zumaia

Empiezo a sentirme como en casa en la costa guipuzcoana, je, je. Sus montes verdes, caseríos, el espléndido Cantábrico que luce como nadie bajo el sol. Y la gastronomía (madre mía). Son pensamientos recurrentes en mi cabecita, así que… ¿qué tal si nos damos otro paseo por Zumaia, el Geoparque del Flysch por tierra y mar, y un anochecer en el que intentar hacer «fotos con magia»?  🙂

Primero de todo, debes saber que en unas cuatro horas y media te plantas en Zumaia desde Madrid, en coche. Mucho más cerca está de Burgos, Valladolid, Logroño, Oviedo… Es decir, este es un destino ideal para un fin de semana de tres o cuatro días que nos caen de vez en cuando a los curritos. Una escapada, vaya.

Lo mejor es ir en coche, pero también hay buses y tren (Euskotren) con cierta frecuencia desde San Sebastián y Bilbao.

Zumaia, el pueblo que guarda un precioso secreto

Zumaia es un precioso pueblo que vive entre el mar y el monte, las praderas, el ganado, los barcos pesqueros y unas playas impresionantes por sus peculiares acantilados.

calle estrecha de zumaia con escaleras laterales de la iglesia a un lado

Nos tocó un día soleado así que todo resplandecía. Esta es la palabra que mejor define a este rincón del mundo cuando te bajas del coche. Más en un día soleado: BONITO 😉

vista de zumaia con su iglesia sobresaliendo por encima de las casas y la ría delante
Zumaia

No he contado aún que viajé con unos amigos y sus hijos: 3 años y medio, 8 y 10 años respectivamente. Y que los niños estuvieron tan encantados como los adultos de ver un sitio tan bonito (lo he dicho ya ¿no? lo de «bonito», digo 😇). Total, que estoy en condiciones de afirmar también que sin duda esta es una muy buena escapada familiar. Además, que no cunda el pánico, en Zumaia hay parques infantiles para que los peques se lo pasen genial entre visita y visita.

zumaia
casa de cuatro pisos de fachada blanca y ventanas rojas que está como inclinada junto a escaleras

El atractivo de Zumaia

El atractivo de Zumaia está, para mí, en los palacetes que te encuentras junto al paseo marítimo y la Parroquia de San Pedro que destaca en el horizonte con sus muros del siglo XIII, a la que se accede por las estrechas calles de los barrios marineros. 

Sus plazas… y sí, las tabernas, bares y restaurantes que están de bote en bote en los días festivos como un domingo del mes de Mayo. Todo el mundo anda «de potes» a la hora que toca, degustando los ricos pintxos con un buen tinto o un txakoli fresquito.

parque de zumaia con casa típica al fondo

Por cierto ¡qué comida, qué bien se comeeee! (mejor con reserva si no quieres comer a las 16 h. como nos pasó a nosotros 😉 ).

barco de casco rojo en la ría de zumaia con montes verdes detrás

La ruta del Flysch en barco: Zumaia-Deba-Zumaia

Uno de nuestros planes estrella para esta escapada era hacer la ruta del flysch en barco, una de las visitas guiadas que gestiona Geoparkea y que yo estaba empeñada en hacer desde que me enamoré de esta costa que es toda una lección de geología, como te cuento un poco más adelante.

Así pues, nos personamos en el Centro de Visitantes del Geoparkea y tras identificarnos tocaba echarse a la mar.

espigón en la salida a mar abierto desde la ría de zumaia

Resultó que a pesar de ser un día luminoso y aparentemente tranquilo la mar estaba «algo» picada, y como no navegamos en un crucero precisamente, el viaje fue bastante movido. Al más puro estilo montaña rusa.

Hay que reconocer que las más pequeñas lo pasaron un poco mal. Incluso Alba, con 8 años, recordó lo que nos había dicho el señor que hizo las presentaciones antes de subir al barco:

… no sabemos por qué, nunca vuelven todos los que subieron al barco… 

Por supuesto él estaba bromeando, pero Alba no las tenía todas consigo y con el miedo en el cuerpo empezó a hilar pensamientos. Pobrecita mía, sufrió en silencio hasta que decidió recordárnoslo después de preguntar si podíamos hundirnos 😀

vista de un acantilado del flysch desde el mar donde se ven los grandes pliegues de las rocas
Los flysch vistos desde el mar

Durante el viaje de ida, navegando en línea recta siguiendo los acantilados, nos explican qué tiene de especial este lugar.

Una oportunidad de aprender en directo algo de Geología y la historia de este peculiar paisaje.

