columnas y muros de las ruinas de baalbek iluminadas por el sol del atardecer

Una de las maravillas de la Antigua Roma que se conservan en este mundo es Baalbek. Aunque leas y veas fotos, cuando estés allí no te lo creerás, palabra de honor. Las dimensiones gigantescas, el buen estado de conservación, los detalles… todo te vuelve loca. Voy a intentar contar y mostrar con fotos cómo fue la visita al yacimiento arqueológico de Baalbek que viví, y no fui la única, con verdadera emoción a cada paso que daba. 

Es primera hora de la tarde y nos acompaña un viento glacial que iría a más. El sol pugna por pasar entre las nubes que parecen cargadas de agua. Al día siguiente cae una gran nevada, en pleno mes de abril, pero nosotros ya nos habíamos ido. 

¿Qué es, o mejor dicho, qué fue Baalbek?

Lo que hoy es el yacimiento arqueológico de Baalbek, Patrimonio de la Humanidad desde 1984, fue un gran centro religioso dedicado a la tríada de dioses más nombrados y poderosos del Olimpo griego, pero en su versión romana: Júpiter (Zeus), Venus (Afrodita) y Mercurio (Hermes). 

Júpiter es el padre de los dioses y los hombres. El dios del Cielo, del Trueno, de la Energía. Hijo de Saturno y Cibeles, anda de diosa en diosa y de mujer en mujer (mortales), engendrando tanto dioses como héroes. Provocando envidias y luchas, a la vez que organiza las cosas en su mundo y en el nuestro. Nunca me cayó demasiado bien, la verdad, por su aire de tirano.  

restos de techos del templo de piedra con muchos relieves florales y geométricos en baalbek

Venus es, como seguro sabes, la diosa del Amor, la Belleza y la Fertilidad. También es la diosa de los jardines y los campos, algo que de nuevo tiene que ver con la belleza y la fertilidad. Nació en el mar, sobre una concha, y es hija de Urano. Esto es así porque Saturno cortó los genitales a Urano y los tiró al océano. De ese semen emergió esta belleza. Recuerdo que en la mitología griega la tildan de envidiosa, celosa, caprichosa, vanidosa. Poniendo los cuernos siempre a Vulcano, el marido que le impusieron después de ser rechazada por Júpiter. Podríamos decir que esta diosa fue la que instaló en las mentes machistas eso de «si guapa, tonta».

muros de baalbek con nubes de tormenta gris y una bandada de pájaros blancos

Mercurio es el dios de los Viajeros, las Fronteras, el Ingenio y el Comercio. También el dios de los Ladrones y Mentirosos. ¡Vaya mezcla! ¿o no? Bueno, pensando en cómo la población sedentaria ha considerado siempre a los nómadas, tiene su lógica. 

Si nos quedamos en un plano más histórico y menos mitológico, has de saber que los fenicios fueron los primeros en establecer aquí una importante parada y posta en la ruta comercial entre Tiro y Damasco, y un punto de adoración de su dios Baal, el dios del sol.

Los griegos renombraron la ciudad y la llamaron Heliópolis, la ciudad del sol, y así se llamó hasta que Julio César la incorporó al Imperio Romano en el año 47 antes de Cristo. Entonces decidió renombrarla y se inició la construcción de los templos más grandes y hermosos del imperio, algo que no se hizo en un día precisamente, sino que les llevó dos siglos.

escalinata de piedra por donde varias personas suben y bajan al templo de júpiter y al fondo las columnas del templo de baco
Atención a las dimensiones del lugar…

Los terremotos y las civilizaciones que conquistaron estas tierras una y otra vez, a lo largo de los milenios, son los responsables de la devastación de Baalbek. Y aun así, sigue siendo tan impresionante! 

columna de granito rosa sosteniendo viga de piedra y parte del techo en forma de bóveda todo de piedra en las ruinas de baalbek

Nos acercamos a la entrada principal del yacimiento arqueológico de Baalbek 

Unos grandes muros ocultan lo que hay detrás. Sin embargo, antes de pasar por taquilla, a la derecha de la avenida que flanquea las ruinas, hay una gran plaza con dos templos.

templo de venus con columnas y restos de muros alrededor y torre de iglesia cristiana al fondo en baalbek

Son el Templo de las Musas y el Templo de Venus. Esto es sólo un aperitivo. El conjunto es precioso y así debió de parecérselo también a los bizantinos, quienes decidieron reutilizar el templo de Venus como iglesia dedicada a Santa Bárbara. 

Y exploramos la morada de los dioses: Baalbek te hace abrir la boca a cada paso que das

Por fin entramos y nos dirigimos a una enorme escalinata. Arriba se alzan muros y enormes columnas. Es el Propileo, la entrada ceremonial. Esto sólo está empezando.

Hoy sólo quedan en pie y enteras seis columnas de granito egipcio, de color rosado. ¡Pero qué columnas! En origen fueron doce, y aún pueden verse los soportes de todas, y partes sueltas de las demás.

Dicen los arquéologos que el suelo estaba pavimentado con mosaicos y el techo era de madera de cedro.  

escaleras del propileo en baalbek

(Baalbek) Es el triunfo de la piedra

-Robert Byron –

friso sostenido por cuatro grandes columnas enmarcado en puerta de piedra en las ruinas de baalbek

Cuando llegamos arriba y avanzamos un poco por la entrada principal, llegamos a una enorme plaza hexagonal. Los peregrinos utilizaban este lugar para prepararse convenientemente antes de entrar en la zona de templos sagrados. Se lavarían, cambiarían de ropa, y arreglarían sus ofrendas. Atención al dato: 30 columnas de ocho metros de altura sostenían el techo, ya que no era una plaza a cielo abierto.  

detalle de frisos con relieves de flores en la plaza hexagonal

De ahí pasamos a la Gran Plaza. Las dimensiones son colosales, con más de 100 metros de largo y de ancho. Aquí se hacían los sacrificios de animales, en un altar que hay más o menos en el centro. También hay un par de grandes piscinas donde supongo que la gente haría sus abluciones, decoradas con relieves de Cupido y Medusa. 

