Kandy es una de las ciudades más importantes de Sri Lanka, tanto a nivel económico como cultural, y cada año atrae a muchos viajeros en la época del festival Esala Perahera. Aquí tienes una pequeña guía con los sitios más importantes que ver en Kandy y alrededores.
Cómo llegar a Kandy, dónde alojarse y más consejos
Cómo llegar y moverte por la ciudad
La ciudad de Kandy está situada en el centro de Sri Lanka, y al ser tan importante, está bien comunicada. Si viajas en coche desde Colombo, con poco tráfico y sin paradas intermedias, tardarás unas tres horas.
También puedes llegar en transporte público. De hecho, esta es una de las ciudades comunicadas por tren. Desde la capital es un trayecto de unas dos horas. El autobús tarda muy poco más que el coche. El precio del transporte público en Sri Lanka es realmente económico.
Si estás buscando alquilar un coche en Sri Lanka, te recomiendo mucho Discover Cars, la plataforma en la que he encontrado mejores precios y una información bien clara de lo que contrastas.
Dónde alojarse en Kandy
Si buscas dónde dormir en Kandy, te puedo recomendar los dos hoteles en los que me alojé:
Para moverte a determinados lugares de Kandy o sus cercanías, puedes coger un tuk tuk, negociando antes el precio. Los hay por todas partes, pero en especial cerca del Queen’s Hotel.


Otros consejos prácticos
Visitar Kandy a tu aire es el primer consejo que te doy, pero si viajas por libre, también te puedes apuntar a una visita guiada para entender mejor su historia, así como hacer excursiones a los alrededores. Aquí te dejo esta selección:
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Qué ver en Kandy
La ciudad
Sin ser una ciudad repleta de monumentos y museos, Kandy tiene algo especial que personalmente me encantó, y no soy la única.
Rodeada de montañas muy verdes, con un lago plácido al que se asoma el Templo del Diente de Buda, las calles céntricas están jalonadas de antiguos edificios coloniales, como el ya citado Queen’s Hotel.
Si buscas las mejores vistas del lago, te diría que subas al Arthur’s Seat View Point. Ojo, todo el mundo lo conoce como «view point», pero en el mapa aparecen más sitios con esta denominación tan genérica. La subida es bastante empinada si vas a pie, pero con un tuk tuk lo solucionas.


Para los que van con más tiempo y ganas: un par de lugares que aparecen en las guías y pueden tener su punto es Sri Maha Bodhi Maha Viharaya y Asgiri Maha Vihara.
La primera es una gran estatua de Buda pintada de blanco, y la segunda es la gran estupa pintada de blanco que se ve en la foto superior, en la colina. Desde ambas también hay buenas vistas de la ciudad, aunque te recomiendo que vayas en tuk tuk.
El templo del Diente de Buda
Lo he mencionado ya un par de veces. Sin duda el viaje a Kandy merece la pena sólo para conocer el Templo del Diente de Buda o Dalada Maligawa.
Este lugar es muy importante para los budistas y los habitantes de Kandy, ya que guarda una reliquia de Buda: un diente. Luego te cuento.
Diferente a muchos otros templos que puedas ver en Sri Lanka, es un recinto realmente hermoso que abarca no sólo el templo, también el antiguo Palacio Real y al menos otro templo más.

