9 dias en oman

Cuando contaba a la gente que me iba a pasar unas cortas vacaciones de 9 días en Omán, las reacciones eran las siguientes:

-¿Dónde vas? 

-A Omán

-¿Y eso dónde está? ¿qué hay que ver allí? ¿Precisamente ahora? 

Este ha sido el inicio de muchas conversaciones. Mientras a mi se me iluminaba la mirada cada vez que decía “¡me voy a Omán!”, el resto de la gente reaccionaba más o menos así.

No todos, por supuesto. Tengo la inmensa suerte de que, por ejemplo, mis padres se alegren de que viaje a un país como este. De que disfruten con los preparativos y después con mis historias.

Pero vamos a lo que vamos. Mientras trato de poner en orden mis pensamientos, emociones, e incluso mis análisis de la experiencia, voy a intentar responder a estas primeras preguntas que mucha gente se hace.

También me gustaría lograr animaros a viajar allí. Y aprovecharé para contaros cosas de este país y daros algunos consejillos. Consciente de que no hay mucho publicado en la red (o yo no lo encontré antes de ir).

Total, que me temo que el post va a ser un poco largo, pero con vocación de útil!!

9 días en Omán

¿Dónde está Omán?

En la Península Arábiga. Es vecino de Yemen, de Arabia Saudí y de los Emiratos Árabes Unidos. Os dejo el mapa y ya de paso los puntos de nuestro recorrido marcados.

¿Qué hay que ver en un viaje de 9 días en Omán?

¡Buena pregunta!

Yo tenía algunas nociones gracias a la lectura de Los árabes del mar de Jordi Esteva, el libro que literalmente me ha inspirado para ir allí. Es un libro precioso y magnífico, altamente recomendable.

Os lo iré contando en próximos artículos pero vaya por delante que, en mi opinión, no debéis dejar de visitar:

La capital de Omán: Mascate o Muscat

Y muy en especial el área de Mutrah, donde está el zoco, el paseo marítimo y las callejuelas que os transportarán a los tiempos en que allí se comerciaba fluidamente con Asia y África.

Tiempos en los que viajeros venidos de Occidente no habían puesto casi un pie allí (excepto Ibn Battuta y Marco Polo).

Otro punto de interés y mucho menos conocido, pero muy agradable, es el puerto y zoco de Seeb, cerca del aeropuerto.

No hay que olvidarse tampoco de la Gran Mezquita del Sultán Qaboos. Es impresionante y la única visitable para los no fieles. El horario es de 8.00 u 8.30 a las 10.00 de la mañana.

9 días en Omán

La ruta hacia Sur

La ruta hacia la ciudad de Sur es muy interesante. El pueblo de Ayjah, que está  junto a Sur, es precioso. Estuvimos muy poco tiempo y no tuvimos la oportunidad de ver la puesta de sol, que seguro es espectacular. Fue nuestro mayor error a la hora de configurar el itinerario desde España. Con los días que teníamos no pudimos arreglarlo, así que tenedlo en cuenta. Al menos una noche allí.

9 días en Omán

Ras Al-Hadd

El área costera en la que está la Reserva Natural de Tortugas Verdes. Podréis ir a la playa de noche y observar cómo desovan en la arena. Quizá, con suerte, ver cómo las pequeñas tortuguitas se van al mar. La temporada alta es en Diciembre, pero nosotras tuvimos esa suerte y una buena experiencia. El precio es de 3 OR, unos 7 €.

9 días en Omán

Wahiba Sands

Impresionante este desierto de dunas de varios cientos de metros de altura y colores naranjas. No me extiendo aquí, os lo quiero contar con calma.

9 días en Omán

Nizwa

Nizwa es preciosa, no deberíais dejarla en el camino. Mejor intentar coincidir con su día de mercado. Sino aquí, en algún otro wadi y localidades cercanas. No tuvimos esa suerte, pero en compensación coincidimos con un gran festival.

