La isla más grande de África es la tierra de los imponentes árboles baobab, playas de ensueño y, por supuesto, la de los lémures de Madagascar. Estos prosimios son primates más antiguos que los simios, y verlos en libertad es una de las experiencias más bonitas de la vida salvaje. Aquí tienes un recorrido detallado por las especies que pude ver en mi viaje de tres semanas, y consejos sobre dónde encontrarlos 😊
¿Qué son los lémures?
Tras la extinción de los dinosaurios, hace entre 60 y 70 millones de años, aparecieron los primeros primates, y con el tiempo se fueron diversificando.
Hace unos 50 millones de años, los antepasados de los lémures se separaron del resto y evolucionaron en Madagascar. A partir de ahí, el grupo de los primates quedó dividido en dos ramas principales: los prosimios y, más tarde (de hace 30 millones en adelante hasta ahora), los simios. Mira el gráfico:

Una cosa importante es que los lémures no se originaron en Madagascar, si no que llegaron a ella desde el continente africano ¿Cómo lo hicieron? Los científicos creen que llegaron flotando en «balsas» de vegetación hace entre 40 y 50 millones de años, cruzando el Canal de Mozambique.
Lo que es curioso es que en África no hayan quedado lémures, y que en Madagascar no haya simios.
El caso es que al quedar aislados en la isla, evolucionaron de forma independiente. Pero no evolucionaron como un todo, si no que se desarrollaron en un montón de especies distintas. Que se sepa, unas 200 especies.
Algunas de estas especies son tan raras que sólo se pueden encontrar en hábitats específicos de la isla, lo que hace que cada avistamiento sea un momento especial.
Todas las especies de lémures que hay en Madagascar son endémicas. Es decir, no se encuentran en libertad en ningún otro lugar del mundo (salvo un par de especies introducidas por el hombre en las vecinas Islas Comoras).
Nota aclaratoria: A veces se confunden con otros animales. Por ejemplo, en Brasil y en la República Democrática del Congo hay otros primates pequeños como los loris o los gálagos que se pueden parecer mucho, pero los lémures son patrimonio exclusivo de Madagascar.
Cuando les ves en vivo y en directo, te das cuenta enseguida de que tienen muchos comportamientos y gestos de tipo humano. A veces parecen monitos, otras gatitos, otras ardillas e incluso ositos de peluche. Depende de la especie, porque ¡no hay un solo tipo!


No te pierdas la guía de Madagascar llena de consejos e información del país, a partir de mi viaje de 3 semanas a la isla.

Algunas curiosidades de los lémures

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Los lémures que pude ver en Madagascar en 3 semanas
Lémur Indri indri, el «abuelo»
El Indri indri es el lémur más grande que existe actualmente. Su nombre es malgache y significa «¡Mira ahí!»
Por lo visto, el guía local que acompañaba al explorador europeo que lo descubrió, le dijo ¡Indri! (Mira ahí), y el otro pensó que ese era su nombre 😂
Suelen pesar entre 7 y 10 kilos, y su tamaño está entre los 57 y los 60 centímetros. Su otro rasgo diferencial es que es el único que no tiene una cola larga, apenas un muñoncito.
Su canto es sobrecogedor. Se trata de un aullido que se escucha a kilómetros de distancia en la selva y que dicen que pone los pelos de punta, aunque reconozco que yo no tuve la suerte de escucharlo.

Lémures Sifaca o Sifaka
A los lémures Sifaka se le conoce como “lémur bailarín” o «deportista», debido a su peculiar forma de desplazarse por el suelo dando saltos laterales con los brazos en alto.
Son el segundo lémur más grande y hay 9 especies de sifaka, así que es relativamente fácil que te encuentres con varias en tu viaje. Se mueven en familias de unos 10-12 miembros y son polígamos.
También me contaron que se reproducen una o dos veces al año, y que cada familia se mueve en un territorio de 1 hectárea aproximadamente, al menos los Sifaka Diadema que vimos en el bosque de la Reserva Palmarium.
No suelen discutir con otros lémures, pero las familias no se mezclan, y cuando hace sol bajan de los árboles.
Dónde puedes ver lémur sifaka, desde mi experiencia:


Lémur Bambú, el «osito»
El lémur bambú tiene una carita preciosa, parece un osito de peluche, con la nariz pequeñita y la cara redonda. En realidad hay varias subespecies y se diferencian sobre todo por el color de su pelo, que va del marrón al plateado y dorado.
Es más pequeño que otros y se le ve muy tranquilo, siempre agarrado a los troncos verticales.
Su nombre viene, obviamente, de su dieta, ya que su principal comida es el bambú.
Lo increíble es que el bambú contiene cianuro y teniendo en cuenta la cantidad que comen, se trata de una dosis que mataría a cualquier otro animal, pero ellos tienen un sistema digestivo capaz de neutralizar el veneno.
Dónde verlo: yo los pude ver en la Reserva Vakona, cerca de Andasibe, y en los Tsingy de Bemaraha. También hay especies en el Parque Nacional Ranomafana (donde está el lémur dorado del bambú).

