Visita a los Dólmenes de Antequera, un lugar con energía especial: Qué ver y cómo visitarlos

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Por Alicia Ortego

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La sensación de pisar el mismo lugar que las personas de hace miles de años es muy especial. Por supuesto que la puedes sentir en casi cualquier sitio, pero si te rodean los vestigios de esos seres humanos, se hace más real. El Sitio de los Dólmenes de Antequera es uno de esos lugares, y yo llevaba tiempo queriendo verlo, fotografiarlo y entenderlo. Aquí tienes una guía para que tú también puedas hacerlo ¿Te vienes? 😊

Como siempre me pasa cuando me acerco a un lugar que llevo soñando desde hace tiempo, me pongo un poco nerviosa. Será la ilusión, será esa pizca de ansiedad que te invade porque, por fin, vas a verlo. Por fin estaba allí y podría recorrerlos. Con la compañía de un guía y de una pareja formada por una colombiana y un chileno que habían venido a una boda en Antequera. Todo raro y a la vez encantador. 

¿Sentiría la energía del lugar? Porque si los hombres del Neolítico decidieron edificar en este sitio y no en otro, con grandísimo esfuerzo, sería por algo.

Por mucho que nos empeñemos, nunca sabremos con exactitud qué se hacía allí, pero los arqueólogos tienen una paciencia infinita y por supuesto mucha información de otros lugares semejantes. 

Introducción a los Dólmenes de Antequera (y su importancia)

La palabra dolmen es bretona y significa “gran mesa de piedra”. Los dólmenes se llaman así porque la gran mayoría están compuestos de varias piedras clavadas en el suelo en vertical, a modo de paredes, con una o varias grandes formando el techo. Buenos ejemplos son los que hay en Extremadura, País Vasco, La Rioja, o el Pirineo aragonés.

Los dólmenes son edificaciones del neolítico y el calcolítico, y en Europa se cuentan por miles. Aunque es en la lejana península coreana donde se concentra un número impresionante: más de 35.000 dólmenes, el 40% de los descubiertos en todo el mundo 😮😮

Sin embargo, los dólmenes de Antequera no son así exactamente. Estos tienen un largo pasillo para llegar a la cámara o cámaras (habitaciones) de que se componen. Y por eso se denominan “dólmenes de corredor”. Otro buen ejemplo son los de Brú Na Bóinne en Irlanda, que visité hace años y me dejaron flipada.  

Desde que recordara, los dólmenes y sus misterios me atrajeron poderosamente. Me estremecía cada vez que me adentraba en el seno de aquellas catedrales megalíticas, envuelta en el halo sagrado de sus penumbras. Esas construcciones de piedras gigantes fascinaron y concitaron a druidas, magos y brujas de todos los tiempos por su mágica evocación. Y también a los curas, pues muchas de las iglesias medievales se construyeron sobre ellos. Sitios espirituales, lugares de energía, como creían algunos; necrópolis megalíticas, como aceptaba la ciencia; puntos de poder; quién sabía en verdad lo que se ocultaba bajo su arquitectura ancestral” 

– Extracto de la novela «Dolmen» de Manuel Pimentel –

¿Para qué se construían los dólmenes

Como ya te he dicho, no se sabe exactamente para qué eran los dólmenes. Sí se ha comprobado que: 

  • Suelen estar alineados con la salida del sol en distintos momentos del año, como los solsticios y los equinoccios. Los arqueoastrónomos creen que lo hacían así para saber cuándo comenzaban los ciclos agrícolas de cosecha y siembra. Una especie de reloj solar
  • También se cree que eran lugares de enterramiento colectivo, porque en algunos se han encontrado restos humanos. Además, en las primeras sociedades humanas, la arquitectura para durar se hacía sólo para los templos y enterramientos. Piensa en las Pirámides de Egipto, el mundo Maya, etc.
  • Sin embargo, con o sin decoración simbólica en sus piedras, los dólmenes son un misterio y me temo que lo seguirán siendo a falta de registros escritos. Lo que está claro es que si se esforzaban tanto en hacer una edificación así, sería por algo 😊 
reloj solar y espirales en newgrange
Decoración grabada en piedra de los dólmenes de Bru na Boine (Irlanda)

El Sitio de los Dólmenes de Antequera

Las construcciones de Antequera sorprendieron a los romanos hasta tal punto que bautizaron a la ciudad como Antikaria “ciudad de los antiguos”. 