9 días en Omán

Montañas Al Hajar

Merece la pena acercarse a ver de cerca las imponentes montañas que rodean la capital y las antiguas villas que hay allí. Un buen ejemplo es Al-Hamra, aunque hay muchos rincones para dedicar al menos un par de días.

9 días en Omán

Salalah, la segunda ciudad más importante de Omán

Fue nuestra opción para contrastar con la parte norte. La mayoría de la gente no va hasta allí en un viaje de 9 o 10 días, pero Salalah no nos defraudó a pesar de ser temporada seca. Quizá fue el lugar donde más intensamente sentimos eso de “estoy muy lejos de todo”. Compramos vuelos internos a 144 €/persona con Oman Air (i/v).

Quedó pendiente…

  • La ruta por la costa entre Sur y Salalah, que a buen seguro es espectacular.
  • Ir más al norte, a la región de Musandam, que parece ser que también es muy bonita.
  • Ir al Empty Quarter o Rub al Khali, el gran desierto que se extiende detrás de las montañas de Salalah.
  • Coincidir con los mercados semanales y sumergirnos en la cultura popular que allí se desarrolla.

Sigo con el ¿qué tiene Omán?

Omán tiene una cultura ancestral que sigue viva

Una cultura árabe ancestral que ha sabido conservar más y mejor que sus vecinos de los Emiratos (esto es un sultanato, por cierto). Los usos y costumbres tradicionales perviven en la modernidad. Unos más que otros, pero la mezcla también es curiosa e interesante. Mucho, de hecho.

Escuchar los saludos que empiezan con un ritual de pregunta-respuesta muy rápido en el que se preguntan por las novedades en su familia, su vida. Ver cómo los hombres de la misma familia o grandes amigos se besan (3 besos en la mejilla, pero al aire). O entrechocan sus narices, en la zona del desierto.

Observarles mientras te sientas en una alfombra, te recuestas en los cojines y te tomas un café con dátiles…

9 días en Omán

Regateando

Omán tiene una naturaleza variada y preciosa 

Las costas, bañadas por el mar de Omán y el mar de Arabia, son impresionantes

Playas kilométricas vacías y no explotadas. Ellos no son de ir a mucho a la playa, ni de nadar.

Un mar de aguas que condensa todas las tonalidades de verdes y turquesas que tanto nos gustan. Playas en las que es posible ver a los delfines y grandes tortugas verdes nadando a pocos metros de la orilla.

9 días en Omán

9 días en Omán

9 días en Omán

Montañas

Que en algún caso llegan a superar los 2.000 metros, empezando por Jebel Shams, el pico más alto de Omán. Desprovistas de vegetación, volcánicas y calcáreas. Erosionadas por las fuertes lluvias e incluso la nieve del invierno. Un paisaje lunar difícil de olvidar.

Desiertos

Con las que dicen son las dunas más altas del planeta (esto lo he oído decir de varios desiertos). Conocí el de Wahiba y desde luego es precioso. También está el Empty Quarter en el sur del país.

9 días en Omán

Wadis

Valles abiertos por los cauces de los ríos, donde los árboles aportan el verdor frente a las montañas de pura roca. Y oasis donde se cultivan hortalizas y frutas. En especial el dátil con el que siempre agasajan a los invitados.

9 días en Omán

Por otro lado, las ciudades y pueblos están construidos con una arquitectura moderna pero muy del estilo árabe. Al menos a mi me resultaba exótica y diferente.

Aún quedan restos de lo que hasta 1970 fue un país totalmente medieval

En el que las puertas de las murallas de las ciudades  -incluyendo su capital- se cerraban al ponerse el sol.

9 días en Omán

Desgraciadamente la prosperidad y modernidad originó un movimiento de rechazo a esta vida antigua y llena de incomodidades.

En cuanto pudieron, los omaníes se construyeron nuevas casas, abandonando las antiguas.

9 días en Omán

El resultado es que la gran mayoría están derrumbándose día a día, con cada lluvia, pues son de adobe.

