Sigiriya, roca del león de Sri Lanka

Sigiriya es un lugar tan especial como pueden serlo los templos de Angkor (Camboya), las Pirámides de Meroe (Sudán) o el yacimiento de Baalbek (Líbano). Injustamente poco conocido en España, espectacular cuando lo visitas. Hoy te voy a contar por qué Sigiriya, la Roca del León, es una de las estrellas de Sri Lanka por derecho propio 😊

La historia de Sigiriya, la Roca del León 

Sigiriya es uno de los sitios Patrimonio de la Humanidad de Sri Lanka, y forma parte del llamado Triángulo Cultural del que te hablé aquí

Descubierto en 1890 por el Sr. Bell, un comisario británico de la colonia, Sigiriya fue monasterio entre los siglos I y V, después palacio real, y después volvió a ser monasterio hasta que en el año 1115 se abandonó. Y cayó en el olvido de la jungla. 

roca del león de sigiriya emergiendo de la selva viajar a sri lanka
La Roca del León de Sigiriya

La mole rocosa que parece levantarse en medio de la llanura, con sus 200 metros de altura, rodeada de jungla, se conoce como Lion’s Rock o Roca del León. Y es que dicen que su forma recuerda al símbolo de Sri Lanka.

Yo no terminé de encontrar el parecido, pero supongo que depende del lugar desde donde la mires. Con todo, hay un “detalle” que confirma que así lo pensaban los antiguos: al pie de la roca, allí donde se inician las escaleras que llevan a la cumbre, hay dos enormes garras. Formaban parte de una gigantesca cabeza de león. El espacio entre las garras era la boca. Es decir, la gente de entonces entraba al palacio por la boca del león. Pero me estoy adelantando… 

roca del león con las garras y las escaleras
Frente de la Roca del León de Sigiriya ¿ves las garras al pie de la escalera?

Se dice que los singaleses provienen de la unión de un león y una princesa vedda (aborígenes de la isla). Curiosamente, no hay referencias de que haya habido leones en Sri Lanka en ningún momento, pero la teoría que cobra más fuerza para explicarlo es la siguiente: 

Vijaya (pronunciado Viyaya), fue el primer rey singalés de Sri Lanka. Vijaya llegó a Sri Lanka después de ser expulsado de Singapura (India), donde era príncipe. Por lo visto era un hombre violento y conflictivo, junto con un buen puñado de seguidores. Ante las quejas de los ciudadanos más prominentes, el rey de Singapura decidió expulsarles, así que se fueron a Sri Lanka. Vijaya estableció su propio reino en la isla casándose con una princesa aborígen, no sin pasar una serie de avatares. Se dice que tenía muchísimo pelo (o «pelazo» como se dice hoy en día), y de ahí quizá el apodo de “león”. 

Volviendo al mundo terrenal, si te preguntas si había leones en Asia, porque lógicamente tenían que tener una referencia para establecer este simbolismo, te diré que sí. En concreto es la especie Panthera leo persica, una subespecie de león de la que quedan poquísimos ejemplares concentrados en el estado de Gujarat. Aquí puedes ver fotos y leer más sobre ellos.

Pero Sigiriya es conocido en la historia esrilanquesa porque fue el sitio desde donde gobernó el rey Kasyapa (477-495 a.C.). Y aunque muchas veces se habla del “palacio de Sigiriya”, en realidad son dos palacios. El palacio de Verano y el palacio de Invierno. Uno en la llanura (verano), y otro en la cumbre (invierno). 

La historia del rey Kasyapa 

Kasyapa (pronunciado “kachapa”) fue un rey que sólo gobernó 18 años, casi recluido en Sigiriya porque temía que su hermano fuera a vengarse de él. ¡¿Cómo?! te preguntarás… Te cuento la historia como me la contaron a mí, aunque seguro que lees versiones con algunas diferencias: 

Kasyapa era el hijo bastardo del rey Dhatusena, que gobernaba en Anuradhapura. Era el mayor de los tres hijos y consideraba que debía ser el heredero, pero como he dicho, no era un hijo oficial. El siguiente hijo, Mogallana, debía ser el rey. 

