Una escapada a Ronda (Málaga) no hace daño a nadie excepto si padeces de un fuerte vértigo porque entonces, amiga, puede que hasta lo pases mal. Pero si es tu caso, antes de que tomes la decisión de “dejarlo” permíteme que te diga de que esta es una de las ciudades andaluzas más bonitas que he conocido, con un rincón ES-PEC-TA-CU-LAR. Y voy a contártelo con pelos, señales e información práctica en esta guía de qué ver en Ronda 😉
¿Por qué visitar Ronda?
Ronda tiene muchísimo que ver. No en vano poetas, pintores, cineastas, y muchos viajeros románticos se quedaron embelesados con este rincón malagueño. Desde luego, es uno de los imprescindibles de cualquier escapada a Málaga, y del turismo en Andalucía.


En Ronda me encontré mucho más de lo esperado. Un precioso conjunto de calles blancas y empedradas, con balcones de hierro forjado, patios, iglesias, y museos. La típica estampa de muchos pueblos andaluces. Pero, además, Ronda tiene una cosa que la diferencia de todos los demás y esto sí era lo que esperaba conocer, claro.
El Tajo de Ronda
El Tajo de Ronda es un cortado profundo. Una herida que el río ha labrado más o menos pacientemente a lo largo de miles de años.
Hoy tiene una altura nada despreciable de (atención) 100 metros, y una longitud de (atención) 500 metros.
Si no te impresionas con este lugar, desde cualquiera de los múltiples ángulos en que puedes verlo, pues el pueblo de Ronda se encarama en lo alto de esta meseta, no te impresionas con nada.

Las fotos te dan una idea pero, encontrarte allí, ante este colosal abismo al que se asoman las casas y balcones más valientes, es flipante.
¿Cuántas veces me asomé? ¿Cuántas veces llevé mis pasos hacia ese lugar, para admirarlo una y otra vez? De día, de noche, por la mañana, por la tarde, buscando el camino para verlo desde abajo…
El tajo de Ronda no cansa. Lo malo es que me traje no sé cuántas fotos que ahora tengo que seleccionar para este post, puf!

Cómo llegar a Ronda
Tenía muchas ganas de hacer una escapada a Ronda, y por fin me arranqué. Aquí te cuento cómo llegar:
Desde Madrid
En mi caso, al vivir en Madrid y no conducir, se me antojaba que esta ciudad está un poco a desmano. Hasta que un día me dije: voy a ver qué opciones de transporte público hay. Y voilá, los trenes pintaban bien para aprovechar un puentecillo de esos de tres días, en otoño para más señas.
Desde Málaga
Málaga es la puerta de entrada más habitual para los viajeros que visitan Ronda. El trayecto es corto y hay varias alternativas, aunque ten en cuenta que el tren no es directo.

Otros consejos prácticos para visitar Ronda
Si te preguntas cuánto tiempo dedicar a Ronda, cuál es la mejor época del año para visitarla, dónde alojarte, dónde comer, y qué opciones de tours y entradas hay, estás en la sección correcta. Si todo esto ya te lo sabes, avanza en el post para leer los lugares que te recomiendo visitar.
Cuánto tiempo dedicar a Ronda
En cuanto a la duración de la estancia, te diré que con un día y medio/dos noches, o dos días completos, tienes suficiente para explorar todos los rincones de Ronda a placer.
No obstante, si viajas desde Madrid o algún otro punto lejano, tienes que contar con el desplazamiento hasta allí, que como has visto es medio día o más, según los horarios si viajas en tren o bus. Por tanto, el mínimo sería dos días completos, y tres mucho mejor.

