me fui a explorar otra gran masa de roca, abrigos y arcos que hay al lado, y empecé a encontrar pinturas rupestres por todas partes, de distintos tipos y calidades. No obstante, las mejores nos las descubrió nuestro guía Hamit. Buenísimas. 

pared con símbolo rupestre y tres hombres cogidos de la mano
Pinturas de Gaora Halagana

Un poco más allá estaba otra gran formación que llamamos “los cinco arcos” y que es uno de los lugares más fotogénicos de Ennedi, aunque el entorno no sea tan impresionante como esos valles y montañas por los que anduvimos durante cinco días. 

arcos de piedra y grandes paredes y debajo dos todoterrenos que dan idea de la escala del lugar en el viaje a Chad

¿Te apetece ver Ennedi a vista de dron? Aquí tienes un vídeo de nuestra expedición realizado por Austerio Alonso de Kumakonda, la agencia que te aconsejo sí o sí para hacer este viaje 👇👇

Espero que esta visión “global” de Ennedi te permita hacerte una idea de lo que dan de sí cinco o seis días de ruta. Poco a poco iré relatando las historias y anécdotas del viaje por estos rincones. 

Sigue leyendo sobre Chad y sorpréndete!

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