El Ring of Kerry (Anillo de Kerry) es, sin duda, la columna vertebral del turismo en el suroeste de Irlanda. Sus 179 kilómetros serpentean a través de paisajes que pasan de montañas salvajes a bahías de color turquesa, pero es una ruta que exige estrategia. Si vas sin plan, puedes acabar atrapado tras un convoy de autobuses turísticos. Si sabes cuándo parar y cómo moverte, el Ring of Kerry se convierte en una experiencia íntima y sobrecogedora. Te cuento cómo exprimir al máximo esta ruta para que no te quedes sólo con la postal, sino con la esencia..
Información práctica, consejos y preguntas frecuentes sobre el Ring of Kerry
Antes de mostrarte qué ver en el Ring of Kerry, te doy los consejos prácticos que considero que te pueden venir muy bien para organizar tu ruta.
La estrategia: cómo dominar el Anillo de Kerry
Para disfrutar de esta ruta, la regla de oro no es qué ver, sino en qué sentido hacerlo. La inmensa mayoría de las excursiones organizadas recorren el anillo en sentido contrario a las agujas del reloj (de Kenmare hacia Killorglin).
Mi consejo: Hazlo al revés (en el sentido de las agujas del reloj). Esto te permitirá cruzarte con los autobuses de frente en lugar de ir a su ritmo, lo que facilita mucho las paradas y te da esa sensación de «soledad» en los miradores que tanto buscamos. Nosotras, por ejemplo, sólo nos encontramos con los autobuses a mitad de camino, y eso que estábamos en agosto.
Además, te sugiero que no te ciñas únicamente a la ruta convencional que todo el mundo sigue, que ahora te explico, es la que va por la carretera N70, sino que añadas el desvío al Skelling Ring. Yo no la hice por puro desconocimiento, y me temo que me perdí un sitio chulísimo. Lo incluyo en esta actualización porque ahora sé que es un error pasarlo por alto.
Si no tienes coche y no quieres alquilarlo, hay otras opciones para recorrer el Anillo de Kerry (que tienen que ver con estos autobuses, claro):
Conducir por el Ring of Kerry
Conducir por el Ring of Kerry no es complicado, pero exige atención. Las carreteras en los tramos secundarios (especialmente en el Skellig Ring) son estrechas.
Si vas a alquilar un coche, mi recomendación es que busques un vehículo de tamaño mediano/pequeño; te dará mucha más confianza en las curvas y al cruzarte con otros coches o tractores.
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Dónde alojarse
Nosotras dormimos en Killarney, una pequeña ciudad del suroeste de Irlanda en la que pasamos dos noches para hacer esta ruta. Aquí puedes echar un vistazo a la oferta de alojamiento en Killarney aquí.
Killarney está al lado del lago Leane, en el condado de Kerry, y es la parada intermedia que elegimos antes de tirar hacia la preciosa costa de Dingle.
Preguntas frecuentes
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Qué ver en el Anillo de Kerry
Lo que vas a ver en el Ring of Kerry es una sucesión de paisajes, panorámicas, playas de aguas turquesas y rocas negras, montañas, lagos, bahías, castillos y asentamientos de la Edad de Bronce. ¿Qué te parece la mezcla? Por eso es una de las rutas más famosas de Irlanda.
Nuestra ruta por el Anillo o Ring of Kerry
Hoy en día yo añadiría estos lugares el Skelling Ring, para lo que hay que desviarse hacia Portmagee y la Isla Valentia. Aquí encontrarás los acantilados de Kerry, que rivalizan en belleza con los Cliffs of Moher pero con una mínima parte de gente.
De Killarney al Fuerte Staigue
Nada más salir de Killarney empezamos subiendo una carretera entre montañas verdes salpicadas de rocas. Volvemos a pasar junto al Parque Nacional de Killarney, que habíamos visitado la tarde anterior (apúntatelo también).
Nuestra primera parada es el mirador Ladies View, desde donde contemplamos el lago Muckross rodeado de montañas. ¡Buen comienzo!
Kenmare es la siguiente parada, una pequeña ciudad de casas irlandesas con tejados de pizarra negra. La torre de la iglesia despunta llamando la atención.
En Kenmare hubo un convento al que las mujeres del pueblo acudían a aprender a hacer encaje. Se les dio tan bien, que el pueblo consiguió ser famoso por este arte. En el Kenmare Heritage Centre se exhibe, de hecho, “la pieza de encaje más importante jamás realizada en Irlanda”.
Pero la razón de nuestra parada era otra. Y esto fue lo que más me gustó del lugar, en realidad. Cerca de la plaza hay un círculo megalítico. Ahí, como si nada. Casi entre las casas. Es de principios de la Edad del Bronce y uno de los más grandes de la región, con quince piedras alrededor de un dolmen.
En principio, los círculos megalíticos o crómlech son enterramientos. En el dolmen estarían las cenizas del difunto, y el círculo de piedras sería la frontera que delimita el mundo de los vivos y el de los muertos.
Después nos dirigimos al Fuerte Staigue. Tenía curiosidad por ver de cerca una de estas construcciones, y me quedé pasmada. ¡Una pasada! Además, desde su ubicación, en un alto, tienes unas buenas vistas. Te lo recomiendo al cien por cien.
Caherdaniel
Siguiendo la ruta de Ring of Kerry, al poco rato llegas a Caherdaniel. Este es uno de los extremos del sur de la península, cuya costa es totalmente irregular, casi loca.
Creo que fue a partir de Caherdaniel cuando empezamos a encontrarnos con playas de aguas turquesas en las que terminan laderas llenas de hierba y mil flores. ¿De verdad estamos en Irlanda!?
Nuestro encanto por lo que veíamos iba subiendo cada vez más. De hecho fueron varias las veces en las que, al superar una curva, exclamamos “ooooh!!”. Suena ridículo y creo recordar que nos reímos bastante de nuestras reacciones, pero no era para menos.
Decidimos no parar en Caherdaniel más que para hacer unas panorámicas, pero después he leído que aquí está la casa de un tal Daniel O’Connel, conocido como El libertador. Su familia se dedicaba al contrabando desde el escondite que tenían entre la dunas de la costa.
Hay muchas historias de pirateo en la isla esmeralda… Bueno, hay muchas historias en general.
Waterville
La carretera sube y baja por la costa, y tu vista con ella. Cuando volvemos a bajar hacia el mar, nos encontramos con una hermosa playa. Es mucho más abierta y extensa que la de Caherdaniel. Este es un buen sitio para parar a comer.
Waterville se sitúa en la Bahía de Ballinskelligs y por lo visto es un centro turístico de primer orden en Irlanda, con un campo de golf y todo. De hecho, podríamos decir que es un centro turístico «con pretensiones» de atraer a gente adinerada.
Dicen que Charlie Chaplin visitó Waterville y por eso hay una estatua suya en el paseo marítimo.
Después de comer un fish&chips de bacalao fresco que no estaba nada mal, en un pequeño restaurante decorado con discos de vinilo en las paredes, decidimos tomar el sol observando a las gaviotas, a los lugareños, y el contraste entre el azul y el verde. Estos momentos dulces del viaje no se cambian por nada ¿no crees?
Cahirciveen, el castillo de Ballycarbery y los ringstones
Más adelante, dejando a la izquierda la isla de Valentine, llegamos a Cahirciveen. El pueblo llegó a tener 30.000 habitantes pero la Gran Hambruna y la emigración posterior diezmó a la población. Un capítulo de la historia de Irlanda realmente tremendo.
Pasamos por aquí más bien rápido, pero paramos un momento para orientarnos y de paso contemplar un curioso castillo pintado de blanco.