Mejor época para visitar Ronda
¿Cuándo ir a Ronda? Yo lo tengo claro: otoño o primavera son las mejores épocas, por varias razones:
Dónde alojarse en Ronda
Mi elección fue el Hotel Colón, un hotel que es más bien pensión pero que está fenomenal. Muy limpio, calentito, barato, con desayuno incluido, reservando con tiempo, eso sí.
Está situado junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, a cinco minutos escasos andando del Puente Nuevo y frente al bonito parque de la Alameda del Tajo.
La mitad de la planta baja la ocupa el Café Colón, un lugar muy acogedor (donde se desayuna) y con buen surtido de zumos naturales riquísimos, bocadillos y dulces, chocolate caliente… ideal para el otoño-invierno.
La verdad es que quedé muy contenta con el trato y por eso te lo recomiendo, aunque claro está que no es la única opción, ni la más barata. Puedes buscar más alojamientos en Ronda aquí.
Dónde comer en Ronda
No sé si son los mejores sitios, pero fui anotando dónde comí y lo que me gasté, así que aquí te los dejo:
Tours y entradas para visitar Ronda
Una de las cosas que debes saber es que existe un Bono turístico que te permite ahorrar unos eurillos en las entradas, y saltarte las colas.
Este bono turístico incluye el Centro de Interpretación del Puente Nuevo, la Casa del Gigante, el Palacio de Mondragón, la casa museo de Joaquín Peinado y los Baños Árabes. Voy a hablarte de todos estos sitios a continuación, pero lo puedes comprar online, antes de ir, en este enlace.
Por otro lado, te aconsejo que te apuntes a una visita guiada por Ronda como la que te dejo en este enlace, que puede ser una manera genial de empezar a conocer la ciudad, por poco dinero.
Y si te gusta la aventura (y el tiempo acompaña), te puedes apuntar a hacer la Vía ferrata del Tajo de Ronda. En mi caso no pude planteármelo porque había habido lluvias fuertes unas semanas atrás, y el terreno estaba inestable, pero no tiene por qué pasarte.
Una opción complementaria a la visita por tu cuenta es apuntarte a un freetour. Aquí tienes mi recomendación:
Puente Nuevo, el imprescindible que ver en Ronda
Inevitable empezar, continuar y terminar por el Puente Nuevo de Ronda. Sin duda es el punto más famoso que hay que visitar y no es para menos. Te deja con la boca abierta en cada ocasión.

Desde el mismo puente te podrás asomar por los balcones cuyos hierros curvados te dan la sensación de que si das un paso en falso, caerás al vacío.
Ahí, en serio, si padeces vértigo, cuidado. Pero no te lo niegues.
No creo que te vayas a caer, recuerda que pisas suelo seguro en todo momento. Y si no, siempre puedes asomar un poco la cabeza por el murete de piedra y contemplar el panorama del cañón con el río fluyendo cien metros más abajo.
Lo único que me fastidia es que la acera para peatones es mínima y hay horas punta de curiosos asomándose. Pero todo no se puede tener, comprendo que el puente no se puede ensanchar, y esta es una vía fundamental para el tránsito de Ronda.
No dudes en contemplarlo por ambos lados y a distintas horas del día. Las primeras luces de la mañana iluminan un lado, las de la tarde, el otro, porque está orientado este-oeste.

También has de saber que es posible visitar el puente por dentro. Es el Centro de Interpretación del Puente Nuevo. Esto te permite situarte en el mismo centro del puente y pisar su interior.
Se accede por un quiosco donde venden los tickets, no tiene pérdida. Dentro hay una pequeña exposición sobre la historia del puente.

Un poquito de historia del Puente Nuevo
El Puente Nuevo actual (suena redundante pero ahora lo entenderás) fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII.
Se llama Nuevo porque hubo un primer puente, de un solo arco, que se derrumbó tan sólo seis años después de haberlo inaugurado. Con él se llevó la vida de 50 personas.
La construcción de un puente de esta altura y dimensiones no es tontería, y más para la época.

De un diseño con un solo arco se pasó al actual con varios más pequeños y… mejor te lees este artículo donde explican muy bien toda la historia del Puente Nuevo de Ronda.

La ciudad vieja: historia y encanto en cada rincón
La plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de Santa María la Mayor
En el otro lado de Ronda, el edificio del Ayuntamiento se asoma a una plaza cuyo centro está ocupado por un hermoso jardín. Y una gran palmera.
Los grupos de turistas van y vienen con sus guías, escuchando sus explicaciones. A un lado hay una par de terrazas donde los rondeños y visitantes se solazan con las tapas y vinos.
El Ayuntamiento de Ronda es un regio edificio con una hilera de ventanas y arcos perfectamente alineados. Tiene mucho de señorío y atractivo con ese diseño de “repetición”, de simetría total.

A su lado está la iglesia de Santa María la Mayor. No parece muy espectacular por fuera, pero es curiosa como muchas cosas en Ronda.
Ante su fachada puedes dudar, no por el campanario, pero sí por la nave con balcón y un soportal que parece el de una casa cualquiera.

