Dicen que en Laguardia se vive en dos niveles: el de sus murallas históricas y el de sus cuevas centenarias. Si estás planeando tu escapada y no sabes por dónde empezar, aquí tienes los imprescindibles que ver en Laguardia, así como consejos y enlaces de interés para que puedas organizarte bien.
Laguardia, el balcón amurallado de la Rioja Alavesa
Laguardia es el municipio más conocido y reconocido de Rioja Alavesa, además de su capital.
Su silueta es inconfundible porque ocupa una peña alzada entre los campos. Las casas parecen salir de la roca, aunque en realidad están construidas aprovechando la antigua muralla que rodeaba la villa.
Laguardia no es grande, su casco histórico es totalmente peatonal, y guarda unos cuantos tesoros patrimoniales y artísticos que merece mucho la pena visitar.
Se puede ir todo el día explorando sus rincones y parando a comer con tranquilidad. Por eso, mi primer consejo es que reserves noche allí para disfrutar de la paz que se respira cuando los turistas de un solo día se marchan.

Cómo llegar a Laguardia
Laguardia está estratégicamente situada y es muy fácil llegar:
Qué ver en Laguardia: tesoros intramuros
Aquí tienes los imprescindibles que no pueden faltar en tu visita, y de los que hablo a continuación:


Iglesia de Santa María de los Reyes y su pórtico policromado
La iglesia de Santa María de los Reyes guarda un sorpresón: un pórtico de finales del siglo XIV tallado en piedra que mantiene sus colores originales. Atención: es de piedra, pero ¡parece de madera!
Esta joya se conservó gracias a que en el siglo XVI se construyó una fachada para protegerlo de las inclemencias del tiempo. Los pigmentos que vemos hoy son del siglo XVII y se descubrieron bajo capas de hollín en 1983. Así pues, los colores no han sido restaurados nunca, porque se conservaron bajo el hollín. Sólo hubo que limpiarlo.
No te pierdas: Los racimos de uvas en la decoración vegetal, una referencia clarísima a la tierra del vino. Y tampoco te pierdas los caballos de los Reyes Magos tallados con un efecto 3D asombroso.
Traspasando la puerta del pórtico, entramos en la iglesia propiamente dicha. Allí nos espera un altar barroco bastante espectacular, y sobre nuestras cabezas hay bóvedas de crucería góticas que parecen formar una red intrincada.

La Torre Abacial
Situada frente a la iglesia, esta torre-campanario del siglo XII-XIII (totalmente rehabilitada) está separada del templo.
Te recomiendo subir sus 115 escalones para llegar a la azotea, desde donde tienes una vista de 360º espectacular.
Desde allí arriba fue cuando «descubrí» la Roca del León Dormido, una peña que parece apartarse de la Sierra para vigilar toda la comarca.
El nombre de Torre Abacial viene de que se cree que podría ser la residencia del Abad de un monasterio.


Estanque Celtibérico de La Barbacana
Una de las grandes sorpresas de Laguardia es el Estanque Celtibérico de la Barbarcana. Con más de 2.100 años de antigüedad, es el estanque de la Edad del Hierro más grande de Europa.
No está al aire libre, ya que se ha creado un centro museístico para cobijarlo y para que los visitantes entendamos bien el sitio, y está muy bien así que te aconsejo que no te lo pierdas. Vamos con su historia:
Se cree que los constructores del Estanque Celtibérico fueron los habitantes del Poblado de la Hoya, un yacimiento cercano a Laguardia, como te cuento en mi guía de Rioja Alavesa.
Además de poder contemplar el estanque, la visita guiada se completa con paneles informativos, algunas vitrinas que muestran la evolución del uso del agua y las distintas sociedades que habitaron la comarca, y una serie de vídeos cortos muy amenos donde tres personajes nos conducen por la historia de Rioja Alavesa.
Una curiosidad: ¿Sabías que se han encontrado botijos de hace 2.500 años iguales a los tradicionales? No hay mejor invento para mantener el agua fresca 😊

El Reloj del Ayuntamiento
En la Plaza Mayor se encuentra el Ayuntamiento, y ya es una tradición ir a ver cómo su reloj se convierte en un espectáculo varias veces al día. Unos autómatas, los «danzantes», salen a bailar al ritmo de un pasacalles típico.

