guía de viaje a Sudán pirámides de Mero

Las miradas de extrañeza y espanto se alternan con otras de envidia, entusiasmo y alegría, cuando dices que te vas de vacaciones a Sudán. Generalmente hay que añadir «del Norte» aunque dicha denominación no existe, no es oficial. Hay un país que se llama Sudán, a secas, y otro que se llama Sudán del Sur y que es el resultado de la separación que hubo en el año 2011, tras otra guerra civil. Porque ha habido varias. Al Sudán «a secas» se puede viajar como turista y te lo recomiendo mucho. Aquí tienes una pequeña guía de viaje a Sudán con consejos prácticos y un posible itinerario por si te animas! 

Empiezo esta guía de viaje a Sudán por lo más fácil: cuándo ir a Sudán

Sudán se sitúa en la franja de países del Sáhara y el Sahel. Su territorio es desértico en buena parte, excepto la franja verde del Nilo. Hace mucho calor allí, pero que mucho, durante una buena parte del año.

La ecuación está clara. Los mejores meses para viajar a Sudán son de Noviembre a Febrero. En Marzo, que es cuando he ido yo (a finales), depende. Según el histórico de temperaturas en el tercer mes del año las máximas rondan los 35 grados. Este año 2018, en cambio, las previsiones daban entre 41 y 44ºC. Así, para empezar a hablar.

Al final no fue para tanto. Hubo momentos en que sí, que fue duro. Sin embargo nos encontramos con un par de tormentas de arena que suavizaron las temperaturas. La primavera en estas latitudes es lo que tiene, que es época de tormentas… de arena.

paisaje sumergido en una tormenta de arena guía de viaje a Sudán
Ni la tormenta de arena más grande de hace varios años nos impidió subir a lo alto de Jebel Barkal, en Karima. Al fondo, las pirámides.

Ya me ocurrió en el año 2015 en el primer viaje a Omán, también por estas fechas. Lo peor de esto es que puede que los aeropuertos tengan que cerrar un día. O que no puedas visitar algún lugar.

Cómo ir a Sudán

Puedes viajar a Sudán desde España con varias compañías aéreas.

Turkish Airlines y Egypt Air son dos de las que mejores precios he visto. Yo viajé con la primera porque en ese momento era la más barata, pero depende de la época del año. Hay más compañías aéreas que vuelan a Sudán. Al menos mi vuelo a Addis Abeba con Ethiopian Airlines paró en Jartum aquél verano de 2010. Recuerdo mirar por la ventanilla la confluencia del Nilo Azul y el Nilo Blanco. ¡Y recuerdo querer bajarme!

El aeropuerto de Jartum es, por el momento, muy cutre. Su gran ventaja es que está prácticamente dentro de la ciudad, pero ya están construyendo uno nuevo a varios kilómetros. En uno o dos años, probablemente, el trayecto a la ciudad será de una hora o más.

on the road en Sudán

Mucho más barata es la aerolínea de Arabia Saudí, pero personalmente decidí pagar el doble (sí). No quiero contribuir con mi dinero a la financiación de ese país,  ni del genocidio que está cometiendo en Yemen. Sé que es un gesto simbólico y que suena contradictorio porque al fin y al cabo viajo a otro lugar con dictadura, pero hoy no es el momento de tocarlo.

Otra opción es, si estás haciendo un viaje de larga duración, entrar por la frontera de Sudán con Egipto en Wadi Halfa. Hay autobuses de largo recorrido que te llevan a Jartum desde allí.

Cómo desplazarse por Sudán

¿Transporte público o agencia?

Puedes viajar por tu cuenta, utilizando el transporte público sudanés o incluso alquilando un coche.

También con una agencia, y dentro de esta última categoría puedes contratar una española (o de otro país europeo), o bien una agencia local.

Agencia local

Yo he optado por la esta posibilidad. Una agencia local llamada Lendi Travel que te recomiendo (email de contacto, en inglés: waleed.travel@gmail.com). Desde el principio hasta el final todo ha funcionado perfectamente. Pueden hacerte el itinerario a tu medida según el número de días que tengas. Puedes viajar solo, con un acompañante, o con más gente. Un punto a su favor es que tiene guías locales que son mujeres. Créeme si te digo que la mujer lo tiene difícil para trabajar en Sudán, así que aplaudo la iniciativa. Además algunas/os de sus guías están licenciados en arqueología, y en activo en esa disciplina. Chóferes y cocineros completan para bien la oferta de esta agencia, así como los equipamientos.

Otra cosa que me gustó es que fueran siempre cuidadosos recogiendo los desperdicios, e incluso separando el plástico de lo demás. En Sudán hay un verdadero problema con la basura, aunque no sea el único país que lo tenga.

guía de viaje a Sudán
Coches de Lendi Travel. Coincidimos un par de veces con un grupo de polacos que también viajaban con esta agencia.