Ya en su interior destacaría la Virgen de los Dolores, que está en el centro de un retablo de madera oscura con relieves barrocos. El altar, al otro lado del coro, relumbra de oro y plata.
También hay enormes pinturas muy interesantes, como el Mural de San Cristobalón con el niño Jesús llevando la bola del mundo.


Pero lo que más me gustó fue acceder a las cubiertas de la Iglesia y contemplar desde allí los tejados de Ronda. No sólo eso, también una vista aérea del interior de la nave central.

A lo mejor me gustó tanto porque así me quité un pelín la espinita de no haber podido subir a las cubiertas de la catedral de Sevilla unas semanas antes. Esto lo digo siendo consciente de que no son comparables más que por el hecho de asomarte desde las alturas.

La casa del Gigante
Volviendo al laberinto de callejuelas de Ronda, en la esquina de una calle de muros encalados se abre una minúscula plaza. Y en la esquina de uno de los muros hay una estatua de piedra con la imagen de un hombre. Dicen que su origen es fenicio.

Declarada Bien de Interés Cultural en 1931, la casa es de principios del siglo XIV y pertenecía a un miembro destacado de la nobleza meriní de Ronda. Se puede visitar, pagando una pequeña entrada, y te recomiendo que no te la saltes porque dentro hay un palacete andalusí precioso.

Tras pagar la entrada y recorrer un estrecho pasillo encalado, llegas al patio principal. Aquí está la sorpresa. Está rodeado de arcadas y yeserías que te hacen recordar a la alcazaba de Málaga, o por qué no, a la mismísima Alhambra. Como poco te arrancará una sonrisa.
En las antiguas habitaciones hay una pequeña exposición que cuenta cómo era la vida en una casa así.

El alminar de San Sebastián
Buscando información sobre qué ver en Ronda, encontré una foto de esta torre tan singular conocida como el alminar de San Sebastián y enseguida supe que no me la podía perder.
La verdad es que será raro que se te pase por alto, ya que está en una placita que da a la calle que lleva al Puente Nuevo. Seguro que pasas por allí.

El alminar de San Sebastián es una torre pequeña, coqueta, con aire humilde. Formó parte de una de las mezquitas de Ronda y después fue campanario de la iglesia de San Sebastián.
Hoy en día no queda rastro de ambos templos. Pero ella, la torre, la atalaya desde la que se llamaba a la oración, sigue ahí. Con la voz primero y con las campanas después, invocando a distintos dioses que al final son el mismo.
El Palacio del rey Moro y las minas, uno de los mejores secretos de Ronda
También te será fácil encontrar algún cartel que te indica el camino al Palacio del Rey Moro. Está en la tranquila calle Santo Domingo, en dirección al Arco de Felipe V y los baños árabes.

El palacio amenaza ruina y en este estado no se puede visitar el interior, pero sí se puede visitar los jardines y la mina.
En cuanto a los jardines, están dispuestos en diferentes niveles y llenos de rincones preciosos. Estanques con nenúfares, fuentes de azulejos, canalillos por donde corre el agua, parterres y lo mejor: unas buenas vistas de esa parte del Tajo de Ronda y de los campos que rodean a la ciudad.

Pero desde mi punto de vista lo mejor de este lugar no son los coquetos jardines, sino las antiguas minas árabes excavadas en la roca del Tajo. Por lo visto era la manera de recoger agua ¡Y esta es una visita alucinante! Te cuento:

Todo está excavado en la roca, y por el camino se abren estancias en los que hay arcos de tipo árabe, incluso un mirhab (lugar que señala la Meca).
También hay bóvedas, estalactitas y estalagmitas en pleno desarrollo gota a gota. Una mezcla de obra faraónica y cuevas naturales.

Un lugar fantástico que, al menos si no es temporada alta, probablemente visites con poquísima gente. Yo estuve un buen rato sola, apenas me crucé con un par de parejas, y estoy segura de que el sitio gana puntos así. Incluso aunque pueda resultar un poco inquietante.

El Palacio de Mondragón
A punto estuve de saltarme el Palacio de Mondragón pero al final decidí ir. Ahora ya puedo decir que es un imprescindible de Ronda.
Además de admirar la arquitectura, aquí está el Museo Municipal de Historia y Arqueología de Ronda. También hay que pagar una entrada que está incluida en el Bono Turístico.