Puerta de San Juan y el Mirador de Laguardia
Otro sitio que ver en Laguardia es el Mirador de Laguardia. Se llega a él por el Paseo de «El Collado», cruzando la Puerta de San Juan.
Se trata de un camino que bordea las murallas por el lado norte, conectando las puertas de Santa Engracia y Páganos, y por supuesto tiene unas vistas de escándalo del paisaje y la sierra.
Es el lugar perfecto para ver cómo el sol se pone sobre el «mar de viñedos».

La ciudad subterránea: Bodegas en el casco histórico
Ir a Laguardia y no visitar una de sus bodegas es un pecado. Todo el subsuelo de la villa está excavado, y hubo un tiempo en que las bodegas estaban conectadas bajo tierra formando una segunda ciudad.
Hoy en día ya no están interconectadas, pero cada casa tiene su bodega, y para comprobarlo sólo hay que fijarse en los respiraderos de la parte baja de las fachadas.
La mayoría de las cuevas-bodega de Laguardia fueron construidas a lo largo del siglo XVI, una época en la que las luchas por el territorio se apaciguaron, se desarrolló el comercio del vino y algunos señores se asentaron en la ciudad construyendo los palacios que hoy podemos ver en sus calles.
Bodegas Casa Primicia (Laguardia)
Casa Primicia es el edificio más antiguo de Laguardia, con unos 1.000 años de antigüedad.
Es un palacete de dos plantas hecho con piedra de sillería. Los historiadores creen que lo encargó la familia más rica de la ciudad, y se cree que la construcción en piedra era una forma de demostrar su poderío.
En el año 1420 la Iglesia se hizo cargo del edificio, seguramente porque la familia propietaria lo donó, una práctica habitual en aquellos tiempos. Así sumaban puntos para ir al Paraíso 😏.
Lo primero que hicieron fue establecer allí el sitio para recaudar las “primicias” o impuestos de la primera cosecha del año (cereal, uvas…).
En aquél entonces había más cultivo de cereal que de uva, aunque los viñedos iban ganando terreno, y por eso los curas decidieron que sería buena idea aprovechar la uva que les entregaban para hacer vino.
Ampliaron el edificio, construyeron lagares y durante 600 años elaboraron vino. Fue así como el palacio se convirtió en bodega. La bodega más antigua de España, o eso nos contaron allí.
Con la desamortización de Mendizábal pasó a manos privadas y así ha seguido siendo.
¿Quieres saber cómo sigue la historia? Te recomiendo que les hagas una visita. Al final de este post tienes el enlace a su página web donde puedes reservar.
Sólo te voy a dar un par de datos más para que entiendas lo impresionante que es este sitio y su historia:
Hay que recordar que antes se bebía más vino que agua, formando parte de la dieta por su aporte calórico y por ser más seguro que el agua, que muchas veces provocaba enfermedades y epidemias.

Dónde alojarse en Laguardia
Para vivir una experiencia más completa, como he dicho antes, yo te recomiendo dormir en Laguardia. Además, es una buena base de operaciones para explorar el resto de Rioja Alavesa.
En Laguardia hay unas cuantas opciones de alojamiento, pero te recomiendo reservar con tiempo.
Yo me alojé en el Hotel Silken Villa de Laguardia y me encantó. Destacaría:
Si buscas algo diferente o más económico, puedes consultar más opciones en Booking aquí.

