lago kel suu en kirguistán

El lago Kel Suu me dejó con la boca abierta y ha pasado a ser el sitio más top de los lugares que he visitado en Kirguistán. Así de claro te lo digo, y hoy te lo voy a enseñar ¿Te apuntas? 😊

Qué importantes son las imágenes que ves antes de ir a un lugar que no conoces. Siempre he sido consciente de ello, y a veces, sólo a veces, resisto a la tentación de buscarlas. Sí, la mayoría de las veces las busco y algunas veces me tiran las expectativas abajo.

Esto me ocurrió con el lago Kel Suu. Bueno, he de decir que en este caso sólo vi un par de fotos, estaban hechas en un día nublado y no quise seguir buscando.

Cuando llegué allí, la sorpresa fue mayúscula. Un lago perfecto entre picos de roca perfectos. De esos que ves en imágenes perfectas para una postal o para un fondo de pantalla. Sé que he dicho «perfecto» tres veces seguidas, pero así lo siento.

Lo llevo en el fondo de pantalla de mi móvil desde entonces y, cada vez que lo miro, suspiro.

Espero que las fotos que te traigo reflejen mejor la belleza que las que yo vi antes de ir, y que te sirvan para desearlo, pero recuerda: nunca es lo mismo.

La experiencia es un todo que no responde sólo a una imagen o vídeo. Al fin y al cabo, estos son meros recortes de la realidad en los que además no hay temperatura, aromas, brisa, frío o calor.

Lo que no puedo garantizar es que sea una experiencia mejor que la mía, porque también esto depende mucho de cada uno y sus circunstancias.

Kel Suu: un lago «nuevo»

El Lago Kel Suu está a más de 3.500 metros de altitud, en el centro de las montañas Tian Shan o Alta Too. En el sureste de Kirguistán. En la provincia de Naryn. A sólo 30 kilómetros de China. Su nombre en kirguis es Köl Suu, “agua entrante”.

Este es un lugar que no lleva mucho tiempo en el radar turístico porque el lago Kel Suu se formó a consecuencia de un gran terremoto que ocurrió en la década de 1980. Sí, sí, antes de ayer, aunque parezca que lleva allí miles de años.

Con una longitud de entre 10 y 12 kilómetros, es alimentado por el río Kurumduk y su profundidad está entre los 5 y 10 metros. No hay peces, pero sí fauna salvaje en los alrededores como los argani, una especie de muflón.

El terremoto generó un corrimiento de tierras, más bien rocas, que formaron una especie de presa natural en el lecho del río Kurumduk. El agua se empezó a embalsar de forma natural, y aunque ha encontrado un camino para salir, es una salida pequeña para toda la que se ha acumulado.

agua saliendo del lago kel suu
El río Kurumduk saliendo de la pared de rocas que contiene al lago Kel Suu

Una curiosidad: dicen que el lago se seca a veces. En realidad no es que se seque, sino que el agua se cuela por las cuevas y galerías subterráneas que horadan la montaña. Por tanto, los locales siempre bromean con el hecho de que no está garantizado que lo veas lleno.

A partir del mes de septiembre esta zona es impracticable. Los campamentos se cierran, los pastores se van, y nadie puede llegar hasta allí. Si algún loco se aventura, será bajo su propia responsabilidad porque la montaña no perdona y esta zona se abarrota de nieve y hielo hasta la siguiente primavera.

El trekking al lago Kel Suu

Nos acercamos al área del Kel Suu tras unas cuantas horas de carretera desde la ciudad de Naryn. Imposible resistirse a parar una y otra vez para contemplar los picos de más de 4.000 metros que asoman en el horizonte, los cañones, los ríos, alguna pequeña cascada, el ganado.

valle con dos ríos en viajar a kirguistan
Uno de los paisajes increíbles que hay de camino al lago Kel Suu
cascada en un cañón de kirguistán
En una de las paradas andamos por un cañón y nos encontramos con esta cascada 🥰

