Visita al Parque Nacional de Timanfaya, lo mejor de Lanzarote

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Por Alicia Ortego

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Soberbio y único. Si viajas a Lanzarote y no visitas el Parque Nacional de Timanfaya habrás cometido un gran error. Esos paisajes de otro planeta son ALUCINANTES. Sí, hay mucha isla con mucho paisaje volcánico, pero Timanfaya es un paso (o varios) más allá. Si estás preparando tu viaje a la isla de los volcanes, aquí encontrarás una guía completa basada en mi propia experiencia y, lo más importante, actualizada con los drásticos cambios en el sistema de accesos y reserva de entradas que han entrado en vigor en junio de 2026.

Un poco de historia: las erupciones que cambiaron Lanzarote

Para entender la magnitud de lo que vas a ver, es fundamental conocer su historia.

Timanfaya es el resultado de las erupciones que se dieron entre 1730 y 1736, y otra posterior en 1824. Lo que eran tierras dedicadas a la producción agrícola, quedaron sepultadas para siempre por metros y metros cúbicos de lava ardiente. Así fue.

Tan rápido como lento para los que lo vivieron. Un día la Tierra empezó a bramar, escupir fuego y rocas candentes, y adiós al mundo conocido.

Hubo días que fueron siempre de noche

Las aldeas de Chimanfaya, La Mareta, Boiajo, Santa Catalina, Chupadero, Peña Palomas y Malas Tapias fueron borradas del mapa, entre otras. Los supervivientes tuvieron que buscar otro sitio para vivir.

Muchos se fueron a Fuerteventura, dicen que clandestinamente porque las autoridades no se lo permitían. La isla se quedó con 2.500 habitantes. Nunca habían visto nada similar, así que debió de ser un shock tremendo.

cráter con forma de cono invertido y frente abierto como si fuera una construcción humana
Paisaje volcánico del Parque Nacional de Timanfaya

El párroco de Yaiza de aquel entonces, Don Andrés Lorenzo Curbelo, dejó un valioso testimonio escrito de los primeros días del desastre.

El texto tiene un carácter más informativo que emocional, pero si prestas atención y piensas que durante cinco años y medio Lanzarote soportó grandes erupciones, y que todo empezó de noche, el sentimiento puedes ponerlo tú mismo:

El día primero de Septiembre de 1730, entre las nueve y diez de la noche, la tierra se abrió de pronto cerca de Timanfaya, a dos leguas de Yaiza. En la primera noche una enorme montaña se elevó del seno de la tierra y del ápice se escapaban llamas que continuaron ardiendo durante diecinueve días.

mar de lava negra y gris con falda de volcán rojizo al fondo
Mar de lava en el Parque Nacional de Timanfaya

Hay más documentos, como el del Cabildo informando al Rey, fechado el 17 de octubre de 1730:

(…) hasta los pájaros y conejos con la inmundicia de ratones y otros animalillos andan por encima de otras arenas sin tener de qué alimentarse, siendo todo lo insinuado nada en comparación del dolor que causa el lloro y lamentos de los hombres, mujeres y niños, que se ven arruinados del ingrato elemento, despojados de sus propiedades y expuestos en los campos a la inclemencias de los tiempos con sus personas y sustentos (…)

Poco a poco, según la tierra se fue calmando, la gente volvió. Aunque no fue fácil, descubrieron que la tierra que quedaba bajo el lapilli era más fértil que ninguna otra. Lanzarote podía volver a ser habitada, y así fue, aunque las erupciones de 1824 supusieron otro gran susto, ya que duraron tres meses y salieron tres volcanes nuevos a la superficie.

cultivos de vid en la Geria con volcanes rojizos al fondo
Cultivos de vid en La Geria, a muy poca distancia del Parque Nacional de Timanfaya
paisaje de lavas retorcidas de color blanquecino por los líquenes
Paisaje del Parque Nacional de Timanfaya