El palacio es una sucesión de preciosos patios y jardines, tanto de inspiración árabe como andaluza. El jardín es, de nuevo, un diseño típico entre árabe y andaluz, y el sonido del agua corriendo por los canales preside el ambiente. Uno de esos lugares en los que apetece estar un buen rato, relajarse y hacer muchas fotos.

La leyenda dice que el Palacio de Mondragón fue la residencia del hijo del sultán de Marruecos, el rey Abbel Malik. Sin embargo, fue en época cristiana cuando se hicieron las obras de reforma más importantes del edificio. Por suerte, conservaron el espíritu de los palacios islámicos.

Plaza e Iglesia del Socorro
No te olvides de pasear por “la ciudad nueva”, al otro lado del puente. Para ello te recomiendo que vayas a la plaza donde se ubica la Iglesia del Socorro. Es amplia, llena de bares y terrazas donde comer, cenar o tapear, y la preside una enorme iglesia que enseguida llamará tu atención.
No es muy antigua, data de los años 50 del pasado siglo, pero sus dos torres enormes y la fachada pintada de blanco y amarillo se me antojaron muy fotogénicas. Especialmente con las primeras luces del día, o las últimas.
En el frente de la plaza hay otro edificio llamativo, el Casino de Ronda o Círculo de Artistas. un lugar de aire romántico por el que merece la pena pasar.

Buscando las mejores vistas de Ronda
Perderse por el interior de Ronda está muy bien, pero buscar los puntos desde donde obtener buenas vistas del conjunto es otra cosa que seguro que te pide el cuerpo. Por eso dedico un apartado parte a esos lugares 😉
El Puente Viejo y el Arco de Felipe V
Saliendo del Palacio del Rey Moro, enseguida llegas al Arco de Felipe V. Está situado en una curva muy pronunciada de la vía empedrada que lleva al Puente viejo. Otra bonita vista de Ronda y diferente del tajo, ya que aquí no es tan alto.


El Puente Viejo fue la principal vía de acceso al «barrio del mercadillo” hasta que se construyó el Puente Nuevo.
Por lo visto, los historiadores no se ponen de acuerdo en si era un puente romano que los árabes reconstruyeron, o si lo hicieron los árabes desde el principio. En cualquier caso, ahí está, y un poco más arriba había una puerta árabe por la que la gente iba y venía para comerciar y comprar en la ciudad.

Felipe V ordenó tirar abajo la puerta árabe que daba paso al Puente Viejo, allá por 1741, y mandó construir el arco que lleva su nombre.
Por cierto, antes de pasar al siguiente punto, sigue recto por la Calle Real y acércate a la Fuente de los ocho caños frente a la Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Los Jardines de Cuenca
Nada más cruzar el Puente Viejo tienes uno de los accesos a los Jardines de Cuenca. Ocupan la margen del tajo que se halla frente al Palacio del Rey Moro, y se disponen también en terrazas, adaptándose al terreno.
Son jardines modernos pero muy agradables, y ofrecen buenas vistas a medida que vas subiendo por sus terrazas.
Se llaman “Jardines de Cuenca” porque los hicieron cuando Ronda y Cuenca decidieron hermanarse en los años 70 del siglo pasado. Y es que estas dos ciudades tienen en común el vivir sin vértigo 😅

La casa museo Don Bosco
Vistazas las que encuentras desde los balcones de esta casa modernista que se ubica en la Ronda de toda la vida, la de las calles más estrechas y empedradas. La casa de museo Don Bosco, en sí misma, merece la pena porque está llena de detalles eclécticos y mobiliario recio.

Fue casa de retiro para sacerdotes ancianos y enfermos de la Congregación Salesiana, una vez la familia Granadina donó la casa a esta congregación.

Los jardines están llenos de detalles. Azulejos, fuentes y vegetación.

Además tiene una fórmula que me gustó mucho: has de pagar entrada, pero puedes volver las veces que quieras desde ese momento hasta la hora del cierre. De hecho es lo que hice, la visité por la mañana y volví para aprovechar las vistas del puente con la luz del atardecer.