Resulta trágico ver cómo magníficas puertas de madera delicadamente labrada y traída probablemente de Mombasa, o la India, o Bangladesh, agonizan entre los muros de adobe. Hay promesas de rehabilitación, pero no parecen llegar a buen puerto.

Cada pueblo, cada villa, tiene al menos un fuerte o castillo en el que vivía el jefe. En tiempos antiguos eran como ciudades-estado. Muchos de estos fuertes sí han sido rehabilitados y son visitables.

Mezquitas (que sólo pueden ser contempladas desde el exterior por el infiel con la sola excepción ya citada). Zocos o souqhs en los que el incienso sigue aromatizando las calles llenas de tiendas abarrotadas de los artículos cotidianos.

Son los centros sociales de las poblaciones. Imperdibles, aunque cerrados a cal y canto en las calurosas horas del mediodía (entre las 12 y las 16 h., aproximadamente).

9 días en Omán

9 días en Omán

La gente de Omán

Los hombres

Omán tiene gente, claro, y en particular… hombres. Es un mundo de hombres.

Nosotras, dos mujeres viajando solas, lo acusamos bastante y en especial el primer día. Era realmente extraño, una sensación difícil de explicar. No me entendáis mal, pero estar constanmente rodeadas de hombres y ver prácticamente ninguna mujer, es raro.

Son amables y muy hospitalarios. Es habitual que te pregunten de dónde eres, y la referencia de los principales equipos de fútbol del país es el lugar común para que haya sonrisas. Dicen que Muscat está dividida entre los seguidores del R. Madrid y los del Barcelona. Algunos incluso han viajado a España y por tanto tienen más de qué hablar contigo.

No te sientes insegura la gran mayoría del tiempo.

Es como otro mundo. 

Las mujeres existen

Sí, haberlas haylas, pero suelen permanecer en casa o en sus puestos de trabajo hasta la caída del sol.

No es que entonces invadan las calles. Pero sí las puedes ver paseando con sus parejas, o con sus hijos, o con sus amigas en grupos. Van de compras al zoco y los supermercados, se sientan en la playa, quizá esperando al novio si son jóvenes, y comen en los restaurantes en compañía de sus maridos, padres o solamente amigas. También conducen sus coches.

9 días en Omán

Mujer de Al-Hamra, en el museo etnográfico dedicado a mostrar cómo era la vida en las antiguas casas, qué se cocinaba…

Ellos visten con la dishasha blanca en casi el 100% de los casos.

Ellas con chador negro y en muchas ocasiones con velo cubriendo su cara, excepto los ojos (niqab). A veces incluso también los ojos. Es decir, llevan una muselina de color negro tapando toda la cara.

Algunas llevan hiyab con colores estampados, pero son las menos. Interactúan poco o nada con nosotras a pesar de ir solas, y a mi eso me dejó cierto regusto amargo, pero no siempre fue así y en algunas ocasiones nos comunicamos aunque fuera con sonrisas.

Estoy hablando en todo momento de la población omaní, los árabes originarios del país.

Los ciudadanos de segunda

Hay otra población que aparenta ser incluso más numerosa, y también en su gran mayoría conformada por hombres. Me refiero a los inmigrantes venidos de Bangladesh, Pakistán e India.

Ocupan los puestos de trabajo menos deseables: limpieza, construcción, conductores de camiones. No están autorizados a ocupar otros reservados en exclusiva para los omaníes, como por ejemplo el taxi.

Con estos es con los que no siempre nos hemos sentido seguras. Miradas libidinosas, e incluso algún intento de “meter mano” con la excusa de “quiero hacerme una foto contigo”, nos han enseñado que hay que poner un poquito de distancia con ellos.

Pero no por esto voy a disculpar el trato que reciben de los omaníes. El tono con el que les hablan es claramente despectivo y de “ordeno y mando” en la mayoría de ocasiones en que lo hemos presenciado. Francamente resulta desagradable, recordando al vasallaje medieval, o la era de los esclavos.