Es un paisaje volcánico virgen, sin intervención humana, en el que los líquenes, unas 200 especies diferentes, son la primera señal de vida. Además, casi 300 años después algunas especies de aves y reptiles ya campan o anidan entre los millones de huecos de esa roca porosa.

líquenes sobre rocas de lava en el parque nacional de timanfaya
Los líquenes son la primera señal de vida orgánica en el Parque Nacional de Timanfaya

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Accesos al Parque Nacional de Timanfaya

El Parque Nacional de Timanfaya es un espacio sumamente protegido. Debido a la extrema fragilidad de su suelo, no está permitido caminar libremente por su interior para evitar erosionar o destruir un paisaje que tarda siglos en recuperarse. Por tanto, la visita está perfectamente organizada y regulada en varios puntos clave.

El echadero de camellos

Si vienes desde el sur de la isla (por ejemplo, desde Yaiza), la primera parada opcional que te encontrarás al borde de la carretera LZ-67 es el Echadero de Camellos.

Este es el único lugar del parque donde se ofrece el tradicional paseo a lomos de dromedario por la falda de una de las montañas volcánicas.

Es una actividad muy turística y clásica de Lanzarote, ideal si viajas con niños, aunque no es obligatoria para continuar hacia el plato fuerte del parque.

Aquí también hay un pequeño museo informativo sobre estos animales y su vinculación con la historia agrícola de la isla. Durante muchas décadas ha sido utilizado para la carga de vides, higos, o para arar de la tierra, igual que en la vecina Fuerteventura. Igual que en la vecina África, podríamos añadir.

También hay una tienda de recuerdos con cafetería y baños.

Un apunte: no son camellos sino dromedarios, pero en Lanzarote se les llama camellos, así que lo dejamos así.

La principal atracción y sentido de este lugar son los camelleros con sus dromedarios preparados con la “silla inglesa”, el ingenio que se utilizaba para el transporte de personas a finales del siglo XIX o principios del XX, aunque ahora son metálicas y no de madera como antaño.

patas de camellos de pie sobre campo de lava negra
Los camellos de Timanfaya
camellos sentados y de pie con sillas verdes esperando a los turistas y detrás volcán de color rojo
Camellos esperando para ser montados en el Parque Nacional de Timanfaya

El paseo en dromedario consiste en dar una vuelta de 20 minutos a las lomas rojizas de allí al lado. Dicen que las vistas desde arriba son espectaculares. Por mi parte no estaba interesada, así que me quedé en el museo y el exterior tratando de respirar la atmósfera del Parque Nacional de Timanfaya mientras esperaba a los demás. Si llevas tu propio coche, te lo puedes saltar.

turistas montados en sillas verdes sobre los camellos haciendo el paseo en el echadero de camellos
Turistas sobre los camellos en el Parque Nacional de Timanfaya

Por si te surgen dudas sobre lo responsable que puede ser esta actividad, sólo puedo contarte lo que me explicó la guía de la excursión con la que viajaba:

  • Es una actividad regulada por el Cabildo. De hecho el precio se acuerda con el Patronato del Parque Nacional.
  • Hay 290 camellos dedicados a este trabajo, pero no puede haber más de 140 camellos en cada turno.
  • Son de distintos propietarios, familias dedicadas a ello desde hace varias generaciones.
  • Los dromedarios soportan hasta 500 kg de peso, aunque nunca se llega al máximo. Los camelleros distribuyen a la gente según su peso (a ojo de buen cubero), aunque suponga separar a parejas o familias, y ponen sacos de contrapeso para equilibrar bien las cargas.
  • En temporada baja cada camello va a trabajar cada 4 o 5 días.

Ojo, también he leído noticias en las que alguna ONG les ha denunciado por el estado y trato de los animales. Antes de tomar una decisión, en caso de que te lo plantees, por favor trata de informarte antes, y/o fíjate bien en el estado de los animales.

camellero guiando a su camello del que se ve la cabeza a la izquierda de la foto guiado con una cuerda
Camellero guiando en el Parque Nacional de Timanfaya
camellos en fila con sillas verdes caminando por un sendero entre mares de lava negra
Los camellos vuelven a casa – Parque Nacional de Timanfaya

El Islote de Hilario

Después toca subir al Islote de Hilario cruzando el acceso principal del parque, llamado Taro de Entrada (situado en la carretera LZ-67).

