El Corral de Comedias de Alcalá de Henares: Un viaje al corazón del teatro del Siglo de Oro

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Por Alicia Ortego

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Si has leído mi guía de Alcalá de Henares, ya sabes que esta ciudad respira historia en cada esquina. Pero hoy quiero llevarte a un lugar que es pura magia y que, para mí, es una de las joyas complutenses: el Corral de Comedias de Alcalá de Henares.

No es solo un edificio antiguo, es un billete de vuelta directo al Siglo de Oro, a través de uno de los teatros más antiguos y mejor conservados de toda Europa.

Además, a diferencia de otros espacios que se congelaron en el tiempo, este corral ha estado vivo durante cuatro siglos, transformándose y adaptándose a cada época, lo que lo convierte en un espacio único para entender la evolución de las artes escénicas.

Historia del Corral de Comedias de Alcalá de Henares: Del carpintero al escenario

Para entender este lugar, hay que remontarse a 1601. Fue en ese año cuando el Ayuntamiento de Alcalá encargó la construcción de este espacio a Francisco Sánchez, un carpintero local.

La idea era crear un lugar fijo para las representaciones, ya que hasta entonces los teatros eran escenarios de madera que se montaban en las plazas y luego había que desmontar. Además, sólo había representaciones cuando los «titiriteros» o comediantes pasaban por la ciudad.

El caso es que se emprendieron las obras y al año siguiente, en 1602, el Corral de Comedias de Alcalá de Henares abrió sus puertas al público.

Por aquél entonces el teatro estaba muy ligado a la Iglesia y se utilizaba para enseñar historias bíblicas como el Auto de los Reyes Magos o vidas de santos, a una población mayoritariamente analfabeta.

Pero con la llegada del Humanismo en el siglo XVI, el teatro de temática civil —con sus pasiones, celos y amores— ganó popularidad. Hombre, no hay color… donde esté un buen culebrón, que se quiten los santos 😅

El concepto de «corral», por cierto, viene de que estos teatros se instalaban aprovechando el espacio de los patios de vecinos, como en este caso.

¿Sabías que en este Corral de Comedias Lope de Vega, Tirso de Molina y Quevedo representaron sus obras cuando aún eran estudiantes en la Universidad de Alcalá de Henares? (otro lugar que te recomiendo muchísimo visitar).

mural con pintura al fresco de animal mitológico
Detalle de uno de los frescos antiguos que se conservan en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares

La «Cazuela», los «Mosqueteros» y el orden social

Lo que más me fascinó al visitar el Corral de Comedias de Alcalá de Henares es cómo la arquitectura reflejaba perfectamente la sociedad de la época. Nada estaba dejado al azar.

Las funciones se celebraban entre mayo y septiembre para aprovechar la luz natural y evitar las lluvias y el frío del invierno, ya que originalmente el recinto estaba a cielo abierto.

Durante las mismas, la gente hablaba de sus cosas e incluso pedía a los actores que repitieran algo si no se habían enterado (por estar hablando de sus cosas).

Además, podían comprar bebida en la alojería, una especie de taquilla donde servían aloja (agua con miel y especias) ¡La «Coca-Cola» del Siglo de Oro! Aunque el alcohol estaba prohibido, es muy probable que más de uno colase algo de vino 😏

La distribución del público era todo un espectáculo en sí mismo:

  • El Patio y los Mosqueteros: En la parte baja, de pie y a cielo abierto, se colocaban los hombres del pueblo llano. Se les llamaba «mosqueteros» por el ruido que armaban al silbar o aplaudir, comparable a una descarga de fusilería, y porque solían llevar capas y espadas, imitando a los soldados. Si la obra no les gustaba, no tenían reparo en boicotearla a gritos.
  • La Cazuela: Justo enfrente del escenario, al fondo, se encontraba el espacio reservado para las mujeres. Se dice que el espacio se llamaba así porque ahí «se cocían» los cotilleos de la villa. Era un espacio muy reducido y se tenían que apiñar como podían. De hecho, iban dos horas antes para coger sitio, y había un “apretador”, encargado de empujar para que entrasen todas.
  • Galerías y Aposentos: En los balcones y palcos cerrados (llamados celdas) se situaba la gente de estatus alto. Algunas celdas tenían celosías para ver sin ser vistos. Allí se escondían desde censores eclesiásticos hasta comerciantes o amantes que buscaban la privacidad.
palcos del corral de comedias de alcala de henares
Vista de los palcos del Corral de Comedias de Alcalá de Henares en la actualidad

El origen de «Mucha Mierda»

Seguro que conoces la expresión “mucha mierda” con la que los artistas desean suerte al que sale al escenario. Pero quizás no sabías que tiene mucho que ver con lugares como este. Te cuento por qué:

En los siglos XVI y XVII, la gente adinerada acudía al teatro a caballo o en carruaje. Cuantos más caballos había en la entrada, más excrementos se acumulaban.

