vista de pista de baile con bola de cristalitos y gente bailando en los premios iati

A muy poca gente le amarga un dulce, y desde luego a mí no. ¡¡Mamá, me han dado un premio por el blog!! Toda una sorpresa inesperada, aunque, por qué no decirlo, soñada. Ahora que el torbellino de felicitaciones ha remitido, quiero dejar aquí constancia de la gran noticia y realidad con la que empieza el año 2020. Por si no sabes bien de qué estoy hablando: el jurado de los Premios IATI ha decidido nombrar Blog Revelación 2020 a Los Viajes de Ali. Y como es aquí donde las cosas permanecen, he decidido compartir la experiencia

La experiencia de ser premiada

Un día cualquiera recibes un mensaje privado donde te anuncian que eres una de los finalistas de los Premios IATI. No lo has buscado. No te has apuntado en ningún sitio y nadie ha llamado a tu puerta diciéndote que has sido seleccionada pero que si no le das publicidad, te retiran de la selección. Tampoco va de que serás premiada si consigues más “me gusta” que los demás. No, este no es el caso (y créeme, hay muchos casos que sí lo son). Aquí un jurado te ha seleccionado por su cuenta y riesgo. 

La oleada de alegría, emoción, y a la vez de “vergüenza” o de “qué corte” me inundó. Pero no podía decir nada, porque aún no era público. Lo sería unos días más tarde y hasta entonces debía esperar. Guardé la confidencialidad a duras penas y mientras tanto el subidón, como todo subidón, fue bajando. Hasta que la ola volvió a subir. Como el mar. 

Alegría, inseguridad, nervios, emoción, pensamientos tipo: seguro que no me dan el premio, pero qué pasada ser finalista… se fueron entremezclando con las felicitaciones por la candidatura, una vez se hizo pública. Gente a la que aprecio mucho me decía cosas muy muy bonitas, y ya sólo por eso merecía la pena. 

Esperé instrucciones por parte de la organización, pero no llegó ninguna. La clave de estos premios es: relájate y disfruta.

Y es que la gente de IATI Seguros es sobre todo eso, buena gente (además de disfrutona). Profesionales que apuestan por los blogs en un sentido muy humano. Por eso crearon estos Premios a la excelencia en la comunicación digital de viajes, porque nos quieren. 

Total, que llegó el día, o mejor dicho, la noche de la gala de los premios. Estaba un poco nerviosa, pero sobre todo creo que estaba cohibida. La sala elegida se iba llenando de gente y ostrás, la situación impone.

Tantos y tantos bloggers y profesionales del mundo de los viajes allí delante. Uf.

Nos indicaron que debíamos sentarnos en un lugar reservado. Ay madre, como en las galas de premios que ves en la tele. Yo en estos saraos me siento fuera de lugar. El tema se ponía serio, pero respiré hondo e intenté concentrarme en cada segundo. Estando y no estando allí, para no atacarme demasiado. 

La sorpresa dentro de la sorpresa

El primero de los premios que anuncian resulta que es… el de la categoría en la que soy finalista, el Blog Revelación. ¡Un atraco a mano armada señores!

De repente veo una selección de imágenes de mi blog en la pantalla, entre los de mis compañeros finalistas. Fotos, vídeos, y una voz en off que dice algo así como “viajes por todo el mundo en clave femenina”. El montaje era precioso, por cierto (no sé quién lo hizo, pero gracias desde aquí) ¡¡Quise morir!!

Y un minuto después, si llega, dicen mi nombre tras abrir el sobre. Salí al escenario, me abracé a Rubén Señor, de Algo que Recordar, pues era quien entregaba el premio (qué ilusión me hizo este detalle, pues ellos saben que les quiero muchísimo!) y me lancé a soltar un discurso que llevaba anotado en el móvil. 

en el escenario con Rubén señor y la azafata que lleva un cartón con el premio al mejor blog revelación en la gala de premios iati
Foto cedida por IATI

Mientras las palabras salían por mi boca tratando de resumir, pensé “en qué jardín te estás metiendo”. Como este era el primero de los premios y nadie me había dado instrucciones… me temo que me pasé bastante de tiempo. Todos los demás fueron bastante breves, incluso el amigo Sele que se llevó el Premio Especial a la Mejor Trayectoria con El Rincón de Sele. Nadie llevaba nada preparado, sólo yo. Qué vergüenza, jajajajaja. 

En fin, tengo serias lagunas de lo que pasó. Lo recuerdo como una nube, un sueño. Esto es un tópico pero es que realmente fue así. Después me he visto en los vídeos y me parto. Iba con la camisa y la chaqueta descolocadas, sin saber cómo poner los pies o las manos… yo qué sé, pero ¡¡qué más da!! 

foto de grupo con todos los blogs premiados en el escenario de los premios IATI
Foto cedida por IATI

De lo que NO tengo tantas lagunas es de los abrazos, besos, y palabras de los compañeros. Lo recuerdo muy bien y muy clarito. Si los días anteriores fueron bonitos, esto ya fue una explosión de calidez que, de verdad, fue el gran regalo de esa noche y los días siguientes. A todo esto, disfrutamos de una gran fiesta hasta bien entrada la noche y me lo pasé genial. ¡¡Gracias también por esto IATI!!

posando feliz con mi premio iati que es una estrella de madera
Foto de Marta Aguilera

El discursito

El discursito que me marqué estuvo lleno de “vale” y de “por así decirlo”, algo de lo que no era consciente allí, claro, pero los nervios del momento no me dejaron hacerlo mejor.

hablando con el micrófono delante, el premio en una mano y el móvil en la otra, en los premios iati

Si algún espectador lee esto, se reirá: no llegué a leer más de la mitad.

