horizonte de avena loca de color amarillo muy claro sobre cielo muy azul fotos del verano

Con la excusa de compartir una selección de fotos del verano que he hecho en estas últimas semanas, quiero compartir algunos pensamientos. Me he dado cuenta de que estoy viviendo (y no seré la única, pero no puedo hablar por otros) una regresión en toda regla en esto de los viajes.

Nota: puede que leas este artículo dentro de unos años y que todo esto esté desfasado. O sencillamente puede que estés viviendo algo muy distinto en este extraño verano que nos ha tocado vivir.  

El extraño verano de 2020

Llega el verano y con él un desconfinamiento deseado (en España). Muchos, muchísimos de nosotros no hemos visto la primavera, y no es para quejarse. Demasiados no la volverán a ver 😢 .

Con la primera pandemia mundial de este siglo todo se ha ido al traste. El mundo se paró. Nos metimos en casa (los que la tenemos) y nos invadió la incertidumbre, el miedo al presente y al futuro. Más que nunca, de un modo muy rotundo y de forma compartida con muchísima gente.

Con o sin teletrabajo, en soledad o acompañados, con angustia o con falsa confianza, con negación en distintos grados. Muchos no queríamos pensar en que duraría meses, pero así fue. Temimos por la vida de nuestros seres queridos, incluso por la nuestra. Al menos en ciudades como Madrid el miedo se palpaba, teníamos la sensación de que la muerte rondaba en las calles.

Horizonte de Madrid con el pirulí y un cielo nublado que deja pasar rayos de sol

Pasaron «esos» meses y tras un periodo de salir con horario y mucha cautela, por fin nos pudimos mover entre provincias. Fue entonces cuando, después de un par de semanas en ése estado de «tercer grado», decido ir al pueblo con mis padres. Manteniendo el máximo de precauciones posibles con ellos, porque el confinamiento lo he pasado sola. Aún no han llegado los abrazos ni los besos. Ay, qué difícil es todo esto. 

El pueblo es un sitio que prácticamente había abandonado. Un lugar que me vio crecer, sobre todo en mi adolescencia y juventud. Allí pasé veranos con amigos, saliendo de fiesta pero también disfrutando de increíbles puestas de sol mirando el Valle del Henares. Porque su ubicación, en los límites de la Alcarria de Guadalajara, es excepcional.

fotos del verano: mi padre haciendo fotos en un camino al amanecer con pueblo al fondo y montañas

Desde allí soñé con viajar, recorrí parte de la provincia de Guadalajara acampando con amigos, y allí regresé de los viajes con la familia a sitios tan exóticos por aquél entonces como eran Túnez o Turquía.

Ahora pienso en sitios lejanos y se me parte el alma. Sé que soy muy afortunada por tener los recuerdos que tengo, pero no sé cuándo podremos volver a viajar a esos sitios remotos. Puede que pasen años, y eso me produce angustia, aunque no tanta como pensar en qué situación se van a quedar muchos de esos países. Hablo de los que tienen menos recursos, infinitamente menos recursos que nosotros.

Como decía, ya no iba al pueblo prácticamente nunca. Alguna vez para hacer fotos de estrellas con mi padre y poco más. Entre que prefería dedicar mi escaso tiempo libre al blog y mis cosas/tareas personales, y la inversión en viajes, el pueblo se quedó relegado a una posibilidad de escape muy secundaria. Ahora tengo un poquito de mala conciencia, siento haber sido tan desleal.

fotos de verano: anochecer con montañas recortadas en el horizonte rojo en la Alcarria

El regreso a los comienzos

Si algo ha traído esta situación es la posibilidad de reencontrarme con todo aquéllo. Pero ha sido muy distinto. Yo no soy la misma. He «desembarcado» allí redescubriendo todo. La naturaleza, el paisaje, el aire, la libertad de movimientos en soledad, la fotografía.

