Los Montes de Wicklow guardan uno de los secretos históricos y paisajísticos más sobrecogedores de toda la Isla Esmeralda. Si estás planeando una escapada a la naturaleza desde Dublín, en esta guía te cuento al detalle todo lo qué ver en Glendalough, el famoso «valle de los dos lagos», donde los restos medievales celtas se funden con senderos infinitos e historias de monjes y vikingos.
A poca distancia del bullicio de la capital, el paisaje se transforma por completo. Dejamos atrás las autopistas para adentrarnos en una sucesión de carreteras escénicas rodeadas de colinas tapizadas de brezo, turberas y valles profundos. Glendalough es, sin duda, la joya de la corona del Parque Nacional de los Montes de Wicklow. Un escenario de cuento.
Un retazo de historia y geografía para enriquecer tu visita
El nombre de Glendalough proviene del gaélico Gleann Dá Loch, que se traduce de forma literal como «el valle de los dos lagos». Geográficamente, es un valle glaciar impresionante esculpido durante la última glaciación.
Históricamente, este rincón respira misticismo. El asentamiento fue fundado en el siglo VI por San Kevin (St. Kevin), un monje ermitaño que buscaba la absoluta soledad y que, según la leyenda, vivió en una pequeña cueva de la Edad de Bronce junto al lago superior.
Su fama de santidad atrajo a tantos seguidores que lo que empezó como una celda solitaria acabó convirtiéndose en una auténtica «ciudad monástica», uno de los grandes centros de peregrinación e intercambio cultural de la Irlanda medieval.
A pesar de sufrir constantes saqueos por parte de los vikingos en los siglos posteriores, la comunidad resistió hasta que las tropas anglonormandas la destruyeron casi por completo en 1398.
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Qué ver en Glendalough y alrededores
Las ruinas del Conjunto Monástico y su famosa Torre Cilíndrica
La silueta más icónica del valle es su Torre Cilíndrica (Round Tower) de piedra, de casi 30 metros de altura. Estas construcciones típicas irlandesas servían como campanario, punto de referencia para los peregrinos y, crucialmente, como refugio para proteger las sagradas reliquias y libros cuando los vikingos atacaban.
Pasear entre las cruces celtas de su cementerio antiguo, admirar la robusta estructura de la Iglesia de San Kevin (conocida popularmente como St. Kevin’s Kitchen por la forma de su chimenea-campanario) y cruzar la doble arcada de piedra de la entrada original, te hace sentir un auténtico viajero en el tiempo.
El Lago Inferior y el majestuoso Lago Superior
El sendero principal te lleva cómodamente desde el centro de visitantes hacia el Lower Lake (Lago Inferior), un lago más pequeño y rodeado de humedales.
Continuando el paseo, se abre ante ti el imponente Upper Lake (Lago Superior). Enmarcado por laderas empinadas y densos bosques, la estampa del lago oscuro reflejando las nubes es, sencillamente, una de las postales más sobrecogedoras de Irlanda. Aquí se respira la verdadera paz que buscaban los antiguos ermitaños.
Rutas de senderismo: De la pasarela de madera al circuito del Spinc
Glendalough es un paraíso para el senderismo, con rutas perfectamente señalizadas por colores según su dificultad:
Explorando los Montes de Wicklow: Sally Gap y Lough Tay
Si vas en coche, la visita a Glendalough no está completa sin recorrer la mítica Military Road a través del paso de Sally Gap. En este trayecto por tierras altas te toparás con Lough Tay, conocido popularmente como el Lago Guinness.
¿El motivo? Sus aguas son oscuras y están flanqueadas por una playa de arena blanca brillante en el extremo norte, propiedad de la familia Guinness, recreando perfectamente el aspecto de una pinta de la famosa cerveza negra. ¡Las vistas desde el mirador de la carretera son espectaculares!
Roundwood
Roundwood es un pueblo que está a escasa distancia de Glendalough y los lagos (unos 3 km). Un buen sitio para quedarse a dormir, aunque también hay un hostel en el mismo Glendalough.
Atravesado por la carretera, el pueblo es muy tranquilo y hay poco turismo. También es cierto que nosotras llegamos un lunes. La gente suele ir y venir de Dublín en el día, más en fin de semana.