Así que quiero compartir aquí la versión original a la que sólo he hecho un par de arreglos, lo juro: 

Voy a sacar la chuleta, que el amigo Chavetas me preguntó anoche si había preparado algún discurso, y ante mi negativa me dijo: “¡¡pero mujer!!” Y eso me hizo pensar que sí, que los nervios pueden traicionar mucho, así que escribí unas letras esta misma mañana. Son sólo 523 palabras, tranquilos, que no es uno de mis posts. 

Lo primero de todo, gracias a IATI y gracias al Jurado! Sin vosotros no estaría viviendo este pequeño-gran sueño de reconocimiento. JURADO, qué difícil lo habéis tenido con tanto buen blog, así que pido un gran aplauso para el resto de finalistas de la categoría, porque se lo merecen tanto como yo: UNA IDEA UN VIAJE, LOS VIAJES DE CLAUDIA, UN VIAJE CREATIVO Y VIAJAR POR FILIPINAS.  

De Los viajes de Ali decir sólo que lo siento como mis memorias y una especie de legado a los demás, a todos los que quieran aceptarlo. Siempre he querido que este blog sea un espacio de inspiración y de comunicación de ideas tan marcianas como la empatía hacia “los otros”, que no son malos por ser otros, ni menos importantes. Para mi es un hobbie, pero siempre he sentido responsabilidad y me lo he tomado muy en serio, aunque cometa errores (y los que me quedan). 

Gracias a todos los bloggers que me han apoyado de una forma u otra y que me han enseñado a moverme en el galimatías de los pluggins, SEO, redes sociales y demás “mandangas”, y a los que han tenido palabras de aliento en los momentos bajos. Posiblemente hoy tampoco estaría aquí sin vosotros. 

También quiero dar las gracias a MIS PADRES. Aparte del pequeño detalle de deberles la vida, ellos me enseñaron que el mundo es grande, amable, divertido, interesante. Me llevaron de viaje desde antes de tener uso de razón. Leyeron Colmillo Blanco, de Jack London, a la luz de la linterna en nuestra tienda de campaña, noche tras noche, en unas vacaciones por no recuerdo dónde. Me permitieron ver el amanecer en el desierto con la gran bola roja del sol saliendo por el horizonte. Y no sólo les tengo que agradecer que me hayan enseñado a viajar y todos los momentos mágicos vividos durante esas vacaciones, sino también el hecho de que me hayan criado y hayan puesto a mi alcance un montón de relatos de viaje, historia y arqueología. Libros, fotos maravillosas, películas, documentales, y conversación. En mi casa siempre han sonado nombres como Tombuctú y Samarcanda, y pisar esos lugares fue increíble precisamente por eso, por haberlos soñado. 

Estoy convencida de que muchos viajes pueden empezar con un nombre que a su vez despierte un sueño, así que quiero terminar haciendo un agradecimiento simbólico a todos esos destinos que me han dado tanto. Y con suerte, puede que viajéis a ellos durante un microsegundo, aquí y ahora. 

Gracias a Burkina, la de los hombres honestos. Gracias a Mali, a mi querido Sudán, Argelia, Etiopía. A Irán, Líbano, Jordania, Omán. Gracias a Kirguizstán, que es increíble, y a la intensa India. Gracias a Nepal, qué bonita es su gente, como la de Myanmar. Al bellísimo Chile, a Rapa Nui, a Perú, a las Islas Galápagos en Ecuador, a Bolivia con su gran salar. Sin olvidarme de la fantástica Namibia donde redescubrí los cielos nocturnos de mi infancia, ni a la isla de Zanzíbar (África me tira, ya sabéis). Tampoco quiero olvidar a las hermanas Grecia e Italia, a las que debemos tanto de nuestra historia y cultura. Podría seguir citando sitios, pero no me enrollo más. ¡MUCHAS GRACIAS! 

Epílogo: cuando una frase desencadena una serie de acontecimientos que terminan en “algo muy grande” 

Esa noche Sele me felicitaba y me decía “jo, Ali, te conocí cuando no tenías blog y ahora mira”. Y eso hizo que recordara un momento que fue un punto de inflexión. 

Antes de abrir este blog yo escribía en Minube, una comunidad de viajeros que probablemente conozcas. Compartiendo rincones fue como conocí a Sele, y poco después nos encontramos en algunos eventos.

En uno de ellos mantuve una pequeña conversación con él y con Inés de Mis viajes por ahí. Durante la misma fue ella quien me dijo “abre un blog, crea tu propio sitio en vez de escribir para los demás”. Yo respondí que eso me quedaba muy grande, que no tenía ni idea de páginas web… y ellos me dijeron que la parte técnica no era ningún impedimento con las plataformas que hay (Blogger, WordPress).

Sus palabras se quedaron en mi cabeza y pocos meses después, tras investigar un poco, decidí empezar. GRACIAS a ambos. 

Aclaración: publicar un blog en la red es fácil. Hacer que sea un sitio de calidad y que crezca no lo es. Lleva mucho tiempo, trabajo, dedicación, y tienes que aprender muchas cosas. Todo esto no surgió en aquélla conversación, je, je, pero es que las casas no se empiezan por el tejado.  

Quiero hacer un último agradecimiento a mi «ángel de la guarda» en lo que se refiere a las cosas más técnicas del blog. Aquéllas es las que estoy más perdida que un pulpo en un garaje. Sin el apoyo de Elisabet de La gran escapada este blog no sería así de bonito, ni se recuperaría de sus caídas, que haberlas haylas. Gracias desde aquí preciosa, por tu ayuda y por ser tan bonita. Si tienes un blog y necesitas ayuda técnica, no lo dudes 🙂

Seguimos.


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