Numancia fue como la aldea gala de Astérix y Obélix, un reducto resistente de la sociedad celtíbera ante el Imperio Romano. Descubre aquí su historia, cómo llegar y qué ver en tu visita.
Cómo llegar a Numancia
Numancia está en la provincia de Soria, a poco más de 9 kilómetros de la capital, y a casi 250 kilómetros de Madrid. Para llegar al yacimiento tienes las siguientes opciones:
Si viajas en coche, puedes combinar la visita a Numancia con otros yacimientos arqueológicos de la provincia de Soria, como te presento en esta ruta de la Soria romana.

Historia de Numancia
Numancia fue una ciudad celtíbera famosa por su resistencia frente a los romanos en el siglo II a.C. Su valiente defensa contra las legiones del Imperio durante más de veinte años, la convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad. Spoiler: fue conquistada por Escipión Emiliano tras el asedio.
En el año 2017 se conmemoró el 2.150 aniversario de la caída de Numancia.
Numancia es citada por hasta 22 escritores romanos, con más de 300 menciones. Todo un trending topic de la época. Hizo pupa en el orgullo imperialista, de eso no cabe duda 😉
Este es un resumen muy breve de su historia, pero hay mucho que rascar. La historia de Numancia, bien contada, es maravillosa. Voy a intentarlo…

La resistencia de los numantinos: antes muertos libres, que vivos esclavos
Ya hemos dicho que Numancia resistió a los ataques del mismísimo Imperio Romano. Y lo hizo de forma heroica. Los romanos les sometieron a un asedio que duró mucho tiempo. Más de 20 años. La mitad de la vida de una persona de aquélla época. Muchos se suicidaron cuando los romanos entraron en su ciudad. Cuando Escipión Emiliano ganó.
La resistencia de los numantinos tenía un porqué: los romanos les iban a esclavizar, barrerían su cultura y creencias, explotarían sus recursos naturales. En definitiva, lo perderían todo. Hasta la libertad, en caso de conservar la vida. Y es lo que finalmente ocurrió. De igual manera que en otras partes del mundo.
En esa pérdida de libertad las mujeres sufrirían aún más ¿Por qué digo esto? Porque hay datos que llevan a pensar que la sociedad celtíbera era más igualitaria que la romana. Luego te hablo un poco de esto.
Pero ¿cómo lograron los numantinos resistir tanto?
¿Cómo aguantaron un asedio de más de 20 años?
Se comieron todos sus recursos. Después el ganado, empezando por los más débiles, y por último los caballos. Pero no fue bastante. Cuando se agotó todo lo que llevarse a la boca, sin poder salir de la ciudad, tuvieron que recurrir al canibalismo para sobrevivir.
No obstante, el confinamiento no fue total y absoluto durante todos esos años. Sus estrategias de lucha eran más individualistas que las del ejército romano, pero rápidas y efectivas. Aprovechaban el terreno irregular repleto de cañadas horadadas por el agua de los ríos Ucero y Duero, y los extensos bosques que ya existían entonces, para realizar ataques por sorpresa a sus enemigos.
Los romanos no terminaban de pillar el tranquillo a esto. Ellos se entrenaban para luchar en escuadrones compactos, a campo abierto. Cuanto más llano y más visibilidad, mejor. Siempre en grupo, protegidos por grandes escudos. Muy en plan “cuadriculado” y sin saber afrontar bien los imprevistos. Caían como moscas bajo los ataques sorpresa de los celtíberos.
Sin embargo, la fuerza del número y la insistencia romana pudo con los numantinos.

La sociedad celtíbera
La sociedad celtíbera estaba formada por pueblos que habitaban el centro-norte de la península ibérica (lo que hoy serían regiones como Soria, Teruel, Guadalajara o Zaragoza) y que mezclaban elementos culturales celtas e íberos. Su estructura social, aunque no muy bien documentada, revela algunos rasgos interesantes que contrastan con el modelo romano.
Se organizaban en tribus y clanes familiares. Cada tribu tenía su propio territorio y probablemente se gobernaba con un consejo de ancianos o de jefes guerreros. Hasta no hace mucho tiempo, incluso hoy en día, hay pueblos que mantienen una organización como esta. Por ejemplo, la de los Kalash en el lejano Pakistán.
Además, tenían una aristocracia guerrera que se distinguía por su armamento y su función en la defensa del grupo. Las armas eran un símbolo de estatus, y en muchas tumbas se han encontrado espadas, fíbulas y cascos como ajuar funerario.