Los Dólmenes de Antequera son únicos por varias razones, siendo la principal que están orientados claramente a los grandes hitos naturales del paisaje de Antequera: la Peña de los Enamorados y la montaña de El Torcal, sitio que te recomiendo muchísimo visitar.

Esos sitios geográficos debían de ser importantes tanto por sus extrañas formas, como porque allí están los principales manantiales de agua de la zona.

vista de la peña de los enamorados junto al dolmen de menga
Peña de los Enamorados vista desde el dolmen de Viera – Dólmenes de Antequera
dolmen de menga desde el exterior uno de los sitios que ver en antequera
Entrada al dolmen de Menga – Dólmenes de Antequera

Qué dólmenes visitar

El Sitio de los Dólmenes de Antequera consta de tres dólmenes, los que se han descubierto hasta ahora, todos visitables:

  • El Dolmen de Viera
  • El Dolmen de Menga
  • Dolmen de El Romeral, a 4 kilómetros de los primeros.   

Un dato curioso: al otro lado de la carretera del Centro de Visitantes, cercano a los dólmenes de Viera y Menga, está el cementerio de Antequera. Si nos quedamos con la versión de que eran edificios funerarios, los muertos actuales descansan junto a sus ancestros más antiguos.

vista de la peña de los enamorados y un vigilante en la puerta del dolmen de menga
Vista de la Peña de los Enamorados desde el dolmen de Menga – Dólmenes de Antequera

Dolmen de Viera

El dólmen de Viera se llama así porque lo descubrieron los hermanos Viera en 1903. Por aquél entonces ya tenía signos de expolio, pero es el que más creen los arqueólogos que se utilizó como sitio de enterramiento colectivo

Aunque parece más pequeño que el de Menga, el guía nos contó que no es así. Su longitud es de 20 metros, pero faltan las losas del techo de la parte más exterior del corredor. De todas formas, la cámara principal, de planta cuadrada, sí es mucho más pequeña que la de Menga. Da igual porque ¡es precioso! 🥰

entrada de pasillo abierto del de Viera en los dólmenes de antequera
Entrada al dolmen de Viera – Dólmenes de Antequera
pasillo a cielo abierto del dolmen de viera
Entrando en el dolmen de Viera – Dólmenes de Antequera

Cuando vayas, fíjate en las cavidades en forma circular que hay en algunas piedras del principio. Me recordaron muchísimo a las de los yacimientos de Malta. No se sabe para qué eran.

cámara pequeña del dolmen de viera
Cámara del dolmen de Viera – Dólmenes de Antequera

Dolmen de Menga

El plato fuerte, desde mi punto de vista, es el dolmen de Menga. Datado en el año 4.000 a.C., es decir, con más de seis mil años de existencia, es el más grande del mundo.

Su cámara, semi dividida en dos salas por grandes pilares centrales, tiene capacidad para unas 150 personas.

entrada a uno de los dólmentes de antequera el de menga
Dolmen de Menga. Atención a la roca que hace de dintel – Dólmenes de Antequera

Junto a la entrada hay unos grabados en la roca. Uno tiene forma de estrella de cinco puntas, y los otros son símbolos de forma oval en la base, que parece que fueron completados hasta formar una cruz en épocas posteriores. En el interior, busca también los fósiles que hay en algunas de las rocas.

roca con grabados en forma de cruz y una estrella de cinco puntas
Grabados en la roca de la entrada del dolmen de Menga – Dólmenes de Antequera

Entrar en este lugar impresiona. Impresionan las medidas de las losas de piedra. La más grande pesa más de 160 toneladas. Impresiona ver cómo están calzadas con otras más pequeñas, cómo tuvieron en cuenta los terremotos y dejaron aberturas para dejar espacio. Las del techo son realmente ciclópeas. Colosales.

