plaza de sibiu en transilvania

Parece un contrasentido el título de este post: qué ver en Sibiu, la ciudad que te observa. Pero si te digo que cientos de ojos se posan en ti, vayas por donde vayas, lo entenderás un poco más. Vamos a contextualizar esto. Sibiu es una de las ciudades de Transilvania más bonitas. Su casco antiguo está conformado por calles empedradas y casas con tejados rojos. En dichos tejados, las ventanas de las buhardillas tienen forma de ojo. Y el efecto es este, que parece que te miran. Bonito ¿no? O inquietante, según se mire 🙂

Sibiu fue una ciudad fundada por comerciantes sajones allá por el siglo doce. Enseguida hubo que fortificarla porque era toda una tentación para los invasores, y de hecho unos 50 años después de su fundación vinieron los mongoles y la arrasaron.

En los siguientes siglos se construyeron hasta cuatro anillos defensivos que resistieron a los mismísimos turcos y no una sola vez, sino hasta tres intentos de asalto.

En el siglo XIX se tiraron abajo muchos edificios antiguos para acometer una gran ampliación, pero justo es decir que la parte histórica se respetó bastante. Menos mal, porque hubiera sido una pena perder toda esa atmósfera medieval, aunque esté salpicada de otras épocas.

tejados rojos de sibiu con ventanas que parecen ojos
casas que te observan…

Qué ver en Sibiu

Te recomiendo que andes Sibiu. Está llena de plazas y plazuelas, no tardarás mucho en toparte con una de ellas, y luego otra, y luego otra. Además, se suelen comunicar con pasajes abovedados y encalados que hacen sentirte como en un cuento.

pasaje con arcos pintado de verde y calle empedrada por donde van cuatro niñas con sus mochilas del colegio
pasaje con arco iluminado en tonos naranjas en sibiu

Es lo mejor de esta ciudad tranquila, segura, y con buena parte de su casco histórico peatonal. Por él discurren abuelos y abuelas que se santiguan al pasar junto a las iglesias, y muchas familias disfrutando de la vida en la calle, al menos en la calurosa primavera que me encontré.

[haz click en las flechas de los lados para avanzar y retroceder en las imágenes]
  • calle con dos niveles y al fondo iglesia con tejado acabado en punta
  • ventanas de edificios antiguos pintados de rojo, amarillo y verde en sibiu
  • fachada de dos casas separadas por canalón para agua de lluvia una pintada de amarillo y la otra de naranja
  • pomo de hierro de una puerta de madera con pintura ajada y cuarterones circulares
  • buzón viejo de madera en la puerta de una casa de sibiu
  • señora con delantal rosa asomada a la puerta de madera de su comercio tradicional
  • pareja de ancianos gitanos comiendo un helado sentados en un banco de sibiu
  • escaparate de panadería con roscas de sésamo y empanadas
  • ventana con muñecas antiguas mirando a la calle

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Pero más allá de tus paseos, hay cositas concretas. Vamos con ellas:

La Piata Mare o Plaza Mayor

Estamos en el corazón de la ciudadela medieval y este es uno de los lugares más importantes de Sibiu. Me parecería muy raro que no la encuentres, je, je.

A partir de la Piata Mare te orientas muy bien para dirigir tus pasos a los puntos más y menos sobresalientes de Sibiu.

casas antiguas con ventanas en los tejados que parecen ojos en la plaza mayor de sibiu

Dos de sus lados lo conforman edificios antiguos entre los que destacan la Casa del General y la Casa de Haller. Ahí fue cuando descubrí un buen puñado de ojos en los tejados. Siguiéndome en todos mis movimientos.

La Piata Mare siempre fue el centro de la vida pública de Sibiu. Mercado de trigo, espacio para celebraciones y eventos, incluso lugar de ejecuciones públicas en la Edad Media.

Hoy es donde la gente se sienta a descansar en los escasos bancos que hay para ello. Turistas y vecinos de toda la vida se cruzan constantemente, y los niños persiguen a las palomas haciéndolas volar. ¡Se les ve tan felices!

señoras sentadas en la plaza mayor de sibiu y una niña pequeña entre las palomas
niños corriendo detrás de las palomas al atardecer

Pasé buenos ratos leyendo y simplemente mirando a la gente. Mientras las ventanas de los tejados me observaban a mi, claro.  

plaza de sibiu en la hora azul con adoquines de color rojizo por las farolas

Turnul Stafului

Mi primer destino en la misma plaza fue subir a la Turnul Stafului, la torre del Consejo con su reloj y un pasaje para cruzar a la Plaza Pequeña o Piata Mica. Cruzando el arco, encontrarás la puerta enseguida.

