Looking for Something?

Cosas que se echan de menos al volver de un viaje

Author:
niños de camboya

Cuando vuelvo de un viaje, corto o largo, pero intenso, siempre me pasa lo mismo. Hay una serie de cosas que echo mucho de menos. Especialmente en un periodo de 2 o 3 días en los que supongo que la mente, además del cuerpo, se readapta al espacio de siempre y hace el esfuerzo de volver (estoy exagerando en cuanto al tiempo, suele ser más!).

Otras veces ese “síndrome” dura más tiempo. Quizá dependa de la intensidad del viaje. O de lo mucho o poco que tienes que hacer a la vuelta y que te impide centrarte en esos recuerdos.

Volver de un viaje y echar de menos…

El olor

Indescriptible y único con el que te reciben los países a los que llegas por primera vez.

volver de un viaje

El sonido

De otro idioma incomprensible para ti, a tu alrededor. También de otras músicas, bocinas de motos y coches. O el no sonido, el silencio, cuando vuelvo de un desierto por ejemplo.

tráfico en Old Delhi recuerdos al volver de un viaje

tráfico de Hanoi recuerdos al volver de un viaje

Descalzarme

A la menor oportunidad. Quitarme las botas, zapatos o chanclas, y sentir el suelo que piso. Bueno, si es un sitio donde hace calor, ji, ji.

En general, el hecho de que me importe bien poco lo que llevo puesto y su grado de limpieza

Mucho más relajado en los viajes. Las tiranías de tu sociedad, especialmente del mundo laboral, desaparecen.

playas de Benin recuerdos al volver de un viaje

La rápida familiaridad

Que te envuelve cuando llevas más de un día en un lugar, con la mirada hacia ese mundo que no te pertenece.

Si además te reencuentras con ciudadanos para ti anónimos que viste el día anterior, o el anterior… te embarga una alegría difícil de explicar. Te sientes un poco en casa sin dejar de pensar que estás en un lugar remoto.

calle Main Bazaar en Leh recuerdos al volver de un viaje

Quizá buscas algún anclaje efímero mientras estás allí y por eso te alegras de ver de nuevo una cara y de saber reconocerla. Si además te sonrió, saludó, o incluso dio la bienvenida a su país o su ciudad, ni te cuento.

volver de un viaje recuerdos de Palermo

Cobrar conciencia

De que estás en un lugar lejano con el que soñabas, y a veces ni siquiera eso (lo de soñarlo, digo).

volver de un viaje recuerdos de Tombuctú

volver de un viaje a Namibia

El regateo

Negociar el precio del taxi antes de subirte a él, o la compra de alguna fruta o cualquier otra cosa en el mercado.

La inspección de habitaciones

Para elegir si ése es el alojamiento que quieres. O bien la habitación que más te gusta si llevas reserva previa. Depende del país, claro.

tren de India recuerdos al volver de un viaje

Buscar dónde comprar agua mineral y…

Estar atenta a lo que comes y mirar a ver si el sitio te da confianza para tomarte un zumo o incluso una ensalada, que te sabe a gloria. Como si nunca hubieras comido una ensalada.

comida chifa en Lima recuerdos al volver de un viaje

Las horas de vaciado de mente

Dejando que el entorno te envuelva y tú sólo pienses en el placer que es recostarte en unos cojines, o sentarse en la sombra a ver la vida pasar.

volver de un viaje recuerdos de Bujara

recuerdos al volver de un viaje a Omán

Jugar con niños desconocidos que te miran con curiosidad. Porque la rara eres tú. Buscar formas de hacerles reír, el lenguaje universal.

niños en Ganvié volver de un viaje

Fotografiar lo que veo

En un absurdo intento de atrapar las nuevas vivencias, pero también de “crear” mi mirada. De transmitir a otros y a mi misma lo que estoy viviendo, de encontrar la belleza del mundo y atraparla de alguna forma.

volver de un viaje recuerdos de Khiva

recuerdos al volver de un viaje a Naxos

Escribir lo que siento, lo que hago

Es ya un ritual que intento cumplir a diario. A veces sólo por la noche antes de que el cansancio me venza, otros días a salto de mata.

pinturas en el taller de Rembrandt recuerdos al volver de un viaje

Calcular los precios

Según el cambio de moneda. A veces es un lío y me confieso poco hábil para ello.

