Imagenes-de-India

India es un país enigmático, intenso, lleno de color y alucinante. Hoy te traigo un puñado de imágenes de India, estáticas y en movimiento. Una recopilación de sonidos, ambiente y recuerdos que vienen y van por mi cabeza desde que volví de allí. India es inolvidable, no me cabe duda ¿Te vienes? 😊  

Tengo que confesar que mientras escribo estas líneas me siento torpe. Llevo como un mes sin escribir y estoy oxidada. Quiero empezar a volcar lo vivido, aprendido, y aprehendido. Los sueños cumplidos. Pero quizá aún sea muy pronto. Las ideas, frases y pensamientos aún bullen. Sin ton ni son. Pero no me aguanto las ganas ni quiero que se me haga bola.

posando con luz de atardecer junto a un monasterio budista imágenes de india

Porque la India es un país que es todo un subcontinente y esto quiere decir mucho. La variedad de paisajes, climas, gentes y culturas es enorme. Además todo se mezcla fácil y constantemente. Algunos dicen que es por la idiosincrasia de sus religiones, en especial la hinduista. El caso es que India es intensa en toda esa mezcla y más.

chico indio con ojos de color verde y marón y tikka naranja en la frente sonríe a la cámara. Imágenes de India

Sus carreteras, miradas, gentes, vestimentas, colores, olores, sabores, paisajes, fauna, flora, arquitectura, arte, tradición y modernidad.

una de las imágenes de india es este joven con turbante morado en cuclillas mirando su móvil carreteras del himalaya indio

Un imposible que no deja tus sentidos en paz a casi ninguna hora del día. Especialmente en las ciudades, pero también en los bellísimos parajes naturales que encuentras a tu paso.

imágenes de india: lago pangong en el himalaya con aguas turquesas y un gran arco iris
Lago Pangong

India es divertida, mucho. También es triste, desgarradora por momentos. Sucia, limpia, santa y laica, calurosa, de altura y de bajura. Es color. En fin, es mucho. Puede serlo todo.

Hacía 10 años que no pisaba la India y ha sido casi casi como si fuera la primera vez

Porque la ruta no es la misma que en mis anteriores viajes. Porque el mundo cambia y la India también a pesar de sí misma, y porque los años no pasan en balde, y a mí también me cambian.

Es cierto que hay cosas que siguen en India, aparentemente, imperturbables

Los cables colgando en marañas impenetrables ¿Qué harán cuando haya una avería? Los cuervos y monos recorriéndolos una y otra vez. Los altares en todas partes, aunque sea un montón informe con salpicaduras de polvos rojos o naranjas.

panorámica de ghats con puente que cruza el río todo lleno de gente en haridwar
Haridwar y el río sagrado
babuino con su bebé en la barandilla del balcón mirando al río, imágenes de india

El tráfico de autos locos, sobre todo en las grandes ciudades como Delhi

Rickshaws contra personas, coches contra bicicletas, autobuses, vacas, motos con 5 personas a bordo, carros con enormes bultos a veces impulsados por burros y otras por personas. No se ven tantos accidentes como «debería» si atendemos a la desobediencia civil a las normas de tráfico más elementales. La escasa velocidad, los bocinazos y la suerte juegan a nuestro favor, o al suyo. El ruido, los pitidos… constantes, a veces horriblemente constantes.

dos hombres con vestimenta musulmana y mujer con sari montados en rickshaw qué ver en delhi
Tráfico en Old Delhi

El calor bochornoso del monzón. Los olores penetrantes. El picante de las comidas. Los montones de basura.

La miseria

Gente que vive en la miseria. En campamentos instalados en las glorietas urbanas, en las afueras de las ciudades, o en cualquier rincón por minúsculo que sea. Los que viven en su carro, coche o rickshaw. Hay muchos niveles de miseria en India, más de los que somos capaces de concebir aquí. La peor, la de los niños. También he visto riqueza, creo que más que en otros viajes, pero puede ser que ahora observe más lo que me rodea.

la inconsciencia en los viajes delhi

La curiosidad de la gente y sus miradas

Fijas, inquisitivas, no se apartan por nada de tu cara, de lo que haces. Siempre serás observada, hasta en los sitios más insospechados y por la gente más insospechada. Pueden ser monjes tibetanos, trabajadores de la carretera, viandantes. Es imposible que estés en un andén esperando el tren y que no te estén mirando unas decenas de pares de ojos. Hay que acostumbrarse, es así.
Los más atrevidos se acercarán a preguntarte de dónde eres. Y al decirles que de España (en inglés), se quedarán mirando al horizonte, como pensando. En su gran mayoría no tienen ni idea aunque digan que sí (¿te suena? yo creo que en eso nos parecemos, en decir que sí por no quedar mal).