[puedes ampliar las fotos haciendo clic en ellas]

Ocupando casi todo el frente de la plaza hay otras escaleras. Subiéndolas llegas a una gran plataforma. Estamos en el templo de Júpiter (recuerda, el padre de los dioses), del que sólo quedan en pie seis de las 54 columnas que sostenían sus techos.

En abril de 2019 estaban cubiertas con andamios porque las estaban restaurando. Y aun así te dejan sin habla. Son enormes, tremendas.

En cifras: 22 metros de altura con dos metros y medio de diámetro. 

las seis columnas gigantescas y cubiertas de andamios del templo de júpiter

Si ya impresiona ¿cómo sería entonces?

Me imagino a la gente circulando entre estos templos y plazas. Mujeres cubiertas con velos, hombres con sus mantos, yendo y viniendo, rezando con devoción. Con gallinas y ovejas para sacrificar.

Los sacerdotes con sus cabezas afeitadas poniendo orden y encargándose de los ritos y los sacrificios. Habría sangre, antorchas y velas, puede que también flores. Se oirían cantos.

Sería un poco como en los templos hindúes y budistas de hoy en día. Imagino.

vista de muros y columnas con monte verde al fondo y parte de la ciudad de baalbek

El templo de Baco, la joya de Baalbek

En el yacimiento arqueológico de Baalbek todo es superlativo, ya te lo he dicho. Pero es que va a más a cada paso que das.

Pisando aún el suelo del templo de Júpiter te asomas y desde esa altura de siete metros te encuentras con el Templo de Baco, el dios del vino. Es la postal más famosa de Baalbek y viéndolo desde allí arriba no puedes evitar caer rendida a sus pies. 

templo de baco iluminado por el sol con nubes detrás y la ciudad de baalbek

Un detalle: mientras lo contemplo desde esa atalaya observo que hay gente paseando entre las 19 columnas que siguen en pie en los muros exteriores del templo. Me sentí feliz. Porque ver estos templos desde fuera es una pasada, pero poder entrar en ellos, algo que por ejemplo ya no se puede hacer en el Partenón, hace que la pasada sea tremenda! Ja, ja, me faltan las palabras, en serio, es increíble. 

7 columnas con capiteles corintios del templo de baco sosteniendo el techo y detrás muro del templo

El Templo de Baco conserva muchísimos detalles, como los relieves representando sirenas que aún se sujetan al techo, entre las columnas y los muros.

columnas gigantescas vistas desde abajo y relieves del interior del techo entre sus capiteles en las ruinas de baalbek
base de dos columnas y en el centro un trozo de techo caído con relieves y figura de sirena
detalle de relieve del techo con sirena con pechos al aire
Figura de una sirena
una columna enorme inclinada sobre el muro del templo y otras de pie en baalbek
columnas del templo de baco recortándose en el cielo
grandes columnas caídas con agujero en el centro y detrás la puerta al interior del templo de Baco en baalbek

Y por supuesto el interior, que es alucinante. Se accede por un lateral, de nuevo subiendo escaleras que se mantienen en perfecto estado.

Dentro está decorado con columnas, nichos donde habría estatuas, y relieves de hojas de parra. Es como un gran teatro.

Dicen que aquí se honraba al dios Baco haciendo honor a “lo suyo”: grandes fiestas donde beber y drogarse. 

panorámica del interior del templo de baco es como un teatro con columnnas adosadas a las paredes y escalinata con escenario al fondo
detalle de columnas adosadas al muro del templo de baco

El museo de Baalbek

Junto al templo de Baco hay un edificio muy bien conservado. Son los antiguos establos y almacenes del templo, un lugar idóneo para albergar el museo con algunas de las piezas encontradas en el yacimiento. También hay muchos paneles informativos con la cronología del lugar, de Líbano, y de las excavaciones arqueológicas realizadas hasta el momento. Además hay una exposición permanente de fotografías de la vida campesina de Baalbek de finales del siglo XIX y principios del XX.

entrada al museo de las ruinas de baalbek todo de piedra con gran pasillo abovedado
relieve asirio donde se ve cómo transportaban las grandes estatuas de piedra
Antiguo grabado asirio que muestra cómo transportaban las grandes estatuas de piedra
pasillo central del museo de baalbek con estatuas y paneles explicativos
sarcófago romano con tres figuras en relieve muy realistas de una mujer y dos hombres sentados con sus togas

No hay mucho más que decir, y siento que me falta por contar todo. Este es uno de los sitios arqueológicos más impresionantes en los que he estado en toda mi vida, y desde luego el que más de la época romana.

posando en una ventana de piedra con paisaje y nubes de tormenta detrás
Posando en las ruinas más feliz que una perdiz

Uno de esos sitios que hacen abrir la boca de admiración pero no una, sino muchas veces. Espero que te hagas una idea con las fotografías que ilustran este artículo, pero no dudes en que la experiencia allí será mucho mejor. Siempre. 

Estuvimos unas dos horas y media, apurando hasta la hora del cierre. Yo ya no dejaba de tiritar, tal era el frío helador que nos seguía acompañando, pero es un lugar que bien merece otro par de horas como mínimo. 

puesta de sol con pórtico sostenido por columnas a contraluz en baalbek

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