Lo que nosotras queríamos era llegar al Castillo de Ballycarbery, y después ir a unos fuertes de piedra que están en una península para la que hay que salir un poco de la ruta de Ring of Kerry propiamente dicha.
El castillo de Ballycarbery es de esos que cumplen a la perfección con el perfil de “sitio de cuento”, ya sea de terror en los días grises, o de fantasía en los despejados como éste.
Justo cuando llegamos se iba una familia, así que nos encontramos solas en este lugar tan fantástico. Me encantaron sus muros llenos de hiedra con las vacas pastando como reinas en su perímetro. De hecho, no nos dejaron que nos acercáramos mucho. Remataban la postal unas nubes que parecían dibujadas adrede en el cielo.
Ballycarbery fue construido en el siglo XVI y perteneció al clan McCarthy More primero, y después a sir Valentine Brown, gobernador general de Irlanda bajo el reinado de Isabel I.
Insisto: Irlanda está llena de historias de clanes y personalidades locales.
Como decía, un poco más allá hay dos fuertes circulares o ringstones, datados en el siglo X, que son maravillosos. Se llaman Cagerhall y Leacanabuile. Y si el de las cercanías de Kenmare me había gustado, estos ya ni te cuento porque están magníficamente conservados y reconstruidos.




Ya sólo quedaba ir volviendo hacia Killarney por la carretera N70, que es la del Ring of Kerry, disfrutando de vistas increíbles, con más playas de arena blanca o llenas de algas, costas abruptas, y flores, muchas flores. Insisto, si tienes tiempo, toma el desvío al Skelling Ring, ahora te lo explico.
Skelling Ring
Para hacer el desvío por el Skellig Ring, debes salirte de la carretera principal (N70) en uno de estos dos puntos, dependiendo de en qué sentido hagas tu ruta:
Un consejo importante: No te guíes solo por el GPS, ¡fíjate en los carteles! La señalización turística irlandesa es excelente y el desvío está claramente marcado con carteles que indican «Skellig Ring» o «Skellig Coast». Además, ten en cuenta que la carretera es bastante más estrecha que la N70, así que tómatelo con calma y disfruta de las vistas.
Mientras que la ruta estándar sigue la carretera nacional, el Skellig Ring se adentra hacia la costa, rodeando la península de Iveragh por su punto más occidental. Es, en esencia, la versión más salvaje y auténtica del Ring of Kerry. Sus puntos fuertes son:




Mapa con los lugares citados
Aquí te dejo un mapa donde puedes visualizar las paradas de la ruta y también buscar alojamientos.
El Ring of Kerry puede ser una trampa turística o un viaje inolvidable, todo depende de cómo decidas abordarlo. Mi sugerencia es que trates la ruta como un lienzo donde tú decides dónde detenerte y dónde pasar de largo. La verdadera Irlanda está en el silencio de un acantilado o en el café que te tomas en un pueblo perdido cuando la lluvia empieza a golpear los cristales. Y ahora, cuéntame: ¿prefieres hacer rutas de conducción intensas o eres más de instalarte en un pueblo y explorar los alrededores a pie? ¡Te leo!
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Muy bonita la ruta, gracias por exponerlo con detalle. El castillo y la isla de Valentine están muy interesantes.
Gracias Rosana, me alegro de que te guste :)