Mis primeros safaris fueron en Namibia, y aunque no han sido los últimos, guardo este recuerdo como oro en paño. Este es el capítulo 1 dedicado al Parque Nacional Etosha, el parque nacional más grande de África, situado en Namibia. Allí descubrí la magia de observar a la fauna en los waterhole, una experiencia impresionante.
La granja impronunciable y el ataque del «guepardito»
El día que pusimos rumbo al Parque Nacional Etosha, decidimos intentar una visita a la granja Otjitotongwe. Este lugar de nombre tan raro es una granja hiperkilométrica, como todas las del país, por supuesto en manos de blancos afrikaner. Su peculiaridad está en que el dueño la ha convertido también en centro de recuperación de guepardos.
A pesar de ser una especie en peligro de extinción, el gobierno namibio da permiso a los granjeros para que disparen a los guepardos si atacan sus granjas.
Este granjero no está de acuerdo con esa política, ama a los guepardos y ha decidido encargarse de recoger a los que encuentra malheridos, curarles, y devolverles la libertad perdida cuando estén completamente restablecidos.
Como tiene muchísimo terreno, los guepardos campan por todo él y es más fácil avistarles aquí, que incluso en el cercano Parque Nacional Etosha. Cuando nosotros fuimos, además, tenía tres ejemplares viviendo con él. Dos adultos y su cachorro. El carácter de este último era más revoltoso pero… ¡me estoy adelantando a la anécdota del día!
Llegamos a la granja, hablamos con el encargado (el dueño no estaba) y nos dijo que estaba esperando a un grupo para dar una vuelta por la granja. Al rato le llamaron por teléfono y ese tour se canceló. Nosotros teníamos que seguir camino también, así que nos propuso entrar y ver a los guepardos residentes, la familia de la que acabo de hablar.
Plantarse delante de un guepardo no es ninguna tontería
Cuando yo hice este viaje, ignoraba muchas cosas acerca de la fauna salvaje. Y ya puedo decir que hoy no me gustaría hacer una visita como esta. Pero creo que tengo que contar la experiencia aquí, por si sirve a otras personas.
Para empezar, te voy a dar unos consejos a tener en cuenta si te encuentras cara a cara delante de un guepardo, león, leopardo, etc:

Confieso que a pesar de sentir respeto por estos animales, cuando crucé la verja me sentía razonablemente confiada. En principio todo iba bien. Los adultos estaban tumbados en el suelo y se dejaban acariciar mientras nos hacíamos una foto para la posteridad. Ya te digo que esto no lo haría ahora, y no sólo por una cuestión de «peligro». También por el hecho de que no es necesario contribuir a que los animales sean una atracción de feria.
El caso es que cuando me llegó el turno y estaba acariciando a uno de los adultos, el cachorro vino por detrás. Se colgó de mi mochila y empezó a tirar hacia atrás con una fuerza increíble. Me levanté lentamente, haciendo resistencia hacia delante, pero casi me tira de espaldas.


Yo balbuceaba pidiendo ayuda, pero sin gritar (por si acaso). Justo en ese momento el encargado no estaba pendiente. Mis compañeros trataron de ayudarme un poco, pero lógicamente no sabían.
Finalmente el hombre vino, le dio unos cuantos gorrazos en la cabeza (literal, con su gorra) y le dijo algo. Por fin el animal se desenganchó. Más tarde descubrí algunos arañazos superficiales en mi brazo y un agujerito en la mochila.
Al rato ya estaba «atacando» a otra compañera. Parece que las cosas que llevábamos colgando (la mochila, el jersey a la cintura) le atraían poderosamente. Sólo quería jugar, pero ¡¡podría haber ocurrido algo más!! ¿Cuántas noticias de «turista atacado por un león mientras se hacía una foto…» hemos leído en los medios de comunicación?
Me gané una buena reprimenda de mis padres al volver a casa y contarles este momento, y lo entiendo. Espero haber aprendido la lección y te aconsejo que tomes nota. Aunque los demás lo hagan, aunque parezca seguro, no olvides que para ellos ¡somos comida!

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El Parque Nacional Etosha
Después de esta experiencia continuamos camino y enseguida entramos en Etosha. Actualmente tiene unos 22.912 Km cuadrados, pero cuando se proclamó Parque Nacional en 1907 la superficie era de 80.000 kilómetros cuadrados. Muchísimo más. El hombre se ha ido saliendo con la suya en las reducciones del área protegida, pero parece que al menos la extensión actual es estable. Esperemos.
Por cierto, no todo el territorio de Etosha es visitable, ya que hay áreas de especial protección a las que sólo pueden acceder los biólogos y expertos acreditados.

Aun así, visitar este parque requiere de al menos un par de días. Días en lo que no hay que desesperar con las distancias. Aquí no hay grandes densidades de fauna como en el Serengeti o el Masai Mara, pero a cambio hay muchos waterhole, naturales y artificiales.
Un waterhole es un pequeño lago o estanque al que los animales acuden a beber en época seca… una buena manera de encontrarte con ellos.
Etosha significa «gran lugar blanco»
Casi la mitad del Parque Nacional Etosha es el Etosha Pan, un gran salar que en época de lluvias se transforma en lago, que se cubre de flamencos y otras aves. En la época seca, los mamíferos transitan por él para disfrutar la preciada sal.