Todo eso sigue estando ahí y formando parte de la India.

grupo de hombres subidos al techo de un camión azul carreteras del himalaya indio
Por las carreteras de Ladakh

Pero también hay cambios, algunos bastante prometedores

Una pequeña apuesta ecológica

Me ha sorprendido mucho ver gran cantidad de carteles pidiendo que la gente cuide el medio ambiente, que no tire la basura de manera descontrolada. En las carreteras y en las ciudad. En algunos sitios incluso hay contenedores para separar las basuras, como en Delhi o en Leh. Además hay una campaña para evitar el uso de bolsas de plástico en los comercios, así que la gran mayoría de bolsas que te dan en los comercios son de papel reciclado o tela.. De hecho, hay estados en los que están prohibidas. Chapeau, no sé por qué aquí seguimos sin cambiar eso.

anochecer con nubes azules y rojas sobre una ciudad en el norte, imágenes de india

No son medidas definitivas y queda muchísimo camino por recorrer. Acabo de destacar que los montones de basura siguen vivitos y coleando en las calles. Las infraestructuras sanitarias (desagües, canalización de agua, etc.) siguen brillando por su ausencia, o casi.

Pero… menos es nada ¿no? Este es uno de los cambios que considero «prometedores».

calle de haridwar llena de hombres con turbantes, motos con cajas...
Una calle cualquiera de Haridwar

La fiebre por la imagen, los selfies y los snaps, buenas excusas para interactuar con la gente

Muchísima gente va por la vida, ahora, con su teléfono móvil. Los que tienen algo de dinero, con su smartphone. Los que tienen mucho más que algo de dinero, van con su cámara réflex al cuello (hay mucho turismo local).

Te piden posar o te hacen fotos y vídeos «robados», te piden selfies con ellos, o sencillamente que les hagas tú una foto con tu cámara. Si estás parado un rato, descansando en unas escaleras por ejemplo, prepárate para recibir a grupos y grupos de personas pidiéndote una foto. Ni se te ocurra poner gestos divertidos porque les gustarás más y entonces ya no habrá fin. Puede que incluso se forme un tumulto. Avisados estáis.

chicos indios haciéndonos fotos en haridwar
Sesión de fotos en Haridwar
dos hombres con gafas de sol y barriga prominente haciéndose un selfie en Chandigarh

La verdad es que pensando en cómo son los indios, lo teatrales que son en muchos sentidos, la fascinación que tienen desde hace años y años por las pantallas, cómo siguen su cine y culebrones, cómo plantean sus templos y ceremonias… ¡les va que ni pintado esto de ir con una cámara por la vida!

Otras modernidades como el street art

Al margen de esto, me he encontrado con cosas que no me esperaba en absoluto como el street art, por ejemplo en Rishikesh, una ciudad que se baña en el Ganges. De hecho algunas obras me recordaron mucho a las encontradas en las calles de Palma de Mallorca hace un par de años.
Puede que te preguntes ¿por qué no, de qué te extrañas? Y sólo puedo contestar que sí, que me sorprendió. No sé por qué no relaciono India, cuyas calles urbanas suelen estar atestadas de millones de estímulos propios, con el arte urbano tal y como lo conocemos aquí. Ya lo conté, viajando se rompen tópicos.

hombre durmiendo la siesta en una plataforma de madera y un grafiti de un chico como mirándole en rishikesh
Street art en Rishikesh

Las imágenes de India nunca reflejarán su intensidad

Por mucho que me empeñe, que nos empeñemos los que viajamos a India, las imágenes de India nunca reflejan su intensidad al cien por cien. Los vídeos tampoco. Pero no por eso vamos a dejar de intentarlo ¿no? Para los que no puedan ir por múltiples razones, para los que hayan ido y quizá vean reflejados sus viajes, para los que se lo están pensando, yo al menos lo voy a intentar 😊

Creo que como mínimo te puedo traer el brillo de los colores (o una aproximación) de la religión y cultura tibetanas, que tanto soñaba yo con ver. Un poco también de los paisajes increíbles, y otro de los rostros con los que me he cruzado.

imágenes de india fachada de un templo budista estilo tibetano lleno de colores
Templo budista de Ladakh

No puedo hablar de toda India, aún no la he recorrido de cabo a rabo y no sé si algún día lo haré. De mis tres viajes, recuerdo en especial el anterior, dedicado a India del Sur, hace diez años, y por supuesto este último.