La historia del Diente de Buda
Según la leyenda, cuando Buda fue quemado en un lugar del norte de la India, quedaron restos entre las cenizas. Entre dichos restos, había un diente.
Más tarde, cuando el hinduismo se impulsó por encima del budismo, el diente se trasladó a Sri Lanka para mantenerlo a salvo. Y lo hicieron escondiéndolo en el cabello de una princesa Orissa.
El diente pasó por Anuradhapura, Polonnaruwa, Dambadeniya y Yapahuwa. Sin embargo, tiempo después una invasión capturó la reliquia y se la volvieron a llevar a la India. Mucho más tarde consiguieron que volviera de nuevo a Sri Lanka.
Para entonces, el diente había acumulado una gran importancia política, considerándose un símbolo de la soberanía esrilanquesa. Hoy en día la mantiene. Tanto es así, que en el festival Esala Perahera se pasea una réplica a lomos de un elefante (no es el original por seguridad).
El Diente de Buda fue escondido en distintos lugares para despistar a los británicos y que no consiguieran llevárselo. «Quien tiene el diente, tiene el Poder» es la frase que mejor describe la importancia de esta reliquia.
Si estás interesado en el Festival Esala Perahera, lee el artículo que le dediqué.
Cómo es el templo
Volviendo al templo, el edificio principal aparece pintado de blanco, con tejados de tejas y un interior tan laberíntico como interesante. No dejes de fijarte en las capillas y decoración que lo inunda todo.
Te recomiendo que vayas al Templo del Diente de Buda por la tarde, porque entre las 18 h y las 18.30 h se celebra una ofrenda o puja.
Se trata de una ceremonia solemne en la que los peregrinos, vestidos de blanco como es habitual, esperan para ver el diente de Buda. Mejor dicho, el cofre de joyas con forma piramidal que guarda el diente de Buda.
Cuando da comienzo la puja, unos hombres tocan un tambor y trompetilla cada vez que alguien va a entregar una ofrenda. Mientras, los monjes vestidos de naranja van y vienen llevando dichas ofrendas.


La puja viene a durar una hora, aunque no tienes porqué quedarte allí todo el tiempo. Si quieres ver el cofre tendrás que hacer cola para subir al segundo piso con el resto de peregrinos. Intenta subir un poco antes de la hora de la puja. Por cierto, el ambiente puede ser un poco asfixiante allí arriba, pero merece la pena.
Más allá de la zona más sagrada, el templo suele estar muy vivo por los visitantes y fieles que andan por las distintas salas y dependencias. Y seguramente interactúen contigo, como las niñas que nos pidieron hacerse un selfie con nosotros y se despidieron dándonos abrazos a todos.

Entre las construcciones que componen el templo, destaca la torre octogonal llamada Pittirippuva, que parece un castillo-palacio.
Como dato curioso te puedo contar que, por lo visto, es tradición que cada vez que un nuevo presidente llega al cargo, dé su discurso desde la terraza superior de esta torre. Como hacía Sri Wickrama Rajasinha para dirigirse a sus súbditos. Este hombre (de nombre complicado para nosotros) fue el último rey de Kandy.
Si te quedas hasta que anochezca, podrás ver el templo iluminado con bombillas y cómo se refleja en el canal que lo rodea.

El Lago de Kandy (Kiri Muhuda)
El lago de Kandy ofrece una estampa preciosa, tanto por las montañas como por el Templo de Buda y otras construcciones reflejándose en sus aguas quietas. Pero no es sólo esto.
En sus orillas vive un montón de fauna que te va sorprendiendo según caminas por el paseo que recorre todo su perímetro, la mayor parte bajo las ramas de los árboles. Martines pescadores, garzas y garcetas, por supuesto cuervos y… ¡varanos gigantes!
Estamos en un lago artificial y relativamente moderno, ya que fue mandado construir en 1807 por el rey Rajasinha en lo que eran campos de arroz. Su nombre Kiri Muhuda significa “mar de leche” 🥰.