Infraestructuras y normas del Parque Nacional Etosha
El Parque Nacional Etosha está bien preparado para el turismo, con campings para pernoctar y pistas para poder recorrer su enorme extensión. En concreto:
A continuación te hablo de mi experiencia en el primer día que pasamos en el Parque Nacional Etosha.


Camping Okaukuejo
El camping Okaukuejo era el más grande del Parque Naciona Etosha cuando yo lo visité. Al llegar nos encontramos con una gran torre de piedra a la que se puede subir para contemplar el paisaje, una piscina llena de niños y familias jugando en el agua, y algo de césped alrededor.
Un sitio irreal, pero después de registrarnos en la recepción y avanzar hacia las parcelas asignadas para nuestras tiendas de campaña, a cierta distancia de esa «bienvenida al África de los ricos», y la cosa ya era más normal.
Además estábamos a pocos metros del recinto que da paso al waterhole y a unos chalets de lujo para los que pueden pagárselo, en primera línea de… ¡fauna!
Por supuesto, tardamos nada y menos en ir al waterhole a ver si había algún «bichito». Nos dio la bienvenida un precioso Órix, seguido de un elefante que, una vez se hubo marchado el primero, también se acercaba a beber.


Mis actividades favoritas: guardar silencio, observar y fotografiar
Empezábamos a experimentar nuevos momentos realmente mágicos de este viaje, y eso que ya llevábamos unos cuantos a nuestra espalda, como el vuelo sobre el desierto del Namib, o las cataratas Epupa.
El cambio de registro de ahora era observar a los animales salvajes muy de cerca. Guardando silencio al máximo para no espantarles. Por supuesto, no son ajenos al click de una cámara, ni al olor que podamos despedir los humanos que andamos por allí, sentados en bancos o apoyados en la vallita de piedras a tan sólo unos metros.
La magia de la observación de fauna en los waterhole es que ves cómo las distintas especies se acercan al agua, sin dejar de observar atentamente a su alrededor, alzando las orejas, olfateando. Beber significa bajar la guardia y por tanto ponerse en peligro. No quiero pensar en la capacidad de aguante de la sed que tienen, pero la Naturaleza es así, no hay piedad, si no eres prudente puede que te cueste la vida…

Primer safari en Etosha
Comimos rápidamente y volvimos a salir para dar una vuelta por el parque, de waterhole en waterhole. La verdad, tuvimos mala suerte y esa tarde no vimos mucho, o al menos es la sensación inmediata que tuve. Después recordando y viendo las fotos, no fue realmente así.


Esa tarde la dedicamos a acercarnos al Pan, el gran salar. El paisaje es minimalista y precioso. Allí nos encontramos con algunas avestruces, jirafas, ñus y springboks, además de muchas de aves diferentes.



Un atardecer soberbio y una noche mágica en el waterhole
Aunque la sensación fue de «pobre cosecha», je, je, no importaba. Tampoco teníamos tanto tiempo, porque en Namibia anochece temprano y muy rápido. Además, teníamos todo el día siguiente completo, y parte del siguiente, para disfrutar de las enormes extensiones del Parque Nacional Etosha.
Al volver nos esperaba un bello atardecer en el waterhole, con momentos conmovedores como las jirafas bajando sus cuellos entre las largas patas para poder beber, quedándose absolutamente expuestas a cualquier ataque (confieso que temí por ellas, ji, ji).


Después del atardecer nos fuimos a la ducha y, justo antes de cenar, una compañera vino corriendo para avisarnos: ¡¡había un montón de elefantes en el waterhole!! Ya era noche cerrada, pero los focos que alumbran parte del agua nos permitían ver una escena increíble. Toda una familia de elefantes grandes y chicos estaban bebiendo y relacionándose entre sí ¡Qué emoción!
Los machos marcaban su territorio frente a los demás, organizaban a los pequeños o sencillamente les apartaban con la trompa un tanto desairados, porque les andaban molestando entre las patas. Ahí me di cuenta de que con sólo estar un rato observándoles, tienes la sensación de que entiendes lo que está ocurriendo. Simplemente brutal.
Tanto como los sonidos, el polvo que levantan, la leve vibración del suelo con sus andares.

Nos fuimos a cenar y volvimos al waterhole. Es como si te estuviera esperando una película superguay. Ojalá tuviéramos más de ésos por aquí, y no la maldita tele. No me cansaría nunca de este espectáculo, siempre diferente, siempre imprevisible, maravilloso.
Y efectivamente, una nueva sorpresa nos esperaba. Ya no estaban los elefantes, ahora había… ¡un rinoceronte!! y enseguida llegó otro. UUoooohhhh!!!!
Esta vez iba preparada con trípode y cámara, así que me puse a ello. No estaba aún muy ducha en exposiciones largas y esas cosas, hubo mucho ensayo-error, pero algo conseguí.


