Una ciudad totalmente amurallada que mide poco más de medio kilómetro de ancho y uno de largo. Así es La Valeta, que puede recorrerse en poco tiempo, o en todo el que quieras. Tuya es la decisión de entretenerte más o menos, pero te aconsejo que te la tomes con calma porque son muchos los detalles que guarda. Por eso te voy a dar unos cuantos consejos sobre qué ver y hacer en La Valeta, además de enseñártela 😎
Cómo llegar y acceder a La Valeta
El Aeropuerto Internacional de Malta (MLA) se encuentra en Luqa, aproximadamente a 8-10 kilómetros al sur de La Valeta, lo que lo convierte en un trayecto relativamente corto y cómodo hasta la capital.
Para llegar a La Valeta desde el aeropuerto, tienes varias opciones. La más económica es el autobús público, concretamente la línea X4, que te dejará en la terminal principal de autobuses en la Fuente del Tritón, justo a la entrada de la ciudad, en unos 20-30 minutos. Esta es la opción que yo utilicé a mi llegada.
Si prefieres rapidez y comodidad, los taxis y los servicios de traslado están disponibles y te llevarán directamente a tu alojamiento en unos 10-15 minutos. Si te interesa la opción del traslado privado, puedes reservarlo online aquí.
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Cómo entrar en La Valeta
Hay varias formas de entrar en el bastión amurallado de La Valeta, y esto es útil si vas a alojarte fuera de dicho bastión, que es donde hay más opciones y más baratas. Luego te hablo de ellas.
Si te alojas en Sliema, te encontrarás con un brazo de mar que te separa de las enormes murallas de La Valeta. Dicho brazo de mar se puede cruzar con el servicio de ferries que hay para eso. Es un trayecto de 5 o 10 minutos, pero te aconsejo que lo hagas al menos una vez: te regalará una de las postales más famosas de Malta. Desde ese punto, yendo hacia la izquierda, podrás hacer dar paseo rodeando sus murallas por el exterior. Si no, puedes internarte directamente por las calles de La Valeta.

Otra manera de abordarla es, también desde Sliema, andando por el paseo marítimo. Es un buen rato, al menos una hora, pero a cambio tienes siempre a la vista las enormes murallas y los barcos amarrados al puerto.
Entre ellos verás algunas barcas de pesca con los ojos de Osiris pintados en su proa. Además, hay un tramo junto a una hilera de palacetes y embajadas de otros países que es tan señorial como placentero.
No obstante, si no te quieres cansar mucho, siempre puedes coger alguno de los autobuses que te llevan a La Valeta en casi cualquier punto del paseo.


Otra de las opciones es si vienes desde Vittoriosa, de nuevo aproximándote en ferry. Nada más bajarte encontrarás el ascensor Upper Barrakka.
El ticket del barco te permite cogerlo gratis y la subida es genial porque el ascensor es de cristal. Inevitable acordarse de la película El coloso en llamas 🤗. Arriba te esperan los jardines del mismo nombre.
Y la última, si vienes en autobús, es la entrada más oficial, la de la Puerta de la Ciudad que te lleva directamente a la calle República, la más comercial y animada de La Valeta.
Dónde alojarse en La Valeta
No te voy a mentir, los alojamientos en La Valeta no son precisamente económicos. Aunque los precios de la temporada baja tengan poco que ver con los de la temporada alta, no nos olvidemos de que estamos en Europa, y en un sitio que concentra mucho turismo.
Dicho esto, si no quieres pagar un ojo de la cara, toca mirar atentamente el mapa y fijarse en qué zonas hay mejores precios. Cuando yo viajé a La Valeta llegué a la conclusión de que estos se concentraban en Sliema y Gzira, que son como dos ciudades pequeñas pegadas a La Valeta, separadas por ese brazo de mar.
Aquí te dejo el mapa con alojamientos y los sitios que ver señalados, así como el hotel de Sliema donde yo me alojé. Puedes utilizar los filtros para buscar la mejor oferta 😉

Qué ver en La Valeta
Mi primer día en La Valeta comenzó rodeándola a pie, después de cruzar con el ferry desde Sliema. Y me encantó, así que este es el primer consejo que te voy a dar sobre qué ver en La Valeta.
Una manera como otra cualquiera de empezar a ver una ciudad amurallada puede ser esta. Recorrerla desde fuera. Admirar sus muros, y ya que estamos frente al mar, beneficiarte de los rayos del sol mientras paseas.

Rodea las murallas, admira su tamaño y su piedra de color dorado. En este paseo pasarás por el Fuerte de Sant Elmo y por la entrada a calles muy largas (en realidad, no más de un kilómetro, claro). Muchas tranquilas y silenciosas si no es temporada alta. Al otro lado el mar, siempre infinito.