Para dos personas el precio es muy competitivo frente a una agencia española con la que viajarías hasta con 13 personas. Lo incluyen todo, hasta los refrescos, tés y cafés que te quieras tomar en cualquier chiringuito. En algún momento hice la broma de «mi primera experiencia con pulsera todo incluido ha sido en Sudán!». Además si sois más de dos personas, el precio baja.

Con nosotros dos viajaban un chófer, un cocinero y una guía. Es decir, llenamos el coche con dos guiris y tres locales maravillosos en simpatía y buen hacer, que es lo que importa al final. Desde aquí envío un gran abrazo y agradecimiento a Shadia, Seif y Mishal.

guía de viaje a Sudán
Nuestro chófer Seif. Siempre de buen humor, amable, trabajador, y un gran conductor!
guía de viaje a Sudán puesta de sol en Soleb
Shadia contempla la puesta de sol junto al templo de Soleb. Finalizaba nuestro segundo día y yo ya la sentía más como una compañera de viaje.

Eso sí, del avión y del seguro de viaje te haces cargo tú. Por cierto, no olvides viajar con seguro de viaje y recuerda que pinchando aquí consigues un 5% de descuento con IATI seguros.

Para que te hagas una idea del coste (precio 2018), para un viaje de 10 días/9 noches con esta agencia el precio por persona es de unos 165 €/día incluyendo la gestión del visado y todo lo mencionado. Hablo de un viaje para dos personas. El vuelo no está incluido, y sobre esto te comento que los he visto a partir de 300 € con Egypt Air, con unos seis meses de antelación, para viajar en Diciembre. Para Marzo no conseguí tan buen precio.

NOTA: escribo y hago esta recomendación desde mi experiencia personal como clienta que ha pagado y recibido este servicio. No puedo garantizar que sea así en todos los casos.

Agencia española o europea

No me voy a extender mucho aquí. Algunas de las agencias «de aventura» proponen viajes a Sudán en grupos de entre 10-12 y 15 personas. Las encontrarás fácilmente en cualquier buscador de Internet. Por citar a algunas, sé que Trekking y Aventura, Cultura Africana, Tuareg Viatges… ofrecen viajes a Sudán.

En algunos casos viajas con guía acompañante de tu país y eso te permite superar la barrera del idioma, gestionar algún problemilla si surge, y unas cuantas cosas más. Si no incluyen dicho guía, pues en realidad vas a viajar con la agencia local de la misma forma que yo, aunque te ahorras tener que comprar el vuelo y gestionar el seguro de viaje.

Son otra opción muy válida, especialmente si viajas sola, o solo. Eso sí, tendrás que pagar más, en torno a 500 o 700 € mínimo. No lo critico, sólo lo señalo. Obviamente ellos tienen que ganar beneficio y pagar a su personal.

Transporte público

Como ya sabes no he viajado en este medio, pero sí lo he visto. Me parece una buena opción si tienes bastantes días por delante y un presupuesto ajustado. Te cuento:

Autobuses de largo recorrido

Al menos desde el exterior se ven bastante nuevos. Las principales ciudades están bien comunicadas entre sí, especialmente si sigues la ruta entre Jartum y la frontera con Egipto. En ciudades como Dongola, Tombus o Tombos y Karima tienes servicio, seguro.

Bus sudanés de largo recorrido pintado de alegres colores en Kerma guía de viaje a Sudán
Estación de autobuses de Kerma

Tendrás que tener en cuenta que las rutas de estos autobuses no se apartan de la carretera principal. Y esta discurre en medio del desierto. Muchas veces el Nilo y sus pueblos sólo los intuyes en el horizonte.

Furgonetas o minibuses

Los encontrarás en los mismos lugares de donde parten los autobuses grandes. A menudo es una plaza o cruce de caminos en la población en la que estés y cualquiera te indicará.

No suelen salir hasta que se llenan. Su ventaja es que comunican entre sí muchas localidades pequeñas.

bidones de agua en un bar de carretera de Sudán para que los viajeros beban guía de viaje a Sudán

Taxis y rickshaws

En las ciudades y pueblos hay taxis y hay rickshaws. Los segundos son más baratos que los primeros. Con los primeros seguro que puedes acercarte a yacimientos cercanos y lugares a los que no llegan los otros transportes. Eso sí, negocia el precio del trayecto antes.

Por cierto, en cada ciudad los taxis son de un color distinto. Verdes, azules, amarillos…

dos jóvenes sudaneses junto a su rickshaw en el mercado de Dongola

Alquiler de coches

Por lo que he leído es caro, pero viable. Parece que hay varias agencias cerca del aeropuerto de Jartum.

Lo que es muy barato es el combustible, cuando lo hay. Te puedes encontrar con todas las gasolineras cerradas durante varios días (una treta para subir los precios). Esto sí nos pasó.