Lémur Aye-aye, el misterioso
Si hay un lémur curioso, ese es el aye-aye. Gracias al naturalista Gerald Durrell y su maravilloso libro Rescate en Madagascar, sabemos mucho de él, aunque verlos es muy difícil. De hecho, en la década de 1930 se creía que ya se habían extinguido.
Son estrictamente nocturnos y su apariencia es… «especial»: ojos saltones amarillos que parecen mirar fijamente, orejas de murciélago, dientes de roedor que nunca dejan de crecer, y un dedo corazón extremadamente largo y huesudo.
¿Para qué sirve ese dedo? Lo usan para dar golpecitos en la corteza de los árboles buscando larvas (ecolocalización), romper la madera y ensartar la larva para comérsela. También lo usan para sacar la pulpa de los cocos después de beberse el agua de su interior.
El aye-aye, seguramente por culpa de su aspecto y comportamiento, ha sido (y es) objeto de la superstición: Los malgaches creen que trae mala suerte.
Dicen que si un aye-aye te señala con ese dedo largo, estás maldito y tendrás una muerte lenta y dolorosa. Por eso, tristemente, se les mataba en el pasado.
A mí me parecieron muy graciosos. No son “guapos”, parece que están un poco locos con los pelos disparados y sus movimientos nerviosos, pero tienen un no sé qué entrañable. Verlos comer con glotonería es increíble.
Dónde verlo: Reserva Palmarium en el Canal de Pangalanes. En el lodge de la reserva se organizan salidas nocturnas para ir a una isla especial para ellos. Allí nos dijeron que la población estaba creciendo poco a poco y estaban muy contentos por ello.
La visita consiste en un breve trayecto en barca y un paseo con linternas por el bosque de la isla, hasta que te encuentras con los aye-aye. Para garantizar el avistamiento, les ponen cocos en los árboles y, si han decidido ir a comer, encienden uno o dos focos que nos aseguraron que no les hacen daño.
Sólo se puede estar unos 10 minutos observándoles y en silencio. Por supuesto, el uso del flash está terminantemente prohibido. Después hay que dejarles tranquilos.

Lémur Vari, Varecia, o Lémur de collar
Uno de los lémures más bonitos y grandes que vi en la Reserva Palmarium del Canal de Pangalanes y en la Reserva Vakona, es el lémur Varecia, Vari o lémur de collar.
Yo vi el Varecia de collar Blanco y Negro, que parece un oso panda hecho lémur. Tiene un pelaje muy denso y unos ojos color miel preciosos.
Me sorprendió verlos tumbados en las ramas más altas de los árboles, con los brazos y piernas abiertos como si estuvieran en una tumbona tomando el sol 😎
También andaban saltando sobre los tejados de los bungalows del resort de la Reserva Palmarium y, aunque está prohibido darles de comer, si pillan un plátano por ahí perdido se tiran a por él…
A diferencia de otros lémures que llevan las crías en la espalda, los Varecia construyen nidos para sus bebés y los transportan con la boca cuando es necesario moverlos.
Ten en cuenta que son más activos al amanecer y al atardecer, y se alimentan sobre todo de frutas, y los científicos han comprobado que si es una época de escasa fruta, las familias se dividen para no sobreexplotar a los árboles y tener más oportunidades de sobrevivir.
A pesar de esa medida tan inteligente, su población ha descendido en un 80% en poco más de dos décadas. Es realmente terrible y, una vez más, un privilegio poder verles en su hábitat.


Lémur Macaco
¡¡Otro lémur precioso!! Aunque es típico de la isla Nosy Be y la Reserva de Lokobe, yo los pude ver en la Reserva Palmarium del Canal de Pangalanes, porque los han reintroducido por motivos de conservación.
Aquí hay que tener ojo porque tienen un dimorfismo sexual brutal.