Los rinocerontes me dan la sensación de ser «gente maja»
Creo que tenemos demasiados prejuicios contra los rinocerontes, sin conocerlos de nada. Porque tienen un cuerno y porque han sido (y son) un objetivo de caza. Si tienes algunos años, te acordarás de esas imágenes de los tebeos en los que un cazador es perseguido por un rinoceronte en la sabana.
Y resulta que no es así. Los rinocerontes se llevan bien con las jirafas, con los elefantes, y en general con todo el que se les acerca. Se mueven con calma y nada parece alterarles.

Avanzaba la noche y de repente apareció una familia de leones: primero el macho, y unos minutos después la hembra con dos cachorros. Las jirafas y los rinos se apartaron del agua y se retiraron a una distancia prudencial. No se iban, porque querían seguir bebiendo. Y el par de elefantes que andaban por allí se quedaron en la otra orilla, pero no se fueron, que para eso son elefantes, oiga.


Los leones bebieron y se fueron por donde habían venido, muy tranquilos y casi sin rechistar, casi como una aparición, y los elefantes, rinocerontes y jirafas volvieron a calmar su sed.
Con todas estas imágenes y sensaciones me acosté un buen rato después, pensando en la magia que estaba viviendo en el Parque Nacional Etosha. Si quieres saber cómo continúa, no te pierdas el capítulo 2 de Etosha. Decidí dividirlos para no eternizarme, porque hay muchas cosas que contar.
Sigue leyendo sobre Namibia
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África y los safaris son mi asignatura pendiente. ¡Fantásticas fotos, vaya envidia me has dado!
Saludos!
Gracias Lluis!! pues altamente recomendable!! era mi asignatura pendiente y… repetiré, está claro :)
Increíble, la verdad es que tiene que ser espectacular estar allí y ver a los animales en su hábitat natural. Qué pena lo de los guepardos porque tienen cara de buenos, menudo susto te pegaron, jejejeje. Por cierto, como siempre, unas fotos alucinantes!!!! Un abrazo!!! ;-)
Es una pasada, te encantaría Adela!! ¿Los guepardos buenos? de cuidado son, ja, ja!! mucha gracias!
Un beso
Alicia
Me ha encantado tu relato, Alicia. Yo también tengo África como mi gran destino pendiente. Llevo soñando con un safari ni se sabe. ¡Preciosas fotografías, en especial las de los elefantes. Son mi debilidad. Un saludo!
Gracias Alicia!! allí descubrí también que los elefantes son mi debilidad, je, je, aunque yo iba soñando más con las jirafas, que también son bellísimas, la verdad es que los elefantes son una pasada, y esto no es nada, verás cuando os cuente la experiencia en Chobe (Botswana) allí sí que hay elefantes!! :)
Simplemente: IMPRESIONANTE!!!!
Muchísimas gracias, Arol!! me alegro mucho de que te guste!
Un abrazo
Alicia
Pues no sé … la verdad es que tenía Namibia en otro nivel, pero el tener animales en un parque nacional y no es una grande y basta reserva natural dice muy poco del país, de lo que les importa en realidad su riqueza natural … los guepardos … no sé, la verdad es que noto dos cosas en sus rostros 1) aburrimiento y 2) tristeza …. mmmmm … :(
Te doy la razón en parte. Este no es el único Parque Nacional ni Reserva natural de Namibia, ni mucho menos, pero si de las pocas o única área donde más fauna se concentra. Desde luego el cómo se ha reducido su perímetro a causa de (supongo) las presiones de los granjeros, de la política benevolente hacia ellos por ej con los guepardos, y también con la minería y los bancos de pesca… Pues si, no son adalides de la defensa de la Naturaleza, está claro, y no es éste el camino en el que están basando su crecimiento económico. Con respecto a estos guepardos te doy la razón, pues un par de días después vimos un par de ejemplares ya dentro de Etosha y su pelaje era mucho más vistoso, y yo creo que eso es signo de salud aunque soy una profana de esto… En el próximo capítulo podrás verlos :)
Saludos y gracias por pasarte y comentar!
Alicia
Que lujo tener tan cerca tantos animales, en especial mis queridos guepardos, aunque la verdad en concreto esos no eran muy amigables que digamos… por poco no lo cuentas :(
Muy chulas las fotos!!
Tú lo has dicho, un auténtico lujazo, Y sip, juro no volver a hacer el guiri, por mucho que te digan, podía haber acabado en disgusto :S
Gracias!!
Hola Alicia!
Estamos preparando viaje a Namibia en Octubre y hemos aprendido un montón de tu post!!
Una pregunta: cuantos días nos recomendarías pasar en Etosha?
Muchas gracias!!
Hola Gemma!! gracias, me alegro mucho de que os haya servido!! Perdona que no te haya contestado antes, he tenido problemas de conexión en África :)
En cuanto a tu pregunta: mínimo 2 con sus noches… si podéis 3, mejor, tendréis más oportunidades y viviréis más la magia del lugar.
Abrazo!
Alicia
Genial! Pues así lo haremos :D
Guay!! espero que lo disfrutéis mucho!! (seguro que sí, es precioso)