No es una obra cualquiera. Es inteligente, brillante diría yo. Y lo hicieron con su tecnología.

El dolmen de Menga es conocido desde hace siglos. Los viajeros del siglo XIX lo llamaban el templo druida de Antequera.

entrada a la sala principal dividida por pilares en el dolmen de menga
La sala principal del dolmen de Menga – Dólmenes de Antequera
detalle de las juntas entre grandes losas del techo de menga
Detalle de cómo están calzadas las losas del techo – Dólmenes de Antequera

Durante un tiempo fue utilizado por los pastores para guardar su ganado. Igual que ocurrió en Malta. Fueron ellos los que descubrieron el pozo que hay al fondo, de casi 20 metros de profundidad, y los que decidieron cegarlo porque algún que otro de sus animales se cayeron allí.

De hecho, cuando los arqueólogos lo excavaron (se volvió a encontrar en 2006), emocionados por la posibilidad de encontrar restos antiguos, sólo sacaron el esqueleto de un burro y cabras o algo así. Pobres. Qué decepción.

pozo del dolmen de menga
Pozo del dolmen de Menga – Dólmenes de Antequera

Curiosidades de Menga: 

  • No se sabe cuándo y de dónde viene el nombre de Menga. Esta denominación aparece en un documento de 1530 escrito por el obispo de Málaga de entonces.
  • Fue declarado Monumento Nacional en 1886. Más adelante, en 1923, se incluiría el de Viera.
  • La profundidad del pozo, 19,5 metros, es la misma que la distancia entre la pared del fondo y la puerta de entrada.
  • El sol entra en el solsticio de verano hasta el lado derecho de la pared del fondo, y en invierno llega hasta el lado izquierdo. Podría ser una forma de calendario.
  • Menga mira directamente a la Peña de los Enamorados. Y justo allí está el abrigo Matacabras, donde se han encontrado pinturas rupestres. Se llama Matacabras porque resulta que las cabras salvajes van allí a morir. En ese lugar hay también un manantial, y muy cerca se ha encontrado una necrópolis. Demasiadas casualidades ¿no crees? Puedes leer aquí algunos detalles de los últimos descubrimientos 😊
  • Quizá por esa alineación con la Peña y la necrópolis cercana, se cree que el dolmen de Menga debía de ser más un lugar destinado al culto que un sitio para enterrar a los muertos.

Dolmen El Romeral

Llega la hora de ir hasta El Romeral, que está a cuatro kilómetros de distancia en línea recta hacia la Peña de los Enamorados, junto al polígono industrial que hay cerca de Antequera.

Por cierto, una de mis dudas antes de ir es si podría hacer ese camino andando y… no me lo pareció porque hay una autovía que corta el acceso, además de vallas y fincas privadas.

El Romeral fue descubierto también por los hermanos Viera apenas un año después que el anterior. Es decir, en 1904. Como estaba en la finca llamada El Romeral, se quedó con este nombre.

La entrada de El Romeral está orientada a la montaña del Torcal y es la construcción más moderna de los Dólmenes de Antequera, ya que sólo tiene unos 3.800 años.

En realidad no es un dolmen sino un Tholos porque es más moderno que los dólmenes. Pero esto no le resta atractivo, todo lo contrario.

entrada al dolmen el romeral con pasillo
Entrada al dolmen El Romeral – Dólmenes de Antequera

Aunque también tiene un corredor, el dolmen de El Romeral tiene dos cámaras, una grande y otra más pequeña al fondo a la que no se puede entrar. Todo está construido con piedras mucho más pequeñas, pero bien labradas y encajadas una con otra.

pasillo de El Romeral con paredes hechas con piedras pequeñas como ladrillos
Pasillo de entrada a El Romeral – Dólmenes de Antequera

La cámara principal es circular y termina en una falsa cúpula. Muy alta, se ve rematada con una piedra enorme. La cámara más pequeña tiene la misma forma, o eso me pareció porque sólo la puedes ver a través de la puerta y han colocado un espejo para reflejar el techo.