Si tuviera que señalar una cosa que no me guste de Omán, sería esta sin lugar a dudas.

9 días en Omán

Las normas de educación básica en Omán

Conviene saber que las buenas maneras y educación entre ellos son muy importantes, y sus protocolos distintos a los nuestros. Es decir, que conviene informarse o aprender cuanto antes para no meter mucho la pata. En parte tiene que ver con la religión, la rama del Islam que profesan, y en parte con sus tradiciones y costumbres.

Son comprensivos con el extranjero, sobre todo si ven que te esfuerzas. Es algo que valoran mucho. A cambio, te enseñan cómo debes hacer las cosas para no cometer errores que deriven en malentendidos.

Cuando te inviten, recuerda que…

Si os invitan a un café, por ejemplo, primero os ofrecerán un cuenco con agua para que os lavéis las manos. En realidad es suficiente con que lo hagáis con la derecha, la mano que vais a utilizar para comer. La izquierda es impura porque sirve para limpiarse el culo, dicho claro y pronto. Yo metí la pata algunas veces, lavándome las dos manos en el cacharro e incluso frotándolas un poquito. No hay que hacer eso, no son las abluciones para la oración, ja, ja!!

Nadie me dijo nada porque a la par que te indican discretamente cómo hacer las cosas, no te señalan tus errores cuando ven que eres un patoso. Quizá para no dejarte en ridículo o para no herir tus sentimientos. Pero vamos, que me hubiera gustado que me lo hubieran dicho la primera vez para no repetirlo, ja, ja.

Junto con el café suele haber como mínimo dátiles. A veces también alguna fruta, ya cortada o la cortarán ellos para vosotros.

Se come con la mano en la gran mayoría de ocasiones, y desde luego en los restaurantes locales. Esto, amigos, ya lo he dicho muchas veces, es un placer!! La comida sabe más y mejor sin el tenedor de por medio.

Si no queréis que os vuelvan a servir café, que os ofrecerán hasta que vosotros lo digáis, debéis devolver la tacita agitándola hacia los lados. Ellos mismos os lo enseñarán 😉 Aceptar más de tres tazas es de gorrón.

9 días en Omán

¿Es seguro Omán?

(sería la pregunta que viene a continuación del ¿precisamente ahora?)

Sí, Oman es muy seguro. Creo que junto con Irán es el país en el que más segura me he encontrado. Cero preocupación por la cámara, el móvil, la mochila, etc. Aun así, lógicamente no he ido exhibiendo mis “riquezas”. Pero no olvidemos que estamos en un país con una capacidad adquisitiva media igual o más alta que la nuestra, gracias a los petrodólares. Si pensamos en los omaníes, no en los inmigrantes.

Prácticamente todo el mundo va y viene con sus smartphones y los coches son de gama media-alta y alta.

La política en Omán

Omán se afana en no tener conflictos con sus vecinos u otros países. Es uno de los principios que el sultán Qaboos estableció cuando tomó posesión de su cargo en 1970. Lo ha mantenido, igual que el resto de puntos de su particular decálogo que pudimos leer en el museo de Al Bali de Salalah.

El sultán Qaboos, otra sorpresa inesperada

Todo el mundo habla bien de él y seguramente estáis pensando lo mismo que yo, que será una especie de dictador y que la gente no entra en críticas por la falta de libertad de expresión.

No estoy en condiciones de afirmar si hay o no esta libertad allí, porque no entendía un carajo del árabe en la tele o los periódicos. Pero sé que no hay elecciones democráticas, y que el propio sultán es el principal decisor de la mayoría o de todas las políticas.

9 días en Omán

Pero en ningún otro país he visto cómo se les ilumina la cara, tornando en expresión de cariño, cuando nos hablan de él. Le agradecen la apertura tranquila y progresiva del país, los 45 años de unidad y paz. El hecho de que haya involucrado al pueblo desde el minuto uno en todos los cambios. El hecho de que haya cumplido en buena parte las promesas que hizo aquel 1970, que ya es mucho decir si lo comparamos con nuestros gobernantes.

