lugares remotos lago karakul

Pensando en destinos soñados, quizá próximos en el tiempo y que ya comentaré en su debido momento   :-), no puedo evitar acordarme de uno de los grandes hitos del tramo del viaje a Asia Central, por la Ruta de la Seda, que realicé en el verano de 2007. Se trata del Lago Karakul, en China. 

Un “gran hito” en mi opinión, por la belleza del paisaje en este caso, aunque los que me conocéis algo o habéis leído el blog, sabéis que prefiero detenerme en las culturas y las gentes de otros países… Pero, como digo, la Naturaleza con mayúsculas igualmente me deja boquiabierta y con ganas de más.

pico nevado perfecto de camino al lago karakul

En el oeste del desierto de Taklamakán, en la provincia de Xingiang (China), comienzan las estribaciones de las grandes cordilleras de Asia Central: Karakorum (sur), Pamir (este), Kun Lun y Tian Shan (norte). 

laderas de arena y lago con ovejas en la orilla cerca del lago karakul

Las faldas de estas montañas no son otra cosa que dunas de arena, resultado de la erosión.

Nuestro destino es el lago Karakul, a unos 200 km. de Kashgar, y para ello tenemos que enfilar la mítica Karakorum Highway (el lago se encuentra junto a ella!). Antes de llegar, hay que pasar por un control chino, que no es frontera pero donde te obligan a mostrar el pasaporte, lo que puede tener dos explicaciones:

  • Aunque seguimos en la República Popular China, entramos a la Prefectura Autónoma Kirguis de Kizilsu. 
  • Es la ruta a Pakistán, y el control sobre el tráfico de drogas y armas son posibilidades nada lejanas.

Por supuesto, en este control militar no permiten hacer fotografías, excepto al pico que se yergue justo encima de este tramo de carretera, y cuyo nombre no logro recordar. Curiosa permisividad… ;-).

niñas en la orilla del lago karakul

El lago Karakul

lago karakul con el mustag ata nevado reflejándose en el agua

Es un enclave situado en la confluencia de estas grandes cordilleras. Sobre dicho lago se yergue majestuoso el Muztag Ata, con 7.546 m. de altura…

…y a su alrededor otros picos no menos importantes como el Kongur (7.649) y el Kongur 9 (7.530 m.) que aún conservan glaciares que parece que van a comerse los valles en los que desembocan.

glaciar entre dos picos junto al lago karakul

Un lugar de ensueño, donde pasamos una noche alojados en un pequeño campamento de yurtas que ejerce de albergue.

yurtas en el lago karakul

Supongo que hoy en día habrán concluido las obras del feísimo hotel que se estaba levantando al otro lado de la carretera (hormigón y cemento armado), con el objetivo de albergar a los autocares de chinos prósperos y de japoneses que venían hasta aquí a pasar el día y admirar esta belleza.

camellos bactrianos y hombre a caballo con el lago karakul detrás

El campamento cuenta con una yurta-restaurante donde se puede comer y cenar por muy poco dinero, aunque el mediodía es hora punta por los autocares que he comentado, y hay varios turnos. Para el desayuno, si no queréis lo que ha sobrado de la cena, mejor llevar unas galletas o algo así. El té claro y sin azúcar de los chinos está asegurado, por supuesto.

Las tiendas no eran de las mejores que probamos en este viaje, especialmente cuando sopló el fuerte viento por la noche, colándose por todas las rendijas y haciéndonos pasar bastante frío… pero lo malo o lo peor eran las letrinas que había justo detrás de la tienda donde se comía, y que no eran más que una zanja abierta en la tierra que de vez en cuando regaban con una manguera esparciendo todo el olor, con dos casetas plantadas encima para salvaguardar la intimidad del que evacúa, claro. Realmente asqueroso, porque por supuesto se veía y olía absolutamente todo. Lo mejor, ir más allá y buscar un lugar tranquilo en el campo.

montañas con diferentes colores y al fondo nevadas con el lago karakul

montañas junto al lago karakul

Las horas del anochecer y el amanecer eran las mejores, aunque las temperaturas descendían muchísimo (estamos a más de 3.600 m.), pues toda esa caterva de turistas desaparecía y conseguíamos la paz que el lugar prometía…

El lugar da para mucho. Es muy recomendable dar lentos paseos o pequeños trekkings, teniendo en cuenta que estamos a bastante altura, para acercarse a las aldeas de alrededor, visitar los curiosos cementerios -pueblos en miniatura, más esmerados que las propias viviendas-, saludar a sus tímidas y amables gentes.

niño con mejillas rojas cortadas por el frío junto al lago karakul

dos mujeres y tres niños acuclillados con el mustag ata de fondo

Aquí son agricultores y pastores de rebaños de yaks. Se advierte la pobreza del lugar, un rincón de la República seguramente bastante olvidada por el lejanísimo Gobierno Central, que además no es muy dado a invertir en las minorías étnicas, no vaya a ser que se aprovechen y de ello e incluso lo utilicen para sus causas independentistas….

un yak amamantando de su madre junto al lago karakul

campesinos labrando tierra junto a las montañas del lago karakul

collage con mujer con su niño, chico acuclillado con gorra y niño enseñando su cuaderno del cole junto al lago karakul

El lago Karakul, el más alto de la cordillera Pamir, a 3.652 m. de altura, es un lago de agua salada que según la luz cambia de color, aunque en Kirguis significa “lago negro”.

Nunca olvidaré las tardes paseando a su alrededor, observando un panorama tan espectacular… Paisajes que nos recuerdan lo pequeños que somos, lo grandiosa que es la Tierra, y lo importante que es cuidarla.  

pico mustag ata y debajo un pueblo de adobe

cementerio de adobe que es como un pueblo con el mustag ata de fondo

Cementerio junto al lago karakul


 

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