islandia excursión ballenas

Volvíamos ya a Reykjavik. Nos quedaba un día y medio en esta tierra alucinante y, un poco somnolientos y circunspectos, avanzábamos por la carretera. Nos quedaban sueños que cumplir con una excursión buscando ballenas en Islandia. Así dicho, promete ¿verdad? 😉 De repente nos vimos envueltos en blanco. 

Así como os lo cuento. Parecía que la carretera había desaparecido, y a ambos lados todo estaba cubierto de nieve y hielo. Incluso el cielo estaba absolutamente blanco y parecía fusionarse con la tierra…

Un mundo imposible, un desierto de hielo, una tierra que parecía salida de una novela o de una historia de expediciones en el Círculo Polar. Qué sé yo, pero era alucinante y estremecedor.

Poco a poco fuimos saliendo de nuestro estupor mientras contemplábamos el espectáculo. Recuerdo que hablábamos en voz bajita, con respeto.
Se nos ocurrió que estaría muy bien parar y hacer unas fotos, pero para cuando reaccionamos el descenso había comenzado. Me temo que no era una idea muy feliz tampoco. Imagina que no puedes retomar la marcha y te quedas ahí.

paisaje blanco de Islandia, donde la tierra se confunde casi con el cielo

Foto hecha y cedida por Antonia Martínez (mi madre)

No obstante, paramos un poco después en otro lugar que se reveló también muy interesante.

Un edificio cerrado, un hotel que aún no había abierto sus puertas por cosas del clima, estaba rodeado de tierras en las que los barros hacían chu-chup por doquier.

haciendo una foto a los barros que emanan vapor volcánico en Islandia


Tierras de colores amarillos, rojos, grises, blancos… Y ésta es una de las principales sensaciones que me llevo de Islandia: sales del camino y te encuentras con la fuerza de la Tierra en dos patadas. Simplemente maravilloso.


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La excursión buscando ballenas en Islandia… desde la capital

Después, seguimos rumbo hacia la capital. Nos esperaba uno de los hitos del viaje, al menos para mi. Una salida en barco para avistar ballenas. 

El día iba mejorando por momentos, aunque seguía bastante nublado y frío. Después de dar una rápida vuelta por la ciudad, fuimos al puerto.

puerto de reykiavik con casetas verdes y barquitos de pesca excursión ballenas reykiavik

En el puerto de Reyjkavik hay varias agencias que ofrecen excursiones para ver ballenas. De dos o tres horas, seguramente bastante caras. Lo siento, no os puedo dar orientación al respecto, pues lo teníamos incluido en nuestro viaje. Aun así se trata de toda una experiencia, así que os recomiendo valorarlo.
Eso sí, el éxito no está asegurado al 100%, ni mucho menos.

¿Quién puede controlar los movimientos de las ballenas, el hecho de que decidan salir y mostrarse a nuestra vista?…

esqueleto de ballena dentro del barco en la excursión buscando ballenas en islandia

La experiencia empezó de manera divertida y un poco agobiante, je, je…

Nos habían dicho que nos iban a dar unos monos o trajes de cuerpo entero con los que combatir el viento frío que soplaría con el barco en movimiento. Después de llegar y preguntar, una vez ya en marcha, así fue. Bajamos a la bodega y de una manera un tanto caótica nos hicimos con un mono de ésos y procedimos a ponérnoslos, encima de toda la ropa que llevábamos ya, claro.

retrato en el barco de la excursión buscando ballenas en islandia

Ja, ja, yo me empeñé en no quitarme las botas y… con la segunda pierna ya no pude. ¡Lógico!! Así que ya sabéis, os tenéis que descalzar. Si además alguien os ayuda a subiros la prenda para meter los brazos, mejor que mejor porque son unos trajes muy pesados y algo rígidos.
Los primeros pasos eran como si estuviéramos en la luna con nuestros trajes de astronauta, ji, ji… y con el barco a toda marcha.

bandera de islandia con el mar de fondo en excursión buscando ballenas en islandia

Por fin salí a cubierta y descubrí el panorama de la costa, con Reykjavik y las montañas al fondo. 

el mar con Reykiavik al fondo

…y en breve llegó una sorpresita con la que no contaba. 

paisaje cerca de Reykiavik con altas montañas nevadas y un faro amarillo en una isla
Nos acercaron a un islote donde anidan… los frailecillos!!! Ahí estaban, a unos 300 m.

Diminutos, nadando en el agua, “tomando el sol” en el promontorio de tierra y hierba, volando a ras del agua y compartiendo terreno con los cormoranes y las gaviotas. Precioso!!

excursión buscando ballenas en islandia

Atención al centro-derecha de la foto, donde un frailecillo vuela a gran velocidad. Parece un espíritu, je, je

frailecillos en un islote excursión buscando ballenas en islandia

Bueno, las fotos no son muy allá porque con el objetivo 18-105 mm. que llevaba poco podía hacer. Aun así, he ampliado lo que he podido y al menos os podéis hacer una idea 😉

islote de frailecillos con una enorme montaña nevada al fondo en la excursión buscando ballenas en islandia

Después de un ratito frente a este islote y las magníficas montañas (volcanes) que lo vigilan, seguimos mar adentro.

tres frailecillos volando recortados en fondo de montañas nevadas en la excursión buscando ballenas en islandia

Desde la megafonía del barco nos explicaron el código a seguir para que, en caso de ver ballenas o cetáceos, los localizáramos fácilmente.

Mirando hacia delante (¿proa? soy una ignorante en la mar), nos indicarían las horas del reloj: a las 12, a las 11, a las 3… sólo tendríamos que dirigir nuestra mirada hacia ése lado. Práctico ¿no?

barco en el mar en la excursión buscando ballenas en islandia

Al cabo de un buen rato aparecieron los primeros delfines!! Son los llamados “delfines de pico blanco”. Con al menos una gran mancha blanca en su cuerpo llegan a pesar entre 180 y 275 Kg, y miden entre 2,5 y 2,8 metros. Me refiero a los adultos, claro. No todos tienen el “pico” blanco, pero mira tú por dónde que éstos sí!! 🙂

delfín de pico blanco en la excursión buscando ballenas en islandia

dos delfines de pico blanco en el mar en la excursión buscando ballenas en islandia

Al final fue “lo más grande” que vimos, porque las ballenas… pues no. Parece que había una por allí, pero no se dignó a salir a la superficie -no se lo reprocho, eh? debía de tener pánico escénico porque éramos 2 barcos tratando de verla!-.
No tuvimos suerte, una pena. Dicen que en los fiordos del norte es mucho más fácil verlas. Aquí dejo el apunte.

grupo de gaviotas volando a ras del agua

A pesar de este “fallo”, me quedo con toda la excursión, las luces en el mar, el sol atravesando las nubes de vez en cuando y bañándolo de color plata. Con las gaviotas, los delfines y mis queridos frailecillos. Y con las risas a propósito de los trajes de “capitán pescanova”.

mar con nubes grises iluminado por rayos de sol en la excursión buscando ballenas en islandia

Otra gran experiencia en esta corta visita a Islandia. ¡Tengo que volver!!!

mar y montañas al fondo bajo el cielo nublado en la excursión buscando ballenas en islandia


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