  • De dónde viene el nombre de flysch: es un vocablo de origen alemán-suizo que significa algo así como «deslizarse» o «fluir». Resulta que los ingenieros que construían carreteras y vías de tren en los Alpes utilizaban esta extraña palabra que puede ser una onomatopeya.
  • Qué son y cómo se formaron: esta respuesta te la dejo para cuando vayas 😉
  • Muy importante: de aquí se han extraído los datos geológicos que han permitido confirmar nada más y nada menos que la teoría de que un meteorito cayó sobre la Tierra y fue el origen de la extinción de los dinosaurios. Ojo, que ahora los científicos debaten una nueva hipótesis que dice que no fue un solo meteorito sino tres… ¡menudo bombardeo el de aquél año!
  • Por qué no hay construcciones importantes cerca: hubo un proyecto para construir una central nuclear que, afortunadamente, no se llegó a hacer práctico. Ahora es un Biotopo Protegido pero no siempre fue así.

También nos mostraron los fósiles que se encuentran en las rasas mareales y en las paredes verticales. Lo dicho: este sitio es un libro abierto de geología.

acantilados de flysch desde el mar con montes verdes en parte superior

El caso es que toda esta interesante charla, amena y contada con mucha simpatía (¡gracias, así da gusto!), mientras contemplas ese paisaje tan impresionante, ayudó a que unos se tranquilizasen y otros disfrutáramos entre ola y ola. Incluso atreviéndonos a sacar unas fotos intentando no mover la cámara.

zumaia

Lo que no consiguió es parar la peregrinación de pasajeros mareados en ruta a proa, ji, ji. No te preocupes, tienen bolsas y cuidarán bien de vosotros en caso de que ocurra esto 😉

zumaia
vista del mar con color turquesa y la línea de costa con acantilados flysch cerca de zumaia

Cómo organizar la excursión en barco para ver los flysch

Para empezar, te diría que no dejes de reservar porque no hay muchas plazas. Puedes consultar los horarios y precios de las excursiones de Geoparkea en su web. Como ya conté en su día hay otras modalidades de visitas guiadas como las salidas geológicas, visita a los pueblos, los sabores del Karst, etc.

Hay varias opciones de rutas en barco, disponibles en primavera y verano. Debes fijarte no sólo en los días/horarios, si no también en el idioma, ya que alternan las que se imparten sólo en Euskera con las que se hacen sólo en Castellano. En todas las salidas hay disponibilidad de audioguías en francés e inglés.

Precio de la ruta Zumaia-Deba-Zumaia (mayo 2016): adultos 17 € y niños menores de 12 años 10 €. Hay otra más económica que va de Zumaia a Deba, donde tienes varias opciones de transporte público para volver, si te interesa hacerlo así.

Duración: 90 minutos.

Las playas de Zumaia, viendo el flysch de cerca

Llegaba la hora de volver a pisar las playas de Itzurun y Algorri como ya hice en el pasado mes de enero. Tocaba volver a ver de cerca los acantilados del flysch, las rasas mareales, y mostrar todo ello a mis amigos. ¡Lo que no me esperaba es que el paisaje hubiera cambiado en tan sólo unos meses!!

Playa de Algorri

La playa de Algorri es una pequeña cala situada al oeste de Itzurun. Se puede llegar tanto desde Zumaia como -mucho mejor- desde la cresta del Flysch que se extiende detrás de la Ermita de San Telmo.

Aviso: no es un camino muy seguro para los niños ya que no hay ninguna valla o protección, y no hace falta decir que la caída es importante.

playa de elgorri vista desde arriba con rasas descubiertas por marea baja

Al llegar allí, nos encontramos con que la marea estaba más baja que en el mes de Enero, por lo que había una zona de rasas más accesible que la vez anterior 🙂 Resulta también que estaba vestida de verde intenso, brillante, casi en HDR.

rasas cubiertas de musgo verde y mar al fondo en playa de elgorri zumaia
musgo de color verde lima cubriendo superficie de roca en playa de algorri cerca de zumaia
rocas semicubiertas de algas verde intenso en flysch
pared de flysch de roca gris medio cubierta por musgo verde cerca de zumaia
costa de rocas plegadas por movimientos tectónicos como si fuera un acordeón en flysch de zumaia

Son algas, vegetación marina que como la terrestre parece ser que florece en primavera. En este caso crece sobre las antiquísimas rocas que asistieron a aquellos tiempos de cataclismo mientras se formaban las masas continentales, o se deformaban.

acantilado horadado como si fuera una milhoja en el flysch de zumaia

Nos parecía que debajo no había nada, que si pisabas esas algas o musgos verdes, los pies se hundirían, pero decidimos probar y… Sí, debajo está la roca, así que teniendo cuidado con los posibles resbalones, nos pusimos a andar sobre ellas.