Una buena forma de empezar a recorrer La Valeta es apuntarte a un freetour como los que te enlazo aquí.
Las calles intramuros
Es una obviedad, pero no puedo dejar de recomendarte callejear por La Valeta.
Además de admirar su arquitectura, puedes fijarte en detalles como que en muchas esquinas hay hornacinas con vírgenes, santos o esculturas. Por lo visto fue una de las normas de los fundadores de la ciudad: que todas las esquinas se decoraran con estatuas o nichos.

También podrás jugar a elegir qué balcón te gusta más, siendo este uno de los atractivos más famosos de La Valeta. Esos balcones que son galerías de madera, recién pintadas o desconchadas por el paso del tiempo, te atrapan.

Pero hay mucho más en las calles de La Valeta. Están las minúsculas tiendas donde se venden riquísimos dulces malteses y todo tipo de viandas. Suelen ocupar un local pequeñísimo, con apenas espacio para entrar, mirar la mercancía y decidir qué comprar.
Y están las viejas cabinas telefónicas y buzones de correos pintados de color rojo, que por un momento te transportan a las islas británicas. Buen momento para recordar que los ingleses estuvieron aquí hasta 1979.
También está la ropa tendida en las fachadas y los viejos edificios que te pueden recordar a Palermo. O incluso a Nápoles.


Y una calle que destaca sobre las demás es Republica Street. Llena de comercios, algún café y alguna pastelería, es la más animada con diferencia. En uno de sus tramos te encontrarás con la calle de los joyeros, llena de escaparates con la filigrana típica de los orfebres malteses.

La concatedral de San Juan
La concatedral de San Juan está en pleno centro y es uno de los imprescindibles que ver en La Valeta sí o sí. Dudo mucho que lo pases por alto, es lo bueno de una ciudad tan pequeña.
✍ Abre a los visitantes todos los días de la semana excepto los domingos y festivos, y los sábados sólo de 9.30 a 12.30 h. Para más seguridad, consulta en su web los horarios antes de ir.
Precisamente yo andaba por allí un sábado, sin haberme informado antes, y llegué a las 11.40 de la mañana. Vi que cerraban a las 12.30 y decidí entrar.
La entrada incluye audioguía en varios idiomas y permiten hacer fotos sin flash en todas partes.
Tenía mis dudas pero cuando entré, quedaron despejadísimas. El lugar es soberbio, recargadísimo pero soberbio.

Sus paredes están recubiertas de volutas y pan de oro, y la nave central luce una enorme cúpula llena de pinturas al fresco. Mirando al suelo te sorprenden los mosaicos de mármoles de colores, como los que vi en Siena.
Quizá esto sea así porque el artista era un caballero de Calabria que vino a Malta en busca de mecenazgo para sus obras. Se llamaba Mattia Preti.

El templo tiene un montón de capillas, cada una dedicada a una lengua. La capilla de Castilla, León y Portugal, la capilla de Aragón, la de Francia, la de Italia…
Y cuando crees que ya lo has visto todo, te diriges al Oratorio. Allí hay varias obras de Caravaggio incluyendo el cuadro más grande que pintó. Un verdadero maestro de la luz.
No sé si sabías que Caravaggio llegó a Malta huyendo de la justicia, y después tuvo que volver a huir a Sicilia. Merece la pena leer su historia, la verdad.


Museo Arqueológico Nacional de La Valeta
El Museo Arqueológico Nacional de Malta está en el centro de La Valeta. Puede ser pequeño y estar algo viejito, pero no me cansaré de recomendarlo. Además la entrada no es nada cara y también permiten hacer fotos.
Este museo guarda unas cuantas piezas únicas, traídas de los yacimientos arqueológicos de la isla, y me parece una buena introducción antes de visitar dichos sitios. De entre todas destacaría las damas gordas, algunas realmente grandes, todas muy bellas.
No te pierdas mi artículo sobre los yacimientos arqueológicos de Malta y Gozo que te recomiendo visita.


Jardines Upper Barrakka
Los jardines Upper Barrakka se asoman a las Tres Ciudades (Senglea, Vittoriosa y Cospicua) y son preciosos. Columnas, vegetación y alguna fuente dan paso a un balcón con vistas maravillosas.
Seguro que son un buen refugio para el calor veraniego (yo fui en diciembre), y desde luego para el bullicio de la ciudad en cualquier época del año. Resérvatelo para el atardecer, no te arrepentirás. Yo repetí 😊
Como he dicho más arriba, a estos jardines puedes acceder por el ascensor de Upper Barrakka, si vienes de las Tres Ciudades, o desde el centro de La Valeta.
Te recomiendo hacer un tour guiado por las Tres Ciudades para entender mejor la historia de esta gran ciudad.