La luz me parecía más brillante, más limpia. El cielo increíblemente azul, como nunca lo había visto… o como lo veía hace 25 años. Este es uno de los comentarios más recurrentes en las conversaciones con unos y otros: ¡qué azul se ve el cielo este verano!

fotos del verano: plantas de avena loca con fondo de cielo muy azul

Y en realidad es que es así. Resulta que el cielo no está surcado de estelas de aviones, y que la atmósfera aún permanece limpia por los meses sin tráfico. No sé lo que durará, pero hoy por hoy es eso, el regreso al mundo de hace unas décadas.

Es increíble lo que hemos hecho en tan poco tiempo. Increíble la deriva de autodestrucción de nuestra «civilización».   

cosechadora trabajando en campo de cereal al atardecer

Hay más puntos de “regreso” en todo esto. Las próximas vacaciones vienen con:

  • Vuelvo a viajar con mis padres, como cuando era pequeña. Una parte de las vacaciones las hago con ellos y nos hace mucha ilusión. Sabemos que vamos a pasar tiempo de calidad juntos.
  • Me quedo en España, como hice durante muchos años, dedicando a cada destino más tiempo que un simple fin de semana o puente de 4 días. Algo que hasta cierto punto echaba de menos, aunque la oportunidad de ir a sitios lejanos ganaba siempre. No me entiendas mal, que cojo la oportunidad con muchas ganas.
  • No estoy haciendo casi planes, en parte por la confianza en el hecho de que me voy a mover dentro de mi país.
  • Y me siento como si fuera a hacer un gran viaje lejos, con su miedo a lo desconocido y todo. Regreso a esas sensaciones de antes de salir de viaje, sólo que no me voy a ir lejos.
fotos del verano: mis padres en un campo de lavanda al atardecer sonriendo a la cámara
Mis padres en un campo de lavanda cerca del pueblo

Los nuevos miedos a la hora de viajar o las nuevas primeras veces

En esto de los miedos a viajar lo que cambia este año son los “qué” concretos. 

No voy a cruzar ninguna frontera estatal, pero las fronteras regionales empiezan a ser tan respetables como “las de toda la vida”. 

fotos del verano: paisaje de campos de verdes y filas de árboles con una ermita en el centro
Campos de maíz y árboles en la ribera del río Henares

Toca estar al día de las noticias. Estas vacaciones no desconectamos de eso. Hay que estar al día de las nuevas normativas, que cambian de un día para otro. También de si hay nuevos confinamientos, así como condiciones o impedimentos que pueda haber para visitar los sitios a los que quieres ir.

El gran miedo es que se chafen los planes en el último momento, o en el durante. En el segundo caso será complicado gestionarlo y no es algo que dependa sólo de mí. Estaré alerta y seré lo más cuidadosa posible, como en mi día a día, pero con una pandemia encima hay imponderables que se escapan.

Por supuesto hay un par de elementos nuevos en el equipaje físico que no van a faltar, y que son tan esenciales como la ropa que llevo puesta: mascarillas lavables y gel hidroalcohólico.

Y un equipaje mental extra: prudencia, distancias, más higiene que nunca (tuya y de los que te prestan algún servicio).

paisaje con la torre de la iglesia y montañas al fondo, y en primer plano pista con perro corriendo todo con luz anaranjada de atardecer

Puede que a estas alturas estés pensando: ¿por qué te vas? Y mi respuesta es que pienso que hay que vivir, que la vida es corta. También que es necesario curar las heridas de varios meses encerrados y sólo abriendo de vez en cuando la ventana para respirar algo parecido al aire libre. Y porque viajar es mi balón de oxígeno vital, una parte muy importante de mi equilibrio emocional.  



Con estas fotos del verano quiero traer el aroma y la luz de esta estación al blog 

Volvamos al pueblo, la antesala de las vacaciones. Han sido tres fines de semana y, sobre todo al principio, me he aplicado en hacer muchas fotos. ¡Qué ganas tenía de volver a coger la cámara con libertad! 