El sultán ha invertido, cada año, 6 meses en recorrer el país reuniéndose con los jefes locales para conocer de primera mano sus problemas y necesidades. Para tomar decisiones a pie de calle. Ha extendido la educación y sanidad pública, inexistentes antes de su mandato (había 3 o 4 escuelas en todo el país en 1969).  Y ha conseguido forjar un vínculo fuerte y duradero con su pueblo.

Ahora están preocupados. Acaba de regresar de Alemania, donde ha estado tres meses tratándose un cáncer de colon. Precisamente llegaba un día después que nosotras. No está casado ni tiene descendencia y la sucesión es una incógnita a resolver cuando fallezca. Es muy difícil encontrar a otro hombre íntegro como él y todos son conscientes de ello.

[Actualización 2016]

El Sultán Qaboos sigue en pie, y el país en paz, pero en mi segundo viaje a Oman me he encontrado con que hace tiempo que no aparece en los medios de comunicación. Están aflorando casos de corrupción del Gobierno y en fin, nada nuevo bajo el sol, como en tantos y tantos países…

9 días en Omán

La gastronomía de Omán

Lo que podéis comer en Omán es una mezcla de platos árabes y asiáticos. La proximidad y presencia de la India, así como la influencia de Siria, Egipto, Turquía e Irán, hace que los arroces, shawarmas, hummus, kebabs, samosas, etc. estén a la orden del día.

La cocina omaní es sencilla y saludable. No olvidemos que son beduinos, y también gente de mar. Pescados, arroces con azafrán y frutos secos, salsas especiadas, algunas picantes, y en general todo bastante sabroso.

9 días en Omán

Los precios

Oman no es un país barato.

Es cierto que el euro está en su peor momento, y que podéis ahorrar comprando la comida en los supermercados y mercados. También la gasolina es muy barata (¡cómo no!). Cuando nosotras estuvimos el precio era de 0,50€ / litro.

En cuanto a las comidas, en los sitios locales y modestos puedes comer un plato por unos 4€ por persona e incluso algo menos. Pero en cuanto te descuidas la cuenta sube a 6€ e incluso 10€/persona, o más.

Los hoteles… entre 25 y 30€ por persona en las categorías medias. Los taxis privados son en general caros en comparación con la distancia a recorrer, casi a nuestro nivel de precios.
Por cierto, la moneda omaní es el Rial Omaní (OMR), que a su vez se fracciona en Baizas (1 OMR = 1000 baizas).

Lo más barato que pagamos fueron un café y un té por 300 baizas (0,80 €). Es decir, 40 céntimos cada consumición y en terraza frente al mar. También un taxi compartido y un microbus por 200 baizas en vez de los 2 OMR que nos habían dicho por un taxi privado.

Comunicarse en Oman

El inglés es el idioma más extendido y todos los carteles están en árabe e inglés.

No, no hay hispano-parlantes. Tengo entendido que sólo hay un guía que hable español. Y si no hablan inglés, entonces… por señas!!

Pero si podéis aprender algunas palabras de árabe tanto mejor. Cuando saludas con Salam Al-aikum, o das las gracias con un Shukran, o dices La, la, shukran (no, no, gracias), o saham o aiwa (sí), generalmente se ríen sorprendidos y complacidos.

Alguno pregunta si hablas árabe, especialmente si él no habla inglés, je, je.

Alojamiento

La gran mayoría de hoteles son de nivel medio en adelante, aunque hay alguna guesthouse o similar. Hay ofertas en internet que conviene ir mirando y también hay una solución alternativa: acampar.

Omán es muy seguro y se puede acampar en cualquier sitio a no ser que sea área militar reservada. No obstante, preguntamos a varias personas y en concreto una de ellas nos dijo que mejor acampar con un omaní, que ellos conocen los sitios y tal. No sé si lo decía porque nosotras éramos dos mujeres solas, o porque de esta manera apoya el que contrates a alguien. O porque no es tan fácil como lo pintan. No tuvimos esta experiencia así que no os puedo contar.