Este es el punto neurálgico del parque, diseñado por el gran artista lanzaroteño César Manrique. Aquí se encuentra el Centro de Visitantes, el estacionamiento y el espectacular restaurante El Diablo, donde se cocina utilizando directamente el calor que emana de las profundidades de la tierra a través de una gran rejilla abierta sobre el suelo.

Sin embargo, para poder cruzar el Taro de Entrada y llegar hasta este islote, las condiciones de acceso han cambiado radicalmente.

Entradas para el Parque Nacional de Timanfaya: Precios y Reserva Obligatoria

¡Atención, viajero! Cambio de normativa transcendental en junio 2026: Si estás planeando tu visita, debes borrar de tu mente la idea tradicional de llegar en coche y hacer cola en la carretera para comprar tu ticket.

El sistema de accesos a las Montañas del Fuego se ha digitalizado por completo para proteger el medio ambiente y evitar los colapsos.

¿Cómo y dónde comprar las entradas?

  • Compra online obligatoria: Ya NO existe la venta de entradas en taquilla física. No se puede pagar en el acceso del parque. Todas las entradas individuales deben adquirirse previamente por internet a través de la web oficial de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote (CACT).
  • Reserva por tramos horarios: Al realizar la compra online, el sistema te obligará a seleccionar un tramo horario de acceso específico entre los que se encuentren disponibles para ese día.
  • Aforo diario limitado: Las plazas diarias permitidas son estrictas y limitadas. Por este motivo, se recomienda encarecidamente reservar las entradas con la máxima antelación posible, especialmente si tienes pensado viajar en los meses de verano, Semana Santa, puentes o Navidades.
  • ¿Qué incluye el precio? La entrada general incluye el derecho a acceder con tu coche y aparcar en el Islote de Hilario, el acceso a las famosas demostraciones geotérmicas en vivo y el billete para la guagua (autobús oficial) que recorre la Ruta de los Volcanes.

Consejos cruciales para el día de tu visita

  • Lleva la entrada descargada en el móvil: Este punto es vital. La cobertura de datos e internet en la zona de Timanfaya es muy limitada o inexistente. No confíes en abrir el correo electrónico o la web del parque una vez allí. Descarga el archivo PDF de tus pases en el almacenamiento de tu móvil o en tu monedero digital (Wallet) antes de salir de tu hotel, o llévalas impresas en papel.
  • Llega con 15 minutos de antelación: Se recomienda llegar al Taro de Entrada al menos 15 minutos antes de la hora exacta de tu reserva para permitir que el flujo de vehículos sea escalonado y accedas sin contratiempos.
  • La alternativa de las excursiones organizadas: Si prefieres no conducir por las carreteras isleñas o no encuentras disponibilidad en los tramos horarios que te interesan, una magnífica opción es reservar una excursión organizada con transporte y entradas como la que enlazo aquí. Las agencias autorizadas cuentan con accesos regulados propios y te permiten disfrutar de Timanfaya junto a otros atractivos de la isla de forma cómoda y con un guía oficial.
cartel del parque nacional de timanfaya con diablo con brazos en alto y cola entre las piernas
El cartel que anuncia el Taro de Entrada del Parque Nacional de Timanfaya

La visita paso a paso

Junto a la pequeña zona de parking del Islote de Hilario, donde podrás dejar tu coche, los guías del parque realizan las demostraciones geotérmicas en vivo que confirman que, a pesar de que los volcanes están dormidos, el corazón de Timanfaya sigue estando muy vivo y sumamente caliente.

