Hay lugares que te prometen un lago azul turquesa en mitad de La Mancha y tú piensas: “sí, claro”. Y luego llegas a las Lagunas de Ruidera y tienes que rendirte a la evidencia. Aquí el agua es transparente, de un azul que no esperas encontrar entre campos de cereal y encinas. Yo fui un domingo soleado del puente de octubre. Te adelanto lo bueno (el color del agua, la Isla, la cascada del Hundimiento) y lo menos bueno (la gente), y te cuento cómo organizaría la visita si pudiera repetirla.
Mi visita a las Lagunas de Ruidera en octubre
Mi plan fue de lo más convencional: coche, parada, foto, paseo corto, coche otra vez. Llegué a mediodía y me quedé hasta casi el atardecer. Con ese plan descubrí tres cosas.
Y mi segunda espinita: no pude ver la Cueva de Montesinos. En esta época cierra a mediodía y faltaban dos horas para que abriera. Ya no teníamos ganas de desandar el camino, porque está en el monte, lejos de las lagunas. Lección aprendida: consulta los horarios antes.
Ahora, te cuento las cosas con más detalle 🙂


Qué son las Lagunas de Ruidera y dónde están
Las Lagunas de Ruidera son un conjunto de unas quince lagunas encadenadas en el valle del Alto Guadiana, en pleno Campo de Montiel, en el límite entre las provincias de Ciudad Real y Albacete.
Forman parte del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, declarado en 1979, y son uno de los humedales más especiales de Castilla-La Mancha. Por si te lo preguntas, el otro gran humedal es de las Tablas de Daimiel y aquí puedes leer más.
Se dividen en dos grupos:
Una curiosidad que te ayuda a orientarte: las lagunas bajan escalonadas desde unos 870 m de altitud (Blanca) hasta unos 730 m cerca del Guadiana Viejo. Cuanto más arriba, más lejos de Ruidera pueblo (que está al norte y por eso puede resultar confuso).
Mejor ruta para visitar las Lagunas de Ruidera
Mi consejo: salir desde el pueblo de Ruidera y subir desde ahí, siguiendo el orden natural de las lagunas. Así no te saltas nada y no vas y vienes en coche.
Como todo esto está pensado para ir parando, con este plan puedes cubrir lo esencial en un día completo, y en medio día si te quedas en la Laguna Lengua.
Si quieres ver también la Cueva de Montesinos, tienes que subir por la carretera AB-612 a partir de la Laguna Lengua, en dirección a Ossa de Montiel. Tendrás que contar con otro bloque de tiempo y confirmar horarios para cuadrarla con tu ruta por las lagunas.

Formas de visitar las Lagunas de Ruidera
En coche, parando en los miradores
Es lo que hice yo y es lo más cómodo si vas con poco tiempo, con niños o con movilidad limitada. La carretera recorre la margen de las lagunas y tiene aparcamientos, miradores y accesos cortos al agua.
Ojo con los fines de semana y puentes: hay que ir temprano o te quedas sin sitio para aparcar, aunque también hay bastante rotación de coches. Fuera del verano, lo peor es la hora de la comida, sobre todo allí donde hay restaurantes abiertos.
Caminando
Aquí está la mejor versión del parque y me da pena no haber hecho ninguna de las rutas van por la orilla sin coches. Hay varios senderos:
Rutas con extra de aventura

Visita guiada por las Lagunas de Ruidera
Si no quieres complicarte con rutas, aparcamientos y horarios, o te gusta que te cuenten el paisaje, la visita guiada por las Lagunas de Ruidera es una opción cómoda. Combina tramos a pie con tramos en tu propio coche, siguiendo al vehículo del guía, y dura unas tres horas y media.
Sale del Centro de Información Turística de Ruidera y el guía habla español.
Reserva aquí tu visita guiada por las Lagunas de Ruidera.
Para mí es la mejor forma de entender la geología y las leyendas sin pasar horas leyendo carteles (aunque yo leí varios, y ahora te los resumo).

Origen kárstico de las Lagunas de Ruidera
Las lagunas de Ruidera no se formaron como un lago normal, y esa es su gracia. Todo empieza bajo tierra.
El agua de lluvia se filtra por una roca caliza (en la zona, calizas dolomitizadas del Jurásico, con más de 200 metros de espesor) y circula por un acuífero kárstico. Esa agua tarda unos 40 años de media en recorrer el sistema y sale cargada de carbonatos, hasta que asoma al valle en forma de manantiales.
Luego se forman las barreras. Cuando el agua sale, los carbonatos disueltos precipitan y forman una roca porosa y ligera llamada toba o travertino. Con el tiempo, esa roca crece como una presa natural que retiene el agua y crea lagunas. Según los carteles del parque, las barreras tobáceas se forman en tres etapas:

Por eso las cascadas cambian y no siempre se ven: en épocas de lluvias abundantes el agua desborda las barreras y cae con furia, y en épocas secas casi no hay cascada.
Y el paisaje de fondo es muy antiguo. Bajo las calizas hay areniscas y margas con yeso, y en algunos puntos afloran cuarcitas del Ordovícico, rocas de cientos de millones de años. Una buena parte del paisaje de La Mancha está sobre una enorme llanura erosionada, y las lagunas son una excepción dentro de ella.
Este tipo de formaciones se encuentra en muy pocos lugares del mundo. Se suele comparar con los lagos de Plitvice, en Croacia.

Historia y leyenda de las Lagunas de Ruidera
La leyenda de Cervantes
Cervantes inmortalizó a las Lagunas de Ruidera en El Quijote.
En el capítulo XXIII de la segunda parte, Montesinos cuenta que Ruidera, sus siete hijas y dos sobrinas fueron convertidas en lagunas por el mago Merlín, que se compadeció de ellas mientras lloraban la muerte de Durandarte. Guadiana, el escudero, “plañendo” también la desgracia, fue convertido en río.
Es una forma muy poética de explicar el origen del río y de las lagunas: de tanto llorar, se hicieron agua.
De dónde viene el nombre de Ruidera
Hay al menos dos versiones. Una lo relaciona con el ruido del agua al caer por la cascada del Hundimiento. La otra, lo vincula a “riadera”, un topónimo que aparece en un atlas del siglo XVI de El Escorial y que vendría de “riada”, por los desbordamientos que se producían en las lagunas.
La riada de 1545 y el Hundimiento
La cascada del Hundimiento es el salto de agua más alto de las lagunas y tiene una historia documentada.
Según las Relaciones Topográficas de Felipe II (1575), el 20 de enero de 1545 una copiosa lluvia provocó un reventón en una laguna. La crecida arrancó los molinos que el rey tenía allí, abrió un hoyo vertical y dio origen a la cascada tal y como la conocemos hoy.
El agua llegó hasta Argamasilla de Alba esa misma tarde, y días después alcanzó Tomelloso, causando graves inundaciones.
Hoy el agua sigue erosionando la roca caliza de la barrera. Según los carteles, la parte superior de la cascada está más hundida que en la primera mitad del siglo XX.

Curiosidades de la naturaleza de las Lagunas de Ruidera

Cuándo ir y consejos prácticos para tu visita
Espero que este post te anime a descubrir las lagunas de Ruidera y las disfrutes como lo que son, un tesoro natural y único en La Mancha.
Sigue leyendo sobre Castilla La Mancha
Este post puede contener enlaces a sitios de afiliados. Esto significa que si haces una reserva desde dichos enlaces, yo ganaré una pequeña comisión. En ningún caso tú pagarás más y con algunos conseguirás un descuento. Puedes leer más en la sección Descuentos que enlazo aquí.