También había diferencias sociales entre los que se contaban ciudadanos libres y esclavos o prisioneros de guerra, aunque no está tan documentado como en Roma.
Gracias a los escritos de historiadores romanos como Estrabón, sabemos que las mujeres celtíberas, y por tanto las de Numancia, tenían un papel más presente, más activo en la sociedad, y más independiente.
Las mujeres romanas, en cambio, no podían ni soñar con algo así. Ellas estaban situadas en un peldaño ligeramente superior al de los esclavos en la escala social. Muy por debajo de los hombres.
Por ejemplo, las numantinas podían elegir marido. De hecho, parece ser que se reunían a bailar en las noches de plenilunio y escogían a sus parejas. Esto me recuerda a la costumbre de los Mbororo o Wodaabe, que se sigue practicando en el Sahel y que puedes leer en este artículo sobre el festival del Gerewol en Chad.
Los romanos, en cambio, entregaban a sus hijas cuando y a quienes ellos consideraban, a cambio de una dote (buenos ingresos para su bolsillo).
Roma, ese gran patriarcado que hemos heredado. Cada vez que me enfrento a determinados aspectos de la cultura de la Roma antigua, me encuentro con un espejo de lo que somos. Para bien y para mal, que conste.
¿Cómo serían nuestra vida, nuestra cultura, nuestras tradiciones, si no se hubiera impuesto el Imperio Romano? ¿Si se hubiera conservado la sociedad de los celtíberos? Vaya usted a saber, conociendo tan poco como conocemos de ellos por la aculturación brutal impuesta por Roma.
Por otro lado, los celtíberos eran animistas. Es decir, adoraban a dioses y diosas relacionadas con la naturaleza, entre los que destacan ciertos árboles y animales sagrados.
Además de ser una sociedad guerrera, también era una sociedad agrícola y ganadera en la que el caballo era especialmente valorado. De hecho, se han encontrado muchas fíbulas con forma de caballo (una especie de broche para sujetar las telas de los trajes o las capas), y este es el símbolo actual de Numancia.
Si quieres seguir aprendiendo más de este pueblo, te recomiendo que te pases por la web de Desperta Ferro Ediciones y leas el especial de los celtíberos.

Qué ver en el yacimiento de Numancia
Los restos de la ciudad de Numancia que han llegado hasta nuestros días son, sobre todo, los de la era romana. Como ya he dicho, tras la conquista los romanos imponían su cultura, religión y arquitectura a los sometidos.

Por eso, en Numancia puedes ver los cimientos de muchas casas y hacerte una idea de cómo era la ciudad romana que sustituyó a la celtíbera tras la conquista.
Entre otros detalles, hay una alberca que sigue recogiendo el agua de la lluvia, e incluso una casa con columnas y escaleras que llevaban al segundo piso, en “el barrio sur”.

En realidad no es mucho a los ojos de cualquier turista sin formación arqueológica, pero debes saber que hay visitas guiadas por arqueólogos que duran una hora y media. En ellas te cuentan muy muy bien todo tipo de detalles, de forma muy amena y ayudándote a imaginar cosas como las que te cuento más arriba.
Lo mejor, aparte de las explicaciones de los arqueólogos, es que han reconstruido una casa romana y otra celtíbera. Y puedes entrar en ellas. Dentro podrás pasear por la cocina, verás sus cacharros de cerámica, los telares, las camas, etc. Están muy bien hechas y ayudan mucho a soñar con la vida de hace más de dos milenios.

Actualmente se sigue excavando en Numancia y cada campaña aporta más objetos y por tanto información. Cerámicas policromadas, broches de metal utilizados para el atuendo, armas, herramientas para labrar el campo. Pequeños tesoros que los arqueólogos leen, interpretan y conectan con otras piezas del puzzle ¡Lo que quedará ahí debajo!
Además, la Asociación Cultural Celtibérica Tierraquemada, creada en 1999 por vecinos de Garray y por miembros del equipo arqueológico de Numancia, hacen varias recreaciones históricas al año (una siempre en agosto).
En la web Numantinos puedes obtener más información sobre estas y otras actividades, como la representación de obras de teatro clásico, o la celebración de la Noche de Samain el 31 de Octubre. Esta es la noche de los difuntos cuya raíz está en la época de los celtíberos.
Si tienes 4 o 5 días, además de la ruta por la Soria romana puedes marcarte un plan más ambicioso con la ruta por el norte de la provincia que te cuento en este post. No queda muy lejos de Numancia 😉
Datos prácticos para la visita a Numancia

Espero que te animes a visitar Numancia y conocer in situ su historia, porque es emocionante y te va a dejar un gran recuerdo de este rincón de la provincia de Soria 🥰
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Interesante la Numancia desconocida. Una llamada para visitar estas pequeñas maravillas de la España interior.
Es una gran visita!!
Besos!