Mientras esperamos nuestro turno en el puesto transfronterizo, vemos una manada de camellos bactrianos andar por la ladera de enfrente. Más adelante, las que hacen aparición son las marmotas. Las hay a cientos. Corretean, saltan por delante del vehículo cruzando la pista, asoman su cabeza erguida por el agujero de sus madrigueras o se esconden rápidamente. ¡Son tan graciosas!

camellos bactrianos en la estepa de kirguistán
Camellos bactrianos en la estepa kirguisa de camino al lago Kel Suu
estepas de kirguistán
Estepas de Kirguistán con algunos picos al fondo, de camino al lago Kel Suu

Cuando el cansancio empieza a vencernos y el sol se está escondiendo, enfilamos la pista que lleva a los campamentos.

Una muralla de picos con restos de nieve y glaciares nos da la bienvenida. Teñidos de rojo y morado. Por supuesto volvemos a parar para poder fotografiarlo. Si lo que habíamos visto me había encantado, esto ya es el gran colofón de la jornada.

atardecer en las montañas tian shan
Llegando a las inmediaciones del lago Kel Suu. Al fondo se ven las tiendas de los campamentos.
montañas enrojecidas por el atardecer
Atardecer en las Tian Shan
atardecer en las montañas tian shan
Imposible no emocionarse con un atardecer así ¿no crees?

Nos alojamos en uno de los campamentos de yurtas que hay en el valle Kol-kyya, que también es el nombre del río que circula por allí.

Estamos a unos 8 kilómetros del lago y esa es la distancia que vamos a recorrer andando al día siguiente. Otro tanto para volver. Se trata del trekking más largo que vamos a hacer en este viaje y la idea impone un poquito. Podríamos hacerlo a caballo, como hacen muchos otros turistas, pero caminar por estos valles es sinónimo de prolongar el placer de su contemplación.

El campamento de yurtas

Este es el campamento de yurtas más básico y que más se parece a los que yo había conocido en mi anterior viaje a Kirguistán, allá por el año 2007.

Estamos a unos 3.300 metros de altura, no mucho más, ya que el desnivel que vamos a hacer hasta el lago no supera los 200 metros. Pasamos allí un par de noches, lo que nos permite vivir dos atardeceres, dos amanceres, y una noche con estrellas en la que, por fin, pude sacar el trípode 🥰. La otra noche, sin embargo, estaba demasiado nublado.

campamento de yurtas cerca del lago kel suu
Campamento de yurtas cerca del lago Kel Suu – las casetas marrones son los baños

Las montañas forman una especie de circo. Tenemos el río al lado con anchos bancales de guijarros. Los pastores van y vienen por la mañana y al atardecer, guiando a sus caballos, vacas y yaks hacia los pastos.

Estamos a finales de agosto y se nota. Seguro que a principios de verano hay muchísimo más caudal. Quizá también más gente.

curiosidades de kirguistán: pastor conduciendo caballos en las montañas
Pastor con sus caballos pasando por el campamento cerca de Kel Suu

En el campamento hay pequeños paneles solares para disponer de luz eléctrica en las yurtas, aunque las baterías no duran mucho tiempo.

En la cantina se pueden cargar los teléfonos móviles y baterías. Este es un lugar muy agradable, forrado de madera, con grandes ventanas que permiten contemplar el paisaje mientras estás calentito, y con un buen surtido de juegos de mesa para las horas nocturnas o cuando hace demasiado frío.

circumpolar en kirguistán
Pequeña circumpolar cerca del lago Kel Suu

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La caminata hasta el lago Kel Suu

Tras superar el valle donde están los campamentos, enfilamos el valle Ak-Sai girando a la derecha. Es el del río Kurumduk, que parece partirlo por la mitad.

cuatro personas caminando en un valle con montañas altas con nieve en el horizonte
Comenzando a caminar por el Valle Ak-Sai en dirección al lago Kel Suu

A un lado y otro hay rebaños de yaks, esa especie de bisonte tibetano al que le tengo cariño porque recuerdo mis lecturas de Alexandra Dávid-Neel sobre sus correrías por el Himalaya. 

yaks junto al río en el valle kok-kiya que ver en kirguistán
Yaks junto al río Kurumduk de camino al lago Kel Suu
yaks paciendo en una pradera
Yaks paciendo en la pradera del valle Ak-Sai de camino al lago Kel Suu

Aunque no estamos en el Himalaya, los yaks están en toda Asia Central, siendo un mamífero que vive entre los 4.000 y los 6.000 metros de altura. También los he visto en Mongolia y en Ladakh.