El bazar de Kandy
El bazar de Kandy es, en realidad, dos mercados que están muy cerca uno del otro. Están en el centro de la ciudad, a la altura de la Torre del Reloj, y aunque lo incluyo como uno de los lugares que ver en Kandy, no te esperes mucha historia. También es cierto que yo los visité un domingo y estaban un poco a medio gas.
El que está más cerca de la Torre del Reloj (si vas desde el lago, está antes de cruzar la rotonda y llegar al pie de la torre citada) es un mercado cubierto donde abundan los textiles: telas y ropa, tanto para hombres como para mujeres. La mayoría de lo que venden es para gente local, pero aun así los vendedores tratarán de atraerte y colocarte algo. Se impone el regateo.
Luego está el Mercado Municipal, dedicado a los comestibles. Frutas, verduras, carne y especias. También está cubierto en su mayoría, con puestos o pequeñas tiendas distribuidas en varias galerías organizadas según lo que venden. Está la zona de las carnicerías, la de las frutas, las especias y tés…
Un poco más arriba de la Torre del Reloj está la oficina de Información Turística.

El Real Jardín Botánico de Peradeniya
A muy pocos kilómetros de Kandy está esta joya de jardín botánico. Si bien los británicos lo embellecieron (ya sabemos lo que les gustan los jardines), el Jardín Botánico de Peradeniya original es del siglo XIV.
Te puedes pasar tranquilamente tres horas caminando por los distintos espacios. Entre ellos hay que destacar la avenida de las palmeras, que es impresionante. Por supuesto hay muchos otros árboles con tamaño gigantesco, y algunos lagos. Tampoco te pierdas los árboles llenos de murciélagos enormes 😅.


Qué ver en los alrededores de Kandy: la «ruta del lazo» o el escondite perfecto del Diente de Buda
Una excursión de medio día muy recomendable es la “ruta del lazo”. Se trata de visitar los templos Lankatilka, Embekke y Galadadeniya. Están en los alrededores de Kandy y a muy poca distancia los unos de los otros. El nombre de la ruta viene de cómo están dispuestos los templos.

Eso sí, con el calor y humedad que se gastan allí, lo mejor es contratar un tuk tuk si no tienes otro vehículo.
Los templos son del siglo XIV, tienen influencia del sur de la India y parte de su arquitectura está hecha en madera. Pequeños, pero muy bonitos, rodeados de campos de arroz y bosquecillos, cada uno tiene sus sorpresas.
El Diente de Buda fue escondido en estos templos, alternativamente, para despistar a los británicos y evitar que se lo llevaran. Hay que pagar una entrada bastante económica para visitarlos.


Lankatilka temple
Mi favorito es Lankatilka. Este templo está dividido en dos partes, la budista y la hinduista. Esta última está edificada contra la roca, con galerías de ladrillo abovedadas y un ambiente oscuro que te transporta al pasado. En las capillas, los dioses hindúes nos miran fijamente.



Un poco de historia de Kandy
Kandy fue el último bastión de la independencia singalesa en Sri Lanka, y era la capital de uno de los tres reinos de Sri Lanka cuando los portugueses arribaron a la isla en el siglo XVI.
Fácilmente defendible por su situación entre montañas, su historia comienza a principios del siglo XIII, cuando el reino de Polonnaruwa cae en desgracia y los singaleses comienzan a emigrar a este lugar.
Los europeos intentaron conquistarla un montón de veces sin conseguirlo nunca. Los británicos se hicieron con el control de casi toda la isla a finales del siglo XVIII, y les seguía faltando Kandy.
Lo que no sabían los ingleses es que Kandy caería bajo su propio peso, porque parece ser que el rey Sri Wickrama Rajasinha se ganó una gran oposición por sus excesos y crueldades.
En 1815 Sir John O’Doily, un tipo hábil con los idiomas y las intrigas, alimentó a los opositores y estos le ayudaron a entrar en Kandy sin resistencia.
El Rajá huyó, y en Kandy se firmó un documento en el que el reino quedaba bajo el mandato británico a cambio de conservar sus leyes, costumbres e instituciones.

Mapa con los lugares que ver en Kandy y alrededores
Aquí te dejo un mapa con todos los lugares citados en este artículo.
Hasta aquí los atractivos que ver en Kandy. No son los únicos, pero sí los más representativos. Espero que le dediques unas horas o un par de días en tu viaje a Sri Lanka, y que te sirvan mis consejos 😊
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