Por cierto, como te decía, esta casa está en una de las zonas que más me gustaron de Ronda.
El Camino de los Molinos
Bajando por el Arco de Felipe V y girando a la derecha en dirección contraria al puente viejo, rodeas las antiguas murallas árabes y por ahí empieza el Camino de los Molinos de Ronda. Nada más pasar la Puerta de Almocábar, uno de los antiguos accesos de la ciudad medieval.

La riada del otoño de 2018 había cortado el camino a partir del cruce del río, pero aun así pude bajar hasta el punto que te sitúa frente al Puente Nuevo.
El Camino de los Molinos es un buen sustituto de otro camino que sale de la Plaza de María Auxiliadora y que transcurre pegado a las paredes a las que se asoman las casas de Ronda. Este estaba cerrado porque esas lluvias lo habían vuelto muy peligroso.

Si hubiera podido continuar bajando, cruzando el río, habría pasado junto a los antiguos molinos que hay en el río Guadalevín y contemplado desde abajo el cortado del Tajo en toda su longitud. ¡Para la próxima!
La Alameda del Tajo y el Paseo de los Ingleses
Volviendo a la ciudad nueva (todo está muy cerca, relax), encontrarás otra de las zonas desde donde admirar las vistas de Ronda.
La Alameda es un parque amplio que se continúa con un paseo o camino en dirección a la Plaza de Toros de Ronda (otro punto famoso y visitable, aunque yo lo pasé por alto).

El parque y el paseo desembocan en las mejores vistas del desfiladero con su altura imponente. Vistas maravillosas, en especial al atardecer pues por ahí se pone el sol, escondiéndose entre las montañas de la serranía.
Te sugiero que hagas un esfuerzo y reserves uno de los atardeceres para este punto y no para el Puente Nuevo ¿Serás capaz? 🤭



Lugares pendientes
La gran espinita que me quedó fue los Baños Árabes. Dicen que son los mejor conservados de toda España. Esas malditas riadas del mes de octubre (2018) los inundaron e incluso tiraron abajo un muro que, por suerte, no formaba parte de la construcción original.
Cuando fui en Noviembre estaban comenzando los trabajos de limpieza y restauración, y por tanto estaban cerrados. Sólo por eso, pero también por terminar el Camino de los Molinos, debería volver a Ronda y cuando lo haga aprovecharé para visitar algunos sitios de los alrededores como el Yacimiento Arqueológico de Acinipo, o algunas áreas de la Serranía de Ronda que prometen mucho.
Mapa de Ronda con todos los sitios mencionados
Voy terminando con este mapa de Ronda donde he señalado todos los lugares de los que te he hablado, incluyendo el alojamiento y sitios para comer o cenar.
Por último, y no por ello menos importante, quiero enviar un saludo a los habitantes de Ronda. Me encontré con un nivel de amabilidad muy alto, y eso no siempre es así teniendo en cuenta que hablamos de un lugar muy turístico. De verdad que quedé encantada con el trato recibido en todo momento durante mi escapada a Ronda. Quizá tuve suerte, pero no creo en tanta casualidad y es justo señalarlo 😊

Espero que esta guía completa de qué ver en Ronda te sea muy útil para hacer tu propia escapada a esta ciudad que tiene tanto que ver.
Sigue leyendo sobre Andalucía
Este post puede contener enlaces a sitios de afiliados. Esto significa que si haces una reserva desde dichos enlaces, yo ganaré una pequeña comisión. En ningún caso tú pagarás más y en alguno conseguirás un descuento, como en IATI Seguros. Puedes leer más en la sección Descuentos que enlazo aquí.














Me queda una pregunta, luego de bajar los 200 escalones que estimas son unos 80 metros o sea 40 cm cada uno en promedio, por lo que son escalones dificiles de bajar y peor para subir. la pregunta es: hay que subir los escalones nuevamente o una vez abajo existen opciones de continuar. Gracias por tu respuesta
Hola, la respuesta es sí, hay que volver a subirlos, no hay otro camino, sólo un pequeño balcón al nivel del río y no se puede pasar de ahí.
Saludos
Alicia
Como Rondeño no puede dejar uno de sentirse muy orgulloso cada vez que se encuentra un articulo sobre el pueblo que le vio crecer, una muy aconsejable guía para perderse o encontrarse por Ronda.
Como para no estar orgulloso de un sitio así! Gracias por el comentario!