A tan solo unos metros bajo nuestros pies, las temperaturas alcanzan varios cientos de grados. Es fascinante ver cómo introducen ramas de aulaga seca en un foso en el suelo y estas se incendian de manera espontánea en cuestión de segundos debido al calor abrasador. O cuando vierten agua fría por unos tubos metálicos clavados en la tierra y, casi de inmediato, el agua sale expulsada hacia el cielo a una presión brutal en forma de un ruidoso géiser de vapor.

Una demostración impresionante de la energía geotérmica de la isla.

turistas alrededor de un agujero protegido con rocas de lava en el islote de hilario
Demostración geotérmica en el Parque Nacional de Timanfaya

A sólo 30 centímetros de profundidad la temperatura es de 80ºC, a dos metros de profundidad la temperatura alcanza los 250ºC, y a 10 metros es de entre 400 y 600ºC.

ramas de aulaga ardiendo con grandes llamas en un agujero
Ramas de aulaga ardiendo por el calor de la Tierra en el Parque Nacional de Timanfaya
comienzo de la salida de columna de agua de geiser en el parque nacional de timanfaya
«Geyser» en el Parque Nacional de Timanfaya
geiser escupiendo agua con fuerza con fondo de volcanes
Geyser en el islote de Hilario
pollos asándose sobre parrilla con el calor de las entrañas de la tierra en el parque nacional de timanfaya
Pollos a la brasa sin necesidad de combustible – Parque Nacional de Timanfaya

El corazón de Timanfaya

Una vez contempladas las demostraciones y el impresionante horno del restaurante El Diablo, llega el momento cumbre de la visita. Desde el propio Islote de Hilario debes subir a uno de los autobuses oficiales del parque (las guaguas), incluidos con tu entrada.

Comienza entonces la Ruta de los Volcanes, un recorrido de unos 14 kilómetros por una carretera estrechísima, sinuosa y perfectamente integrada en el entorno, diseñada también bajo la visión de César Manrique.

El trayecto se realiza con una locución que, acompañada por una música ambiental sobrecogedora, te va explicando las diferentes estructuras geológicas, los tipos de lava (las coladas rugosas «aa» y las superficies lisas de los «pahoehoe») y la historia de los cráteres por los que pasas literalmente a escasos centímetros.

Es posible que te sientas frustrado porque en estos autobuses no puedes abrir la ventana. Un fastidio total para las fotos, pero desde hace muchos años se limitaron las visitas a esta fórmula tan poco sexy, con sus porqués correspondientes:

  • No se puede andar entre las extensiones lávicas. Es más que probable que te pierdas o que tengas una caída y ¿quién te saca de allí? No hay puntos de apoyo, ni senderos.
  • Cualquier basura o desecho acabará enganchado en los recovecos de la lava y, vuelvo a la misma pregunta, ¿quién va a limpiarlo? De hecho ya vi algunos papeles o pañuelos sueltos en el islote de Hilario dando vueltas con el viento. No sé cómo acabará aquéllo dentro de unas décadas 😫
  • Sólo hay una carretera estrecha, de un solo carril. Si no se regula el tráfico cualquier contratiempo con un vehículo particular podría suponer un problema para todo el mundo.
gran volcán de perfil recortado en cielo azul con laderas rojizas y blanquecinas
Vistas del Parque Nacional de Timanfaya desde el islote de Hilario
carretera entre laderas de lavas de colores rojos, amarillos y negros
Carretera del Parque Nacional de Timanfaya

Subí al autobús y me senté en la primera fila del lado derecho, justo detrás del asiento del copiloto. Nuestro bus salía en primer lugar por lo que tendríamos  la perspectiva de la carretera vacía por delante. Todo suma.

carretera con paredes de lava a los lados formando un túnel sin techo en el parque nacional de timanfaya
Imagina conducir un gran autobús por esta carretera…

Si el autobús no va muy lleno, tendrás la oportunidad de cambiar de asiento para ir cambiando del «lado bueno» al «lado malo» de las vistas.