Por lo tanto, si al llegar veías mucha mierda en la puerta, significaba que el teatro estaba lleno y se entendía que la obra era un éxito (cuanto más público, más entradas vendidas).

Al menos esta es la explicación que me contaron en mi visita al Corral de Comedias de Alcalá de Henares, pero hay otra versión que invierte los papeles:

En la Edad Media, cuando los comediantes llegaban a un pueblo y veían que había muchos excrementos de caballo en la entrada del mismo, consideraban que tenían más posibilidad de público, dinero y por tanto éxito.

soportales de la plaza de cervantes de alcalá de henares
Soportales de la Plaza de Cervantes, antigua Plaza del Mercado, donde está el Corral de Comedias de Alcalá de Henares

De Corral a Cine y su recuperación

Como te decía, este edificio está vivo. Con el paso de los siglos, el patio a cielo abierto se techó para convertirse en un Coliseo romántico, mejorando la acústica y el confort.

Corría el año 1769, el mismo año en que nació Napoleón Bonaparte en Cerdeña, o el famoso James Cook observó el tránsito de Venus frente al Sol desde Tahití, y descubrió las islas de la Sociedad.

Ya en el siglo XX, el lugar se transformó en el Cine Cervantes, el “cine de los piperos” (entonces se comían muchísimas pipas en el cine).

Una curiosidad entrañable de aquellos años era la promoción de la marca La Casera: si reunías 3 capuchones (los tapones de porcelana de las botellas) de esta gaseosa, podías canjearlos por una entrada para ver la película.

Lamentablemente, el edificio acabó muy deteriorado y cayó en el olvido, utilizándose incluso como almacén, hasta que el Ayuntamiento lo adquirió. Fue entonces, en los años 80, cuando durante las obras de restauración saltó la sorpresa: bajo las capas modernas apareció el antiguo corral.

Se encontraron tablas originales del tejado del siglo XVIII, pavimento empedrado del siglo XVII y decoraciones del XIX. Tras una cuidadosa restauración que duró veinte años, en 2003 se volvió a inaugurar y a partir de 2005 es gestionado por la Fundación Teatro de La Abadía.

Hoy puedes disfrutar de su programación teatral o, lo que te recomiendo encarecidamente, hacer una de sus visitas guiadas. Es la mejor forma de pisar el escenario y sentir la historia bajo tus pies.

patio de butacas del corral de comedias de alcala de henares
Patio de butacas del Corral de Comedias de Alcalá de Henares

¿Es el Corral de Comedias de Alcalá igual que el de Almagro?

No exactamente. El de Almagro es un ejemplo único de corral que ha mantenido su estructura original casi intacta.

El de Alcalá, en cambio, es especial porque muestra la evolución arquitectónica: conserva elementos del corral original (s. XVII), del coliseo techado (s. XVIII) y del teatro romántico (s. XIX) en un mismo edificio.

Información Práctica: Horarios y Entradas

La mejor forma de conocer el Corral de Comedias es a través de sus visitas guiadas, pero ojo, los horarios dependen de la temporada (alta o baja) y de las funciones teatrales que se celebren ese día.

La visita dura aproximadamente 35 minutos, y las entradas no son nada caras. Se realizan de martes a domingo, con pases en horarios de mañana y tarde.

Es fundamental consultar la web oficial y reservar con antelación porque el aforo es limitado.

Puedes consultar todos los detalles en la web del Corral de Comedias de Alcalá de Henares.

El Escudo en la Columna: La Firma de la Historia

Cuando llegues al Corral de Comedias de Alcalá de Henares, antes de entrar en los soportales, fíjate en el escudo de piedra labrado que hay en una de las columnas. Estás viendo el blasón de la ciudad de Alcalá de Henares en su versión más antigua:

  • El escudo representa un castillo (haciendo referencia al nombre árabe de la ciudad, Al-Qal’at, que significa «el castillo») y, bajo él, unas ondas de agua (que simbolizan el río Henares). El nombre completo de la ciudad en su origen vendría a ser Al-Qal’at Nahar (el castillo sobre el río Henares).
  • Que este escudo esté en una de las columnas de los soportales, en la Plaza de Cervantes, no es casualidad. Justo en esa zona se encontraba el antiguo Ayuntamiento de la ciudad desde el siglo XVI hasta el XIX.
  • El hecho de que se haya mantenido en su ubicación, justo en la zona de acceso al Corral de Comedias, subraya la importancia histórica de todo el entorno como el verdadero centro político y social de Alcalá durante el Siglo de Oro.
escudo de alcalá de henares
Blasón de Alcalá de Henares

Si ya has estado, cuéntame en los comentarios qué te pareció la experiencia de sentarte en la «Cazuela» del Corral de Comedias de Alcalá de Henares 😊

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