Como Kasyapa lo sabía, pidió a su padre un tesoro para resarcirse de esa injusticia. Pero Dhatusena le dijo que no tenía dinero.

Que si hay que financiar el ejército, que si me he gastado mucho dinero remodelando el palacio. No tenía “cash”, vaya.

A cambio, le llevó a un lago y le ofreció agua. Kasyapa no entendió el gesto y pensó que era una broma de mal gusto.

No entendió que el agua es un bien muy preciado, más en la región seca de Sri Lanka, que es el centro. Y tanto se cabreó que mató a su padre. Bueno, no lo hizo directamente sino que pidió a sus guardias que lo enterraran vivo en el lago. 

vistas de tierras verdes con lagos desde mihintale qué ver en sri lanka
Vistas desde la colina de Mihintale ¿Sería uno de esos lagos donde Datushena ofreció agua a su hijo Kasyapa? En realidad fue el lago Kala wewa cerca de Aukana. El sistema de canales y lagos artificiales aseguran esa imagen verde en las tierras secas de Sri Lanka

A continuación, Kasyapa expulsó a su hermano a la India y se fue a Sigiriya a reinar. Eligió este lugar porque la roca es una fortaleza inexpugnable y temía la venganza de su hermano. Por eso mandó construir primero el palacio superior, para a continuación crear el de abajo. Dicen que tardaron siete años en construirlo todo, una cifra que me parece de récord, teniendo en cuenta la tecnología de la época.  

Cuando Kasyapa llegó a Sigiriya, expulsó a los monjes que lo habitaban desde hacía siglos.

gran roca de sigiriya
En las paredes de la roca hay cuevas donde los monjes se retiraban a meditar

A todo esto, los singaleses no querían a este rey porque había matado a su padre, pero acabaron aceptándole porque Mogallana ya no estaba. Mogallana, el hermano y heredero oficial, volvió 18 años después con un ejército de mercenarios tamiles y elefantes. Dispuesto a reconquistar su lugar. Los temores de Kasyapa se habían cumplido.

Tras varias escaramuzas, Kasyapa se preparó para la batalla final, pero bajó de la roca porque no quería que se destruyera Sigiriya, y avanzó con su ejército y monturas de elefantes al encuentro de su contrincante.

La batalla se dio a unos 15 kilómetros de Sigiriya, en lo que hoy es un cruce de calles que está en la localidad de Habarana. Justo allí hay una estatua de Kasyapa. En el centro de la glorieta. En color dorado, no pasa desapercibida.   

Era un día lluvioso y el terreno estaba resbaladizo. En el fragor de la batalla, el elefante de Kasyapa se dio la vuelta porque no quería resbalar en el suelo mojado.

Sus hombres entendieron que se retiraba, así que se fueron.

Kaysapa se quedó solo, y al verse así, se suicidó con su daga.

Su hermano Mogalan se fue a reinar a Anuradhapura y los monjes del antiguo monasterio volvieron a Sigiriya. 

La visita a Sigiriya

Sigiriya merece ser recorrida con calma. Son tantos los rincones y detalles a ir descubriendo, que no se puede, o no se debe ir corriendo. Hay, además, un factor físico que puede impedir llevar un ritmo acelerado: los más de 1.200 escalones a subir si quieres llegar a la cima de la Roca del León 😅. Pero el esfuerzo, créeme, merece la pena muchísimo. 

escaleras de mármol blanco entre muros de ladrillo rojo y rocas
Comenzando la subida a la roca de Sigiriya

En su época había cuatro entradas, una por cada punto cardinal, pero hoy en día sólo están habilitadas la entrada oeste y este, que es por donde se entra y se sale respectivamente. Es decir, no vuelves por el camino que entras. Tenlo en cuenta a la hora de recorrer el lugar y sobre todo de hacer fotos. No dejes nada para después, vaya. 