Deducir

Poco a poco los horarios y costumbres locales. Comidas, tiempos laborales y libres, apertura y cierre de tiendas…

Madrugar sin pereza

Sí, sí, como lo oyes. Madrugar no cuesta ni la mitad cuando tienes delante de ti un mundo nuevo que ver y experimentar. Y si no es nuevo, sí es diferente a lo que ves la mayor parte del año.

Practicar mi inglés

Cutre pero suficiente para entenderme. Aprender nuevas palabras, las del lenguaje local. Como mínimo saludos, agradecimientos.

Estar todo el día en la calle

O en el campo, o en el desierto. En el exterior.

recuerdos al volver de un viaje

Los amaneceres y los atardeceres

atardecer en Nalagarh, recuerdo al volver de un viaje a India

desiertos-de-oman recuerdos al volver de un viaje

Incluso, aunque parezca mentira, manejar todas mis posesiones concentradas en una única mochila, bolsa, maleta.

Se puede vivir con muy poco, varios días o semanas y por tanto meses (suele ser casi la misma cantidad de cosas). Y esa sensación de tener lo básico y no necesitar nada más, me encanta.

La sensación de descubrir un sitio especial, o un rincón que por ser cotidiano allí, es muy especial para ti.

Los mercados son el gran ejemplo, pero no el único.

recuerdo de una calle de bares de Perpignan al volver de un viaje

La sencillez de la vida

Cuando no tienes preocupaciones y te concentras en disfrutar. Quizá sea eso lo que todos pensamos cuando decimos “quiero ser millonario”. Podríamos hacer lo que nos diera la gana todos los días, sin preocupaciones (materiales). Somos muy afortunados por disfrutar de esa sensación aunque sea en unas pocas semanas al año.

recuerdo al volver de un viaje a India

En fin, más allá del destino y cada experiencia en él, echo de menos el día a día del viaje en sí mismo y me quedo con ganas de prolongarlo, de repetir, de volver a empezar.

recuerdos al volver de un viaje subiendo a un avión en Omán

De ahí que lo haga una y otra vez ¿Os pasa lo mismo?

los viajes de ali iati Si quieres más información, pulsa aquí

Feedback

17
  • Carol 'Moonflower'

    ¡Grandioso Alicia!

    He estado estos últimos días haciendo yo también un repaso a todas esas cosas que echo de menos cuando estoy de viaje.Sobre todo esas cosas sencillas, del día a día. Inevitable imagino, cuando volvemos, aunque quizás no todo el mundo las sienta igual. Los primeros días incluso sigo llevando las mismas rutinas en algunos aspectos. (¡Llevo 15 días haciéndome un zumo natural de mango para desayunar! Aunque lamentablemente no me sabe igual…) Hasta que poco a poco esas cosas se diluyen sin remedio en la nueva cotidianidad. Y empiezo a añorar ya lo que hasta hace poco era la increíble “rutina” del viaje. Entonces empiezo a soñar ya en el próximo.

    Siento lo mismo que tú, Alicia en todo lo que describes. Me has puesto la piel de gallina.

    Un abrazo fuerte

    • Alicia Ortego

      Carol! muchísimas gracias, a mi me has puesto la piel de gallina con tu comentario!! Está claro que tú y yo somos almas gemelas en esto del viaje, y de escribir sobre ello porque ya sabes que tus artículos me encantan. Vamos a tener que hacer un viaje juntas un día de estos!! Un abrazo enorme!
      Ali

  • Algo que recordar

    Pero qué bien escribes leñe! Recién levantados nos leemos tu post para que no se nos olvide que aùn echando de menos de vez en cuando el jamón, se extraña mucho más todo lo que tú describes. Nos ha encantado el post y las fotos (claro). Un abrazo desde tierras niponas!

    • Alicia Ortego

      Aaah!!! Qué ilusión que me leáis y comenteis!! Gracias por los piropos, que además viniendo de un par de artistazos como vosotros emociona más ? Buen día en Japón!! ???

  • silvia

    Me ha encantado el post porque me he sentido super identificada, Creo que nos acostumbramos demasiado rápido a descubrir y conocer lugares nuevos y como dices al final necesitamos unos días a la vuelta de desintoxicación del viaje y vuelta a la rutina.

    ¡Un abrazo!

