garganta de la serpiente en la cordillera al hajar

Comenzamos este pequeño y casi nuevo recorrido para mi en la cordillera Al Hajar en Omán, las montañas que dan sombra a la capital.

Ascendemos desde el mar, tras visitar el mercado de pescado de Barka, poco a poco y enseguida a través de pistas. Caminos tortuosos que nos llevan hacia un paisaje lunar, de altos riscos y verdes valles abajo, muy abajo.

Wadi Bani Awf, considerado por muchos como una de las carreteras más espectaculares de la cordillera Al Hajar

Entramos en el reino de la roca,  al principio salpicada de pequeños oasis. Algunos son minúsculos, y en ellos reinan las cabras de las gentes que viven allí. Otros, como el del pueblo Al-Zhemh,  son más grandes.

montañas de la cordillera al hajar con oasis al fondo de un valle

Precisamente allí paramos a hacer una visita en casa de Asham. Café, dátiles, granadas recién cogidas de los árboles, naranjas y manzanas. Un pequeño que nos mira con los ojos muy abiertos antes de dormirse en las alfombras. El abuelo que llega justo antes de que se dé por terminada la reunión. Todos nos levantamos del suelo para saludarle como es debido.

visita en casa omaní en la cordillera al hajar

Después, toca pista de arena y rocas sueltas, de bastante inclinación además. Avanzamos tranquilamente y contemplando ese paisaje de grandes cañones que el agua ha horadado pacientemente.

gran risco de piedra en la cordillera al hajar
vista de la cordillera de al hajar desde arriba con picos de piedra
plataforma de roca que parece un balcón en la cordillera al hajar de omán

A nuestra izquierda empezamos a ver la Garganta de la Serpiente. Algo más de 3 km de cañón profundo y estrecho por donde, si tienes tiempo y te van este tipo de aventuras, puedes hacer una ruta de trekking o de mountain-bike. Seguro que es alucinante aunque mejor ir con guía, porque además hay que estar muy pendiente del tiempo. No vaya a ser que se ponga a llover y… eso se convierte en una trampa mortal.

vistas del snake canyon que divide la montaña de roca en la cordillera al hajar
entrada a la garganta de la serpiente con arroyo en el centro en la cordillera al hajar
palmeras en el fondo de un valle cordillera al hajar

Llegamos hasta Balad Sayt, un pueblo remoto, rodeado de un paisaje espectacular. Un par de kilómetros antes, como una alucinación, hay un campo de fútbol de color verde rabioso. Está en una plataforma de roca, un nivel más bajo que la carretera, y junto a un precipicio. Por lo visto lo financió un español para la gente de este pueblo. En Balad Sayt termina la carretera. Sus habitantes quedan aislados cuando nieva o llueve mucho.

pueblo con palmeras y huertos al fondo de un valle en la cordillera al hajar

Misfat Al Albreyeen, el oasis entre montañas

El calor ha remitido, ya estamos altos. Y sin embargo ahí están las palmeras de Misfat Al Albreyeen, este pueblo de la cordillera Al Hajar de nombre difícil de recordar.

vista de la cordillera al hajar desde el oasis con muchas palmeras
palmera llena de dátiles vista desde abajo

Construido en la falda de la montaña aprovechando las evoluciones de la roca, es sencillamente precioso. Aunque es cierto que buena parte de las casas antiguas se están cayendo, como ocurre con otros tantos pueblos de Omán, aquí hay un par de guesthouses montadas en casas rehabilitadas.

casa en ruinas con puerta de metal verde cordillera al hajar
casa antigua de omán en ruinas se ven balcones y hasta 4 pisos cordillera al hajar
casa antigua con puerta de metal pintada de colores cordillera al hajar