No lo dudé mucho, y al entrar me encontré con un tipo muy simpático y charlatán, que me dijo que podía pagar el ticket al bajar (2 leis).

En ese momento no había nadie y me lo tomé con calma. De todas formas no es una gran subida y por el camino tienes un par de salas con algunos objetos expuestos y un verdugo “horripilante” con el hacha levantada. Cuando yo fui también había una exposición de fotografías de la vida rural rumana que me gustó.

maqueta de la ciudad de sibiu bajo ventana de la torre del consejo
Maqueta de Sibiu en el interior de la Torre del Consejo
maniquí vestido de verdugo con hacha alzada y tocón de madera delante
foto de campesino tumbado viendo pasar un tren de vapor en el campo rumano

Desde arriba, y a pesar de que las ventanas están cerradas y los cristales sucios, tienes unas vistas muy buenas de los tejados con ojos, las plazas y las calles de la ciudad medieval.

torre de iglesia con tejas de colores sobre los tejados de sibiu

Palacio Museo Nacional Brukenthal

Presidiendo uno de los lados de la plaza Mare, lo verás enseguida. Es un palacio renacentista muy bonito. Por lo visto guarda una buena colección de arte medieval de Transilvania, además de pinturas flamencas e italianas. Sin embargo, confieso que decidí no visitarlo. Esos días no me apetecía andar por museos sino estar en la calle. Su fachada, eso sí, me encantó y no me cansé de contemplarla desde la plaza.

Iglesia Católica Romana de Sibiu

Otro de los lados de la plaza está presidido por la gran Iglesia Católica Romana Sfanta Treime, que encontré semitapada por andamios. Fue construida en el siglo XVIII por los jesuitas y la población de Sibiu, y significó la vuelta del culto católico después de un siglo de ausencia. Entré, pero no me pareció nada emocionante.

Piata Mica o Plaza Pequeña

Detrás de la Piata Mare está esta plaza irregular que fue el mercado medieval. Los edificios han ido cambiando con el tiempo, así que la sensación es de mezcla de estilos y batiburrillo encantador. Los hay con fachadas curvadas porque estaban adosados a las primeras murallas de la ciudad, y raro es el tejado que no tiene ojos.

plaza pequeña de sibiu con torre del consejo a la derecha y cielo muy azul
Plaza pequeña desde el Puente de los Mentirosos y con la Torre del Consejo al fondo

En esta plaza hay varios museos. Por si te interesan, está el Museo ASTRA que es de Etnografía, y el Museo de Historia de la Farmacia, justo donde se ubicaba la primera farmacia de Sibiu y donde trabajó Samuel Hahnemann, el inventor de la homeopatía, en el siglo XVIII.

A mi lo primero que me llamó la atención fue la Casa Artelor, donde los carniceros hacían su labor. Hoy es una sala de exposiciones de arte.

casa de paredes blancas con tejado rojo y soportales con arcos en sibiu

Junto a la casa Artelor verás un puente chulísimo. Es el Puente de los Mentirosos, llamado así porque dicen que aquí las parejitas se juraban amor eterno y luego, en fin, no debía de ser tan eterno.

Este puente te lleva a una zona de escalinatas que bajan hacia el barrio más antiguo de Sibiu, con arcos y nuevas plazas como la de los Orfebres que ya te cuentan algo de su historia sólo con su nombre.

casas antiguas con ventanas en los tejados que parecen ojos

Catedral Luterana de Sibiu

¡Otra iglesia en obras! Me acerqué a ella en busca de otra torre con vistas, y la encontré. En realidad su torre, visible desde muchos puntos de la ciudad, me llamaba poderosamente la atención por las tejas de colores que forman dibujos geométricos en sus tejados puntiagudos.

torre de iglesia con tejas formando rombos y un reloj

También me atrajo un pequeño mercadillo de productos naturales que se desarrollaba en su patio.

Lo que se podía ver del interior no me pareció, una vez más, nada del otro jueves, pero es cierto que lo que estaba cerrado era la nave central.

señora mayor vestida de negro con gorro blanco vendiendo calcetines

La entrada son 8 leis si incluyes la subida a la torre. Si no, 3 leis para visitar la iglesia. Por supuesto subí a la torre, algo más exigente que la del Consejo, pero también más espectacular ya que por el camino pasas junto a las gigantescas campanas que siguen llamando a misa cuando toca.

tejas de colores y la ciudad abajo

Arriba del todo hay varios miradores, pero todos con ventanas que no se pueden abrir y cristales sucios. También hay palomas que vienen y van entre los visitantes de su reino.