    • Alicia Ortego

      Muchas gracias Silvia, me alegro mucho de que te haya encantado!! efectivamente, al final nos pasa un poco lo mismo a todos, es lo maravilloso de viajar 🙂

      Besos
      Alicia

  • Antonio Ruiz

    Sencillamente precioso. Un artículo escrito con el corazón, que muestra los sentimientos más profundos. A mí me ocurre algo parecido al regresar a casa. Siempre siento que algo de mí se ha quedado allí, en ese lugar en el que me encontraba hace unos días, unos horas y que siempre, con el paso del tiempo, cuando miras las fotos, regalas una sonrisa añorando los momentos vividos y sueñas con el próximo destino.

    Felicidades por el post, por como describes tus sentimientos y por las geniales fotos.

    Un abrazo.

    • Alicia Ortego

      Muchísimas gracias Antonio!! sí, lo escribí con el corazón, a veces son sensaciones mucho más intensas que otras, supongo que depende del destino y duración del viaje que ha terminado, pero al final siempre están ahí 🙂

      Un abrazo!
      Ali

  • Mercè

    Ali, ¡parece que hayas escrito mis sensaciones!
    De las que más añoro son la sonrisa de los niños y el silencio del desierto. Estas sensaciones no tienen precio ¿no crees? De acuerdo, también todas las demás, pero… éstas son especiales para mí.
    ¡Besazos!

    • Alicia Ortego

      Mercè!! sí, el silencio y los niños, los niños y el silencio del desierto que no es cualquier cosa… ains. Son experiencias profundas, que a mi me aportan tanto, que no siempre tengo todas las palabras.
      No, no tienen precio… y lo bueno es que nos demos cuenta, porque no todo el mundo es capaz (cada vez me encuentro con más ejemplos de gente que no entiendo por qué viaja, echando de menos todas sus cosas desde el día 2, y alegrándose de la vuelta. No lo entiendo, para mi es cada vez un poco más desgarrador abandonar la rutina que no lo es de cada viaje).
      Besazos!!!!
      Ali

  • Julia

    Felicidades por el post, has dado en el clavo. Muchas de estas sensaciones son las que te encuentras a la vuelta de un viaje y te hace pensar que un poquito de ti se ha quedado por ahí. Además de la sensación de que lo rápido todo pasa y lo mucho que se vive en pocos días cuando estás de viaje. Se aprovecha hasta el último segundo.

    Saludos

  • Alicia

    Tocaya! que identificada me siento con lo que escribes siempre (especialmente por la pasión compartida por el desierto!)
    Cuantas veces eché de menos las mismas cosas que describes, y al leerte sonrio y me alegro de estar donde estoy… de amanecer temprano y sin pereza cada día viendo dunas naranjas! en silencio… descalzarme a cada momento antes de arrodillarme en una alfombra y comer en contacto con el suelo y con la comida que palpo con mis dedos! de escuchar niños riendo por todas partes, que aun juegan en la calle ajenos a las videoconsolas, de deleitarme con amaneceres y atardeceres que llenan el alma…
    Echamos de menos el viaje en sí… o una forma de vida? Seguramente ambas!
    Un gustazo leerte siempre! Gracias por compartirlo!

    Ali

    • Alicia Ortego

      Guapa!! Muchas gracias por tus piropos y gran complemento al post todo tu comentario. No sé si es el viaje en sí, pero es maravilloso vivirlo (y darse cuenta) ???

  • Yuma y Chango

    Gracias a ti estoy viajando a países a los que nunca voy a poder ir y recobrando con inusitada fuerza los recuerdos de algunos de mis viajes, Etiopía, Nepal…

    Felicidades y gracias!

Deja un comentario

¡Suscríbete al blog por correo electrónico y recibirás las nuevas entradas!

Únete a otros 202 suscriptores

¡Viaja seguro!

banner los viajes de Ali con IATI

Si quieres más información, pulsa aquí

REFLEXIONES VIAJERAS

paseo fotográfico por palma de mallorca street art

GENTES DEL MUNDO

gentes de África

IMÁGENES Y SENSACIONES DE…

visita al parque nacional Serengueti amanecer

POSTALES DE VIAJE

fauna y flora de galapagos pinzon

FIESTAS Y CELEBRACIONES

gancheros del Alto Tajo empujando troncos

SOLIDARIOS

atardecer en pais lobi

Blog asociado a MadridTB

Madrid Travel Bloggers