Visitamos la principal, Misfah Old House, y es muy bonita aunque cara (35 OMR en temporada baja, y 55 OMR en temporada alta, para 2 personas, media pensión, es decir, entre 85 y 135 €). Las familias del pueblo traen los platos típicos de sus cocinas en un acuerdo comunitario para revitalizar su economía. Olvidaos del WiFi. Por eso, y por si te apetece alejarte del mundanal ruido dándote un capricho, esta una buena elección 🙂

casa y palmeras en oasis de cordillera al hajar

En Misfat Al Abreyeen se puede ver y aprender sobre el sistema de riego de los oasis de Omán.

canal de agua que llega a un depósito de ladrillo en la cordillera al hajar

Un sistema que tiene su propio nombre: falaj. Consiste en una red de canales por los que discurre el agua de los manantiales que se sitúan en la parte alta de las montañas. Cada pueblo regula su uso. Una serie de presas permite cortar o abrir el flujo de agua según su conveniencia. Todo el mundo paga el peaje del agua: por minutos, o por horas al día/los días que le tocan, según sus necesidades.

sistema de canales y pequeños depósitos de agua en la cordillera al hajar

Un agua que sirve tanto para regar huertos como para labores domésticas. En el primer caso, se suelen organizar por días de la semana: los lunes riegas tú, los martes yo, los miércoles aquél… pero supongo que todo esto dependerá de cada pueblo.

agua cayendo de un depósito de agua en un oasis de la cordillera al hajar

También hay una persona encargada de vigilar que todos cumplan con su acuerdo, y de si hay que reparar algo en alguna parte de la intrincada red de canales. Como es lógico a veces hay disputas al respecto. Si se da el caso, los ancianos del lugar tendrán que dirimir quién tiene razón e imponer la paz.

canal de agua entre rocas en la cordillera al hajar

¿Os suena? a mi sí. Juraría que algo así se hace en el valle próximo a mi pueblo, y también en muchos otros lugares de España. ¿Herencia árabe? seguramente.

El caso es que este sistema lo trajeron aquí los persas, en tiempos pre-islámicos. De hecho, comenzó en Persia alrededor de mil años antes de Cristo. Y hoy en día, aquí, en una de las zonas más profundas de la cordillera Al Hajar, los falaj forman parte del estilo de vida de la comunidad rural.

itinerarios para viajar en Omán misfat al abreyeen

Tanto es así que uno de los saludos que hace el visitante es ¿Y cómo están los aflaj? (aflaj es el plural de falaj). Y la respuesta debe ser “Llenos, gracias a Dios”. Si las cosas van bien, claro.

vida en los oasis de la cordillera al hajar

Noche en el Jebel Shams resort

Aunque antes fuimos a Al Hamra, pueblo que yo ya había visitado en mi anterior viaje, nuestro destino era este punto en lo más alto de las montañas de Omán, frente al pico Jebel Shams, que es área militar y por tanto no visitable.

paisaje de piedra con cielo muy azul en la cordillera al hajar
bungalows de piedra en el jebel shams resort

Muy cerca del resort se abre a nuestros pies el Gran Cañón de Omán, si me permitís la expresión, je, je. Es una garganta impresionante, de paredes que caen a pico y donde te sientes como un pájaro, teniendo cuidado de no ponerte a imitarles, claro.

gran cañón de las montañas de Omán
vista de las montañas desde el mirador omán

En realidad yo también conocía este otro punto, pero no había dormido aquí. Un lugar genial el Jebel Shams resort, realmente. Los bungalows están muy bien equipados, la cocina deliciosa, y sobre todo te brinda la oportunidad de dormir bajo un cielo de estrellas que quita el hipo, rodeado de estas pedazo de montañas que superan fácilmente los 2.000 metros de altura. Aquí el frío se siente por la noche, aunque  nada exagerado en Septiembre.

atardecer en las montañas de cordillera al hajar
imagenes-y-sensaciones-de-oman

El rato de fotos y el de charla posterior, llena de risas y buena onda, fue lo mejor del día, con diferencia. Porque al final la compañía establece la diferencia en un viaje ¿verdad Sara y JAAC? 🙂

atardecer en la cordillera al hajar
noche en jebel shams resort cordillera al hajar
vía láctea sobre montañas de cordillera al hajar

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