Si lo que quieres (y deberías) es hacer una ruta en la que salirte de las carreteras principales, entonces lo que se aconseja es un 4×4 y contratar a un chófer que la propia agencia te ofrecerá. Lógicamente, el precio subirá, pero te diría que entrar en el desierto y transitar por pistas es un imprescindible.

¿Se necesita visado para entrar en Sudán?

Para los españoles sí (y para muchas otras nacionalidades también). Puedes tramitarlo en la embajada de Madrid, aunque el horario es un poco escueto: de 10.30 a 13.00 horas con cita previa que puedes solicitar por teléfono o email.

Necesitarás una carta de invitación de Sudán. Puedes conseguirla a través de la agencia de turismo local o de un ciudadano sudanés, si conoces a alguien allí.

Además tienes que aportar unas fotos de tamaño carnet y el pasaporte con al menos 6 meses de validez y tres hojas libres seguidas.

casa nubia guesthouse de Soleb guía de viaje a Sudán
Nuestro alojamiento en Soleb, una casa nubia preciosa!

La otra opción es hacer el visado al llegar, pero necesitas hacer un previsado para poder subir a los vuelos internacionales. Si esta es tu opción, la agencia local se encargará de tramitarlo, cobrándote por la gestión, claro. Tienes que enviarles por email tu pasaporte escaneado y en unos días te enviarán la carta-visado. Esta la has de llevar impresa hasta tu llegada al país. Allí se termina de realizar la gestión, estampándote el visado en la página del pasaporte correspondiente. Para esta fórmula no necesitas las fotos.

Qué tiene Sudán que te lo recomiendo

Sudán no es para cualquiera pero si te gusta la aventura, el desierto, la arqueología y tener contacto con la gente local, Sudán es uno de los países que debería estar en el top de tus destinos soñados.

El viaje no es cómodo. Lo calificaría de algo duro, aunque esto depende mucho de cada uno. Pero no es imposible, ni tan exigente como puedas pensar. De hecho buena parte de los turistas con los que me encontré eran bastante mayores.

guía de viaje a Sudán templos egipcios de Naqa

Sudán es grande. Antes de la partición de 2011 era el país más grande del continente africano, ocupando un 8% de su superficie. El Sudán actual, ya sin Sudán del Sur, está dividido en cuatro grandes regiones que corresponden a los puntos cardinales.

panorámica del desierto sudanés con una gran duna en el horizonte guía de viaje a Sudán

El Norte, que es el más desértico y forma parte del Sáhara.

El Oeste, que es semi desértico. No hay ríos sino sólo wadis que cobran vida con las lluvias de la primavera y verano.

El Este, área limítrofe con Eritrea y donde por lo visto domina la sabana seca.

El Sur, con las montañas Nuba y la frontera con Sudán del Sur.

el río Nilo rompiendo la monotonía del desierto con sus orillas verdes guía de viaje a Sudán

El Nilo cruza todo el país de sur a norte o viceversa.

Es como una brecha que discurre batallando con el desierto. El verde que brota en sus orillas parece un espejismo, y ofrece el mejor contraste a los tonos naranjas y azules que dominan el paisaje en cuanto te alejas un poco.

El 80% de su caudal proviene del Nilo Azul, que nace en el Lago Tana, Etiopía. ¿Qué le pasa al Nilo Blanco? Pues que pierde casi la mitad de sus aguas por la evaporación, después de escapar de las Montañas de la Luna. En Jartum ambos «brazos» se unen y forman el Nilo propiamente dicho.

Cinco de las seis cataratas del Nilo están en territorio sudanés. La otra está en Asuán (Egipto)

No me voy a enrollar más porque además de los relatos en detalle de cada etapa, te he contado en el post Imágenes y sensaciones de Sudán muchos de sus atractivos. ¡Te invito a que lo leas! (al final tienes el link a este y el resto de posts).

Sudán tiene una Historia de lo más interesante

  • Los primeros hallazgos de vida humana en Sudán datan de hace unos 9.000 años. Entonces empezaba la desertización del Sáhara, que poco a poco dejó de ser un vergel. Un proceso muy muy lento. De hecho, en los petroglifos de hace 5.000 años se ven con total nitidez jirafas y leones, entre otros muchos animales. También hay muchos restos de troncos fosilizados y un verdadero bosque petrificado en medio del desierto.
petroglifo que representa un hombre montado en un caballo guía de viaje a Sudán
Petroglifo de Wadi Farja

Hacia el 2.500 a.C, es decir, hace poco más de 4.500 años, se desarrolló el reino de Kerma. Las ruinas de la que fue una de sus principales ciudades, y el museo adyacente, son fascinantes.

guía de viaje a Sudán entrada al yacimiento de Kerma
Yacimiento de Kerma

El pasado egipcio y nubio se acabó peleando con el islámico y cristiano, y finalmente el africano y árabe. La lucha por los recursos tuvo la culpa.