Aquello fue una sensación nueva y un poco mágica. Una especie de andar sobre el mar…

pareja andando por la superficie de las rasas cubiertas de algas aprovechando marea baja en playa de algorri

Además, pude ver con mis propios ojos lo que los chicos del Geoparkea habían compartido por Twitter en su momento: una parte de las preciosas placas de roca que conforman esta zona del flysch se derrumbó durante uno de los temporales de hacía sólo unas semanas. Una prueba palpable de que estos acantilados siguen en retroceso, de que la historia de la Tierra sigue a pesar de nosotros.

A saber cómo será este paisaje dentro de unos siglos, milenios, o millones de años.

Al hilo de esto, recuerdo que precisamente…

En Algorri aflora una línea de roca mucho más oscura que el resto porque procede directamente del Cretácico/Terciario. Este filón de roca es el que permitió a los científicos confirmar lo que ya he contado de la extinción de los dinosaurios.

Se trata ni más ni menos que de un fragmento del meteorito que cayó hace 65 millones de años en la lejana Yucatán (México) ¿Te lo imaginas? ¡yo no!

Playa de Itzurun

Algorri es pequeña y preciosa, pero Itzurun es sencillamente espectacular. Ya lo dije y no me importa repetirlo. Cuando te aproximas a la parte Este de la playa y das la espalda al mar, te quedas con la boca abierta y no por ello hay que dejar de andar sus 270 metros de largo para recorrerla entera.

zumaia
vista de los acantilados de flysch con sus curvas y la ermita arriba del todo en zumaia
foto vertical con el impresionante acantilado del flysch y sus capas verticales perfectas en zumaia

Tuve la misma impresión que la primera vez, la misma piel de gallina, y eso que había pasado muy poco tiempo.

rocas en capas en los acantilados del flysch de zumaia
rocas del flysch formando filas dentadas en plaza zumaia

Además también aquí me encontré con pequeños cambios. Sutiles pero suficientes como para que lo sintiera igual que si fuera la primera vez:

Una luz diferente, de atardecer, cálida.

Más vegetación marina cubriendo las rasas.

Una marea baja más pronunciada.

Era como una extensión del sueño que una vez viví. Y de nuevo me volví loca haciendo fotos 😉

dos rasas finas entrando en el mar en la playa de zumaia
roca en capas haciendo curvas en los acantilados del flysch de zumaia
capas de roca con guijarros entre medias en la playa de zumaia

Este es un escenario perfecto para hacer fotos nocturnas

Otro de mis sueños era hacer fotos de larga exposición en esta playa, con marea baja por supuesto. Buscando ese efecto «seda» o de «humo» en el agua del mar. Fotos mágicas.

Junto a mi amigo Manu nos plantamos con los trípodes y nos afanamos en hacer fotos, intercambiando ideas y posibilidades, mientras vigilábamos el agua que ya empezaba a subir.

playa de zumaia con acantilados y ermita al atardecer
rasas del flysch al atardecer con mar que parece humo en zumaia

Lástima que no fuéramos bien preparados para el frío. Mordía cada vez con más fuerza así que al final estuvimos un par de horas y este es el resultado. Después de obligarme a seleccionar, claro, ja, ja.

playa de zumaia al atardecer con colores morados y rojos

Ermita de San Telmo

No puedo terminar este post sin un apartado para hablar de la Ermita de San Telmo de Zumaia. Por fin luce sin andamios sus paredes recién encaladas y desde aquí se obtienen unas vistas preciosas de esta costa guipuzcoana.

acantilado y playa con olas en zumaia
tres personas haciéndose fotos al borde de los acantilados de zumaia

Entre Itzurun y Algorri, encaramado al flysch, San Telmo guarda a sus protegidos los marineros en su casita desde al menos principios del siglo XVI.

ermita de san telmo pintada de blanco con tejado rojo y pequeño campanario detrás monte verde en zumaia
Ermita de San Telmo

Si vas ocho días después del domingo de Pascua te encontrarás a los zumaitarras vestidos de azul, marchando en procesión a rendir honores a su patrón y tocando la marcha de San Telmo. ¡Seguro que es una pasada!

Un secreto: fíjate en las placas de piedra del suelo que rodea la ermita y descubrirás fósiles, o mejor dicho, icnofósiles. Son las huellas de desplazamiento de los organismos vivos que vivían en los fondos marinos hace millones de años. Recordé cómo en los acantilados de Moher, en Irlanda, se encuentran estas mismas huellas. Allí hay tantas que incluso las casas particulares lucen suelos de icnofósiles. Sencillamente… ¡brutal!

Y sí, este fue uno de los escenarios elegidos para la peli 8 apellidos vascos que ha resultado ser un verdadero fenómeno.

Bueno, pues sin otro particular, atentamente, señores y señoras, me despido con el atardecer en la playa de Itzurun en Zumaia:


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