Lémur Fulvus o lémur marrón
Los “piratillas” de los lémures son los fulvus, que vienen en manada y no se cortan un pelo acercándose a los humanos, lo que te permite tomar fotos increíbles, la verdad. Suelen tener una actitud curiosa, con esa mirada que parece que te atraviesa.
Esta especie forma parte de la familia de los Lemúridos o Eulemur, junto con el Macaco y el lémur de collar, y se caracterizan por su pelaje pardo, a veces gris, otras con toques rojizos o anaranjados en el rostro. Las variaciones dependen tanto de la subespecie, como de la edad de cada individuo.
También se encuentran en las Islas Comoras, donde fueron introducidos.
Yo los pude ver en la Reserva Palmarium y en la Reserva Vakona, cerca de Andasibe, donde están acostumbrados a que les den plátanos. En ambos casos se te acercan muchísimo y no descartes que se te “suban a la chepa”.


Lémur Catta o Maki de cola anillada
¡El Rey Julien! Los lémures Catta son mis preferidos y el icono de Madagascar.
Me fascina su cola a rayas («anillada») que llevan alzada como una bandera cuando caminan a ras de suelo. Sirve tanto para que el grupo no se pierda, como para guardar el equilibrio cuando no están subidos a un árbol.
Yo los pude ver a placer en la Reserva Comunal de Anja, cerca de Ambalavao, de camino al Parque Nacional de Isalo. Allí viven unos 350 ejemplares de catta y es una parada imprescindible. Entre sus características:


Lémur Ratón, el más pequeñito
El Lémur ratón (Microcebus) es el primate más pequeño del mundo. Literalmente, del tamaño de un puño, pesando apenas 30-60 gramos.
Es otra especie nocturna y puedes verlo en los bosques cerca de los Tsingy de Bemaraha, en una caminata nocturna con un guía local. Tienes que ir con linterna y buscar el reflejo de sus ojitos diminutos en las ramas. ¡Son una monada, pero muy rápidos!

Dónde ver estas 10 especies de lémures (con mapa)
Para tener la suerte de ver hasta 10 especies diferentes de lémures en un solo viaje, es esencial moverse por Madagascar. Los lémures del este (selva húmeda) son completamente diferentes a los del sur o el oeste (bosque seco y espinoso).
Aquí te dejo un resumen de mi ruta por los 5 puntos geográficos clave, para que puedas planificar tu propio encuentro mágico, y su situación en el mapa, a excepción de la isla Nosy Be (Noroeste), ya que no fui.
Zona en el Mapa 145002_634956-9f> | Ubicación General 145002_15f302-96> | Especies que se pueden ver 145002_785fca-36> |
|---|---|---|
Este Húmedo (Andasibe) 145002_8a0520-8e> | Parque Nacional de Andasibe-Mantadia, Reserva Vakona y Analamazoatra. 145002_60d560-25> | Indri indri, Sifaka Diadema, Lémur Bambú, Lémur Fulvus (Marrón) y Avahi (Lanudo). 145002_94b654-8a> |
Costa Este (Palmarium) 145002_ccbecf-5c> | Reserva Palmarium / Canal de Pangalanes. 145002_0879f8-48> | Lémur Aye-Aye (nocturno), Lémur Vari (de Collar), Lémur Fulvus (Marrón), Indri negro y Lémur Macaco (introducido), 145002_257d6e-0d> |
Oeste Seco (Tsingy) 145002_49c3bc-46> | Parque Nacional Tsingy de Bemaraha / Bekopaka. 145002_9343ee-17> | Sifaka de Decken (Blanco), Lémur Ratón (nocturno) y Lémur Bambú. 145002_16a88d-9e> |
Centro-Sur y Altiplano 145002_552f8a-3b> | Reserva Comunal de Anja y Parque Nacional de Isalo. 145002_13b530-41> | Lémur Katta (Maki de cola anillada), entre otras. 145002_5d464c-84> |
Noroeste (Islas) 145002_1624bd-fd> | Nosy Be / Reserva de Lokobe 145002_582195-a5> | Lémur Macaco (Hábitat natural) 145002_300629-3e> |
Preguntas Frecuentes
Ver a los lémures en libertad ha sido, sin duda, uno de los grandes hitos de mi vida viajera.
No es solo la emoción de encontrarlos saltando entre las ramas. También es entender lo único, frágil y maravilloso que es este ecosistema que no existe en ningún otro lugar del planeta.
Ojalá este artículo te sirva de guía o introducción para poner nombre a cada «peluche» que te cruces en la selva, pero sobre todo para valorarlos aún más.
¿Cuál de estos lémures de Madagascar te gusta más? ¿Eres de los Catta, de los Vari, de los Aye-aye, del Bambú…? ¡La verdad es que es muy difícil entregar tu corazón sólo a uno, pero intenta mojarte y deja un comentario más abajo! Me encantará leerlo 🤗
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