  • Hace 3.500 años Nubia fue invadida por Tutmosis III, empezando así la presencia de lo que llamamos el Antiguo Egipto en Sudán. Las invasiones de los sucesivos faraones se sucedieron en los siguientes milenios, y en el siglo III a.C. las tumbas reales se establecieron en Meroe, la joya arqueológica de Sudán.
guía de viaje a Sudán frescos del antiguo egipto
  • Hacia el año 28 a.C. los romanos alcanzaron estas tierras en su gran expansión imperial. Hay un busto de un emperador romano magnífico en el Museo Nacional de Jartum.
  • Aún pasaron cuatro siglos hasta que el reino de Meroe colapsó.
  • En el siglo VI llegan los cristianos y establecen comunidades y monasterios junto al Nilo. Buenos ejemplos son Al Khandaq y El Ghazali. Un siglo después moriría el profeta Mahoma (año 632).
  • A finales del siglo XIII llegan los mamelucos y desplazan a los cristianos. Se instaura el Islam, que ya no se va.
  • En el siglo XIX llegan los británicos, que fueron expulsados en 1881 por Mahdi en una hazaña bastante épica para esos años.
  • No obstante a finales de ese siglo vuelven los ingleses con los egipcios y conquistan de nuevo el país.
guía de viaje a Sudán yacimiento de El Kurru
Hay varios lugares Patrimonio de la Humanidad en Sudán. Meroe es el más conocido, pero también está El Kurru

En 1956 Sudán logró su independencia y en el 2011 Sudán del Sur se separó del resto del país

  • A partir de los años 60 empezaron las guerras civiles con Sudán del Sur. Hubo una en 1962 y otra en 1983. En ese año el presidente Nimeiri impuso la ley islámica o sharía. 
  • Omar al-Bashir llegó al poder con un golpe de estado en 1989, y los EEUU lanzaron misiles contra Jartum.

Pinceladas de la actualidad de Sudán

La gente de Sudán vive actualmente bajo el yugo de Omar al-Bashir y el bloqueo de los EEUU. En esta región del mundo hay petróleo, pero los yacimientos están en Sudán del Sur y las refinerías en el actual Sudán. Están condenados a entenderse, pero de momento está la cosa un poco chunga. Como siempre todos estos factores repercuten para mal en la gente común, que sufre carestías y una inflación galopante.

plaza de Karima por la noche llena de hombres sentados al fresco tomando té

Por otro lado, los chinos están en Sudán como en toda África. Se hacen cargo de carreteras y otras infraestructuras, la mayor parte de las veces de dudosa calidad. No es difícil ver a algunos por allí. A cambio, explotan las minas de oro y otros minerales. Estas son visibles pues muchas veces están junto a la carretera, pero no es aconsejable parar. Nos contaron que las minas provocan conflictos con las poblaciones locales. Destrozan el terreno y los vecinos empiezan a sentirse inseguros. Los que aceptan este duro trabajo no siempre son lo mejor de cada casa…

También me contaron que hace sólo unas décadas las universidades de Jartum ocupaban los primeros puestos de calidad del ranking africano. Que eran comparables a las de Oxford o Cambridge. Ahora esto no es así. Su calidad ha caído en picado por falta de inversión y censura del gobierno.

La sensación entre los intelectuales y graduados del país es que el país ha sufrido un gran retroceso y se sigue en esa línea.

Qué puedes visitar en 10 días en Sudán

Este es el recorrido que hicimos mi amigo Santi y yo con la agencia Lendi Travel. Si tienes más o menos días, ellos lo rediseñan sin problema.

Sí quiero señalar que en ningún momento nos pareció que íbamos corriendo. Siempre tuvimos tiempo suficiente para ver y estar en los sitios. Bueno, suficiente, suficiente, no, porque en algún mercado me habría quedado todo el santo día viendo la vida pasar!! Pero ya me entiendes.

Como ves, la zona turística de Sudán se centra en la región del Norte, y pegada al Nilo, porque es allí donde desde esos tiempos inmemoriales que he resumido antes, el ser humano ha vivido y vive.

Si pinchas en los iconos verás una foto o varias del lugar, para que te hagas una idea 🙂

Dónde se duerme en Sudán

Este no es un país con muchas infraestructuras para el turismo, y los precios alcanzan niveles europeos en algunos casos (en cuanto se aproximan a los estándares de aquí).

Hoteles

En Jartum nos alojamos en el Hotel Khartoum Plaza, muy cerca del Museo Arqueológico Nacional y también del aeropuerto, en pleno centro moderno y comercial.

A pesar de que la primera noche me encontré con las sábanas bastante sucias, el resto estaba muy limpio. Las dos últimas noches también las sábanas estaban limpias, así que vamos a dejarlo en un descuido. Total, que te lo recomiendo.

Cerca está el Hotel Regency, que parece ser que tiene una estrella más. Sin embargo, me contaron que está un poco de capa caída. De todas formas hay más opciones.