Vestimenta en Omán

No hay leyes, pero se recomienda que nosotras vistamos con decoro (manga larga y pantalones o faldas largas). No es necesario el velo o hiyab excepto para la mezquita del sultán Qaboos y la tumba del santo Job.

9 días en Omán

Marita y yo… no, tranquilas que no tenéis que vestir así. En una casa-museo de Al Hamra nos invitaron a escoger y probarnos sus vestidos y pañuelos. Hay que reírse un poco de nosotros mismos de vez en cuando 🙂

Vosotros tampoco debéis ir muy destapados.

Antes de quejaros: vestir con decencia es para ellos una muestra de respeto hacia sus creencias por nuestra parte. Estáis en su casa, no lo olvidéis. Yo creo que merece la pena aunque no comparta estas costumbres. Tampoco creo que rebelarse allí tenga mucho sentido.

Para el calor, llevad prendas de algodón que además de transpirar mejor que las camisetas con acrílico que solemos llevar, nos protegen de los rayos del sol y sus consecuencias.

Fotografía en Omán

Ya sabéis que es una de mis pasiones. Desde luego Omán es un escenario perfecto para hacer fotografías por su belleza sencilla y limpia, y no por ello menos espectacular.

Eso sí, a veces es todo un reto por la fuerte luz del sol y los contrastes con las sombras, así como por el color blanco que domina en los edificios y la vestimenta de los hombres.

He vuelto muy contenta con las fotos allí logradas y me he dado cuenta, como siempre me pasa al volver, de que este es otro destino con su propia luz y colores.
9 días en Omán

Fotografiar a gente en Omán

Las mujeres rehúyen muchísimo las cámaras. Lo normal es que digan “no” a tu petición de fotografía aunque no estén en compañía de sus hombres. Cuando están con su marido, padre, etc, hay que pedirle permiso a él, sí o sí. Si no, se considera una grave falta de educación. Puede que incluso se lo tomen como una afrenta a su honor.

Igual con las personas mayores, a los que se exige un respeto.

No hay que emparanoiarse tampoco. Se pueden hacer algunas fotografías desde la distancia y con discreción, si lleváis un teleobjetivo o tenéis zoom en la cámara. Pero insisto, siempre con discreción y sin ánimo de molestar.

9 días en Omán

Los hombres y niños no suelen poner problema. En más de una ocasión nos dijeron que estuviéramos tranquilas, que todo lo contrario. Ellos quieren que estemos a gusto y no tienen ningún problema en que les hagamos fotos -a ellos-.

Por ejemplo en el zoco de pescado de Nizwa, donde estábamos titubeando y algunos se dieron cuenta, enseguida se dirigieron a nosotras para tranquilizarnos y decirnos que podíamos hacer las fotos que quisiéramos.

Nizwa

Si os invitan a una casa, no os pongáis a hacer fotografías nada más llegar. Quizá un rato después, quizá al iros, o no las hacéis. ¡Desde luego pidiendo permiso siempre!

Cómo ir y cómo moverse en Omán

Viajar a Omán es fácil. Hay unas cuantas compañías aéreas que llegan a Mascate, sobre todo las de los emiratos vecinos. Es cuestión de buscar en Internet la mejor oferta según las fechas que tengáis.

El visado lo podéis sacar en el aeropuerto al llegar sin ningún problema. Únicamente necesitáis pasaporte con al menos 6 meses de validez.

Hay dos visados, uno de 10 días que cuesta 5 OR (unos 12,5 €) y otro de más duración. Pero como siempre lo mejor que podéis hacer es actualizar esta información en la web de la embajada y el consulado en España. También podéis llamarles y hablar con ellos.
Para ir del aeropuerto internacional a la ciudad, hay dos opciones: autobús o taxi. Para el segundo hay una caseta donde venden los tickets, justo al salir del aeropuerto a la derecha. Al decirles la dirección a la que vas, te dicen cuánto es y te asignan un taxi. Por lo tanto, para esa primera vez no tienes que regatear.

