Por fin he podido cumplir uno de mis sueños. El que he decidido llamar «el sueño de Zumaia», más conocido como Flysch. Un lienzo gigante de piedra, una verdadera obra de arte natural, un enorme órgano catedralicio en forma de acantilado. Se me ocurren muchas formas poéticas de describir esta maravilla de la Naturaleza y todas llevan mayúsculas ¿Te vienes a descubrirlo?
¿Estás organizando tu viaje a la Costa Vasca? Si lo que buscas es información puramente logística (cómo llegar, dónde alojarte, consejos para viajar con niños, dónde comer los mejores pintxos en el pueblo o cómo hacer la excursión en barco), no te pierdas mi otro post: una guía práctica para visitar el Flysch de Zumaia por tierra y mar. Este artículo que estás leyendo ahora lo he querido reservar para profundizar en la fascinante ciencia de este lugar y en cómo capturar su magia con la cámara. ¡Te recomiendo leer ambos! 😇
El Flysch es un «tópico geológico» (y un paraíso fotográfico)
Tesoro para los geólogos y tesoro estético para los fotógrafos, los viajeros, los visitantes y hasta los domingueros. No se puede pedir más de un lugar, la verdad.
El flysch de Zumaia es, literalmente, un libro abierto de lo que ocurrió en la Tierra hace más de ¡60 millones de años!
Tan importante es su valor, que toda esta zona se ha constituido en el Geoparque de la Costa Vasca, una modalidad de espacio protegido y dedicado al estudio de los científicos a nivel internacional. Y lo mejor de todo es que no hay ni que pagar entrada para ponerse a sus pies; sólo hay que saber esperar a las horas de marea baja para poder apreciarlo en todo su esplendor 😉
Además, para quienes amamos la fotografía de paisaje, este entorno es una mina de oro. Las líneas infinitas que dibujan las rocas adentrándose en el mar Cantábrico funcionan como líneas de guía perfectas en la composición, atrayendo la mirada del espectador y aportando una profundidad brutal a las imágenes.




El sueño de Zumaia: los acantilados del Flysch en invierno
Mi primera toma de contacto con este paisaje ocurrió cerca de las 12 de la mañana de un día de invierno. Aunque las previsiones del tiempo uno o dos días antes eran bastante malas, fuimos afortunados porque cambiaron por completo. Una ventanita de cielo azul se abrió paso poco a poco hasta que nos permitió pasear bajo el sol.
No me lo podía creer. No me podía quitar la sonrisa salvo para decir «oh!!» y «qué pasada!!» a mi primo Javi, compañero de pasos y cámara en esta excursión tan chula.

Fue de esos días y situaciones en los que cada uno va mirando por su lado, de vez en cuando buscas al otro con la mirada y cuando os encontráis, sonreís. Porque estáis sintiendo lo mismo ¡Una gozada!
Esta primera visita fue una pequeña aproximación invernal, pasar media mañana en la que no pretendíamos más que hacer algunas fotos y reconocer el terreno. Pero me quedó tan claro que quería volver y dedicarle más tiempo, que unos meses después regresé con amigos para verlo también en primavera y desde el mar (algo que te detallo en la guía práctica que menciono al principio de este post).

Los Flysch se extienden por toda la costa de Zumaia, Deba y Mutriku, abarcando unos 13 kilómetros de acantilados espectaculares. El paisaje cambia drásticamente según la estación y la hora del día, pero el mayor consejo que te puedo dar —tanto para caminar seguro como para hacer fotos espectaculares— es que consultes siempre los horarios de la marea antes de ir. Puedes hacerlo en esta tabla de mareas de Zarautz, que sirve para Zumaia porque está a pocos kilómetros hacia el oeste.
Qué son las rasas mareales y cómo esculpen el paisaje
Las rasas mareales son plataformas rocosas horizontales que se forman al pie de los acantilados, y sólo aparecen en lugares muy específicos donde hay una amplia diferencia de nivel entre la marea alta y la marea baja.
Aquí, además, la naturaleza nos regala un terreno extremadamente original formado por la alternancia de capas de rocas diferentes: arenisca, arcilla, caliza y pizarra. El hecho de que estas capas se sucedan en un patrón de dura-blanda-dura-blanda es lo que permite que la erosión del mar actúe de forma desigual.
Las olas desgastan rápido las capas blandas (arcillas) y dejan expuestas las duras (calizas y areniscas). El resultado es este terreno extraño, dentado, que parece el lomo de un dragón de piedra.
Para la cámara, los charcos que quedan atrapados entre estas costillas rocosas al bajar la marea son perfectos para buscar reflejos del cielo y de los propios acantilados verticales.



Senderismo fotográfico por la cornisa de Itzurun
En aquella primera visita empezamos subiendo hacia la ermita de San Telmo, que entonces estaba cubierta por andamios para repararla. Desde allí arriba parte un sendero estrecho que recorre el filo de los acantilados de la playa de Itzurun, la que se extiende justo al lado del pueblo.
Caminar por esa cornisa por el sendero casi inapreciable, justo sobre los propios plegamientos de la roca que caen a pico sobre el agua debajo de ti, es una experiencia impresionante que te hace sentir minúsculo. A la izquierda, el contraste lo ponen las características colinas suaves cubiertas de hierba verde tan típicas del paisaje vasco.






Consejos rápidos para fotografiar el Flysch por tierra:
Para tu información Geoparkea es la institución que gestiona la actividad del Parque y además organiza visitas guiadas de muchos tipos.
Geológicas, dedicadas a ver los fósiles que según parece hay (no conseguimos encontrar ninguno por nuestra cuenta), salidas en barco para ver el Flysch desde el mar (lo hice en mi segunda visita y tienes toda la información en la guía práctica), senderismo…
La verdad es que dan ganas de hacerlas todas, y a ellos debo de agradecer que vía Twitter me informaran del horario de la marea baja para ese día, y también el sentirme bienvenida.


¿Y tú, te animas a visitar el espectacular flysch de la playa de Zumaia?
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Interesante post Alicia!
El flisch de Zumaia es uno de esos bonitos lugares de la costa Vasca. Si alguien quiere hacerlo, como bien dice Ali, es importante contratar a un guía para entender realmente lo que es este sitio. Aparte de los bellos paisajes, el Flisch de zumaia esconde muchos secretos que se pueden descubrir en familia.
100% recomendable.
Un abrazo!!
Joseba Zarraga
Gracias Joseba! Sí, habrá que volver para disfrutar y aprender sobre este fantástico lugar y la historia de la Tierra ?
Un abrazo!
Ali
Wow, ¡vaya fotos!
La zona de Zumaia es una pasada, al igual que Sakoneta. Siempre lo han sido, pero lo hemos tenido ahí y no se ha valorado suficientemente hasta que fue declarada Geoparque. Ahora, este tramo de costa ha tomado ya dimensión internacional, y se nota en todos los sentidos. En nuestro alojamiento nos vienen clientes extranjeros preguntando cómo llegar desde la zona de Eibar al flysch de Zumaia, menos mal que hay buena comunicación por ten; les han dicho que se ha grabado Juego de Tronos, han visto fotos… Y la verdad es que la gente vuelve alucinada, especialmente con la visita en barco.
Ahora, para que se hagan una idea más concreta, les recomendaremos leer tu artículo, para que tengan toda la info antes de ir. Saludos y enhorabuena de nuevo por las magníficas fotos.
Muchas gracias!! :) :)