templo de debod madrid

Siguiendo con la idea de descubrir mi ciudad, Madrid, a algunos lectores de este humilde blog que no la conozcan… o redescubriendo a los madrileños que andan por aquí, hoy os quiero enseñar un rincón muy especial. El Templo de Debod es uno de esos lugares que no protagonizan las guías, pero que son imperdibles. De hecho, este es uno de los mejores lugares de Madrid para ver la puesta de sol ¿o debería decir de Amón Ra? Pasa y juzga tú mismo. 

El templo de Debod, posiblemente el mejor lugar para ver una puesta de sol en Madrid

palacio real al atardecer desde Templo de debod

El Palacio Real se divisa desde el mirador que hay al fondo. Frente a ti, la Casa de Campo, un parque muy grande que hay a las afueras de la gran ciudad. Lo mejor suele venir cuando el sol ya se pone y sus rayos tiñen las nubes (si las hay). Pero el centro de interés no es para mi la panorámica que se divisa del «Madrid Río», sino el precioso y coqueto templo egipcio -auténtico- que se alza entre el Paseo de Pintor Rosales y ese mirador.

palmeras junto al Templo de debod

¿Qué niño madrileño no ha ido al menos una vez, y ha escuchado algún cuento?

Éste es otro de esos lugares al que recuerdo que mis padres nos llevaron, a mis hermanos y a mi, en varias ocasiones cuando éramos pequeños. Si era posible, cuando coincidía con las lecciones de Historia sobre el Antiguo Egipto ¿Cómo no desperdiciar esta oportunidad, teniendo un templo a mano? 😉

Siempre que voy veo a familias con sus niños. Estos suelen ir directos al estanque que rodea el templo, atraídos por el agua, ese elemento tan seductor. Lo mismo nos pasaba a mis hermanos y a mi. Exactamente eso. Una de las últimas veces vi cómo un padre salía corriendo a parar a su hijo y le dijo: «ten cuidado, que ahí viven cocodrilos del Nilo que se trajeron con el templo!!». Sonreí, mucho, pues recuerdo que esto mismo me lo dijeron mis padres cuando yo era pequeña. Y yo no paraba de mirar al agua en busca de algún signo al respecto. Estremecida e intrigada, pero sin entenderlo muy bien. En esta escena de hoy, que podía haber sido de ayer, otra niña (su hermanita, supongo), enseguida soltó un «¿y cómo han sobrevivido?» ¡! 😀

nubes rojas y grises sobre el Templo de debod

¿Y qué fotógrafo no ha ido a retratar este precioso templo?

No sólo de familias vive el Templo de Debod. Es muy común que aquéllos que estén haciendo un curso de fotografía, o de vídeo, vayan a practicar. Yo misma lo he hecho no una, sino varias veces. En invierno, en verano, en primavera, otoño… La primera vez fue en Enero, y me disgusté un poco al principio porque llegué cuando el sol ya se había puesto. La siesta me pasó factura, siendo los días tan cortos en inviernos. Ahí aprendí, porque aunque lo sabía nunca había sido tan consciente, que lo mejor viene siempre después, unos 20 minutos más tarde.

Las nubes se tornaron de rojos y rosas, mientras el color azul profundo del cielo iba adquiriendo protagonismo (ésa «hora azul»…).

siluetas de gente al lado del templo de debod con cielo azul y rojo

Templo de debod en la hora azul

Y en ese lapso de tiempo en el que el cielo se tornaba en un festival de color, se encendieron las luces del templo. Una iluminación que no es excesiva y realza el complejo frente a la negrura del parque.

Después, los pilonos (esa especie de arcos situados en la pasarela y rodeados de agua), que representan el signo egipcio que significa «horizonte», y el templo propiamente dicho, parecen flotar en la noche.

detalle del Templo de debod

Realmente hacer fotos allí es una maravilla y el motivo lo merece.

Templo de debod de noche reflejándose en el estanque

Pero ¿qué hace un templo egipcio en pleno corazón de Madrid?

Templo de debod al atardecer con torre españa al fondo

Pues por lo visto Egipto lo donó en 1968 después de que España ayudara a este país en el salvamento de los templos de Abu Simbel con motivo de la construcción de la Gran Presa de Asuán (1960). Fue la UNESCO quien hizo un llamamiento a tal fin y mira, nuestro país se sumó. Se trasladó pieza a pieza, como un puzzle desmontado.
En 1972 fue inaugurado y abierto a las visitas. Así que el Templo de Debod lleva más de 40 años en Madrid. Nada comparado con su edad verdadera, claro está.

relieves del Templo de debod

Este templo estaba situado en la Baja Nubia, muy cerca de la Primera Catarata del Nilo, en Filé.

Su construcción fue iniciada a comienzos del s. II a.C. y tiene una capilla dedicada a los dioses Amón e Isis. No fue construido por un egipcio propiamente dicho, sino por el rey de Meroe, antiguo estado que se situaba en lo que hoy es Sudán. Después otros reyes añadieron más estancias alrededor y los emperadores romanos Augusto, Tiberio, y tal vez Adriano, completaron la construcción y decoración del edificio.

Templo de debod al atardecer

¿Te gusta? pues no dejes de reservarte la mágica puesta de sol para el Templo de Debod en tu próxima visita a Madrid 😉

Templo de debod al anochecer

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