En caso de no poder moverte de sitio, no sabría decirte si es mejor que optes por el lado del conductor. Me quedé con la sensación de que por ahí se veían mejores paisajes durante más tiempo, pero esto puede ser falso. Cuando vuelva a Lanzarote cambiaré de lado y entonces podré decirte 🤗

retrovisor del autobús reflejando mar de lava volcánica en timanfaya
Parque Nacional de Timanfaya
autobús amarillo bajando cuesta entre laderas de lava de distintos colores y líquenes
¿Ves el autobús amarillo avanzando en el Parque Nacional de Timanfaya? Para que te hagas una idea de la escala.
el mar de la tranquilidad es un campo de lava de color rojizo con algunas rocas negras y al fondo más volcanes rojizos
El mar de la tranquilidad en el Parque Nacional de Timanfaya, un paisaje que podría haber inspirado a Dalí ¿no crees?

A pesar de verlo a través del cristal de la ventana, la verdad es que la experiencia es para recordar toda la vida o durante mucho tiempo. Absoluta y definitivamente te quedas con ganas de repetir.

perfil de cráter volcánico en el parque nacional de timanfaya
Las de colores en el Parque Nacional de Timanfaya

La contemplación de esos paisajes sobrecoge, la pericia de los conductores en la carretera mínima entre lavas, también. Además, la música (no sé si seguirá siendo la misma) de Así habló Zaratustra añade un punto de emocionalidad brutal. Lo confieso, me arrancó alguna lagrimilla.

pequeño cráter de lava en un campo lávico de color gris
Pequeño cráter en el mar de lava
gran cráter de color negro con paredes interiores amarillentas en el parque nacional de timanfaya
Cráter del Parque Nacional de Timanfaya
lugares que ver en lanzarote: parque nacional de timanfaya con paisaje lleno de volcanes con colores rojos, amarillos y negros
La vista más espectacular del Parque Nacional de Timanfaya, posiblemente.
gran cráter con paredes de color arena y otros volcanes detrás en el parque nacional de timanfaya
Parque Nacional de Timanfaya

Colores y más colores, cráteres que parece que pueden empezar a escupir lava en cualquier momento, la inmensidad de los negros y grises, las rocas retorcidas. Sobrecoge la aridez, el laberinto, y te quedas sin palabras, como ya he dicho.

No voy a repetirme ni a extenderme en florituras para tratar de expresar lo inexpresable. Esta es una experiencia para sentirla, de verdad que mucho mejor que lo que pueden mostrar este puñado de fotos.

lavas retorcidas de colores negro, gris y arena
Lavas retorcidas
mar de lavas retorcidas con mar azul al fondo en el parque nacional de timanfaya
Parque Nacional de Timanfaya
lavas retorcidas en primer plano de color gris y al fondo volcanes rojizos
Locura lávica en el Parque Nacional de Timanfaya

Lo que seguro te estás preguntando sobre el Parque Nacional de Timanfaya

No. La venta de entradas físicas en el Taro de Entrada se ha eliminado en junio 2026. Es obligatorio adquirir la entrada online con antelación seleccionando un tramo horario antes de acudir.

Debido a los controles estrictos de aforo para preservar este entorno protegido, si te saltas tu franja horaria podrías perder el pase. Organiza bien el viaje por carretera y llega al punto de control con unos 15 minutos de antelación.

No hay cobertura móvil fiable en el parque. Debes guardar la entrada online en tu dispositivo en modo sin conexión o llevarla impresa antes de emprender el viaje.

La entrada se abona mediante tarjeta en la plataforma de reserva online obligatoria. Si bien puedes pagar electrónicamente en el restaurante El Diablo o en la tienda, es aconsejable llevar algo de dinero en efectivo debido a los cortes recurrentes de línea que sufren los datáfonos por la nula cobertura de la zona.

La duración habitual de la experiencia (estacionamiento, demostraciones geotérmicas y el circuito en guagua por la Ruta de los Volcanes) oscila entre la hora y media y las dos horas de duración.

Conclusión y cierre: no te vayas de Lanzarote sin hacer la visita del Parque Nacional de Timanfaya. Es el dinero mejor invertido 🥰

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