Junto a ellos pacen grupos de caballos y potros huidizos. En el suelo hay flores silvestres y entre ellas hay muchas Edelweiss, esa extraña flor de nieve.

flores edelweiss en la hierba
Flores Edelweiss de Kirguistán

Pero la mirada siempre me lleva a los picos que nos rodean. Montañas altísimas que se elevan sobre los prados y parecen querer tocar el cielo. Con sus glaciares de hielo ancestral, salpicaduras de nieve, y rocas grises. La visión es perfecta.

paisaje cerca del lago kel suu con picos nevados
De camino al lago Kel Suu
pico de montaña con glaciar cerca del lago kel suu
Uno de los glaciares de las Tian Shan, en claro retroceso, de camino al lago Kel Suu

Por el camino experimentamos un cambio constante de temperatura. Si el sol se esconde tras una nube y corre un poco el aire, pasamos frío y tenemos que abrigarnos. Si se despeja o la brisa se para, pasamos calor y tenemos que quitarnos la chaqueta. Pero da igual. Entre tanta belleza da igual. El cansancio no es tanto, la altitud tampoco es tan molesta.

El sendero está bastante bien marcado excepto cuando te acercas al lago, que no se ve desde el valle en ningún momento. Debido a la erosión del terreno que ha hecho el agua, hay tramos por donde hay que subir alguna colina porque no se puede ir junto a la orilla.

Ahí es cuando el sendero casi desaparece y el terreno engaña. Parece que vas caminando por una suave loma y de repente aparece un cortado que hay que sortear. O bien se ha hecho un camino nuevo, pero con una pendiente muy empinada y traicionera.

caminando hacia el lago kel suu
Vas caminando y de repente hay un cortado labrado por el río

Y por fin el lago en todo su esplendor

Después de no sé cuánto tiempo, nuestro guía nos anuncia que estamos cerca. Subimos un pequeño repecho. El camino ya es ancho y parece una pista para coches, aunque afortunadamente no llegan hasta allí.

Aún no vemos el lago, pero las paredes de roca que lo guardan sí, y parece que se nos van a echar encima de un momento a otro, aunque somos nosotros los que nos acercamos a ellas.

picos de roca en el lago kel suu
El lago Kel Suu está detrás de esa loma de tierra y rocas, en el centro de la foto

Cuando llego al final, ahí está. El Lago Kel Suu. La visión me deja sin aliento y no es por el esfuerzo.

El color de sus aguas es el azul turquesa más intenso que he visto nunca. La superficie está quieta y las rocas grises contrastan a las mil maravillas con ella, además de reflejarse a la perfección.

lago kel suu con agua turquesa
Mi primera visión del lago Kel Suu

Son las 12 del mediodía más o menos y no somos los únicos que han llegado al lago, aunque casi todo el mundo ha ido a caballo. Digamos que hay cierto “jaleo”, pero en realidad sólo somos unas decenas de personas.

En la orilla hay unas barcas con motor y kayaks. Resulta que puedes alquilarlas para dar un paseo por el lago, si bien preguntamos y cobran la friolera de 30€, si no recuerdo mal, por un paseíto corto.

La mayoría de la gente que encontramos se vuelve al poco rato para ir a comer a sus campamentos y, cuando nos queremos dar cuenta, nos quedamos solos ante esa inmensidad. Rodeados del silencio sólo roto por nuestras voces y por los sonidos de las aves en los riscos. Todo un lujazo.