En Dongola nos alojamos en el hotel Qsar. No hay muchos más, por cierto. Es un lugar bastante pintón desde el exterior, pero sus habitaciones tienen bastantes cucarachas, las duchas han visto mejores días en todos los sentidos e incluso es probable que no funcionen. Tienen wifi pero va un poco a pedales. Por lo visto aquí se aloja la gente de la ONU.

Hasta aquí mi experiencia con los hoteles de Sudán, que como ves no es muy extensa. Ni hay muchos, ni son en general buenos. No desesperes, que lo mejor es lo siguiente:

Casas nubias y privadas

En Soleb y Tombus nos alojamos en casas nubias. Que yo sepa sólo hay una opción en cada localidad. En ambos casos son un pequeño negocio familiar.

Son casas preciosas y cómodas, como las suyas propias.

Puedes dormir en el amplio patio bajo las estrellas, sacando el somier y colchón como hacen ellos, y preparar tu propia comida.

tres mujeres sudanesas y yo misma sonriendo a la cámara en una casa nubia guía de viaje a Sudán
con nuestra anfitriona de Soleb y sus vecinas [Foto de Santi Palacio]

En Soleb la ducha se compone de un par de bidones grandes llenos de agua en una habitación limpia y con desagüe. El baño… típico agujero turco pero bien separado de la ducha (al otro lado del patio). Se agradece porque en otros casos todo está en el mismo y angosto espacio.

guía de viaje a Sudán
Nuestra casa de Tombus

En Karima hay un hotel levantado por unos italianos con una pinta de resort estupenda, pero de precio bastante alto. Aquí también puedes alojarte en una casa privada, nuestra opción. Sencilla pero cómoda y limpia, también con duchas.

Campings y resorts

En Meroe hay un campamento, abierto también por unos italianos, que es un lujo asiático en medio del desierto. El restaurante es una pasada, las tiendas muy confortables y los baños te hacen casi llorar, je, je, je. Eso sí, no es nada barato. Ahora están construyendo edificios que albergarán habitaciones. Me temo que el paisaje va a cambiar y no para bien. Desde el porche de tu tienda puedes ver el horizonte de pirámides de Meroe.

Se llama Meroe Camp Sudan.

Las cómodas tiendas del Meroe Camp en la guía de viaje a Sudán

A nosotros nos alojaron allí cuando en realidad íbamos a dormir en nuestras tiendas de campaña en otro camping de los alrededores, mucho más modesto. Como había tormenta de arena y la noche se planteaba muy ventosa, Waleed, el dueño de Lendi Travel, decidió cambiarlo y no nos cobró nada. ¡Un detallazo!

Qué se come y se bebe en Sudán

Te aconsejo que tengas mucho cuidado y tomes precauciones.

Evita los alimentos que no estén cocinados, olvídate de los zumos naturales (que los hay y tienen muy buena pinta pero suelen mezclarlos con agua), y lávate siempre las manos antes de comer. Yo me relajé y me llevé de premio una diarrea que me fastidió el último día en Jartum, y unos cuantos de los siguientes ya en España. ¡Menos mal que fue al final del viaje!

kiosco de zumos de Kerma guía de viaje a Sudán
Puesto de zumos y helados en Kerma. Se veía muy limpio y me dio mucha rabia no probar ninguna de sus especialidades, pero creo que hice bien.

La comida, sencilla pero contundente y con mucho pan!

El plato nacional es el fuul, que son habas. Se suelen tomar guisadas con aceite de cacahuete, a veces con queso fresco. Recuerdan a las judías pintas nuestras. Se acompaña de pan que ellos utilizan como cuchara, ya que comen con las manos. También sirven las fuul en sandwich, que fue como las probé por primera vez, o en ensalada.

En el capítulo de legumbres las lentejas son la gran alternativa al fuul. Las preparan de varias formas y con un punto de picante, muy ricas.

nuestra comida en Sudán a base de habas o fuul, pasta, okra y pan
Fuul, pasta y verduras (ese día tocaba okra, muy rica)

En todas las ciudades hay puestos de carne a la brasa, salchichas (no de cerdo, claro), falafel, por supuesto fuul, hummus, ensaladas…

En cuanto a postres, puedes encontrar yogures industriales que están muy bien, y fruta. Destacaré los pomelos, que son grandes y un poco más dulces que los que comemos aquí. Por supuesto hay plátanos y naranjas, entre otras. También te será fácil encontrar dulces bien cargados de miel, tipo baklaba, aunque no llevan tantos frutos secos. También probamos en Karima unos caramelos blandos hechos con dátiles y almendras.

En las tiendas y mercados podrás encontrar arroz, pasta, y todos los ingredientes que necesites para tus propios platos. También miel y mermeladas para el desayuno, por ejemplo. Si vas con una agencia local, ellos se encargan de todo y piensan en tus gustos, pero en general siempre al estilo de allí.