Empezamos por los Jardines del Agua, cruzando el puente que salva el foso que rodeaba el recinto. El guía nos cuenta que aquí había un foso con arenas movedizas (sin excavar hoy en día) y un foso con cocodrilos, el que vemos, con cinco metros de profundidad. Hoy parece un canal de agua apacible, aunque puede que aún haya cocodrilos y lo que es seguro es que hay varanos gigantes, esa especie de dragón que es como un cruce de cocodrilo y lagarto. 

canal de agua que era el antiguo foso de sigiriya
El antiguo foso que hoy parece un canal tranquilo

Avanzamos por la avenida central. A ambos lados hay jardines con antiguos estanques donde cuentan que se reflejaban las pinturas que recubrían la roca. Y donde se bañaban las concubinas del rey bajo su “atenta” mirada. Los jardines eran totalmente simétricos, aunque hoy en día no están excavados del todo. Allí están también los restos del Palacio de Verano. 

estanque de los jardines de abajo de sigiriya
Uno de los estanques donde, según cuenta la leyenda, se bañaban las concubinas de Kasyapa

De repente, un varano atrae nuestra atención. Un poco más allá hay una garza blanca posada. Por aquí un cormorán, por allí un martín pescador azul eléctrico. Y una ardilla gigante india. Los árboles son enormes, las lianas caen de las ramas, hay nenúfares en flor. ¡Qué maravilla!

ardilla con gran cola sobre una rama en el viaje a sri lanka
Ardilla Ratufa Macroura o Ardilla gigante india

Cuando llegamos al pie de la Roca del León, adivinamos la ruta a seguir. Unas escaleras estrechas pegadas a la vertiginosa pared me hacen recordar que padezco algo de vértigo. ¿Llegaré arriba? ay madre, en qué berenjenal me he metido…

👉 Al menos hoy en día hay unas escaleras nuevas con barandilla que reemplazan a las antiguas. Esas sí que daban canguelo. 

escaleras antiguas pegadas a la roca de sigiriya y al fondo la llanura
Las antiguas escaleras en la roca de Sigiriya ¡mucho mejor las actuales!

Las escaleras originales las hicieron de mármol blanco para poder verlas de noche. Kasyapa era transportado en palanquín cuando subía al palacio de arriba. Esto sucedía sobre todo en la época seca, cuando hacía más calor, pero cuentan que Kasyapa prefería vivir abajo y sólo utilizaba el palacio de arriba cuando venía alguien importante. Por lo visto también padecía vértigo.

Poco a poco empezamos a ascender. Primero son tramos cortos de escalones, todos irregulares, que sortean las rocas magmáticas redondeadas, inclinadas. Muchas lucen lo que parecen escalones tallados en la superficie, y que resulta que son los lugares donde los constructores asentaban los ladrillos de los muros. 

escaleras que suben entre dos grandes rocas inclinadas en sigiriya
Caminos de Sigiriya
gran roca con hileras de huecos que parecen pequeños escalones
Rocas de Sigiriya con las señales de los huecos donde se sostendrían los ladrillos

El escenario es fantástico. En muchos abrigos y oquedades de las rocas hay restos de construcciones. Algunas, además, conservan parte del encofrado y restos de las pinturas que los decoraban. Motivos florales y figuras de mujeres de grandes pechos.

Otro detalle: se hizo un rebaje en todas las rocas para fabricar una especie de cornisa que protegiese las paredes de la lluvia. 

pintura de mujer con grandes pechos
Restos de un fresco que representa a una mujer. Si te fijas bien, distinguirás los pechos
muros formando varios pisos y raíces de árboles gigantescos
ruinas de sigiriya

Al cabo de un rato llegamos a una terraza grande. Allí están las famosas garras de león, a través de las cuales tenemos que emprender la gran subida. El lugar está lleno de monos y también hay unos carteles de advertencia a los que hay que hacer caso. 

cuatro monos con flequillo y cara rosada mirando hacia su izquierda
Macacos de Sri Lanka en Sigiriya

¡Cuidado con las abejas!

