teatro y anfiteatro romanos de mérida

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es una pasada, pero no sé si tanto más que las auténticas ruinas que están unos pocos metros más allá, en pleno centro de la ciudad. Me refiero, claro está, al Teatro y anfiteatro romanos de Mérida.

Una maravilla arquitectónica, un montón de vestigios de nuestros antepasados que continúan allí, en pie. En verano vuelven a la vida ya que aquí se celebra el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Una asignatura pendiente para mi, por cierto.

El teatro y el anfiteatro romanos de Mérida están juntos

Yo no sabía que los dos lugares destinados al ocio y el divertimento de los meritenses de aquél entonces están separados sólo por una pequeña calle, pero así es. Como un multicine de los de ahora, je, je.

Claro, aquí acudían a divertirse. Unas veces viendo a los gladiadores luchar a muerte, entre ellos o contra las fieras exóticas, traídas del cercano continente africano. Y otras veces -o quizá en el mismo día, quién sabe-, se trasladaban por ése mismo paso antaño techado, al teatro, a disfrutar de las sátiras y dramas que los actores y sus máscaras representaban en ése escenario único y majestuoso.

vista a la fachada de columnas en el escenario teatro y anfiteatro romanos de mérida

Vaya contraste, de la violencia y la sangre a la cultura literaria y el sentimiento. Así eran los romanos, y parece que así seguimos siendo.

Leí que en Pompeya se ha podido confirmar que los ricos eran los que patrocinaban los espectáculos de la ciudad. Los que pagaban a los gladiadores, animales, publicidad para atraer al público, etc. Así se ganaban la fama y prestigio social que no tenían de otra forma. Muchos eran ex-esclavos, o iban en busca de los votos para las siguientes elecciones. De hecho, competían por traer un “buen cartel”. ¿Sería así también en Mérida? supongo que sí.

El anfiteatro de Mérida

El anfiteatro de Mérida tenía capacidad para 15.000 personas. La mayoría de las gradas no han llegado a nuestros días porque buena parte fueron reutilizadas como cantera. Aun así, su forma y dimensiones siguen ahí, impertérritas.
Una inscripción nos dice que fue inaugurado en el año 8 antes de Cristo.

panorámica del anfiteatro romano de mérida
Por aquél entonces los romanos llevaban algo más de dos siglos en Hispania. En la época del anfiteatro ésta era la región de Lusitania, antes conocida como Hispania Ulterior.

arcos de ladrillo con cielo azul y nubes anfiteatro romano de mérida

A mi lo que más me gustó y sorprendió fueron los accesos, en especial el principal. Hoy habilitado con unas escaleras de madera para las visitas, el túnel con techo abovedado nos da una buena idea del desnivel sobre el que se construyó el edificio.

Los grandes bloques de piedra que conforman los muros y calzadas, con su textura desgastada, me fascinan. Son las que había entonces. Las mismas que tocaban los romanos con sus manos y pies. Seguramente sin dedicarles ni una triste mirada.

gradas y arco de salida del teatro romano de mérida

Teatro romano de Mérida, Patrimonio de la Humanidad

Tras pasar por el pasaje de arcos, empezamos a ver el teatro “Emerita Augusta” que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993.

acceso de salida bajo un arco del teatro romano de mérida

Su construcción data de los años 15 a 16 a.C., y fue promovida por el cónsul Marco Vipsanio Agripa. Fue remodelado después varias veces, sobre todo en los siglos I y II.

Una vez se instaló el cristianismo, cayó en desuso. Incluso dicen que se enterró bajo capas de tierra porque el teatro era “inmoral”. De ahí vendrá esa absurda idea conservadora de que los cómicos y las artes en general son subversivas, ¿no? Pues sí, ojalá que todas lo sean y lo sigan siendo. Ojalá que iluminen y den forma y coherencia al pensamiento progresista, solidario, pacífico y poético de que es capaz el ser humano. Ale, ahí lo dejo.

vista frontal del teatro en la visita al anfiteatro y teatro romanos de Mérida

Este teatro tiene una capacidad de 5.800 espectadores que accedían a través de tres puertas. Estas comunicaban directamente con los vomitorium. Me imagino que te imaginas qué eran estos espacios, pero resulta que no es así. No es que se utilizasen para salir a vomitar, aunque es posible que también. En realidad la palabra también designa a los lugares de salida. En realidad vomitar es salir, expulsar algo.

Lo más increíble del teatro es su frontal, el que sirve de escenario para todas las obras que allí se representaban. También se montaban decorados, pero siempre en este marco.

estatua de Zeus de mármol blanco entre las columnas del escenario del anfiteatro romano de mérida

Columnas corintias de casi 30 m. de altura, de mármol azul sobre basas de mármol blanco. Con estatuas que representan a la diosa Ceres (la de la agricultura), Júpiter, Plutón…

teatro y anfiteatro romanos de mérida

La diosa Ceres, supongo…

busto del dios júpiter con pelo rizado y un casquete en el cabeza teatro y anfiteatro romanos de mérida

El dios Júpiter, supongo…

Ojo al dato de la diferencia en la capacidad de espectadores entre el teatro y el anfiteatro. Queda claro que el “pan y circo” es lo primero. O que el populacho podía acceder más fácilmente a ver la violencia y la sangre, que a la literatura.

columnas de mármol con capiteles corintios de la facha del anfiteatro romano de mérida

El teatro es uno de esos sitios de los que no te cansas, de los que no te quieres ir, ni siquiera a pesar de la cantidad de gente que hay visitándolo.

Después de estar un buen rato dando vueltas nos encontramos con la casa del teatro.  Esta es una pequeña casa con mosaicos y pinturas en sus paredes que está justo detrás del escenario. También hay jardines y una cámara consagrada al culto imperial.

parte trasera del anfiteatro romano de mérida con columnas de ladrillo y jardines

No dejes tampoco de rendir tu homenaje a Margarita Xirgu, que tiene su estatua allí, en un lateral de este gran teatro.

estatua de margarita xirgu de bronce en el anfiteatro romano de mérida

Datos prácticos para visitar el teatro y el anfiteatro romanos de Mérida:

  • En la página web del Consorcio de Mérida tienes toda la información actualizada sobre tipo de entradas y horarios. Resumo aquí lo principal…
  • Precio de la entrada individual al teatro y anfiteatro romanos de Mérida: 12 €. También hay visitas guiadas nocturnas, cuyo precio son otros 12 €.
  • Entrada conjunta para la totalidad de los recintos: 15 € (merece la pena!). Recuerda que además de estos dos lugares puedes ir a la Alcazaba, la casa del Mitreo y el Circo, así como la Cripta de Santa Eulalia y la Morería.
    En cualquier caso, toda esta información os la dan en la taquilla junto con las entradas.

¿Quieres leer más sobre Mérida? Aquí tienes más posts


 

los viajes de ali iati Si quieres más información, pulsa aquí