Los sudaneses toman un almuerzo entre las 10 de la mañana y las 12 del mediodía que suele consistir en un generoso plato de fuul y pan, a veces con una ensalada. Hasta entonces no habrán tomado más que un té o café, no te creas que no madrugan.

Por la noche suelen picar algo en los puestos de la calle, o supongo que en su casa. Ahí ya depende de la situación económica de cada familia, pero en general hacen más de una comida principal al día.

Ah, las raciones son muy generosas siempre!

La bebida: ¡café y té para todos!

Café y té con especias o sin ellas, por todas partes. Además, a nada que entables conversación con alguien te ofrecerán un vaso de alguna de estas bebidas 🙂

guía de viaje a Sudán preparando el café en el desierto
Preparando café en el desierto

Te recomiendo que no pierdas la oportunidad de probar su café con especias, generalmente cardamomo, canela y pimienta. Recuerdo que Seif nos lo ofreció un día, justo cuando terminábamos de desayunar. Lo acepté y me hice muy fan, así que le dije que por favor me diera uno todos los días. El problema es que lo traía siempre cuando ya había desayunado. Total, que empezaba el día con un té y un café. Si eres hipertenso ¡ni se te ocurra!

El café suele llevar posos. Si le echas azúcar y lo remueves, espera un poco para que estos se vayan al fondo.

té en un puesto de Karima por la noche guía de viaje a Sudán

Por otra parte, aunque el bloqueo de EEUU hace que el gobierno mantenga una postura de boicot a los productos yanquis, no hay mucho problema en encontrar pepsis, coca-colas y sprites. También hay una bebida tipo cerveza o más bien sidra, sin alcohol.

El alcohol está prohibido, aunque sé que hay whisky y vodka de contrabando. En Karima producen un licor de dátiles de alta graduación. Nos trajeron una botellita, pero por unas cosas u otras, al final no lo probamos.

La moneda y los precios de Sudán

Sudán es en general es un país muy barato, excepto el tema de los alojamientos. La inflación, no obstante, hace que los precios suban, pero esta es una cuestión que afecta mucho más a los sudaneses que a los visitantes.

Un café, té, o un souvenir (que casi no hay), te costarán unos céntimos, o como mucho 1 o 2 euros. Dar una vuelta en camello por las pirámides de Meroe no debería costarte más de 3 €.

montando en camello en Meroe guía de viaje a Sudán
Montando en camello en Meroe. No pude resistirme a llegar a las pirámides así, y fue genial.

El regateo está a la orden del día pero ¿sabes? los precios eran tan bajos en las escasas ocasiones en que hice uso de mi dinero, que no le puse muchas ganas. Y eso que soy de las que se divierten con ello! Por supuesto si el precio de un pañuelo o lo que sea te parece excesivo, negócialo.

La moneda de Sudán es la Libra Sudanesa y se maneja sobre todo en billetes que van de 1 libra a 50 libras. No te preocupes si te dan billetes de 50 libras porque con eso puedes manejarte muy bien. Yo no vi más pequeños de 10 libras.

Es mejor cambiar en el mercado negro y no en los bancos, y tienes que tener en cuenta que el cambio puede fluctuar mucho.

El cambio que me hicieron (Marzo 2018) fue de 35 libras por 1 euro.

¿Es seguro viajar por Sudán?

Vaya por delante que hay zonas con situación de conflicto más o menos latente. El área de Darfur (la región que ha sido lamentablemente noticia más de una vez por las hambrunas y los miles de desplazados), y el área limítrofe con Eritrea son actualmente (año 2018) zonas que no se recomiendan para el turismo.

Pero de Jartum hacia el norte, siguiendo el curso del río Nilo y donde están todas las cosas que te muestro en el mapa, son áreas perfectamente seguras.

Había leído que en las carreteras hay muchos checkpoints donde te pueden pedir el pasaporte, pero no fue así. Sí hay controles, pero no suelen ser de policías o militares a no ser que haya cerca alguna de sus instalaciones.

En cualquier caso antes de viajar lo mejor es informarse. Y dicho esto confieso que yo no lo hice confiada, como iba con la agencia que habíamos contratado.

A nivel de seguridad ciudadana, decirte que este es uno de esos países donde me he sentido más segura. Ningún gesto sospechoso, nada que temer hacia una posible sustracción de cartera o cámara.

Más consejos… de buena fe

Fotografía

Me atrevo a decir que Sudán aún es un paraíso para los fotógrafos. Apenas hay turismo, ni siquiera en los lugares más renombrados como las pirámides de Meroe.

Si además lo que te gusta es hacer retratos, estás de suerte. La gente no acoge las cámaras con aprensión, son muy amables y es raro que se nieguen a que les hagas una fotografía. No obstante, te puede pasar. Desde una mujer que no quiere que la fotografíen porque ese día no se ha arreglado (normal!), hasta un hombre que está de mal humor o sencillamente no quiere.