La ruta por el Noroeste de India, quizá una de las regiones menos turísticas del país

La elección de esta ruta no es mérito mío, pero vuelco aquí el itinerario que hemos seguido en las primeras tres semanas del mes de Agosto para que te hagas una idea y para que entiendas de dónde proceden las imágenes que voy mostrando desde ya.

Una ruta que ha transcurrido principalmente por los estados de Uttarakhand, Himachal Pradesh, Ladakh, Cachemira y PunjabUn viaje también por el Hinduismo, el Budismo tibetano, el Islam y la religión Sij.

De todo ello destacaría que…

Estas son tierras duras y de conflictos internos y fronterizos

Donde la presencia de militares es el pan nuestro de cada día. Independentismos y amenazas del exterior (China y Pakistán) se disputan la paz con ellos.

Me sorprendí a mi misma, un día cualquiera, cuando me di cuenta de que había naturalizado esa presencia militar con bastante rapidez. Formaban parte del paisaje, estaban ahí siempre, como otras personas y vehículos. Y no, no me gustan los ejércitos ni lo que representan, ni mucho menos lo que ejecutan.

dos camiones coloridos avanzan en las pistas llenas de curvas entre montañas verdes y nubes carreteras del himalaya indio

Las carreteras de esta ruta son, por otro lado, espectaculares y algunas terroríficas al mismo tiempo. Ya tienen aquí su homenaje 😊

Una ruta en la que tienes que enfrentarte a alturas que superan fácilmente los 4.000 metros, y en algunos puntos los bastantes más de 5.000 metros de altura. Cuando 100 o 200 m. de altura son significativos para tu organismo.

Con los cambios de altura, están los de la temperatura. Del calor mortal al frío que te pide un buen gorro de lana. Un viaje de fuertes contrastes.

No olvides contratar un buen seguro para tu próximo viaje, a este o a cualquier otro destino. Por ser lector de este blog puedes conseguir un 5% de descuento con IATI Seguros, especialistas en seguros de viaje. Te aseguro que yo ya no viajo sin ellos, funcionan realmente bien! Sólo tienes que hacer click en la foto 👇

🌍 Recuerda viajar con un buen seguro de viajes. Yo te recomiendo IATI Seguros, con quien viajo siempre, y en este enlace puedes conseguir un 5% de descuento sólo por ser lector de Los viajes de Ali.

También son tierras que ven poco turismo

Y quizá por eso la gente es (más) amable.

En los precios se nota bastante también. Comes por mucho menos que en Delhi, a razón de entre 1 y 3 €, en sitios bastante decentes. La botella de agua de 1 litro está a sólo 30 o 40 céntimos de euro,  el chai no sube de los 20 céntimos de euro.

A cambio, los hoteles pueden ser más caros y hay otros bienes de consumo que también lo son porque hay que llevarlos hasta allí, como pueden ser la cerveza o el tabaco.

Salvo en la conflictiva Srinagar. Allí los precios son más altos en general y seguro que tiene que ver con que sufren la desbandada de turistas por las movidas que tienen recurrentemente. Así no hay manera de levantar cabeza para los que se dedican a ganarse la vida vendiendo artesanía o trabajando en hoteles, restaurantes y demás.

Lo tiene jodido esa gente, y esta es una de esas veces en que se me han removido más las tripas al cobrar conciencia de que mientras unos disfrutamos de la vida, otros mueren a escasos kilómetros.

No olvidaré la amabilidad de las gentes de Cachemira.

retrato de mujer de srinagar con pañuelo blanco cubriendo la cabeza
Mujer de Srinagar

Nunca faltará un chai, el té hervido en leche y especiado que está sencillamente espectacular

hombre sirviendo chai en un vasito de plástico en rishikesh
Sirviendo un chai para la señorita 😉

Igualmente cambia lo que comes a medida que te mueves por estas regiones. Si quieres, claro. El rico paneer (queso) en diferentes salsas, platos de verduras y pollo tandoori (más o menos a la brasa, marinado en yogur si es tikka). Los momos al vapor o fritos de diferentes rellenos y el cordero musulmán accesible sólo en algunos lugares. Mmm…

plato de momos o empanadillas al vapor similares a gyozas carreteras del himalaya indio
Plato de momos

Y caminas de religión en religión

Como he dicho  más arriba, los universos espirituales y referentes simbólicos van cambiando kilómetro tras kilómetro.