A nosotras nos costó 10 OR (25€) para ir a Mutrah, la zona del puerto de Muscat,  Una media hora de trayecto.

Por cierto, que junto a la salida de la terminal, aún dentro, hay varias casas de cambio. No cambiéis mucho, a nosotras nos dieron mejor cambio al día siguiente en la ciudad.

No intentamos el autobús porque habíamos volado durante toda la noche, dormido mal en los aviones, y después teníamos que encontrar el hotel que habíamos reservado.

Moverse dentro de la ciudad si es para una distancia importante implica coger taxi compartido o privado, o microbuses. El problema es que estos últimos no tienen paradas específicas (o no las vimos). Los taxis compartidos cuestan lo mismo que los microbuses, unos céntimos. Son los que suelen usar los inmigrantes y merecen mucho la pena porque cuestan como 10 veces menos que un taxi.

Moverse por el país

Desgraciadamente no hay un buen sistema de transporte público en Omán.

La compañía nacional de autobuses conecta las principales ciudades, como la ruta Muscat-Sur, o Muscat-Nizwa, pero las paradas intermedias son escasas. Ni hablar de puntos de mucho interés, y la cantidad de servicios tampoco es muy amplia. Así que… todo depende de cómo viajéis.

Para un viaje de 9 días en Oman, o bien renunciáis a ver muchas cosas -que es una opción- para centraros en unas poquitas como estas ciudades, o bien renunciáis a viajar en transporte público.

El tema del autostop no se lleva, en absoluto.

9 días en Omán

¿Cómo hacerlo, entonces? Podéis alquilar un coche.

Ya he comentado que el combustible es muy barato, pero tengo entendido que los alquileres y seguros no lo son, así que no os frotéis las manos. Eso sí, tendréis libertad absoluta para ir y venir. Mejor que sea 4×4 pero no es imprescindible para buena parte del viaje.

Si queréis ir a las dunas de Wahiba o algún otro paraje muy desértico y sin rutas bien marcadas, debéis ir con un guía o alguien del campamento donde vayáis a dormir. Perderse en el desierto es jugártela. 

En cuanto a la conducción, la mayoría de carreteras están muy bien pero también hay bastante pista sin asfaltar aunque en buen estado. En general conducen relajadamente, tomando las curvas por el lado contrario, sin respetar la distancia de seguridad con el coche que va delante. Hablando o whatasappeando con el móvil. Suelen ir rápido, pero no se ven muchos accidentes. Tampoco hay mucho tráfico.

Hay avisos de radar, los coches también se avisan entre sí igual que aquí, con las luces, y al preguntar por las multas me dijeron que andaban por los 100-150 € la mayoría. Es decir, no muy elevadas (flipaban con las nuestras).

¿Qué hicimos nosotras? pues como no conducimos, optamos por contactar con una agencia local para ir con un coche + conductor

Esta opción es bastante cómoda para viajar por el país, despreocupándote de la conducción y de la falta de transportes. Tanto para un recorrido por el norte, la zona más popular para el turismo, como para descubrir los alrededores de Salalah, en el sur.

La ventaja de ir con alguien local es eso, que te cuenta cosas del país que no te enterarías si vas con tu coche. Es probable que puedas entrar a sitios que no irías por tu cuenta. Y también que te inviten a compartir un rato de charla y descanso en casa de alguien.

En cuanto a precios, miré varias agencias y en general todas están en la misma línea, variando según la categoría de hoteles que escojas.

Otra opción complementaria a las anteriores es coger vuelos locales. Hay varios aeropuertos que conectan con la capital, aunque quizá el que tiene más sentido es el trayecto a Salalah. Hay unos 1.000 km desde la capital. Que conste que tanto la ruta en coche por la costa, como por el interior, deben ser espectaculares.

