Kilkenny

Llegamos a Kilkenny después de visitar los montes Wicklow y la fantástica Glendalough, dispuestas a seguir visitando abadías, castillos y cementerios. Y en esto, esta ciudad no defrauda y bien merece una parada, que en nuestro caso fue de casi dos días.

Kilkenny, qué ver en la preciosa ciudad medieval de Irlanda

cuervo posado en muro gris en kilkenny

La ciudad es muy manejable, aunque los atascos que se montan en su calle principal (Rose Inn St.) son proverbiales, je, je. Después de dejar el coche en el parking de la biblioteca pública, junto al río, fuimos a explorar alojamientos y por fin nos quedamos en un Bed&Breakfast que estaba en esa misma calle llena de tráfico, pero con un patio donde dejar el coche. No recuerdo el nombre, sorry!!
Un sitio curioso éste, bastante básico, con zonas comunes decoradas de forma ecléctica. Lo regenta una señora un tanto huraña en la bienvenida, pero que después resultó ser muy amable. El comedor donde se desayuna es también agradable, y tiene wifi gratis.

Bueno, el caso es que tras dejar las bolsas salimos a explorar la ciudad…

calle de kilkenny con mucho tráfico y casas de colores

Uno de los atractivos de esta ciudad es que tiene un grandioso castillo cuyos muros se asoman al río (de hecho, parece ser que se construyó para asegurar un lugar donde poder cruzar el río Nore).

castillo de kilkenny

escaleras con puerta en el muro del castillo kilkenny

Para entrar al mismo, hay que sumarse a un grupo y pagar unos 6 €, y no permiten hacer fotografías, así que de ésta pasamos…

párroco hablando con una niña en kilkenny

Detrás de él se extienden unos jardines enormes, y justo enfrente se abren las antiguas caballerizas que hoy se emplean para alojar tiendas de artesanos, y al fondo una casona enorme y muy cuidada que se rodea de jardines llenos de flores y parterres. Un sitio muy tranquilo que no está de más ver.

mansión al fondo del jardín kilkenny

estanque con nenúfares en kilkenny

Como ya habréis notado, no fue esto lo que más me gustó.

callejón de kilkenny

Lo mejor está en sus callejuelas medievales, con arcos, escaleras y suelos adoquinados.

Fachadas y escaparates pintados de vivos colores se suceden unos tras otros, como si entre todos estuvieran conjurando al cielo encapotado y gris que parece despintarlo todo.

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Las mejores vistas

Después de subir y bajar por unas y otras calles, sin rumbo fijo pero saboreando el ambiente, nos acercamos a la catedral de San Canice.
Por lo visto es la segunda catedral más grande de Irlanda, sólo superada por la de San Patricio en Dublín.

De nuevo una torre cilíndrica nos daba la bienvenida, y en este caso se podía subir hasta arriba!!

catedral con torre y tumbas alrededor kilkenny

Sin dudarlo, compramos el ticket dentro de la catedral y volvimos a salir para trepar los 30 m. de altura de la torre (tranquilos, hay escaleras de madera aunque hay que andarse con ojo, que los espacios entre escalones son muy grandes).
Esto cuesta, junto con la entrada a la catedral (se pueden comprar por separado), 6 €.

Desde arriba las vistas de Kilkenny y los campos que la rodean son inmejorables, incluso bajo las nubes!.

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El interior de la catedral también me gustó mucho, de estilo gótico, medidas proporcionadas y muchos detalles a los que prestar atención, como las lápidas del suelo.

Y es que el sitio tiene sus historias, como podéis imaginar!

Dicen que San Canice (patrón de la ciudad) construyó aquí el primer monasterio, en el s. VI, pero debió de quemarse -entonces se construía en madera-.

catedral de kilkenny

La actual catedral fue construida entre 1202 y 1285, aunque no estuvo exenta de algunas catástrofes para las que el pueblo supo darles explicación. Por ejemplo, el desplome de la torre de la iglesia (1332) se dice que fue consecuencia de la condena por brujería de Alice Kyteler.
El caso es que esta mujer logró escapar a Londres, y fue la doncella la que pereció en la hoguera. Siempre ha habido clases, es tremendo.
Su sobrino se libró de la condena ofreciéndose a reconstruir el tejado de la catedral, pero lo hizo con tejas de plomo y como pesaba demasiado volvió a desplomarse.

cruz celta en kilkenny

Los terrenos inmediatos a la catedral son un cementerio donde conviven los muertos antiguos con los más modernos… hay lápidas de un montón de fechas, y los cuervos han hecho de éste su reino. Escenario digno de Edgar Allan Poe, nos entretuvimos un buen rato tratando de fotografiar a los animalitos y sus evoluciones entre las lápidas, je, je.

cuervos en cementerio de kilkenny

El puente de San Juan, donde los chavales juegan en verano

Otro punto central es el puente de San Juan, sobre el río Nore. Allí nos encontramos con unos traviesos adolescentes que “jugaban” a tirarse al río desde lo más alto del puente, mientras oteaban el horizonte por si venía la policía.
Efectivamente, un agente vino al cabo de un rato y todos salieron pitando… deben de hacerlo todos los días de verano, por la cara de fastidio del agente!! 😀

chicos tirándose al río desde un puente en kilkenny

En fin, este es un sitio lleno de rinconcitos y que merece al menos un día, si no dos, para explorarlo y visitarlo como se merece. Por supuesto, no dejéis de tomaros una Guinness, hay pubs muy buenos ;D

mujer mayor pensativa tomando una pinta kilkenny

señora con sombrero y perro hablando con señor con sombrero de paja en kilkenny


 

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