Saludar con una sonrisa y un salam aleikum, si es posible entablar una mínima conversación, algo que genere conexión, es suficiente para a continuación pedir permiso. Es importante esto, pedir permiso para hacer las fotografías. No pasa nada si es un plano general al mercado o una calle, pero sí si te centras en una persona. Es una cuestión de respeto y lo agradecen mucho cuando lo haces bien.

conductor de un ferry que cruza el Nilo con sus enormes gafas de sol y una gran sonrisa guía de viaje a Sudán
El capitán del ferry de Kokka

También te pasa que te piden que les hagas una foto. A veces vas andando por la calle y a lo mejor ni les has mirado, pero ellos te la piden. Gracias a que nuestra guia Shadia me traducía sus peticiones, pude complacerles. Porque la mayoría te lo piden en árabe, claro. Ella me insistía en que si no me interesaba podía decirles que no, pero aunque así fuera ¿qué me cuesta? ¡Nada! Y ellos tan contentos. Quid pro quo.

Por otro lado te aconsejo que protejas el objetivo de la cámara con algo, especialmente si es de objetivos intercambiables. La cantidad de polvo y arena que te vas a encontrar así lo aconsejan. Puedes hacerlo en plan casero con papel film de cocina, o un gorrito de ducha. No está de más que la limpies por las noches, llévate una pera y pincel para ello.

Y muy importante. No hagas fotografías a militares, policías, edificios oficiales e incluso puentes. Tuve un pequeño altercado que lo explico en el relato del primer día de viaje (próximamente!).

Otra cosa que debes saber es que con el vídeo no se han superado los recelos de las autoridades. Antes había que pagar un permiso de fotografía al entrar al país, ahora ya no. Pero con el vídeo, aunque no tengo constancia de que haya que sacar un permiso, sí que se ponen en guardia. A mi en el aeropuerto, al llegar, me preguntaron si la cámara (de fotos, réflex) era de vídeo. Por supuesto dije que no. Grabé vídeos con ella, con el móvil y con la cámara de acción, pero siempre intenté ser muy discreta. Por si las moscas.  Supongo que esto viene de la típica paranoia que tiene la dictadura con el espionaje y los periodistas.

Electricidad

Excepto en el hotel de Dongola, donde nos encontramos con enchufes de tres patas, el resto del viaje no hubo problema y siempre fueron de dos patas, por lo que no necesitábamos adaptador.

Tanto en los hoteles como en las casas privadas y en los campsites hay enchufes. Sí puede haber algún apagón, y donde no hay nada de esto, ni se lo espera, ni falta que hace, es en las acampadas libres.

acampada en el desierto junto a una gran duna guía de viaje a Sudán
Sin enchufes, sin wifi, ¿y quién los quiere en un lugar así?

Una buena medida es asegurarte de que llevas todas las baterías cargadas antes de salir al siguiente punto, y también puede venir bien una batería externa para el móvil y otros gadgets como la cámara de acción. En otras palabras, establece un ritual cada noche y pon a cargar lo que necesites. No acumules baterías vacías, y lleva como mínimo una de repuesto para la cámara.

Vestimenta y otras precauciones

Cómo vestir en Sudán

Para vosotras y también para vosotros. Ya sabéis o deberíais saber que este es un país musulmán. Es cierto que la mayoría de la población profesa una rama del Islam que es la del sufismo, y ello significa que a diferencia de los sunnitas, son ortodoxos pero en un estilo distinto. Consideran la religión en un plano más espiritual y no tanto en los actos diarios.

Así, les encanta cantar y bailar, son de naturaleza alegre, y digamos que su Islam es un poco más laxo en muchos sentidos. No obstante, en cuanto a la vestimenta conviene ser discreto.

primer día en Sudán tomando un té con un grupo de mujeres y niños
Compartiendo un té entre selfies junto al Nilo [Foto de Santi Palacio]

Nosotras podemos ir en manga corta, pero no está de más echarse un chal por encima, y siempre evitar las prendas cortas que enseñan las piernas. No hace falta que nos cubramos la cabeza como ellas, aunque yo lo hice algunas veces para evitar el taladro del sol!

Vosotros igual, nada que lucir musculitos de brazos y/o piernas, ji, ji.

Otras precauciones

El sol pega fuerte, así que no te olvides de protegerte, tanto con la ropa como con cremas solares. ¡No te olvides de los pies si llevas sandalias!

En algunas ciudades junto al Nilo el repelente de mosquitos es una buena idea. Otra ventaja de las tormentas que nos tocó vivir es que el viento hacía que no hubiera prácticamente, pero no es lo habitual. Dongola, por ejemplo, es famosa por la cantidad de insectos y mosquitos que hay. No hay mucha malaria.

Como siempre, revisa tus vacunas antes de ir o acude a un centro de Sanidad Exterior.