Resulta que en las paredes de la Roca del León hay enormes colmenas de abejas. Son unas formas ovaladas grandes, negras, que cuelgan de la roca. En los últimos años ha habido varios ataques, y por eso están los carteles de advertencia. 

Si se hace mucho ruido, se ponen nerviosas y pueden atacar. Esto es lo que explican los carteles. Y por eso hay una especie de cajas metálicas a un lado de la terraza donde están las garras de león. Para que te refugies. Aunque si te pilla arriba del todo, o a mitad de las escaleras, no sé muy bien cómo vas a salir de ahí. Mejor no pensarlo. Si te pilla abajo del todo, seguramente te toque evacuar el sitio, como ya han tenido que hacer en esos ataques. Los tickets, por cierto, no son reembolsables. 

Por lo visto han intentado echar a las abejas de allí con todo tipo de «técnicas». Desde utilizar productos químicos, hasta realizar rituales de tipo exorcismo. Pero no. Las abejas siguen ocupando su sitio y punto

panales de abejas colgando de la roca en sigiriya
Colmenas de abejas colgando de la roca de Sigiriya

Los monjes dicen que los ataques de las abejas son un castigo divino por la actitud impía de los turistas en un lugar sagrado. Como hoy no está en activo, no tienes por qué descalzarte ni cubrirte los hombros o las piernas, de ahí su enfado 🤷‍♀️

panales de abejas colgando de la roca
panales de abejas en Sigiriya

Pues eso, que hay que evitar gritar y mejor hablar en voz baja. Algo que a veces es difícil porque hay muchos macacos que están al acecho. Intentan robar cualquier cosa que se puedan llevar a la boca. Si alguien lleva comida, aunque sea en la mochila, van a ir a por él. Me ocurrió bajando por las empinadísimas escaleras. Te lo cuento:

Un mono vino por la barandilla y cuando llegó a mi altura echó mano a un bolsillo exterior de mi mochila. Cuando me echó la zarpa me dio un susto tremendo y le grité. Se quedó consternado y mirándome fijamente. Yo también a él, cosa que no hay que hacer nunca con un animal salvaje porque lo entiende como un desafío, pero en cuanto empezó a enseñar los colmillos desvié la mirada de sus ojos. Le dije que se fuera (literal, se lo dije, ja, ja) e hice un aspaviento con la mano. Me hizo caso, o al menos no me siguió 😅. Un rato después uno de mis compañeros sufrió un ataque bastante más agresivo en la misma zona de las escaleras. Mucho ojito. 

vista de la escalera de subida y terraza desde lo alto
Vista de las escaleras de subida desde lo alto. En dichas escaleras fue donde el mono me intentó robar
mono comiendo su botín en la rama de un árbol con los carrillos hinchados
Comiendo a dos carrillos el botín recién robado a unas chicas

En la cumbre de Sigiriya

Cuando llegas arriba y contemplas la llanura central de Sri Lanka con sus mil tonos de verde, aparte de los restos de las ruinas del palacio de Kasyapa, te sientes feliz. Feliz por haber superado el reto, por tener el gran horizonte delante de ti sin obstáculos. Feliz porque te sientes libre, incluso fuerte. Aunque cansado. 

paisaje muy verde de árboles y un colina con forma de pirámide
Vistas desde lo alto de la Roca del León

Las vistas te dejan sin aliento. En especial las del lado de los jardines, que aparecen allí abajo con la gran avenida por la que discurren los visitantes. Mucho cuidado si es día ventoso, como fue el caso. Costaba mantenerse en pie. 

vista aérea de los jardines de sigiriya con camino principal
Jardines de Sigiriya

La cumbre es como una meseta no demasiado grande con varias alturas salvadas por antiguas escaleras. En su día estaba llena de edificios, pero hoy quedan apenas cimientos y una gran piscina excavada en la roca. Se cree que los antiguos idearon un sistema de canalización de agua con molinos de viento con el que llenarían dicha piscina. Increíble, teniendo en cuenta que tenían que salvar 200 metros de altura en contra de la gravedad. 