Catedral de la Santa Trinidad o Sfanta Treime

Estamos en la catedral Ortodoxa que es sede del arzobispado ortodoxo rumano de Sibiu y Transilvania.

torres de la catedral ortodoxa con ladrillos de dos colores formando rayas

Un templo llamativo por fuera, e impresionante por dentro. Lleno de frescos, iconos, lámparas. Resulta que cuando se planificó se buscaba imitar a la mezquita de Santa Sofía de Estambul.

El vestíbulo es amplio y diáfano, sin bancos alineados para sentarse, sólo algunas sillas en los laterales. Dan ganas de quedarse mucho, mucho rato, contemplando todos los detalles. Los mosaicos, frescos, el iconostasio de madera recubierta de oro…

iglesia ortodoxa llena de frescos

Parque de la Ciudadela

Continuando con los paseos, superando los callejones que enganchan fácilmente, llegarás al parque de la ciudadela o Parcul Cetatii, que coincide con el antiguo foso de las murallas.

Se puede recorrer por el exterior y por el interior, donde hay un tramo de muralla con dos torres defensivas y un corredor de madera cubierto que es chulísimo. Son la Torre de los Arcabuceros o Turnul Archebuzierilor, y la torre de los Carpinteros o Turnul Dulgherilor.

calle junto a muralla con pasaje de madera en sibiu
torre defensiva con tejado acabado en pico en sibiu

Cómo llegar a Sibiu en transporte público

Sibiu está bien comunicada por tren. Tanto si vienes de Bucarest (5 horas de trayecto), como de Sighisoara (2,5 horas) o Brasov, llegarás con bastante comodidad. En realidad es la misma línea que pasa por todas estas ciudades. Ya dije en la guía de Rumanía que el tren funciona muy bien en este país ¿no? Más abajo tienes el enlace al post.

La otra opción de transporte público es el autobús. Hay varias compañías y horarios, pero como mi amiga Marita tuvo problemas para llegar a Cluj desde Sighisoara, el punto donde nos separamos, decidí no fiarme.

puesta de sol con torre de iglesia con tejado en forma de pequeño globo

En cualquier caso debes saber que la estación de tren y la de autobús de Sibiu están una al lado de la otra, y muy cerca del casco histórico.  

Te cuento también que, como ya he dicho, yo llegué a Sibiu en tren. Venía de Sighisoara y el tren paró en un sitio con pinta de apeadero mondo y lirondo pero con un cartel que decía Hara Sibiu.

Resulta que esa no era lo estación principal, pero yo no lo sabía y al ver que se bajaba mucha gente, les seguí. Me encontré en un barrio de las afueras, y muerta de hambre, así que me dejé de buscar buses urbanos y cogí un taxi que me llevara a mi alojamiento (en el centro). En fin, no fue para tanto pero te dejo aquí esta advertencia por si te ocurriera lo mismo.

Cuándo visitar Sibiu

En cuanto al tiempo a reservar a esta ciudad, la verdad es que con un día tendrás suficiente. Yo fui para dos noches, estando un día completo y me sobró para sentarme en la plaza a leer, echarme una siesta, comer y cenar con calma. Por supuesto si entras en todos los museos, y/o te acercas al Museo ASTRA de Civilización Popular Tradicional (no está en el centro), quizá necesites más tiempo o no te sobre como a mi. Eso ya depende de ti.

Si vas en verano es fácil que te encuentres con el Festival de Jazz de Sibiu que se celebra entre mayo-junio, o el Festival de Música Folk y Tradicional en junio y julio.

No sé si lo he dicho ya, pero Sibiu fue Capital Cultural de Europa en el año 2007 y especialmente en verano tiene una intensa vida llena de propuestas culturales, muchas de ellas en la Piata Mare. Lo malo de esta época es que, además de que los precios serán más altos, hará mucho calor.

Yo la visité en Mayo y me encontré con más de 25 grados de temperatura, cielos despejados y ambiente muy agradable.

Otoño puede ser también una buena opción, con los bosques que la rodean teñidos de ocres y rojos, supongo. En invierno tengo entendido que reina la nieve, pero es otra forma de verla también, je, je.

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