Combate Medieval Belmonte

Vuelvo al Castillo de Belmonte un año y medio después de mi primera visita para reencontrarme con la Edad Media y el Combate Medieval, ese deporte de full contact que recrea las justas de aquella época también llamada Edad Oscura. El objetivo es, en esta ocasión, asistir al primer Torneo Internacional de Combate Medieval. Es un espectáculo duro y a la vez apasionante. Quizá porque no se ve tanto como se oye. ¡Vamos a ello!

I Torneo Internacional de Combate Medieval del Castillo de Belmonte

Sí, hace un año y medio el Castillo de Belmonte, lugar de entrenamiento de la selección española de Combate Medieval, consiguió ser la sede del Mundial de este deporte.

caballeros con armadura y vestido medieval torneo internacional de combate medieval
torre y murallas del castillo de belmonte bajo cielo azul

Y un año y medio después, organizó el primer Torneo Internacional de Combate Medieval al que han acudieron los mejores equipos de un buen puñado de países entre los que se encuentran Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, Ucrania, Irlanda… y unos cuantos equipos locales de España, desde Andalucía hasta Cataluña. El espectáculo estaba asegurado.

Hombres y algunas mujeres se enfundan en perfectas réplicas de armaduras de la época. Llevan encima 30 kg de peso. Imagina moverte con eso encima, correr y repartir mandobles.

vista desde arriba de combates en la arena torneo internacional de combate medieval
guerrero de irlanda levantando los puños y gritando con la bandera en la mano torneo internacional de combate medieval
guerreros desfilando uno levantando un hacha en gesto de triunfo torneo internacional de combate medieval

Revisando lo que me contaron en la primera visita donde vi cómo entrenaban estos caballeros, me sorprendió mucho cómo en tan poco tiempo se habían formado nuevos equipos, empezando por el propio de Belmonte. Este deporte iba cobrando vida en nuestro país, no cabe duda.

equipos formando con sus banderas torneo internacional de combate medieval
En primer término el equipo local de Belmonte

El Torneo no consiste sólo en el espectáculo de los combates

En el recinto del Castillo de Belmonte se ha dispuesto un mercado medieval y una zona de juegos para niños. Un poco más allá se dispone el campamento donde los equipos se visten y desvisten, comen, duermen, y viven durante esos días en hermandad.

pareja vestida de medieval en su puesto del mercado venden puños de hierro de armaduras medievales en belmonte
chico vestido de medieval llevando a un niño en un burrito torneo internacional de combate medieval
guerrero colocándose armadura en la puerta de su tienda torneo internacional de combate medieval

Guerreros, escuderos y asistentes, artesanos, cocineros… todos se afanan por trasladarte a esa época que tiene tintes románticos aunque en realidad no fuera así (Edad Oscura ¿recuerdas?), bajo la sombra del Castillo de Belmonte.

chica posando con guerrero que lleva casco de armadura puesto en el torneo internacional de combate medieval

El Combate Medieval

Volvamos al objetivo principal. El combate medieval, te decía, es espectacular. Los guerreros enarbolan pesadas espadas, mazas y hachas. Luchan y luchan bajo el implacable sol, a ritmo de trash metal y con los gritos del público enardecido de fondo. En las pruebas por equipos ganan los que antes caen al suelo.

guerrero caído de rodillas con cabeza gacha en el torneo internacional de combate medieval

Aparentemente poco importa si son atacados por uno o tres contrincantes.

dos guerreros peleando con sus armaduras, espadas y escudos en el torneo internacional de combate medieval

Aparentemente no hay orden ni concierto. Empieza el combate y cada uno se dirige a por otro, a darle sin piedad con su arma… En el casco, los hombros, las piernas. Un caos que tu mirada ha de seguir con la misma rapidez que ellos, si no quieres perderte detalle.

guerreros luchando por parejas en la arena combate medieval en belmonte

Las melés por equipos son mis preferidas, más que la lucha uno a uno. Ahí es cuando el pecho y el estómago te vibran cuando les ves avanzar hacia el contrincante. Y cuando chocan entre sí, se echan encima del otro, no cejan en su empeño hasta verlo en el suelo. Sin saberlo, sin pretenderlo, ejecutan una especie de coreografía.

caballeros con armaduras andando en fila con las espadas al hombro en la arena torneo internacional de combate medieval
guerreros empujándose contra las maderas que marcan el campo de batalla en el torneo internacional de combate medieval

Pero hay reglas: no se busca la muerte y es posible que después se alíen con ese mismo equipo para luchar en una nueva melé, que es como se llama a la contienda en este deporte que nació en Europa del Este.

No es un combate en el que se vea sangre, en general… Lo que pasa debajo de la armadura, debajo de la armadura se queda.

Desde luego mucho calor, fatiga y algún hematoma sí se llevan. Se deshidratan con rapidez, necesitan que les abaniquen, y de ahí la rapidez con que transcurre cada combate. Apenas unos minutos. Pero el sonido del metal contra el metal, los gritos de guerra y esfuerzo, nos dan una idea de lo que debe pasar «ahí dentro».

caballero con casco de metal cubriendo toda la cabeza en el torneo internacional de combate medieval

Siempre se ha dicho que sugerir es mejor que mostrar, más atractivo. Quizá parte del atractivo de este deporte es eso. O no, o quizá busco una manera de justificar porqué me atrae más que me repele un espectáculo que en esencia es violento. ¡Dentro vídeo!

dama vestida de medieval de color rojo asomada a una torre del castillo de belmonte

Puedes encontrar más información del castillo y los combates medievales en la web del Castillo de Belmonte. Os recuerdo está en la provincia de Cuenca y a poco más de una hora y media de Madrid.


Este post es fruto de un viaje de prensa al I Torneo Internacional de Combate Medieval. Todas mis opiniones son personales y basadas en la experiencia de ése día.


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