piscina del rey kasyapa en lo alto de la roca de sigiriya
Piscina del rey Kasyapa en lo alto de la roca de Sigiriya
restos del palacio de invierno y paisaje
Restos del palacio de Invierno

👉 En el otro extremo, cerca del acceso por el que se sube, están los tres últimos escalones. Ahí aislados, dicen que son los últimos de la roca y, si no te subes a ellos, no puedes decir que has completado la subida 😉

vistas desde lo alto de la roca del león en sigiriya con campos muy verdes
Sigiriya, Sri Lanka

Las damas de Sigiriya

Las damas de Sigiriya, como se las conoce, son la única representación de arte no religioso de todo Sri Lanka. Y es una maravilla. 

Después de bajar de nuevo a la terraza de las garras del león, tomamos un desvío hacia los Jardines de Piedra. En esta pared se encuentran las cuevas del antiguo monasterio, el anterior a Kasyapa, si bien éste las decoró como quiso. 

Andando por un camino pegado a la roca, a media altura de esta, tenemos un muro alto que nos tapa las vistas del precipicio. ¿Te acuerdas que te dije que el rey tenía vértigo? Con esta construcción se protegía de ello.

Una curiosidad: en dicho muro hay una gran colección de graffitis de todas las épocas, y una parte de ellos han servido para traducir el singalés antiguo. Lo mismo que en Pompeya. Al final va a ser que este tipo de comportamientos poco cívicos pueden tener utilidad… muchos siglos después 🤗

pasaje entre la roca y el muro que lleva a las cuevas de las pinturas de sigiriya
Camino que lleva a las cuevas de Sigiriya. No se aprecia bien, pero al fondo están las escaleras de caracol

Al final del camino hay unas escaleras de caracol. Una de ellas es mucho más vieja porque es la que fue instalada por los británicos. La otra es nueva y la han construido para poder habilitar un camino de entrada y otro de salida. Las escaleras conducen a las pinturas mejor conservadas de Sigiriya.  

En la roca de Sigiriya había 23 cuevas y todas fueron decoradas con frescos. Se afirma que había 500 dibujos de mujeres, pero sólo han sobrevivido 18 de ellas. La tradición dice que son los retratos de las esposas o concubinas de Kasyapa, pero hay otra teoría quizá más acertada, y es que se trata de apsaras

Las apsaras son espíritus femeninos de las nubes y las aguas. Están presentes en la tradición hindú y en la budista. Una especie de ninfas o doncellas celestiales. Y mira por dónde que estas mujeres de Sigiriya están representadas sobre nubes 🤨

Los frescos los hacían con una mezcla de clara de huevo, miel de abeja, tierra de termiteros, polvo de arroz, calcio y pigmentos naturales. También se sabe que pintaban subidos en andamios de bambú. ¡Me encanta este tipo de datos porque de alguna forma siento que puedo imaginar mejor esos tiempos! 

Cuando volvieron los monjes, que se deben al voto del celibato, tenían un problema con esas “vistas”, que encima se reflejaban en los estanques. Era como una broma de mal gusto para ellos, pero dicen que no las borraron. Sólo que la mayoría “se han perdido” con el paso del tiempo. Ya. 

restos de frescos en techo estucado de sigiriya
Restos de frescos ornamentales en Sigiriya (no en las cuevas donde no se puede hacer fotos, sino más abajo)

El espacio no es muy grande, y si bien cuando fuimos nosotros no había casi turismo, seguro que en temporada alta hay que hacer cola y tener paciencia. 

Desde hace unos años está prohibidísimo hacer fotos a estas pinturas, y están muy vigiladas para asegurarse de que nadie se lo salte. Antes se podían hacer sin flash, pero hay gente que no debe de saber desactivarlo o sencillamente no hace caso, y claro, el estado de conservación de esta obra de arte tan antigua debe mantenerse. 

En el año 1967 hubo un acto vandálico que destruyó muchas de estas pinturas. Después, Luciano Maranzi, restaurador italiano, logró recuperar las que hoy podemos ver.