Jardines Lower Barrakka
Los Upper Barrakka están en lo alto y estos… en lo bajo, como su nombre (en inglés) indica.
Un poco menos señoriales que los anteriores, tienen en el centro un templete neoclásico con la estatua de Sir Alexander Ball, el capitán de marina que arrebató Malta a los franceses allá por 1800, erigiéndose en el primer comisionado del Protectorado Británico.
Otro lugar donde se respira mucha calma, ideal para sentarte un rato al sol, leer, o dejar la mirada perdida en el mar.

El Palacio del Gran Maestre
El Palacio del Gran Maestre de La Valeta es otro de los puntos a visitar. Yo sólo lo contemplé desde el exterior, pero es un edificio imponente y lleno de ventanas pulcramente pintadas de verde.
Fue durante mucho tiempo la sede del Parlamento de Malta, y hoy se puede visitar. La plaza que le precede y la calle ancha que baja, jalonada por iglesias y antiguas columnas romanas hacia la calle de la República, es de los rincones que más me gustaron de la vieja Malta.


Fuerte de Sant Elmo
Tampoco llegué a entrar al Fuerte de Sant Elmo. Las ganas de estar más tiempo callejeando me pudieron, pero debes saber que alberga el Museo Nacional de la Guerra y que por lo visto está muy bien. Es la parte más antigua de La Valeta, y fue construido ¡¡en sólo cuatro meses!!
En el patio exterior hay unas tapaderas enormes que corresponden a los graneros subterráneos. Supongo que allí almacenarían la comida para resistir el asedio de los turcos en el año 1562, uno de los hitos históricos más recordado en Malta.

Un poco de historia ¿Qué es La Valeta? ¿por qué es así?
La Valeta fue construida por los Caballeros de la Orden de San Juan en el siglo XVI. A todas luces lo hicieron para protegerse de las amenazas que venían del mar, sobre todo los piratas. Antes de ello sólo existía el fuerte de San Elmo, apenas la puntita de la península.

Era, pues, un puerto vulnerable ante el avance del Imperio Turco, los enemigos a los que temían estos caballeros. Nada nuevo bajo la historia, y menos la del Mediterráneo.
Estamos en un lugar Patrimonio de la Humanidad y que detenta el título de uno de los sitios con mayor concentración histórica del mundo.
Quizá esto de que es uno de los sitios con mayor concentración histórica del mundo sean palabras mayores, y quizá la mirada de aquél que escribió tamaña afirmación era un tanto parcial, no lo sé, pero no se puede negar que en La Valeta se respira historia por los cuatro costados, así que no nos vamos a poner quisquillosos.
Otros detalles curiosos es que La Valeta fue la primera ciudad planificada de Europa. El trazado rectilíneo, que hace que encuentres horizonte cuando parece no haberlo, y la altura de los edificios, pensada para que puedan dar sombra a las calles, son señales inequívocas de esa planificación.
Lo hicieron todo en sólo cinco años, tal era el miedo a que vinieran los turcos…

Además, un gran foso, como el de los castillos medievales, se excavó rodeando a toda la ciudad en su parte terrestre.


Hasta la II Guerra Mundial, La Valeta estuvo habitada por nobles y ricos comerciantes, pero esa maldita gran guerra causó grandes destrozos y quedó semiabandonada. Los edificios se dedicaron a viviendas sociales, y fueron ocupados por unas 3.000 almas que nada tenían que ver con esas familias nobles y ricas. Esos se fueron a Sliema, junto al mar.

En La Valeta han cambiado muchas cosas en los últimos años. Grandes obras urbanísticas, obras de arte modernas y el lado oscuro de estas cosas. Por lo visto ha habido una corriente imparable de especulación, comprando las antiguas mansiones que amenazan ruina a precios cada vez más altos.
De aquí a unos años supongo que nos encontraremos con una ciudad dedicada al turismo en su máxima expresión: apartamentos de alquiler, comercio para y por… ¿otro parque temático? Nadie lo sabe, esperemos que no. No quiero que acabe cayéndose a pedazos, pero digo yo que habrá otro modelo ¿no?

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Fantástico e ilustrativo post. Que decir de las fotos!!!
Una artista.
Muchas gracias Iñaki!!
Para mi un imprescindible de La Valeta es perderse por sus calles y ver las balconadas de colores. Ahora que veo las fotos de la catedral me arrepiento de no haber entrado 😦
¡Un saludo!
Ooohhhhh pues entré por impulso y ya ves, me gustó mucho!! Next time! 🙂