Aquí sí se encontraron restos y ajuar de un enterramiento.

pared curvada hecha con piedras pequeñas con forma de ladrillo
paredes de El Romeral – Dólmenes de Antequera
ventana que da paso a segunda sala de El Romeral
Acceso a la segunda sala del dolmen de El Romeral – Dólmenes de Antequera

A todo esto, entre los dólmenes de Viera y Menga, y el de El Romeral, hay por lo menos un par de lomas más con pinta de esconder estructuras iguales a estas. Se lo comentamos a nuestro guía y nos dijo que teníamos razón, pero que esos terrenos son de propiedad privada y el dueño no permite que sean expropiados.

Habrá que esperar a que fallezca y los herederos autoricen a que se hagan prospecciones arqueológicas, o decidan vender. Suena duro, pero estas cosas son así.

Cómo llegar a los Dólmenes de Antequera

Visitar los Dólmenes de Antequera es sencillo, ya que el Conjunto Arqueológico está muy bien conectado.

En coche

La forma más flexible es llegar en coche, especialmente si quieres visitar el Dolmen de El Romeral o el cercano Paraje Natural de El Torcal. El acceso principal es a través de la carretera A-7282 que conecta directamente con la autovía A-45 (que va de Málaga a Córdoba).

  • Desde Málaga: El trayecto dura unos 45 minutos (55 km). Solo tienes que tomar la A-45 y seguir las indicaciones.
  • Desde Granada o Sevilla: Toma la autovía A-92 hasta Antequera.
  • Aparcamiento: El recinto de Menga y Viera dispone de un amplio aparcamiento gratuito en la misma entrada, lo que facilita mucho la visita.

Si no viajas con tu propio vehículo, el alquiler de un coche es una buena alternativa. Te da total libertad para explorar Antequera y sus alrededores a tu ritmo. Te recomiendo comparar precios y reservar con antelación a través de plataformas como Booking para conseguir las mejores tarifas.

En transporte público

Si prefieres usar el transporte público, también es posible.

  • Autobús Urbano: La Línea 1 de autobús urbano de Antequera tiene una parada justo frente a la entrada del recinto principal de Menga y Viera. La frecuencia puede ser limitada (especialmente por la tarde y los fines de semana), por lo que te aconsejo que consultes los horarios con antelación.
  • Tren Turístico: En algunas épocas del año hay un tren turístico que conecta el centro de Antequera con el Conjunto Arqueológico. Es una opción divertida y escénica.

A pie

Si te alojas en el centro de Antequera, puedes llegar a pie al Conjunto de Menga y Viera. La distancia es de aproximadamente 1-1,5 km, un paseo agradable que te tomará unos 20 minutos. Sin embargo, recuerda que el Dolmen de El Romeral está a unos 4 km del recinto principal, por lo que para esa visita lo más conveniente es usar el coche o el transporte público.

museo de los dólmenes de antequera
Museo del Sitio de los Dólmenes de Antequera

Dónde alojarse cerca y qué excursiones te recomiendo

Ir a Antequera sólo para ver los dólmenes puede ser un buen plan, pero si no vives cerca, querrás pasar al menos un par de días. No te pierdas mi guía completa de Antequera para un fin de semana, y reserva con tiempo un sitio donde dormir 😉

Yo te puedo recomendar el Hotel Coso Viejo. Está muy céntrico y es ideal para conocer la ciudad y todos sus secretos, que es mucho más que los dólmenes.

Además de caminar por Antequera y visitar su preciosa Alcazaba, miradores y mucho más, y aunque ya lo he dicho, no dejes de visitar El Torcal de Antequera o combinar tu estancia con visitas guiadas. Aquí tienes mis sugerencias:

Por otro lado, aquí te dejo el link a la página web oficial de Museos de Andalucía, donde encontrarás información actualizada de horarios y entradas.

Y te recomiendo que veas el documental de los Dólmenes de Antequera en Youtube.

Desde luego, si vas a esta ciudad o pasas cerca de ella, no te puedes perder el Sitio de los Dólmenes de Antequera, y mejor visitarlos con un guía, como te decía al principio 🤗

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