Son sólo 18, pero son espléndidas. De trazos finos, muy detalladas y coloridas. Todas llevan joyas y un tocado en la cabeza muy historiado. Cada rostro es diferente, algunos más exóticos que otros, y tienen los ojos y los labios muy perfilados. 

Dicen que cuando Kasyapa se suicidó, las concubinas se tiraron desde lo alto de la Roca del León. 

👉 Aquí puedes verlas, aunque siempre es mejor al natural.

Después continuamos la bajada y vamos descubriendo más escaleras y cuevas entre las rocas, hasta que llegamos al nivel de los árboles y los jardines. Es entonces cuando te das cuenta de que estás dejando atrás un sitio muy muy especial. 

bajada de escaleras hacia la parte baja entre árboles
Bajando hacia el Palacio de Verano
rocas recondeadas y muros de piedra y ladrillo en sigiriya

Información práctica para la visita a Sigiriya

Te dejo aquí algunos aspectos prácticos para que prepares la visita, en especial si viajas por tu cuenta a Sri Lanka: 

  • Puedes viajar a Sigiriya desde Colombo en bus o en tren, siendo el autobús más barato y más rápido (4 horas de viaje frente a las 5-6 del tren). En ambos casos, no obstante, hay que hacer transbordo y el tren, además, te deja a 15 kilómetros del yacimiento. Te dejo aquí la web oficial de Sigiriya con información más detallada en el apartado “travel information”.
  • La entrada para extranjeros cuesta la friolera de 35$ (agosto 2022). Es la más cara de todo el país pero ya te he dicho que es un lugar increíble. 
  • Ten en cuenta que los domingos o los días festivos puede haber mucha gente. Sigiriya también es una atracción para los locales.
  • La visita puede durar fácilmente tres horas. A partir de ahí, lo que te quieras entretener. 

👉 ¿Y si te das un señor capricho y haces un paseo en globo por Sigiriya? Puedes reservarlo aquí. En este mismo enlace también encontrarás excursiones guiadas al yacimiento.

  • El horario es de 7.00 a 17.30 h. Lo mejor es ir temprano o bien por la tarde, pero en este caso estáte atento a la hora de cierre. Me contaron que una turista se despistó y quedó encerrada. Pudo salir por los pelos, ya que quedaba un funcionario que estaba a punto de irse a casa ¿Te imaginas dormir en Sigiriya? Debe ser fantástico, pero con tanto bicho y sin luz, no sé yo, jajajajaja. 
  • Junto a la entrada donde se compran los tickets hay un pequeño museo arqueológico. Yo no lo visité, así que no sé decirte si merece la pena o no. 
  • Alrededor de la Roca del León hay muchos alojamientos. Puedes buscar el tuyo aquí.
  • Lleva calzado cómodo y con buen agarre, así como protección solar y antimosquitos. 
  • En la entrada, cerca de las taquillas, hay guías esperando a posibles clientes. Muchos se ofrecen simplemente para ayudarte a subir hasta arriba. Si necesitas de un apoyo, no lo dudes. Pacta un precio de antemano y te acompañarán, contándote de paso cosas del lugar. Una buena opción es hablar un poquito con ellos y hacerles alguna pregunta para chequear sus conocimientos y nivel de inglés. Si no te interesa, díselo claramente y sigue tu camino. 
  • En la salida hay algunos puestos de bebidas y un mercadillo de souvenirs, así como baños. Con respecto a la comida y bebida, recuerda que los monos están por todas partes. Yo me compré un refresco al terminar y cuando lo llevaba en la mano, un mono vino por detrás y me lo quitó. Lo hizo con un simple tironcito, casi ni me enteré. Al menos me había bebido la mitad 😂 También vi cómo otros monos se tiraron sobre unos vasos de zumo que se iba a beber una pareja sentados en una mesita del puesto.

Y hasta aquí mi visita, experiencia y notas de Sigiriya, la Roca del León. Un lugar que no se olvida fácilmente. ¿Qué te ha parecido? Me encantaría saberlo, así que no dudes en dejar un comentario ¡es gratis! 😉

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