Lo primero que hago es bajar a la orilla para meter los pies. El agua está tan fría que no aguanto más de dos segundos, pero son suficientes para relajar los músculos. Otros más valientes se ponen el bañador y se echan a nadar 👏🏻👏🏻

lago kel suu
Desde la orilla del lago Kel Suu

Desde allí observo cómo se estrecha el camino que recorre el lago haciendo un itinerario sinuoso entre las enormes paredes de rocas puntiagudas. Dicen que, si lo recorres en barca, casi no hay sitios donde poder bajar, y que es francamente difícil hacer alguna ruta de trekking por allí. Me lo creo.

No queda más que contemplarlo una y otra vez en las dos horas que le dedicamos. En ese tiempo recorremos la orilla con forma de anfiteatro, entre las enormes rocas y los retazos de hierba. No es un espacio muy grande, ni mucho menos, pero da igual. Se trata de mirar y mirar este sueño de agua turquesa.

orillas del lago kel suu con agua turquesa
Paredes de roca y agua tan turquesa que no te lo crees en el lago Kel Suu

Decidimos ir a comer nuestro pic nic al otro extremo. Para ello debemos cruzar por un sendero por el que sólo cabe un pie, y la pendiente que hay hasta el agua es muy vertical. Tanto a la ida como a la vuelta, siento el vértigo asomar en mi cabeza, aunque al final lo consigo.

Volvemos por el mismo camino disfrutando de nuevo de ese valle perfecto, los yaks y los caballos. Me cuesta, nos cuesta despedirnos de esta gran belleza.

lago kel suu
¡Adiós lago Kel Suu!

Cómo llegar al lago Kel Suu y dónde alojarse

Debido a su cercanía con China, la zona está controlada por el ejército de Kirguistán. De hecho, para llegar hasta los campamentos que hay cerca del lago Kel Suu debemos pasar por un control transfronterizo en el que mostrar los pasaportes, tanto a la ida como a la vuelta.

No puedes ir así por las buenas. Antes hay que tramitar un permiso especial que puede tardar entre dos y tres semanas. Es un papeleo que hay que hacer en Bishkek y del que se suelen encargar las agencias. En el puesto de control tendrán la lista de gente que va a pasar y comprobarán que eres tú quien está yendo o volviendo de allí.

Este puesto de control está a bastantes kilómetros del primer campamento, algo que puede resultar raro, pero tiene su por qué. La zona es tan montañosa que no es viable plantar un puesto fronterizo y destacamento militar en cualquier parte.

Las carreteras son meras pistas de montaña.

Los campamentos de yurtas están a 7-9 kilómetros del lago. Con bastante distancia entre unos y otros, son cuatro o cinco en total y disponen de muchas plazas. En el primero que hay junto a la carretera se promete wifi, pero no sé yo si funcionará. En la zona no hay ningún tipo de cobertura móvil.

Si estás planeando ir al lago por tu cuenta, puedes reservar online en el Kel-Suu camp.

campamento de yurtas cerca del lago kel suu, viajar a kirguistan
Campamento del lago Kel Suu

Los campamentos tienen restaurante o cantina y las comidas se suelen incluir con el alojamiento, pero cualquier capricho debes llevarlo contigo. Si quieres tomarte una cerveza, beber vodka o comer un tentempié, cómpralo en Naryn antes de ir. Sí podrás beber todo el té que quieras.

Por último, decirte que debido a la altitud es mejor hacer algo de aclimatación los días anteriores. Es decir, que no vayas al lago Kel Suu nada más llegar a Kirguistán, o puede que lo pagues.

También debes ser consciente de que estás a 150 kilómetros de Naryn, la ciudad más importante de la región, y el camino se prolonga unas tres horas si paradas. Total, que es aconsejable llevar un botiquín para los imprevistos. Aquí puedes leer mis consejos para combatir la altitud.

Ya sólo me queda decirte que el lago Kel Suu se ha instalado en mi cabeza y espero no olvidarlo nunca, porque es uno de esos lugares para recordar ❤️.

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