Algo de sus costumbres

En Sudán se come con las manos, algo que a mi personalmente me gusta mucho. Lo malo es que todo lo has de acompañar con pan, que se utiliza como una cuchara. ¡La cantidad de kilos de pan ácimo (sin levadura) que deben de comer al cabo del mes!!

En algunos sitios te ofrecen cubiertos así que no te preocupes si te cuesta trabajo. Yo opté por hacerlo como ellos desde el primer día, pero también es cierto que soy un poco friki.

En cualquier caso intenta comer siempre con la mano derecha. Este es un ejercicio que a los zurdos nos puede costar un poco, pero acuérdate de que la mano izquierda es la que usan para limpiarse el culo (literal) y por tanto es la «impura». Comer con esa mano, al menos sin cubierto, como que les da asquito.

En los baños no hay papel higiénico excepto en algún hotel y restaurante donde se recibe a huéspedes occidentales con asiduidad, como el Plaza de Jartum. Lo que sí suele haber es agua (casi siempre), ya sea mediante grifo o en un cubo junto al retrete turco. No está de más, por tanto, llevar tu propio rollo.

saludando al guardián de las pirámides de Karima en Sudán

Por otro lado, el saludo es importante. No lo obvies! En el siguiente apartado te cuento más 😉

Tu actitud

Más allá de lo que he comentado en el capítulo de Fotografía, quisiera darte otro par de consejos.

En este viaje, más que nunca quizá (o era yo, que estaba feliz de la vida por estar allí), he comprobado cuántas puertas abre una sonrisa sincera. Una mirada a los ojos -sin gafas de sol-, y un apretón de manos. En serio, es pura magia.

Los sudaneses lo aprecian porque entre ellos se relacionan así y les gusta ver que una extranjera va del mismo palo. Podría afirmar sin temor a equivocarme que este es un pueblo con «carácter mediterráneo» a pesar de hallarse tan lejos de este mar.

tres hombres sudaneses sonrientes guía de viaje a Sudán
Nos llamaron, preguntaron de dónde éramos, enseguida surgió el fútbol, les pedí permiso para hacerles una foto y me lo dieron mientras seguían de charla con Santi.

La flexibilidad también es una cuestión a tener en cuenta en viajes como este. Puede ser que no haya barca para cruzar a una isla del Nilo, porque el barquero está haciendo la peregrinación a la Meca en esos días. O que tengas que esperar varias horas para cruzar el gran río en el ferry, bajo el sol.

Puede ser que esa noche de tormenta las tea lady no estén en la plaza de Karima porque con el viento no pueden encender sus braseros. Y desde luego va a ser que muchos baños están en unas condiciones bastante malas.

No se puede tener todo, y no pasa nada. Un poquito de paciencia y al «mal tiempo» buena cara. Merece mucho más la pena fijarse en lo bueno que tiene un país como Sudán.

Libros para tu viaje a Sudán

Entre las guías de viaje la guia Bradt de Sudán es la que más confianza me dio. Es cierto que su edición es de 2012 (a fecha de Marzo 2018). La información sobre precios y algunos hoteles/restaurantes está claramente caducada. Sin embargo sigue siendo una buena base informativa sobre historia, lugares y visitas que realizar.

Hijos del Nilo de Xabier Aldekoa es un estupendo libro que no sólo habla de Sudán, pero lo incluyo porque es un periplo que recorre el río Nilo. Y porque hasta el momento ningún libro de este periodista me ha decepcionado.

Fin de año en Sudán, de Luis Pancorbo. Un libro breve y que no me termina de convencer, o no tanto como otros que he leído de él. Aun así lo terminé y la parte final es la que más me gustó, por cierto.

El cuerno del elefante. Un viaje a Sudánde Paco Nadal. Tengo que confesar que lo tengo entre mi lista de pendientes. Lo incluyo en esta lista ya que no hay mucha oferta y cuando lo lea, prometo actualizar este comentario 🙂

Internet en Sudán

Ya te puedes ir olvidando del Wifi. Excepto en el hotel de Jartum, el de Dongola y el campamento de Meroe, no encontramos nada que se le pareciera. Cuando hay, suele funcionar de manera errática y lenta.

Tampoco puedes confiar mucho en el Roaming de tu compañía. Al menos con Vodafone no tienes ningún tipo de cobertura.

Lo que sí puedes hacer es comprarte una SIM de datos allí.

O también puedes olvidarte del WhatsApp, Facebook, Instagram, Twitter, y demás. Puedes centrarte en el viaje. Unos días de desconexión sientan de miedo, créeme 🙂

Con respecto a las Redes Sociales, si decides conectarte o cuando estés en un punto wifi, funcionan todas. Bueno, a mi con Facebook me pasó una cosa extraña y es que me redirigía una y otra vez a un Facebook sudanés, para lo cual debía autorizar algo. No lo hice, claro. He leído que hay censura en algunas cosas, pero no me afectó en lo que yo utilicé.

Todos los posts de Sudán


los viajes de ali iati Si quieres más información, pulsa aquí