Imagenes-de-India

De las estatuas gigantescas de Shiva, pasas a las estupas y monasterios tibetanos, donde también hay estatuas gigantescas pero en esta ocasión representando a Buda. Y todo ello conviviendo con las mezquitas. Mención aparte merece el Templo Dorado de los Sijs

estatua de buda con cuerpo pintado de oro trekking cerca de leh
sij con turbante morado, barba y bigote, sonriendo a cámara
Un simpático sij que nos encontramos por el camino

En una misma tarde, en un mismo sitio, puedes encontrarte escuchando de fondo la llamada a la oración que siempre pone los pelos de punta con su Allahu Akbar, mientras oyes a un monje recitar sus oraciones, o el sonido de las campanas accionadas por las ruedas de oración ¡Todo al mismo tiempo!

O puede que un Sij te reciba a las puertas de un templo de Shiva (dios hindú), encargado de vigilar la entrada y recoger las donaciones.

Y como no sólo de religión vive el hombre… otro día vas y te encuentras con esos monjes tibetanos perfectamente equipados con su tablet o smartphone haciéndose fotos en los mismos monumentos que tú, y haciéndote fotos a ti. Y con un reloj enorme en la muñeca y unas buenas gafas de sol. A ratos, tu cabeza se vuelve del revés en toda esta amalgama de vidas y tiempos.

monje tibetano haciendo fotos con su ipad
Monjes budistas haciéndose fotos con su tablet

Tratar de entenderlo es un ejercicio espeso, no apto para todos los públicos. Aun así, de nuevo lo digo, intentaré explicar algo de todo esto en los sucesivos posts ¡y esperando no meter mucho la pata!

Lo bueno es que todo está vivo. No hay lugar que visitar muerto, ni vacío. Es fácil encontrarte con festivales religiosos, música sacra en directo,  la visita de un lama a su monasterio con la recepción que le preparan y mil pequeños acontecimientos más. Y alguno grande también 😉

Para terminar, los mejores momentos de este viaje

Uy, qué difícil. La odiosa pregunta de ¿qué te ha gustado más? Nunca hay una sola cosa, y desde luego en este hay un montón de momentazos!!! A riesgo de ser injusta, mi selección a día de hoy es la siguiente:

Ceremonias del fuego a orillas del Ganges, en especial en Haridwar

Haridwar

Pueblos escondidos en los bosques que rodean a Manali

vista del pueblo con casas de madera en la ladera de la montaña verde que ver en manali

Primer encuentro con banderas de oración en un puerto de montaña (uno de mis sueños más personales)

trekking cerca de Leh monasterio saboo

Conferencia del mismísimo Dalai Lama en el monasterio de Thiksey, en el valle de Leh, ante cientos de tibetanos y ladakíes

una conferencia del Dalai Lama

El Lago Pangong al atardecer, por la noche, al amanecer… pura belleza

circumpolar sobre el lago pangong

El Lago Dal, en Srinagar y el camino hasta llegar allí

Srinagar barcas en lago Dal

El Templo Dorado de Amritsar, no hay palabras aunque las buscaré

templo dorado de los sijs en la hora azul

La arriada de bandera en la frontera de India-Pakistán, un gran show

público en la ceremonia frontera india-pakistan

Por encima de todo, la gente

Gente buena, agradable, simpática, acogedora. La gente que una vez más me reconcilia con el calor, la suciedad o el agobio. Gente para no olvidar.

grupo de 9 mujeres con saris de colores visitando el fuerte rojo qué ver en delhi

Ahora sí. Pongamos imágenes y sonido a India, desde mi mirada porque no tengo otra, y ya me contarás en los comentarios qué te parece!!

P.D. Este post se lo dedico a aquellos que fueron mis compañeros durante 21 días, empezando por Iván, un perfecto introductor del que he aprendido mucho y que en todo momento se aseguró de que las cosas salían como tenían que salir, mucho más que bien. Un abrazo enorme a tod@s, habéis hecho este viaje más grande si cabe 🙂

¿Quieres leer más sobre India? No te pierdas el resto de posts 🙂


Este post contiene enlaces a sitios afiliados al blog. Esto significa que si haces una reserva desde dichos enlaces, yo ganaré una pequeña comisión con la que me ayudas a mantener este blog, y en ningún caso tú pagarás más.

los viajes de ali iati Si quieres más información, pulsa aquí