Entre unos paseos y otros a solas por los caminos rurales me he encontrado con un número increíble de corzos y mariposas. Sí, estos dos “bichos” son los que más he visto en abundancia y más me han sorprendido. ¡Cómo habrá sido la primavera! 

campo de cereal con un corzo hembra en el centro y grandes encinas al fondo
fotos del verano: corzo hembra saltando para huir
El primer día: no llevaba ni una hora dando un paseo cuando sorprendí a esta mamá corzo en el antiguo lavadero que hay a las afueras del pueblo. En cuanto me vio salió corriendo, claro. Detrás iba su cría.
fotos del verano: sapo nadando en estanque oscuro con sol iluminando cabeza y patas

También he podido cumplir un objetivo que tenía en mente: fotografiar un campo de lavanda en flor a la hora del atardecer. Llevan años estando de moda, siendo los de Brihuega los más afamados en esta zona, pero yo sabía que la lavanda también se planta en campos cercanos a mi pueblo. El caso es que año tras año no me venía bien ir, y por fin éste año sí. Han sido dos ocasiones en dos campos distintos, pero el primero fue el más especial, en familia 😍

  • fotos del verano: flores de lavanda enrojecidas por sol de atardecer ocupando toda la foto
  • dos filas de lavanda al atardecer
  • fotos del verano: flores de lavanda al atardecer
  • árbol con gran copa en medio de un campo de lavanda en la Alcarria
  • fotos del verano: campo de lavanda y dos árboles junto al camino

Además ha aparecido un cometa en el horizonte

Se llama Neowise, como el telescopio que lo descubrió. Las expectativas de los astrónomos y aficionados no eran muy elevadas al principio. Sin embargo, con el paso de las semanas se ha ido haciendo más y más grande. Va a pasar a la historia.  

A finales de junio sólo lo podíamos ver al amanecer, y no a simple vista. Aun así me levanté con mis padres a eso de las 5 de la mañana para ir a los campos a tratar de fotografiarlo. Lo buscamos con los prismáticos y la cámara, y lo conseguimos. 

amanecer con horizonte de arbustos, franja naranja y azul más arriba con el cometa neowise pequeñito de color blanco
Cometa Neowise justo antes de la salida del sol

De paso, aprendí lo que es el anillo de Venus. Seguro que lo has visto al amanecer o al atardecer. Es cuando, un rato antes de que salga el sol o de que se ponga, se forma una franja rosada o malva sobre el horizonte, con otra franja azul oscuro entre ella y la Tierra. Siempre de espaldas al sol, mirando en dirección contraria a donde sale o se pone. Esa franja oscura es la sombra de nuestro planeta!! El comportamiento de la luz es increíble ¿no crees?

fotos del verano amanecer con cinturón de Venus que es franja de cielo rosado y azul cerca del horizonte sobre campo de cereal
Anillo de Venus

Unas semanas después, a partir de mediados de Julio, ya se veía el cometa al atardecer. Cada día un poco más alto en el cielo, según llegaba la oscuridad. Nos ha regalado unas noches espectaculares. Como la estrella de Navidad, reinando en el cielo debajo de la Osa Mayor. Hemos tenido sesiones de dos horas, dos horas y media, y no dejábamos de decir “qué bonito”. 

Por cierto, en Internet vi una fotografía que era una composición de varias fotos del cometa en el cielo. Decidí intentarlo con la misma técnica para hacer circumpolares y esto es lo que conseguí 👇

composición de 8 fotos del cometa neowise en el cielo formando línea diagonal
Composición de 8 fotos de 10″ de exposición, con intervalo de 12 minutos entre una y otra para que se aprecie el movimiento del cometa con el paso del tiempo. Focal 35 mm., ISO 1600, f/4,5. Nikon d5500 y objetivo 18-200 mm.

En fin, todo esto quería contarte y enseñarte. Sigamos amando a la Naturaleza y apreciando las pequeñas cosas. Aprendamos a vivir sin planes y esperemos que podamos superar esta pandemia y se vuelvan a abrir todos los caminos. Prometo traer nuevas historias, si nada falla, y espero que te resulten interesantes. Nos leemos a la vuelta. Buen verano.  

luna llena enrojecida por sol de atardecer y ramas de árbol desenfocadas a la derecha

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