Qué ver en los alrededores de Laguardia
Si sales del casco amurallado, la historia continúa. En realidad Rioja Alavesa se puede recorrer fácilmente en pocos días, ya que las distancias no son grandes, así que todo puede considerarse «alrededores» de Laguardia. No obstante, voy a destacar tres puntos cercanos que pueden completar muy bien tu visita a Laguardia.
Finca Carravalseca
Propiedad de Casa Primicia, es un mar de viñedos ecológicos donde organizan comidas campestres entre vides: chuletillas al sarmiento, pancetas, chistorras y vino ¡Un paraíso con vistas maravillosas de Laguardia!
Ojo, las comidas suelen organizarlas para entre 8 y 10 personas, pero puedes hablar con ellos por si se puede llegar a un acuerdo.
Si no lo consigues, siempre puedes acercarte a sus inmediaciones, cuidando de no entrar en la finca privada sin permiso, para contemplar Laguardia con la Sierra de Cantabria detrás. Para mí, una de las mejores postales de la zona.

Dólmenes de San Martín y El Sotillo: gigantes de piedra a un paso de la villa
No hace falta alejarse mucho de las murallas de Laguardia para encontrarse con la prehistoria cara a cara. Si tienes un rato antes o después de visitar el casco histórico, estos dos dólmenes son paradas obligatorias por su cercanía y espectacularidad:
Ambos son de acceso libre y gratuito, y te permiten conectar la historia más antigua de la comarca con el paisaje de viñedos que hoy conocemos.

Poblado de La Hoya: el origen de la vida en la comarca
Si Laguardia es la joya medieval, el Poblado de La Hoya es la raíz de donde brotó todo. Situado a apenas un par de kilómetros del centro de la villa, este yacimiento es uno de los asentamientos más importantes de la Edad del Bronce y del Hierro en el norte peninsular.
Lo que hace especial a La Hoya no es solo su antigüedad, sino lo bien que permite imaginar cómo era el día a día hace 3.500 años.
Al recorrer sus calles excavadas, dejas de ver simples muros de piedra para entender un urbanismo avanzado: casas con distintas estancias, almacenes para el grano y una organización social que ya giraba en torno a la agricultura. Es fascinante descubrir que, mucho antes de que el vino fuera el motor de la zona, aquí ya se gestionaban excedentes y se comerciaba con otros pueblos.
¿Por qué merece la pena la visita?
Nota para tu planificación: Recuerda que este recinto tiene horarios específicos y, a diferencia de los dólmenes, la entrada tiene un coste reducido. Consulta la web de Museos de Álava para confirmar pases actualizados, especialmente si vas entre semana. A continuación tienes este y otros enlaces que te van a ser útiles.
Información práctica: Entradas y Reservas
Para organizar una escapada a Laguardia por libre, te recomiendo consultar la información de horarios y precios en las fuentes oficiales antes de tu visita. Y si quieres apuntarte a una visita guiada, reserva con tiempo. Aquí tienes los accesos directos:
Excursiones y visitas guiadas a Laguardia
Otra opción es apuntarse a una visita guiada de Laguardia que incluye una bodega con cata de vinos. Es perfecta si sólo vas a pasar unas horas, y/o si quieres que un guía te cuente los detalles de la historia de esta ciudad.
Si estás recorriendo el País Vasco en transporte público y no quieres alquilar un coche, pero te gustaría visitar Laguardia, puedes apuntarte a una excursión de 1 día con salida de Bilbao, como estas:
Mapa interactivo con los lugares mencionados
Aquí tienes un mapa interactivo con los lugares mencionados y la posibilidad de buscar alojamiento 😊
Laguardia no es solo un pueblo de postal; es un organismo vivo que ha sabido guardar sus secretos bajo tierra. Desde su pórtico medieval hasta sus bodegas milenarias, es una parada que exige tiempo y calma. Si vas a Rioja Alavesa, este es el lugar donde la historia se bebe a sorbos, y espero que esta guía de qué ver en Laguardia te ayude a descubrirla 😊
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