Aquí puedes ver algunos alojamientos en Roundwood. Nosotras elegimos The Coach House, un establecimiento amplio y un poco laberíntico, con un pub en el que por las noches suena la música en directo y un parking anexo muy decente. Nos gustó además la acogida amable y simpática, otra constante de Irlanda.
Si no tienes coche propio, puedes reservar esta excursión a Glendalough y Wicklow desde Dublín.


Roundwood tiene, además, un secretillo que nos sorprendió gratamente:
Cuando volvimos de Glendalough aún quedaban un par de horas de luz (en agosto anochece casi a las diez de la noche), y además queríamos dar una vuelta por este nuestro primer pueblo irlandés. Andamos carretera arriba y abajo, tiramos por una «calle», pero sólo veíamos casas y casas con jardín y poco más. ¡¡Vaya casas!! ¡Aquí se ha movido dinero! supongo que en la época del Tigre Celta.
De repente recordé que había leído algo sobre un lago que hay justo al lado del pueblo. El lago Dan. También había leído que los terrenos son privados y no se puede recorrer andando por la orilla, pero nos orientamos y empezamos a bajar por una carreterita. ¡Bingo! llegamos a un puente que cruzaba dicho lago, y la boca se nos abrió.
Las nubes se reflejaban a la perfección sobre las aguas quietas, que además estaban adornadas por grandes manchas de una flor de color rosa.
Encantadas, observamos que había un camino que salía de un extremo del puente y un pequeño paso en la valla de piedra. «Nos colamos» en la propiedad privada. Un cartel indica que la orilla es pantanosa y tú asumes el riesgo de andar por ahí. Nos sumergimos en los árboles y vegetación, aunque el lago estaba casi tapado por éstos.
Guía práctica para organizar tu visita
Cómo llegar a Glendalough
Glendalough está situado en el condado de Wicklow, a unos 50 kilómetros al sur de Dublín. Por cierto, no dejes de pasarte por mi guía de Dublín para dos o tres días.
Dónde alojarse en Glendalough y alrededores
Pasar una noche en la región te permitirá disfrutar del valle a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando los autobuses turísticos de excursiones de un día ya se han marchado. Ya te he hablado de Roundwood, el pueblo más cercano a la entrada al Parque Nacional, pero también puedes ir a Laragh. Este encantador pueblecito está situado a apenas un par de kilómetros del conjunto monástico. Cuenta con cafeterías preciosas, restaurantes con comida casera y una excelente variedad de casas de huéspedes rurales muy acogedoras. Echa un ojo a las opciones según tus fechas aquí.
Visita al Parque Nacional
El acceso al conjunto monástico, al cementerio y a todas las rutas de senderismo del Parque Nacional de los Montes de Wicklow es completamente gratuito.
El aparcamiento principal junto al Centro de Visitantes y el del Lago Superior tienen una tarifa fija de 5€ por coche. Por otra parte, la entrada al Centro de Visitantes (si deseas ver la exposición audiovisual interactiva sobre la vida monástica) tiene un coste actual de 5€ para adultos (con descuentos para estudiantes, niños y familias).
Visitar Glendalough y perderse por las carreteras sinuosas de los Montes de Wicklow es una cura de naturaleza e historia en estado puro. Es ese lugar donde entiendes perfectamente por qué a Irlanda se la llama la Isla Esmeralda y por qué sus leyendas medievales siguen tan vivas. Dedicarle un día de calma a este valle es un acierto absoluto en cualquier ruta por el país.
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Me encanta, está claro que la próxima vez que vaya por Irlanda, tocará descubrirla aún más, que únicamente estuvimos en Dublín y menudo país más increíble :D
Saludos!
Gracias José Carlos! pues… Dublín es la puntita del iceberg, si me permites decirlo y afirmando que la ciudad me gustó mucho, pero más allá de ella, uf! bueno, intentaré ir contándolo por aquí aunque esta vez creo que voy a pasar de la cronología del viaje ;)
Hola Ali! Me gustaría saber cuánto tardaste en hacer la ruta hasta llegar al Upper Lake, y que color seguiste, ya que tengo entendido que hay rutas diferentes según el color que sigas.
Gracias!
Hola María! Ups, no recuerdo ninguna de las dos cosas… Este viaje lo hice en el año 2012! Lo de los colores de las rutas no lo recuerdo en absoluto, nos movíamos con un mapa Michelin como toda la vida, je, je. Lo siento y en cualquier caso no te preocupes que allí te darán las indicaciones seguro 🙂🙂