[Actualización Abril 2018] Desgraciadamente ya no os puedo recomendar la agencia con la que viajé, llamada Arab-Adventures. Una mala experiencia ocurrida recientemente hace que no sólo deje de recomendarla, si no que os la desaconseje, y en especial a las mujeres. Por lo demás, viajar por Omán sigue siendo seguro y estoy convencida de que muy satisfactorio, tanto para vosotras como para vosotros. Recordad que un garbanzo negro no estropea todo el cocido…

Una última opción es ir en grupo organizado con una agencia desde España.

La oferta para este país se ha ampliado en los últimos años, pero el viaje será más caro. Lógicamente los de aquí tienen que ganar también dinero (unos 500€ más, como mínimo). No obstante, que sepáis que la opción existe y podéis acudir a ella.

Ambar viajes, Trekking y Aventura, Tuareg Viatges, Cultura Africana y otras agencias de este estilo proponen programas en grupo a Omán para Navidad y Semana Santa. Se centran en el norte, sin bajar a Salalah.

¿Es necesario vacunarse para viajar a Oman?

No, no hay vacunas obligatorias y en general se precian de que no hay enfermedades importantes. Tienen observatorios de Malaria que se ocupan de analizar continuamente las aguas y lugares para controlar que no aparezca.

Las condiciones de salubridad son buenas en general y las calles están muy limpias gracias al trabajo de los curritos. No es así cuando estos no están.

Hemos visto cómo los omaníes tiran impunemente todo tipo de envases y desperdicios al suelo, desde latas de refrescos a envoltorios de snacks. Si no hay un paquistaní, bangladesí o indio cerca para recogerlo… ahí se queda.

Una verdadera pena, aunque también hemos visto carteles que exhortan a no hacer este tipo de cosas. Está claro que el sultán se preocupa por ello y esperemos que poco a poco la educación destierre este tipo de prácticas.

Leí que el agua de la capital es potable. Por si acaso, no bebimos del grifo, pero hemos degustado fantásticas limonadas con menta en todas partes, así como ensaladas, sin ningún tipo de problema gastrointestinal.

¿Hay mucho turismo en Omán?

Pues la verdad es que no, pero para ser justos hemos ido a principios de Abril y es casi el comienzo de su temporada baja. Cuando las temperaturas diurnas ya alcanzan y superan los 30ºC, y por la noche no suelen bajar de 25-26ºC.

El grueso de turismo occidental (aparte está el del resto de países del Golfo y algunos asiáticos como Malasia) proviene de Alemania e Italia. Además también encontramos algunos ingleses y norteamericanos.

Pero no, no es un país de turismo masivo y es fácil que pasen horas sin que veas a otro turista o viajero.

9 días en Omán

¿Cuál es la mejor época para visitar Omán?

Entre Noviembre y Marzo son los meses ideales. Es decir, nuestro invierno. En las montañas podéis encontrar nieve en Enero y quizá Febrero, pero en general las temperaturas diurnas nos contaron que rondan los 20 y pico grados.

Por otra parte en Salalah durante el verano se sucede su singular monzón. Es su temporada alta. Todo el que puede se escapa a Salalah para disfrutar de unos 25ºC más que envidiables cuando en el resto de la Península Arábiga está a 50ºC. El verde perdura hasta Octubre al menos.

Suhail nos contó que la temporada pasada (2014) alcanzaron la cifra récord de 400.000 visitantes en Salalah, para que os hagáis una idea.

Y esto no ocurre en Abril, cuando nosotras fuimos, ya que es el final de la temporada seca.

9 días en Omán

Flor del árbol del incienso

¡Espero que este post os sirva de ayuda y no dudéis en poner este destino en vuestra lista de deseos porque no os arrepentiréis!

P.D. Un abrazo enorme a Marita Acosta, la autora del blog Viajes de Marita, mi compañera de viaje y amiga. Un besazo enorme viajera!!

Actualización: en Septiembre de 2016 hice un segundo viaje a este país, donde descubrí nuevos lugares. En el siguiente listado tienes desde los itinerarios de viaje hasta rincones que no te dejarán indiferente.


 

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